No más.

-“La economía murió”

-“quiero paz y salud”

-“están todos locos”

-“la vida no es ni tensión ni depresión ni angustia”

-“me están envenenando a mis hijos”

-“quiero un mundo estable”

-“me cansé de tanta lesera”

-“quiero vivir de verdad”

-“la gente perdió el rumbo”

-“las noticias son puras atrocidades”

-“nos vamos fuera de Santiago”

Las personas están diciendo muchas cosas. Algunas practican lo que dicen. Otras quieren aprender a hacer lo uno y también lo otro.

Tiempos de cambio. El camino hacia la paz, la salud y la cordura. Quién sabe (exagerados como solemos ser, y después desvirtuamos lo que habíamos comenzado a hacer bien). Pero que pasan cosas – pasan. Como dijo Galileo respecto a la tierra “Eppur si muove”, y sin embargo se mueve. También aquí, ahora, algo se mueve. Claro, algo hay que es nuevo en nuestro medio, algo que la gente siente y dice. No más insensateces. No más. Y algunos actúan sobre lo que dicen.

No más quemar la salud para comprar status, para vivir a la moda, para aparentar algo que no tiene significado. Sino respetar la salud, promoverla, cuidarla. Y entonces, sobre la base de una buena salud, desplegar con entusiasmo y creatividad eso que tiene sentido ahora aquí para mí, para ti, para nosotros: la generosidad,  la comunidad, el ir juntos, el aportar, el limpiar, el nutrir, el ser felices.

Todo cambio es difícil. Lo sienten las personas que vienen a nuestro centro, cargadas muchas veces con un diagnóstico pesado al corazón y a la mente. Creía que lo estaba haciendo bien, mira lo que he logrado, siempre esforzándome, dando lo mejor de mí – y ahora esto – yo, ¿cambiar?

A veces queda tan claro quién manda aquí: la naturaleza y no la cultura, nuestra biología y no nuestras ideas, nuestra realidad y no nuestras ambiciones. Y queda muy claro que podemos dar lo que nos sobra, no lo que nos falta. Y para que nos sobre debemos estar sanos, muy sanos, entonces recién sobra, y lo que sobra es entonces también lo mejor de nosotros. Lo hemos aprendido en contra de nuestra voluntad, y las personas que vienen donde nosotros lo aprenden también en contra de su voluntad. Pero al otro lado del cambio emerge una gran palabra que ilumina todo a su alrededor: gratitud. Gracias que tuve cáncer, dice una mujer. Gracias que tuve angustia, dice otro. Gracias que tuve que cambiar para poder seguir viviendo, gracias por descubrir esto otro que no creía que existía.

Hacer un cambio de Santiago al sur o a la costa es más fácil, pero igual es un cambio fuerte. Sin embargo en quienes lo han hecho vemos después otras caras, en ellos y en sus niños: humildes, blandos, tranquilos, radiantes. Un homenaje a la salud, a la cordura y a la osadía.

 

Jens Bücher – Ingeniero Comercial, Fellow, American Institute of Stress y miembro del Colegio de Ingenieros – Chile, dirige el Centro de Desarrollo de la Persona Bücher y Middleton Ltda.

www.persona.cl

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