Trabajo: ¿por qué las mujeres debieran cambiar su manera de negociar?

La negociación salarial puede ser uno de los momentos más incómodos en la entrevista de trabajo. Especialmente a las mujeres les resulta más difícil hacer cumplir sus expectativas. Se sabe que las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo puesto, en Europa, Asia y América por supuesto también. La pregunta que se hacen muchas mujeres: ¿Cómo negocio un salario adecuado?

Vivimos en una cultura dominada por hombres. Las mujeres que pueden y saben negociar, a menudo logran mejores resultados que los hombres. Sólo tienes que negociar de forma diferente que los hombres.

¿Cómo? Aquí van algunas ideas que se basan en historias de éxito negociador reales:

Partamos de la base, de que cumples de muy buena manera con las competencias y otros requisitos del cargo, pero a la vez, te motiva mucho realizar ese trabajo. Si eso no fuese así, no postules, porque en caso de quedar seleccionada, el estrés al que te someterás será enorme.

Una muy buena preparación es el ABC de cualquier negociación. La información sobre los interlocutores, el sector económico o social en que se desenvuelve el posible empleador, así como las características y cultura organizacional de la empresa son determinantes de éxito. Si no las conoces bien, dedícale tiempo y contactos para obtener esas informaciones. Además, para las entrevistas anota tus expectativas salariales y otros beneficios a los cuales aspiras, como son capacitación o estudios, seguros, permisos especiales, vacaciones por sobre lo legal, tardes libres, etc. A esa lista le das un orden de prioridad de 1 a 3 incluyendo también el salario, donde prioridad uno es imprescindible y prioridad tres es algo que te interesa, pero puedes prescindir de ello.  Ese es el punto de partida para la negociación. Pero el encanto no debe subestimarse.

Pero ¿una ofensiva con el encanto no es más bien sexista y causa reticencia?

El encanto no necesariamente significa ropa sexy. Puedes sonreír, vestirte con estilo y entrar a conversar con unos buenos y lindos zapatos. Con interlocutores masculinos, además, te apuntarás puntos a favor con el encanto, con hechos concretos objetivos y habilidades interpersonales blandas. El interlocutor hombre querrá verificar, si eres capaz de hacerte respetar con simpatía, pero también si como mujer posees la capacidad de hacer valer tus puntos de vista. Las mujeres, por otro lado, son más difíciles de impresionar, ya que por lo general primero te sacan una radiografía desde tu peinado hasta los zapatos y ello, indicará el punto de partida. Con una apariencia buena y cuidada acorde al cargo, estarás en el término medio deseable. Una vez hecha esa definición más bien subjetiva, la interlocutora mujer se va al otro extremo, ya que casi siempre sólo cuentan los hechos: calificaciones, referencias, resultados, etc. Las mujeres son muy selectivas; la ofensiva del encanto no va a funcionar mucho con ellas.

¿Entonces, la idea es tratar de negociar otros beneficios además del salario?

Por supuesto. Comienza con algún beneficio de importancia tres, por ejemplo, auto de la empresa. El empleador te explicará de que esto sólo es posible en una posición más alta. Luego expresas tu próxima demanda, esta vez una o dos de la prioridad uno, como remuneración y financiamiento de un posgrado. Si eso no es posible en el corto plazo, negocia que sea parte del contrato dentro de los primeros 12 meses.

¿Qué haces si el empleador sigue siendo duro y unilateral en todos los aspectos?

Dale las gracias por la entrevista, enfatiza tus coincidencias con el empleador con respecto al cargo, a las tareas y las expectativas laborales, pero que debes interrumpir la conversación en este momento, porque no pueden ponerse de acuerdo sobre los puntos de las compensaciones que son relevantes para ti. Deja en claro que el cargo te sigue interesando y que te gustaría volver a conversar, si hubiere alguna novedad en el tema compensaciones. Eso deja una buena impresión y duradera.

Dirás: ¿pero eso no es dejar una buena impresión?

No rechazaste de inmediato el trabajo, pero afirmaste que ciertos puntos eran esenciales para tu nuevo trabajo. Por supuesto, este paso requiere mucho coraje, pero a menudo vale la pena. Por lo general, el empleador busca que se cumpla su perfil de búsqueda y no se inclina por candidatos menos costosos. Si encuentra un candidato que cumple de manera excelente con sus expectativas, verá qué más puede ofrecerle para entusiasmarlo. La firmeza y claridad al expresar sus expectativas, transmitido a la vez con encanto por parte de una mujer, puede ser el factor clave de diferenciación de la gran masa de postulantes. Además de ello, sorprenderá al entrevistador.  Cuando expresas firmemente tus pretensiones sin caer mal de manera tosca, en forma orgullosa o grosera, pones en juego las monedas de cambio necesarias en cualquier negociación.

¿Pero por qué las mujeres todavía ganan mucho menos que los hombres?

Puede que esto esté cambiando tibiamente, pero las mujeres suelen ser más reacias a participar en situaciones de desavenencia o en dejar claras sus verdaderas expectativas en función de sus competencias. En otros ámbitos muchas veces les cuesta menos. El valor de interrumpir una conversación sin mutuo acuerdo suele ser un gran ausente y con ello, da pie y contribuye al estatus quo cultural de obtener menos por el mismo trabajo. Una muy buena preparación y firmeza en los puntos importantes, vale la pena. El proyectar seguridad en ti misma es posible de practicar.

¿Qué temas son tabú?

La experiencia ha mostrado, que verbalizar la necesidad de asignar cuotas de igualdad a mujeres no es muy redituable. Si bien es algo deseable y necesario, el ponerlo en el tapete en una entrevista de trabajo puede resultar contraproducente. Sin duda, hoy por hoy, las mujeres deben ser más convincentes que los hombres, pero la contundencia de su postura les ayudará a conseguir mejores puestos, salarios y beneficios. Es preferible que guardes para ti la mentalidad combativa “yo contra la sociedad” y luches por tus condiciones en base a competencias, así como con la firmeza en tus puntos de vista y expectativas.  La intrepidez es una habilidad blanda importante. Atrévete a entablar negociaciones abiertamente, a realizar tus demandas e incluso a decir que no. Con una buena preparación, un argumento convincente tiene éxito. Si apuestas a la suerte, juegas a la ruleta y rara vez lograrás tus demandas. En situaciones cotidianas puedes practicar la negociación y no la confundas con la discusión o exposición de exigencias de manera impetuosa o agresiva.

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

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El Futuro es Femenino

No me referiré a los cambios legislativos que en uno u otro país estén en curso, los cuales evidentemente darán mayor protección y un marco jurídico para un trato más justo con las mujeres, contrarrestando en parte aquellos comportamientos machistas y micro-machistas muy evidentes y visibles. Estos ponen a la mujer en una posición inferior a la del hombre en lo jurídico, social, económico, familiar y entre amigos, incluso en peligro de muerte debido los malos tratos.

 

No soy tan amigo que hablar acerca de trato igualitario, ya que eso es utópico, incluso entre hombres. Por ello prefiero hablar de trato justo para la persona, libertad de elección, sea mujer u hombre, neutralizando crecientemente una discriminación peyorativa. Tampoco me referiré a ciertos iconos sexistas burdos recientemente vistos en Chile, los que debieran ser efímeros y al igual que en sociedades culturalmente más evolucionadas, prevalecerá el cambio gradual, sobre todo gracias a la inteligencia y fortalezas de la mayoría de las mujeres.

 

La vida me ha permitido cultivar siempre una buena, fluida y empática relación con las mujeres y dentro de ello no habré descubierto ni dicho nada nuevo, cuando afirmo que sin lugar a dudas lo más complejo de modificar es cultural, tanto en la mujer como en el hombre.  Lo que sí he descubierto es un montón de talentos, virtudes y capacidades en muchas mujeres, sin embargo, a la mayoría de ellas les cuesta desarrollar la confianza y la superación de temores, para lograr empoderarse con gran seguridad en ellas mismas en las más diversas actividades.

 

Si bien en todo el mundo las mujeres superan a los hombres en los resultados académicos, tanto escolares como de educación superior, todavía existe una gran desigualdad en las oportunidades profesionales y de trabajo. La emancipación de las mujeres, es decir, el aumento de oportunidades de elección y decisión, progresa en todos los países del mundo, pero se manifiesta de diferentes maneras en diferentes sociedades. La transformación económica, acompañada de la creciente necesidad que todos – mujeres y hombres – encuentren un buen medio de ingreso, ayudará a impulsar decisivamente la megatendencia del cambio femenino en los próximos años…,  no así las imposiciones gubernamentales o estatales, como piensan ilusoriamente algunas personas. A pesar de los problemas, nunca antes habíamos tenido una generación de mujeres tan ambiciosas como hoy: no sólo ambición de hacer carrera o dinero, sino de salud, de armonía, de libertad de elección y decisión, de bienestar general, de equilibrio emocional, entre muchos otros. La mayoría de ellas también están convencidas que tendrán una mayor independencia, libertad y oportunidades que sus madres. El aumento de opciones en la sociedad, las cuales irán “in crescendo”, también son y serán cada vez mejor abordadas con éxito por mujeres.

 

La creciente autoestima de la mujer, por supuesto, también afecta e influenciará en el futuro la elección de pareja, así como la forma en que se llevan a cabo las relaciones. El cambio en la familia y el ajuste de roles de género conducirán a intensificar movimientos en el campo de tensión de amor, sexo y pareja. No sólo los modelos a seguir, sino también las identidades de género se están difuminando en los bordes. La codificación de la intimidad y el romance cambia. La creciente aceptación de nuevas estructuras para la sexualidad y vida en pareja son empujados desde los nichos hacia la corriente principal. “Vivir separados estando juntos”: según varios estudios recientes en diversos países en Europa, cada octava a novena pareja joven vive separada (sobre un 40% de entre 16 a 29 años de edad). En América Latina ello aún no debiera sonar tan excepcional, ya que muchos hijos siguen viviendo hasta al menos los 24-25 años de edad con alguno de sus padres. Eso también cambiará. Casarse es cada vez menos frecuente, al menos por alguna iglesia. Separarse y/o divorciarse, es cada vez más frecuente, mientas el matrimonio expansivamente deja de ser una condición para tener hijos, propios o adoptados. También crece la normalidad y visibilidad de mujeres que educan solas a sus hijos.

 

No debieran estar lejanos los tiempos en que del mismo modo que en Europa,un alto porcentaje de las mujeres latinas – también – encuentren su autorrealización en el trabajo. Para los hombres, esto no sólo significa aceptar que el trabajo de su pareja es más importante de lo esperado, sino también darse cuenta de que ellas necesitan hacer y lograr más en el trabajo para mejorar el bienestar para la familia (bienestar es un tema tan complejo de definir como éxito, es muy personal). En algunos países, ya es clara la tendencia que los hombres comienzan a trabajar tiempo parcial y dedicar más tiempo a temas de familia. Aquí en Chile, también existen aún débiles señales que ello pudiese evolucionar. De este modo, es muy factible que se produzca una enorme brecha entre el deseo y la realidad, ya que en la práctica sigue existiendo la discrepancia, de que en aquellos casos donde la mujer trabaja a tiempo completo y el hombre a tiempo parcial, mucho más de la mitad de las tareas familiares siguen siendo resueltas por la mujer. Esas son las cuatro, cinco o seis agendas de esas mujeres, que a la larga no podrán sustentar de esa forma, al menos sin enfermar de algo severo. ¡El hombre deberá cambiar!

 

El rol de madre sigue siendo la primera prioridad en la mayoría de las mujeres, no sólo la latina, también la europea o la asiática, pero la minoría de ellas quieren realizar el antiguo rol de “dueña de casa”. Sociedades como las escandinavas, han reflejado un aumento del número de hijos desde que ambos trabajan generando ingresos. Ello en parte se explica por el mejoramiento económico de esas familias, pero también por las facilidades que otorgan los empleadores a madres con niños pequeños.

Cada vez más mujeres llegan a ocupar lugares de liderazgo en las empresas, en la política u otras organizaciones. Me atrevo a vaticinar que ello seguirá en rápido ascenso. Países como Australia, Alemania, Holanda, Suecia y Noruega lideran ese proceso. Sin embargo, incluso en dichos países el nivel salarial aún no es equivalente, al menos para responsabilidades, tareas, objetivos a cumplir, incluso ante rendimientos similares. Es un proceso que pienso que puede acelerarse y la sociedad requerirá de ambos estilos de liderazgo, el más masculino y el más femenino (no entraré en el análisis de diferencias, sería muy extenso…).

¿Por qué este cambio ha sido lento? Probablemente porque muchas mujeres han imitado demasiado los estilos de liderazgo de los hombres, es más, han estudiado modelos de liderazgo ideados por hombres para hombres. En la medida que las virtudes inherentes al género femenino se potencien con las competencias de la persona mujer, estaremos frente a la evolución acelerada del cambio, donde el futuro de nuestras sociedades sea dirigido por mujeres. El cambio de estrategias personales de las mujeres en sus trabajos actuales y futuros, serán determinantes para avivar este proceso, no sólo para mujeres que quieran acceder a puestos directivos altos, sino también las que busquen armar su propio negocio y aquellas, cuya ambición está más en su autorrealización personal a través de las tareas o la vocación que despliegan en su trabajo. ¡Está en manos de las mujeres, si se deciden realmente, estratégicamente, aunque les suene masculino!

 

Este tren ya partió hace unas pocas décadas en algunas sociedades, por lo cual estoy convencido que antes de mediados de este siglo, llegará el turno claro y persistente a las mujeres y ello, también nos cambiará el mundo a los hombres. Ello generará nuevos mercados curativos y de apoyo para lograr cambiar al macho proveedor estresado e irascible, en un “nuevo” hombre, gracias a las mujeres, por el bien de la sociedad y las familias.

 

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

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¿Amarras de Oro o Imanes?

Hubo un tiempo, en que yo también caí en esa trampa, esa de la fidelización de los colaboradores. ¡Es que las empresas con baja fluctuación son un ejemplo!

Pero, en realidad llegué al convencimiento, de que no tiene sentido invertir millones y millones en generar amarras de oro, para que esas almas libres en las cuales se ha invertido tanto y “se les han acomodado las cosas”, se queden – en el fondo – contra su natural voluntad.

Observando a terceros y menos a partir de mi propia experiencia, concluí que es más eficaz invertir en imanes en lugar de amarras de oro. Yo mismo me incluyo en aquellos que se han puesto nuevos desafíos o han tenido otros intereses en la vida, lo que algunas veces me llevó a cambios de trabajo, otras, fueron circunstancias forzadas. En mi caso, no siempre tomé las decisiones correctas, pero tampoco tuve la guía o no lo quise ver. A ello se suma que las empresas más dinámicas de hoy, requieren de “sangre fresca” y no se enorgullecen de bajos índices de fluctuación. Cada vez más, las personas buscan libertades  (no libertinajes).

En realidad, la inversión en imanes significa realizarla en el desarrollo de la propia atractividad, no sólo para clientes, sino también para colaboradores. Sí, es sano desarrollar algunos pocos talentos claves al interior de la organización, pero sobre todo, captar grandes talentos, en consciencia que serán aves de paso. La historia nos ha enseñado el bajo aporte de construir muros, ya que finalmente son derribados.

Directivos visionarios y experimentados saben que no se acabará el mundo, si algunos buenos colaboradores abandonan la organización. Claro, ello es un problema, pero será mucho más fácil de resolver si existe la atractividad para captar rápida y eficientemente nuevos talentos. Debe generarse una buena reputación y ello, es muy individual según la empresa y el sector económico-social en que se desenvuelva. Piensen en las empresas que son imanes para cierto tipo de talento: obviamente el talento que debe captar Google no es el mismo que requiere la Clínica Alemana, así como tampoco el tipo de reputación que posee Google es análoga a la Clínica Alemana.

En la dinámica de hoy, es mejor contar con grandes talentos por períodos más cortos que colaboradores que  marquen el paso y no posean la disposición o competencias para movilizar cambios. El ritmo de renovación, evidentemente depende del rubro. Estoy seguro que hoy, esta dinámica de atraer talento sistémicamente, contribuye al logro de mejores resultados.  Obviamente hay excepciones en las cuales vale la pena invertir en amarras de oro, pero son las que justifican la nueva regla. Las empresas de “headhunting” van a alegrase con este comentario.

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

articulo extraído de www.gevert.com

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La Caída en Picada de la Cultura del Error

Basta escuchar o leer a muchos consultores y asesores empresariales, psicólogos, coaches, pedagogos, filósofos, biólogos, físicos…, entre tantos otros, que debiéramos estar agradecidos de los errores. ¡Sí, agradecidos! “Quien no comete errores, no puede aprender”…, “echando a perder se aprende”…son algunas de tantas frases que nos rodean respecto del tema. Aquí me referiré esencialmente a los errores en el trabajo en empresas de cualquier índole, universidades, colegios, hospitales…,  sin embargo, varios de los conceptos son perfectamente aplicable al ámbito privado de adultos.

Pero…, manos en el corazón: ¿errores no son nada muy maravilloso, o sí? ¿Qué jefe se alegra de los errores que conllevan mayores costos, crean retrocesos en los planes o proyectos, producen pérdidas de imagen, etc. ? ¿Quién disfruta cometiendo errores y anda alardeando de “sus logros”?

¿No sería mucho más sensato intentar evitar los errores, en lugar de buscarles una connotación positiva de aprendizaje?

Suena más fácil de lo que realmente es en la práctica. Nadie quiere realizar errores a propósito, salvo la mala intención, pero ese no es el tema en este caso. Piensen que pilotos de aviones, cirujanos o pianistas concertistas son mejores, mientras menos errores cometan. ¿Por qué debiera ser distinto en otros ámbitos laborales?  Pero también es cierto, que hoy ya no existen las recetas infalibles y los procesos estándar en la mayoría de las áreas de la economía y sociedad. Todo cambia, no sólo rápidamente sino de manera cada vez más imprevisible.

Significa, que muchas veces no podemos prever lo que es correcto y lo que es errado. Sin embargo, algo debemos hacer. El chichón en la cabeza o incluso la sangre de narices, el fracaso que muchos hemos tenido que absorber y procesar, en realidad no es un error propiamente tal, sino podría interpretarse como un experimento malogrado, un intento fallido, un ensayo fracasado…, o cualquier otro eufemismo. Después de ello, es donde se pone realmente emocionante: cada experimento malogrado contiene un sinnúmero de informaciones acerca de lo que no funciona y acerca de lo que podría funcionar en lugar de ello. Es decir, cada error es “la oportunidad” para aprender (si no es demasiado grande, para hacer irreversible la situación o lleve a la desaparición). En realidad, la organización posee más conocimiento después del error.

Ese aprendizaje sólo se producirá, si realmente se aprende y en un breve plazo, se supera la condición en que se encontraba la empresa o el proyecto, antes del fracaso. Para ello, no sólo se debe dialogar al respecto, entender qué pasó, tomar decisiones. ¡Recién entonces ya no hablamos de cultura del error, sino de cultura de aprendizaje!

Un ejemplo interesante es el de Apple. Después de muchos errores de los cuales los ejecutivos y colaboradores de Apple no habían aprendido nada, en el año 1997 y tras 10 años alejado de la empresa, Steve Jobs regresa a Apple. El panorama era desolador. Más de 1.000 millones de dólares en pérdidas en el último año, la demanda de los Mac no paraba de caer a favor de los PC con Windows, especialmente frente a los equipos de IBM. Steve Jobs sí había aprendido. Decide convocar un nuevo Directorio o Consejo de Administración, que lo integraba Larry Ellison, el CEO de Oracle, Bill Campbell que aun sigue vigente, el ex-CEO de IBM Jerry York y el mismo Steve Jobs, que seguía siendo el CEO de Pixar. Pero el gran anuncio de la historia tecnológica mundial, fue cuando Steve Jobs anunció un nuevo aliado en Apple era ni más ni menos que Microsoft.

Lo que empezó como una disputa sobre patentes, acabó convirtiéndose en una de las mejores relaciones que pudo tener Apple en aquél momento. Microsoft aceptó invertir 150 millones de dólares en Apple, a cambio de que Apple aceptase usar Internet Explorer como el navegador web exclusivo en su sistema operativo y que Microsoft Office fuese recomendado por la empresa.

La era de la World Wide Web empezaba a expandirse con fuerza y Microsoft logró posicionar Internet Explorer como el navegador de facto al integrarlo en Windows. Además, Office era la suite de aplicaciones ofimática más usada del mundo. Este trato lograría que hasta los usuarios de Mac acabasen usando productos de Microsoft. Bill Gates también reforzó la decisión, el aprendizaje de que “las relaciones destructivas no ayudan a nadie en esta industria”. Fue, quizá, uno de los momentos profesionales más difíciles de Steve Jobs. Pero funcionó y cuatro años después Apple anunció el primer iPod. En el año 2003 Microsoft vendió sus acciones en Apple. Hoy esos 150 millones de dólares en acciones, valdrían más de 3.000 millones de dólares. En lo que se convirtió Apple desde entonces, no es ningún misterio.

¿Qué puede aprenderse de este aprendizaje?

Esto no lo transformaré en un tratado de cultura del aprendizaje, pero déjenme resaltar sólo algunos puntos que me parecen importantes: en primer lugar, que no siempre los competidores son los enemigos, donde no tiene ningún sentido entrar en guerras de precio que pueden llevar a la bancarrota. También, que sumando fortalezas de dos organizaciones, el beneficio común y beneficio personal se producen sin fases destructivas, sino constructivas. Por último, de todo ello salió beneficiado el usuario, tanto el de Windows, Office y Cia., así como el de Mac y sus nuevas soluciones, distintas a las de Microsoft.

A veces puede resultar interesante, que en las reuniones de equipo de las organizaciones no sólo se hablen los puntos agendados, sino también de las experiencias exitosas personales de los participantes, sobre todo de aquellas, cuando enfrentaron con éxito un problema personal complejo. Esa mirada desde otro ángulo, abre flujos de pensamiento colectivo distinto. Ese Directorio que conformó Steve Jobs en 1997, sumando el efecto sinérgico con la mirada de Bill Gates, fue mucho más allá de un liderazgo en una cultura del error, sino modeló una nueva cultura del aprendizaje.

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Consejos no solicitados para “Espíritus Críticos” y “Pensadores Transversales Constructivos”

“Un volantín o cometa vuela más alto, cuando sabe utilizar eficiente y eficazmente el viento en contra”

Antes que todo y con el objetivo de familiarizarse con lo que entiendo bajo “Pensadores Transversales”, sugiero leer el siguiente resumen de titulares en este artículo del blog:

Mis 20 Reglas de “Pensamiento Transversal de Negocios (PTN©)”

En muchos de mis comentarios he aludido la importancia de abandonar los caminos trillados, porque las innovaciones reales nunca emergen en la corriente principal o de moda, sino siempre al borde de la acción cotidiana. En charlas y conferencias me han preguntado frecuentemente: :”¿Cómo puedo obtener eso, una idea que desafía el status quo y la posicione de tal manera, para que resuene?” Obviamente, esas personas que me han preguntado eso mismo o en un sentido similar, a menudo también han experimentado con sus buenas ideas, como se puede correr contra la pared y pegarse fuertemente en la cabeza, con jefes que tampoco respaldan o apoyan.

Cuando era muy joven, impacientemente quería que las cosas sucedieran rápidamente, pero sobre todo, si creía que mi idea era buena, trataba de imponerla con toda mi fuerza argumentativa. Al principio fracasé muchas veces, con los años, cada vez menos.

Como siempre fui ocurrente, inquieto, investigador, explorador, comencé a aplicar los criterios del “Pensamiento Transversal”. A partir de ello, aquí van mis consejos no solicitados:

1. ¡Los “Pensadores Transversales” desarrollan un concepto!

Una buena idea desde el fondo de tu mente o un destello de inspiración, son muy pocos. Si abres la boca, debes dedicarle un poco de tiempo a la discusión y la preparación de tu idea. ¿Cómo se puede describir la idea de manera coherente, convincente, reflexiva y creíble? ¿Cómo puedes dejar en claro que todo es más que sólo un voladero de luces?

Las buenas razones no son suficientes, porque las personas no son sólo racionales. Entonces: ¿La idea marca una diferencia emocional? ¿Hace que los clientes o empleados sean más exitosos o más felices? Y por último pero no menos importante: ¿Proporciona algún beneficio tangible, por ejemplo, al ahorrar tiempo o dinero o al ganar clientes?

2. “Pensadores Transversales” buscan aliados al interior de la organización

Los luchadores solitarios pierden visibilidad o los hacen a un lado. Un grupo – en ciertos casos también uno informal – es mucho más fuerte y más visible. También es bueno saber que tienes aliados por la misma causa y que no tienes que luchar solo. Los inevitables reveses también son más fáciles de procesar. Por lo tanto, vincúlate por las redes sociales con colegas de la organización,  lee blogs que posean empleados de ésta, sale a comer o súmate a las comidas en el casino de la organización, sobre todo con personas interesantes… Y así sucesivamente: gana para tus círculos a personas de ideas afines a tu alrededor. Otra idea: tal vez estos aliados no necesariamente tienen que ser colegas. ¿Qué tal crear una innovación con un cliente o un proveedor inteligente?

3. “Pensadores Transversales” crean prototipos

Esto significa mostrar lo más rápido posible que la idea no es una fantasía, sino que tiene potencial. Entonces ganas defensores y difundes la idea en la organización. Al trabajar con prototipos, aprendes más rápido y de manera realista. Eso es crucial, porque las grandes victorias a menudo vienen en pequeñas porciones. Y a veces las pequeñas victorias llegan incluso en forma de derrotas rápidas.

4. ¡“Pensadores Transversales” cosechan frutos que cuelgan cerca del suelo!

Los conceptos se pueden criticar y desmembrar o incluso desintegrar, pero no los logros. Es por eso, que las pequeñas victorias de corto plazo son tan importantes. Prueba lo nuevo y ve lo que funciona. ¡Eso ayuda! No importa cuán grandioso sea tu concepto, algunos primeros pequeños logros son inmensamente convincentes. Esto trae consigo mayor credibilidad y sorprende a los escépticos.

5. “Pensadores Transversales” se orientan claramente en el cliente (este puede ser interno o externo)

¿Por qué, con esta innovación o cambio, los clientes internos o externos debieran acudir a ti? ¿Qué te diferencia claramente de otras soluciones para dichos problemas o necesidades? ¿Cómo atraes y retienes a esos clientes? Dale un vistazo a este artículo:

Clienting Exitoso

Espíritu productivo: no es un alborotador

Estas cinco estrategias te llevarán a un camino donde casi no puedes ser marginado. Es mucho mejor ser considerado una mente con espíritu productivo, que ser rechazado como un alborotador o “una bala perdida”.

Quizás también encuentres un sexto o séptimo consejo en otras opiniones o lecturas. Pero una cosa es sin duda ninguna alternativa: ¡callarse, jugarse por el lado seguro y no hacer nada! Eso es así, porque se necesitan “Pensadores Transversales Constructivos”, en las empresas, en las ONGs, en las universidades y colegios, en la política… ¡Urgente!

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Ricardo Gevert – Adm. Industrial

articulo extraído de www.gevert.com

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Desaprender o co-aprender

Voy a partir de la base, que alguna vez aprendiste a andar en bicicleta. Un cambio específico en el volante de la bici, impedirá que puedas andar siquiera un par de metros, aunque aparentemente toda parezca que está igual. ¡El volver a aprender, te podría tomar hasta ocho meses ejercitando a diario!

¿Por qué? Sucede en muchos ámbitos, donde nos cuesta mucho olvidar lo anteriormente aprendido. Es decir, “desaprender”. Usaré este término para facilitar el entendimiento, aún cuando es más bien “co-aprender”, ya que a la velocidad de los cambios del día de hoy, esto es determinante para el éxito.

En tal sentido, también recomiendo leer el siguiente artículo:

El Management de Hoy = Dudas

Aquí va el video (en inglés) de la bicicleta, que lo disfruten:

https://www.youtube.com/watch?time_continue=99&v=MFzDaBzBlL0 

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Hijos que desaparecen voluntariamente de la vida de sus padres…

Siempre se lee y habla del sufrimiento y de las consecuencias que podría traer consigo en los hijos,  la ruptura de relaciones o de comunicación con sus padres, o bien la indiferencia como un alejamiento silencioso. Sin embargo, prácticamente nadie habla de las consecuencias para los padres, cuando los hijos desaparecen voluntariamente de las vidas de sus progenitores. El silencio es el enemigo principal en este tipo de situaciones.

El silencio es el castigo que dedica una hija o un hijo, desapareciendo de la vida de sus padres, a veces incluso de hermanas y hermanos, sin dar ninguna explicación. Más allá de las razones u otras relaciones sentimentales que pueda tener esa hija o hijo, la reacción más común al decidir realizar ese abandono es la soledad, la culpa, la rabia, el dolor generalizado. En la mayoría de los casos el abandono es progresivo y no brusco.

Cuando esta situación se extiende voluntaria y prematuramente por parte de la hija o hijo, donde en un inicio muchas veces los padres intentan comunicación con cierto grado de sensatez, en los padres comienza a producirse un duelo duro y puro, que no es del mismo tipo que el de la muerte de un hijo, pero duelo de pérdida a fin de cuentas. Esa es la mayor consecuencia para los padres, un duelo en vida.

La realidad en todas partes es, que los padres comienzan a enfrentarse a mayores problemas de salud, al envejecimiento, mientras los hijos comienzan a darse cuenta que los padres ya no pueden ayudarlos como antes y quizás, en algún momento, estos necesitarán apoyo de sus hijos en una u otra tarea, según como venga la mano…. Pero en simultáneo, en la mayoría de los casos se produce la situación, donde los hijos adultos se deben dedicar más intensamente a sus trabajos, así como a la crianza y educación de sus propios hijos. El tiempo se torna más escaso, por lo cual la calidad del tiempo que dediquen hijos a padres y viceversa, se tornan cada vez más importante.

¿Pero qué es calidad en este caso? Muchos artículos hablarán de la comunicación respetuosa y fluida, de la comprensión al ponerse en la situación del otro, la demostración de afecto, la ayuda en momentos complejos… Todo lo anterior es cierto, pero no sirve de mucho, cuando no hay honestidad en la relación, cuando hay mentiras por omisión o concretas. Es cierto, cada cual posee la libertad de tener sus espacios y no necesariamente debe compartirlos todos con el otro, pero distinta es la mentira. Busqué y encontré, que es más frecuente que haya hijos adultos que faltan a la verdad con sus padres que al revés.. Eso finalmente deteriora la comunicación, el afecto, la comprensión y la confianza. Las consecuencias son múltiples, según sea la profundidad del problema de distanciamiento.

¿Es nuevamente tarea de los padres restablecer la comunicación, romper el silencio, es decir deshacer el duelo que estén viviendo o ya concluyeron?

Lo habitual sería escuchar que si, que debido a su sabiduría, a su experiencia y al amor incondicional de padre/madre, debieran ser ellos quienes debieran dar ese paso. Yo pienso lo contrario. Los hijos, aunque sean adultos, también deben saber enfrentar este tipo de situaciones con sus padres y no esconderse en el silencio y/o desaparecer. Si “mami y papi” vuelven a dar ese paso por la hija o hijo, será difícil que se produzca el aprendizaje y superación del frágil equilibrio emotivo que lo llevó a la ruptura, más allá de las razones que pudiesen estar detrás de ello. Más complejo es aún, cundo la hija o hijo, además de lo anterior, debe intentar volver a ganarse la confianza de sus padres.

¿Qué opinan Ustedes?

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

articulo extraído de www.gevert.com

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Comparaciones: ¡hay sólo una realmente válida!

Sí…, estoy escribiendo en noviembre 2017 y esto es contingente. La pintora cubano-estadounidense afincada en Estados Unidos desde los años 50, Carmen Herrera, a sus 102 años de edad vendió por 1.179.000 dólares su cuadro Sin título (Naranja y Negro), realizado por la artista en 1956. Desarrolló su vida en Nueva York, probablemente la metrópolis más viva en cuanto a arte y otras cosas. Pinta harto y pinta bien, hasta el día de hoy. Doña Carmen está considerada por la crítica una pionera de la Abstracción Geométrica y del Modernismo Latinoamericano. La fama y el reconocimiento le llegó cuando ya no era su objetivo alcanzarlo. Fue titulada como “el descubrimiento de la década” y vendió su primera obra a los 89 años, tras más de seis décadas de silenciosa y perseverante carrera en solitario. Impresionante que todos ellos años nadie le haya tirado bola o descubierto. ¡Increíble!

¿Es realmente una artista o una pintora aficionada?

¡Si pues, porque a los 89 años de edad vendió su primer cuadro, después de pintar toda una vida! ¿Es un éxito? Algunas opinarán que vender su primer cuadro a los 89 años de edad es como lograr el primer contrato pagado de actor tras 30 años de ejercicio de la actuación, de pasar 15 años en una empresa sin aumento de sueldo, correr once maratones y bajar por primera vez de las 6 horas de tiempo. ¿Son esos fracasos o éxitos?

Depende con quien o qué lo compares. Es un hecho que siempre existirá alguien más exitoso, querido, reconocido, rápido, genial, empático…..que tú. Siempre habrá alguien que gane más dinero por un trabajo similar al tuyo, que tiene más y mejores amigos, que vive con una pareja más comunicativa y cariñosa, que viaja más por el mundo, que tiene una familia más estable…. Da igual lo que midas y lo que compares: ¡siempre habrá alguien que es más, en una u otra arista!

Pero, si ello es así: ¿cuál es entonces el sentido más profundo de la comparación? Sólo porque puedas medir o comparar algo, no implica que sea importante o tenga alguna relevancia para nosotros.

Opino que es mucho más importante que logres claridad acerca de lo que es importante para ti,  lo que quisieras cambiar y lograr. Desde ese momento, simplemente ignora las comparaciones que no posean una relación directa con ello. Creo que sólo debieras comparar lo que haces, con lo que puedes lograr: ¿donde están tus potenciales, tus talentos y fortalezas especiales? Tampoco compares todo, sólo lo relevante camino a tu meta o aspiraciones. Lo restante es ruido innecesario. ¡A Doña Carmen le tomó algo de tiempo y probablemente lo superó con creces!

Aquí puedes encontrar varias ideas para dar los primeros pasos: ESC

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“Diálogo del Talento” en lugar de “Evaluación del Desempeño”

Ya pasó casi un año que me salí del sistema.

Cuando digo sistema, hablo de estar en el Management superior, en Directorios, en múltiples reuniones de multifacéticos temas y diversos grados de complejidad. También estuve inmerso en una serie de procesos y procedimientos que impulsé en buena parte, los que hoy, tras re-encontrarme de nuevo con varios elementos de mi esencia emprendedora, gestora, asesora, consultora, consejera, opinóloga, estratégica, parafraseadora, reflexiva…, cuestiono.

Hoy me referiré a las evaluaciones de desempeño anuales. Sí, ese procedimiento de gestión que hace décadas, con mejoras más o variantes menos, o no, pertenece al repertorio de “eso se hace así en el management”.  Hubo colaboradoras y colaboradores directos míos, que sufrieron la gota gorda en esas conversaciones de evaluación, donde a pesar de tratar de hacerlo empático, era inevitable ir al grano. Al menos al grano, de acuerdo a lo que exigía el sistema. Como no todos los jefes actuaban con la misma rigurosidad, en algún grado no menor, el sistema finalmente perdía confiabilidad entre los colaboradores.

Reunión de Evaluación – preguntar en lugar de desgranar

¿Por qué llegué a esta conclusión? Primero, porque considero que estas reuniones anuales se van transformando en rituales, que no aportan gran cosa al avance real en el desarrollo de las competencias del individuo, al menos no de la manera que lo realizan el 90% de las organizaciones. Además de ello, esas conversaciones de evaluación en sí mismas no son concluyentes: por una parte los colaboradores reciben retroalimentación y por otra, son evaluados. Pero si realmente queremos que la retroalimentación funcione, sobre todo si es negativa, requiere apertura. Pero si es como la relación profesor alumno con la entrega de notas, se distorsiona, lo que juega en contra de la confianza. Por ello considero necesario, poner en duda este ritual: ¿qué es lo que realmente buscamos? Respuesta: personas con iniciativa propia, compromiso y pasión, que hagan la diferencia frente al cliente externo e interno. ¿Se logra con las tradicionales evaluaciones de desempeño? ¡Llegué a la conclusión, que definitivamente no!

¿Hacerlo mejor?

Por supuesto que sirven las reuniones de retroalimentación (o también llamadas “de feedback”). Comentarios positivos y, por supuesto, comentarios sobre el potencial de mejora son imprescindibles. Y, por supuesto, el colaborador también debe poder dar retroalimentación a su jefe. Sí, obvio. Pero por favor no esperar hasta llegue el momento planificado para estos rituales de culto y de fechas, sino tenerlas en el momento que sea necesario realizar esa conversación. ¡Es decir, potencialmente siempre y ojalá, sin escalas de notas!  El mejorar el rendimiento es una tarea constante, permanente, por lo cual la comunicación debiera ser siempre bidireccional, o incluso a veces multidireccional, pero de manera fluida. El diálogo debe lograrse como algo continuo, en una atmósfera constructiva, sin formularios sobre la mesa, los que casi siempre después van a parar al área gestión de personas, probablemente con un seguimiento dificultoso y productivamente escaso.

El Cirque du Soleil lo hace distinto

Algunos dirán, que la empresa no es un circo y yo digo: un circo si es una empresa y este en particular, muy exitoso. Cirque du Soleil es un muy buen ejemplo, de como potenciar el talento, sí, un ejemplo en objetar y poner en duda una serie de métodos de management aceptados desde hace mucho tiempo atrás, renovándolos y refrescándolos. Ellos ya no poseen reuniones de evaluación y fueron reemplazadas por el “diálogo del talento”.  No es necesario eliminar la evaluación de desempeño de una vez, de manera brutal. Bastaría con repensarla de manera radicalmente nueva. Para ello sugiero usar como estímulo los “diálogos del talento” de Cirque du Soleil.

Cinco preguntas que se las traen. Pero sólo voluntariamente.

El procedimiento: lo primero y casi más importante, es que es voluntario. Los colaboradores se reúnen regularmente a un ritmo adecuado, auto-responsablemente y con un fomento de la auto-iniciativa, llevando un diálogo abierto, para conversar acerca de cómo van las cosas. Ello, sin pautas de la jefatura o el área gestión de personas. Para que estas conversaciones posean un orden y una estructura, se conversa acerca de cinco simples preguntas – tanto para el nivel individual como el de un equipo de trabajo en particular:

  1. Mirando retrospectivamente hacia el último período: ¿cuál fue mi aporte individual y qué fue lo que posiblemente contribuí más allá de dicho aporte?
  2. ¿Qué fue difícil? ¿Dónde tuve dificultades?
  3. ¿Qué tan presente estuve y qué efectos tuvo (para mi mismo, como para quienes trabajan en el mismo equipo)?
  4. ¿Existe algo que rescato especialmente de este último período, que quisiera focalizarlo más fuertemente en un futuro?
  5. ¿Cuáles son nuestras prioridades para el próximo período?

Lo bueno de estas preguntas, es que no requieren de un jefe, tampoco de una administración de gestión de desempeño. Son de auto-gestión, con auto-responsabilidad, que promueven un diálogo con sentido.

¡Reflexiona al respecto!

 

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

texto extraído de www.gevert.com

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“No encuentro el trabajo soñado o anhelado” ¿Emprender algo propio?

Crecientemente nos encontraremos con personas entre treinta y cuarenta y cinco años de edad, pero también mayores, que ya llevan un tiempo buscando un trabajo “de acuerdo al nivel de responsabilidad, motivación, desafío y remuneración” que creen merecer. En muchos casos pasan las semanas, incluso meses, en donde crecen la frustración, miedos e inseguridad.

También están aquellos que pasan años catapultados a cargos como empleados, incluso de buen nivel de responsabilidad y renta, quienes en el fondo no son felices con ese trabajo. A ellos se suman jubilados con una mala pensión, así como aquellos que ya ven que ésta se viene encima y ya visualizan que no les alcanzará…

Sin lugar a dudas, la independencia, es decir el emprender de manera autónoma no es para todos. Pero no sólo no es para todos a nivel individual, sino muchas veces como proyecto familiar. Otras veces el proyecto de emprendimiento familiar lo es todo…

Claramente no existe una regla universalmente válida, acerca de quienes están o no “predestinados” al emprendimiento. Lo que sí es válido, es que sobre todo para aquellos casos descritos en el primer párrafo, un camino concreto – aunque fuere paso a paso –  puede convertirse en una ineludible y urgente necesidad, donde la ausencia de una solución muchas veces conlleva fracasos matrimoniales y otras consecuencias definitivas, muchas veces irreversibles y nefastas.  En esos casos, será muy importante que ese problema se transforme rápidamente en oportunidad.

Si estás en una situación como esa, parte identificando un pequeño nicho en el mercado. ¡Pero pequeño! No pienses tan en grande para una primera fase. Ese nicho debe poseer un problema claramente identificado y definido, pero mal resuelto; o a lo menos, que tú poseas una solución o un camino para llegar a ésta, que los clientes dentro de ese nicho, la perciban como más idónea que la mejor actual.

Tu enfoque debe ser: ¡en ese nicho o micro-nicho debo ser líder! Ese es el inicio. Ese liderazgo, posteriormente te podrá abrir puertas a nichos vecinos, además de ello a mejores márgenes de ganancias, ya que la mejor solución es menos sustituible por competidores y por lo tanto, menos expuesta a guerras de precio.

¿Cómo crees que reaccionen los inversionistas, posibles socios de cooperación o aliados, incluso bancos, si pudieses presentar desde un inicio buenos pedidos, contratos, buenos clientes que paguen sus facturas en la fecha acordada?

En raras ocasiones es posible alcanzar la zona de rentabilidad o ganancias después de un largo período de sequía y fase inicial “lenta pero segura”. ¿Cómo reducir a un mínimo esa fase inicial previa a la rentabilidad?

Hazlo mejor que otros: ¡No produzcas si no hay pedidos! ¡No existen pedidos lucrativos de largo plazo sin “clientes ideales”! Solo si desde un inicio no se regala demasiado dinero a través de bajos márgenes debido a guerras de precio en círculos de clientes donde los productos o servicios sean fácilmente substituibles, existirá la posibilidad real de establecer una empresa verdaderamente competitiva y rentable.

¿Qué debes hacer si decides seguir este camino del emprendimiento propio?

Como ya he mencionado anteriormente, se trata de lo siguiente:

  1. Primero, encuentra suficientes clientes reales – ideales – y no teóricos para tu emprendimiento y productos.
  2. Según el producto, servicio o sector, logra acuerdos previos en cuanto a pedidos. Estos productos o servicios deben ser claramente diferenciables para tus clientes, aunque en una primera etapa inicial no los produzcas tú mismo. Atención: aquí se trata de la percepción de tus clientes, no de la tuya. No trabajes en base a tus propios deseos e intereses respecto del producto, sino aquellos de los clientes en ese nicho.
  3. Recién con ello en la mano, inicia la implementación de la empresa y de la propia producción de un servicio o producto.

Son muy pocos los emprendimientos que parten sin capital, pero con una buena idea por parte del emprendedor original, se pueden dar el lujo de proceder de manera distinta. ¡Por ello estoy seguro que ello también es válido para ti, para tu idea, para tu emprendimiento, tu futuro negocio y medio de subsistencia!

Pero para volver sobre las maneras de buscar la idea, la oportunidad, las siguientes líneas te darán algunos “tips”. Ello no sucederá a través de una iluminación, sino de una observación sistémica: ¡observa al sector que más te atrae!

Tus fortalezas, aptitudes y talentos deben calzar con el “nicho del problema” como una llave en la cerradura. El punto de inicio es tu perfil de fortalezas. Es tu llave y debes hacerla calzar con una cerradura y tendrás varias opciones, pero aún no definitivas.

Tu mayor fortaleza no vale nada, si no hay quien la necesite o esté dispuesto a adquirirla. Debes determinar esa área de negocio o nicho,  en donde tus fortalezas alcancen un alto grado de validez. Tus áreas de acción debes determinarlas tú mismo y no dejar que sean impuestas por otros. Muchas personas dejan que sus familiares, amigos y colegas determinen hacia donde guiar su emprendimiento. Ese es el principio de la pérdida de identidad.

Tanto más “angosto”  definas el sector, tanto más rápido será tu éxito, tu motivación y acercamiento a ese emprendimiento ideal.  Considera: “probar pasa primero por estudiar”. Proceso de prueba y error = riesgo mínimo.

No “mastiques” tus “nichos” durante meses, sino procede rápidamente a la comprobación. Procede de acuerdo a “prueba y error”: realiza un paso en la dirección correcta esperada y aplica tus experiencias ganadas circunscritas a ese nicho. Corrige los errores y comprueba en un nuevo paso adelante. Así limitarás tus riesgos a un mínimo.

Un ejemplo para proceder inicialmente: junta varias revistas actuales de distinta índole (mujeres, hombres, deportes, hijos, salud, negocios, etc.). En muchos artículos de estas revistas se escribe acerca de problemas que existen en ciertos sectores de la sociedad, así como de alternativas como resolverlos. Al leer tales artículos pregúntate: ¿cuál problema (…y por ende oportunidad) se esconde realmente detrás de este artículo?

Por ejemplo, en el área capacitación se habla “como bombo en fiesta” acerca del aseguramiento de calidad. Detrás de ello, se encuentran una infinidad de problemas mal resueltos. ¿Alguno de esos problemas lo sabrías resolver mejor que otros? ¿En cuál sector requieren resolver ese problema más que en otros e incluso, es urgente que lo hagan? ¿Tengo la solución? Si no la poseo: ¿Quién la podría poseer? ¿Podría cooperar con ellos?

De manera muy  resumida, la pregunta clave a responder es la siguiente: ¿cuál problema mal resuelto, en qué nicho de mercado, puedo resolverlo mejor que otros, en donde pueda poner en juego mis aptitudes, habilidades, motivaciones y contactos?

Ciertamente aquí no encontraste la receta, sin embargo, espero haberte inspirado a mirar las cosas desde otro ángulo y ojalá, haber contribuido a una potencial oportunidad.

Si te hace sentido, también te sugiero visitar:

Clienting Exitoso(re)construcción y (re)inserción laboralCASOS;

 

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

texto extraído de www.gevert.com

 

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