El Futuro es Femenino

No me referiré a los cambios legislativos que en uno u otro país estén en curso, los cuales evidentemente darán mayor protección y un marco jurídico para un trato más justo con las mujeres, contrarrestando en parte aquellos comportamientos machistas y micro-machistas muy evidentes y visibles. Estos ponen a la mujer en una posición inferior a la del hombre en lo jurídico, social, económico, familiar y entre amigos, incluso en peligro de muerte debido los malos tratos.

 

No soy tan amigo que hablar acerca de trato igualitario, ya que eso es utópico, incluso entre hombres. Por ello prefiero hablar de trato justo para la persona, libertad de elección, sea mujer u hombre, neutralizando crecientemente una discriminación peyorativa. Tampoco me referiré a ciertos iconos sexistas burdos recientemente vistos en Chile, los que debieran ser efímeros y al igual que en sociedades culturalmente más evolucionadas, prevalecerá el cambio gradual, sobre todo gracias a la inteligencia y fortalezas de la mayoría de las mujeres.

 

La vida me ha permitido cultivar siempre una buena, fluida y empática relación con las mujeres y dentro de ello no habré descubierto ni dicho nada nuevo, cuando afirmo que sin lugar a dudas lo más complejo de modificar es cultural, tanto en la mujer como en el hombre.  Lo que sí he descubierto es un montón de talentos, virtudes y capacidades en muchas mujeres, sin embargo, a la mayoría de ellas les cuesta desarrollar la confianza y la superación de temores, para lograr empoderarse con gran seguridad en ellas mismas en las más diversas actividades.

 

Si bien en todo el mundo las mujeres superan a los hombres en los resultados académicos, tanto escolares como de educación superior, todavía existe una gran desigualdad en las oportunidades profesionales y de trabajo. La emancipación de las mujeres, es decir, el aumento de oportunidades de elección y decisión, progresa en todos los países del mundo, pero se manifiesta de diferentes maneras en diferentes sociedades. La transformación económica, acompañada de la creciente necesidad que todos – mujeres y hombres – encuentren un buen medio de ingreso, ayudará a impulsar decisivamente la megatendencia del cambio femenino en los próximos años…,  no así las imposiciones gubernamentales o estatales, como piensan ilusoriamente algunas personas. A pesar de los problemas, nunca antes habíamos tenido una generación de mujeres tan ambiciosas como hoy: no sólo ambición de hacer carrera o dinero, sino de salud, de armonía, de libertad de elección y decisión, de bienestar general, de equilibrio emocional, entre muchos otros. La mayoría de ellas también están convencidas que tendrán una mayor independencia, libertad y oportunidades que sus madres. El aumento de opciones en la sociedad, las cuales irán “in crescendo”, también son y serán cada vez mejor abordadas con éxito por mujeres.

 

La creciente autoestima de la mujer, por supuesto, también afecta e influenciará en el futuro la elección de pareja, así como la forma en que se llevan a cabo las relaciones. El cambio en la familia y el ajuste de roles de género conducirán a intensificar movimientos en el campo de tensión de amor, sexo y pareja. No sólo los modelos a seguir, sino también las identidades de género se están difuminando en los bordes. La codificación de la intimidad y el romance cambia. La creciente aceptación de nuevas estructuras para la sexualidad y vida en pareja son empujados desde los nichos hacia la corriente principal. “Vivir separados estando juntos”: según varios estudios recientes en diversos países en Europa, cada octava a novena pareja joven vive separada (sobre un 40% de entre 16 a 29 años de edad). En América Latina ello aún no debiera sonar tan excepcional, ya que muchos hijos siguen viviendo hasta al menos los 24-25 años de edad con alguno de sus padres. Eso también cambiará. Casarse es cada vez menos frecuente, al menos por alguna iglesia. Separarse y/o divorciarse, es cada vez más frecuente, mientas el matrimonio expansivamente deja de ser una condición para tener hijos, propios o adoptados. También crece la normalidad y visibilidad de mujeres que educan solas a sus hijos.

 

No debieran estar lejanos los tiempos en que del mismo modo que en Europa,un alto porcentaje de las mujeres latinas – también – encuentren su autorrealización en el trabajo. Para los hombres, esto no sólo significa aceptar que el trabajo de su pareja es más importante de lo esperado, sino también darse cuenta de que ellas necesitan hacer y lograr más en el trabajo para mejorar el bienestar para la familia (bienestar es un tema tan complejo de definir como éxito, es muy personal). En algunos países, ya es clara la tendencia que los hombres comienzan a trabajar tiempo parcial y dedicar más tiempo a temas de familia. Aquí en Chile, también existen aún débiles señales que ello pudiese evolucionar. De este modo, es muy factible que se produzca una enorme brecha entre el deseo y la realidad, ya que en la práctica sigue existiendo la discrepancia, de que en aquellos casos donde la mujer trabaja a tiempo completo y el hombre a tiempo parcial, mucho más de la mitad de las tareas familiares siguen siendo resueltas por la mujer. Esas son las cuatro, cinco o seis agendas de esas mujeres, que a la larga no podrán sustentar de esa forma, al menos sin enfermar de algo severo. ¡El hombre deberá cambiar!

 

El rol de madre sigue siendo la primera prioridad en la mayoría de las mujeres, no sólo la latina, también la europea o la asiática, pero la minoría de ellas quieren realizar el antiguo rol de “dueña de casa”. Sociedades como las escandinavas, han reflejado un aumento del número de hijos desde que ambos trabajan generando ingresos. Ello en parte se explica por el mejoramiento económico de esas familias, pero también por las facilidades que otorgan los empleadores a madres con niños pequeños.

Cada vez más mujeres llegan a ocupar lugares de liderazgo en las empresas, en la política u otras organizaciones. Me atrevo a vaticinar que ello seguirá en rápido ascenso. Países como Australia, Alemania, Holanda, Suecia y Noruega lideran ese proceso. Sin embargo, incluso en dichos países el nivel salarial aún no es equivalente, al menos para responsabilidades, tareas, objetivos a cumplir, incluso ante rendimientos similares. Es un proceso que pienso que puede acelerarse y la sociedad requerirá de ambos estilos de liderazgo, el más masculino y el más femenino (no entraré en el análisis de diferencias, sería muy extenso…).

¿Por qué este cambio ha sido lento? Probablemente porque muchas mujeres han imitado demasiado los estilos de liderazgo de los hombres, es más, han estudiado modelos de liderazgo ideados por hombres para hombres. En la medida que las virtudes inherentes al género femenino se potencien con las competencias de la persona mujer, estaremos frente a la evolución acelerada del cambio, donde el futuro de nuestras sociedades sea dirigido por mujeres. El cambio de estrategias personales de las mujeres en sus trabajos actuales y futuros, serán determinantes para avivar este proceso, no sólo para mujeres que quieran acceder a puestos directivos altos, sino también las que busquen armar su propio negocio y aquellas, cuya ambición está más en su autorrealización personal a través de las tareas o la vocación que despliegan en su trabajo. ¡Está en manos de las mujeres, si se deciden realmente, estratégicamente, aunque les suene masculino!

 

Este tren ya partió hace unas pocas décadas en algunas sociedades, por lo cual estoy convencido que antes de mediados de este siglo, llegará el turno claro y persistente a las mujeres y ello, también nos cambiará el mundo a los hombres. Ello generará nuevos mercados curativos y de apoyo para lograr cambiar al macho proveedor estresado e irascible, en un “nuevo” hombre, gracias a las mujeres, por el bien de la sociedad y las familias.

 

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

www.gevert.com

Foto portada: Photo by rawpixel.com from Pexels

 

 

 

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Empoderamiento

¿Quién no quiere andar empoderado? Está todo el mundo hablando de la independencia, del capital para emprendimientos, de la necesidad de empoderar a los empleados de la firma (para disminuir los gastos y las responsabilidades laborales), y los chistes crueles ya merodean el tema. Y lo que las personas no quieran enfrentar, la automatización y la robotización se van a encargar de establecer en nuestras sociedades avanzadas: la necesidad de generar recursos por ti mismo al tiempo que disminuyen las fuentes de trabajo dependiente.

 

El empoderamiento es un tema económico. Pero rápidamente excedió los límites de la economía, despertó la creatividad y con ella la imaginación, la proyección de necesidades que no se solucionan con dinero, las ganas de hacer cosas que no se habían pensado antes. Se destapó la caja de Pandora.

 

¿Cuán libre quieres ser? ¿Qué quieres hacer sin impedimentos innecesarios? ¿A dónde vas en tu vida?

 

Unos 30 años atrás empezamos a trabajar juntos, Jennifer y yo. Creamos el Centro de Desarrollo de la Persona. Estábamos convencidos que ayudar a las personas a desarrollar sus potenciales personales era lo que había que hacer. No existía (por suerte) el término empoderamiento, y nosotros elegimos el concepto “desarrollo”. Ahora, mirando hacia atrás, confirmo una vez más que este desarrollo va íntimamente ligado a un mayor poder respecto a la salud, a la auto-realización y a otras cosas de importancia sin igual, un poder arraigado en una sensibilidad más despierta y responsiva, en una toma de conciencia de las motivaciones que emergen de las profundidades del alma, y en una postura más “desarrollada” y autónoma que la propiciada por nuestros modelos educacionales antiguos, superficiales y forzados.

 

La persona integrada con sus emociones y autónoma en su interacción con el mundo, que ha dado los pasos necesarios para expresar los potenciales personales guardados en su intimidad, es sin duda una persona más desarrollada y con más poder para enfrentarse a la vida – es una persona “empoderada” para usar la palabra que está de moda, aunque este “empoderamiento” ahora apunta a un área de la vida por cierto más importante y amplio que el área económica.

 

En estos muchos años de trabajo en el CDP hemos visto una y otra vez que el poder mencionado va  asociado más a la naturaleza que a la idea que la persona tiene de sí: mientras más humilde y “servidora” de las leyes que rigen su biología más poderosa es la persona respecto a su vida, su salud, su creatividad, su madurez, su fuerza para resistir los embates del destino y para llevar adelante sus propósitos. Es un contrasentido, de alguna manera. A más poder das a la naturaleza, de más poder gozas para solucionar los retos de una vida plena, compleja y fascinante.

 

Nada que ver con ciertos aspectos del empowerment laboral de moda que vemos repetidos aquí y allá: el esfuerzo permanente, la tensión, la arrogancia, el desprecio, la avaricia, la creciente insatisfacción.

 

Sino tiene que ver con la fuerza de fondo, sonrisa en la cara, de quien parece hacer las cosas con mano ligera y caritativa,  salud en la mirada y algo contagioso en ademanes y estilo que lo mueve a uno a querer ser como esta persona madura y con un poder de vida fuera de lo común.

Jens Bücher – Ingeniero Comercial, Fellow, American Institute of Stress y miembro del Colegio de Ingenieros – Chile, dirige el Centro de Desarrollo de la Persona Bücher y Middleton Ltda.

www.persona.cl

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Cómo negociar: 5 secretos que no puedes ignorar

¿Te tiemblan las rodillas, se te acelera el pulso y te transpiran las manos cuando piensas cómo negociar algo? Supéralo ya mismo. Descubre 5 secretos pocas veces compartidos para saber cómo negociar desde una promoción salarial hasta tu nuevo auto. Aquí te cuento cómo lo hice yo misma.

¿Quieres saber cómo negociar desde un lugar de fuerza?

Suponte que diseñas websites y te debes reunir con un cliente potencial. Para entender cómo negociar lo mejor posible, primero reconoce que tus honorarios no son lo único negociable. Hay mucha gente capaz de diseñar un website. Y siempre habrá alguien que pueda hacerlo más barato que tú. ¿Qué ofreces que sea diferente y justifique contratarte a ti en lugar de a cualquier otro? ¿Cuáles son tus términos? ¿Qué servicios ofreces una vez que terminas el sitio? ¿Podrías diseñar como obsequio un segundo sitio personal? ¿Podrías ofrecer al año una actualización del sitio?

Lo mismo ocurre si estás negociando una promoción o tu salario. Recuerda ser creativa. Piensa más allá de lo que tienes frente a los ojos. Aún las circunstancias y reglas que crees que son fijas, no lo son. Todo es negociable.

Cómo negociar cualquier cosa!

Aquí comparto mi propio ejemplo. Hace poco ordené un auto Acme (obviamente no la marca real!) Era mi cuarto Acme. El tercero en la misma concesionaria. La segunda vez que hacía un lease. Debía recoger mi auto un viernes. El miércoles anterior recibí un llamado. Era acerca de una venta de Acmes en la misma agencia. Ofrecían $1.000 en efectivo si uno compraba el auto ese sábado.

Cuando me llamó Pablo, el vendedor que me había vendido los últimos tres autos en esa agencia, para confirmar que podría recogerlo el viernes, le pregunté por los $1.000 de descuento. Aquí ves un resumen de esa conversación.

“Tú no calificas porque ordenaste el auto hace varias semanas. Tienes que comprarlo el mismo sábado para calificar. Son las reglas.”

“Pablo, las reglas son relativas. ¿Con quién tengo que hablar para que me den el descuento?”

“No funciona así. Las reglas vienen de la oficina central de Acme. No hay demasiado que yo pueda hacer”.

“O sea, ¿me estás castigado por ser una clienta fiel? Este es el tercer Acme que te compro…”

¿Qué crees que ocurrió? Continúa leyendo para enterarte…

Cita inspiradora sobre negociación de Sheryl Sandberg

Siempre negocias con una persona

Otro de los secretos para entender cómo negociar con éxito es recordar que siempre negocias con una persona. No importa si es para comprar un auto o para conseguir trabajo. Y tampoco importa el tamaño de la organización. Claro, es posible que a veces termines negociando con un par de individuos. Pero sabes a qué me refiero. Esto significa que es fundamental conectar con la persona que está allí negociando contigo. Cuanto más sepas de ella y qué la hará quedar bien delante de sus supervisores, mejor. Piensa qué beneficiaría a esta persona. Qué necesita para sentir que ha ganado la negociación. Qué puede permitirse perder.

En mi conversación con Pablo, yo sabía que él no quería perder una clienta fiel. Y también sabía que había otro problema del cual podía responsabilizar a su organización para no perder puntos conmigo. Para poder mostrarme que estaba de mi lado.

Así siguió el diálogo:

“No me interesa lo que dice la letra chiquita. Tu agencia contrató a una compañía para que organizara esta venta el sábado y le dio la lista de clientes. Ustedes deberían haber quitado de esa lista los clientes como yo que ya habían comprado auto. Así no recibíamos un llamado como este”.

“Déjame ver qué puedo hacer”.

¿Adivinas como terminó la cosa?

Poses poderosas que te ayudan a elevar tu confianza mientras aprendes cómo negociar exitosamente

Decide por anticipado cuál es tu piso

Sí. Debes tener un valor u objetivo, por menos del cual te rehúses a negociar. ¿Por qué? Porque si no lo tienes corres el riesgo de negociar en contra de tus propios intereses. Esto va tanto para tu salario como para cualquier cosa que vendas. Y es una buena razón para cultivar tu creatividad. Piensan en una variedad de temas que puedas negociar. Tanto los que están sobre la mesa como los que no.

Mi llamado con Pablo fue una negociación activa. Mi objetivo era conseguir los $1.000 de descuento. Pero ya había dado un depósito para el auto y estaba atada al contrato que había firmado al encargarlo. Por eso decidí que me contentaría con $500. (No hay cómo negociar bien sin tener claridad).

Ese viernes, cuando entré a la concesionaria a retirar mi auto, el contrato de leasing ya estaba escrito. E incluía mis $1.000 de descuento. Sí. Fue así de simple. Sólo tuve que pedirlo e insistir en que me lo dieran. Pero aguarda. Porque la negociación no terminó allí.

Construye tu confianza justo antes de la negociación

Si cada vez que te preguntas cómo negociar tienes ganas de esconderte debajo de una piedra, respira profundo que aquí te doy un truco más. Crea un ritual que lleves a cabo justo antes de negociar. Puede ser asumir una pose poderosa por un par de minutos. Las manos en la cadera con las piernas abiertas en V. (La postura de la Mujer Maravilla). O con los brazos arriba de la cabeza en forma de V. (Como cuando los atletas ganan una carrera). Está comprobado que estas poses estimulan neurotransmisores que producen un golpe de confianza.

También puedes crear un mantra que te repites justo antes de entrar a la negociación. “Soy una poderosa negociadora”. “Me encanta negociar. Es divertido y estimulante”. Lo que te funcione mejor a ti. Te ayudará a sentirte más fuerte y a enfocarte unos instantes antes de entrar en acción.

Un par de semanas después de que traje mi auto nuevo a casa me llegó una carta de la Compañía de Servicios Financieros Acme. Es decir, la compañía que me había otorgado el lease. Contenía una factura por unos $1.000. ¿Perdón? Listaba una serie ítems que según ellos demostraban excesivo uso de mi auto anterior. El que había devuelto antes de sacar éste. ¿Así que adivina que hice? Exactamente. Lo llamé a Pablo.

Me prometió explorar el tema. Así lo hizo. Logró que su agencia descontara unos $300 de la factura. Ahora me tocaba a mi llamar a la Compañía de Servicios Financieros Acme para que borraran el resto de la supuesta deuda. Ommmmmmm…

Manten pose poderosa antes de negociar. Amy Cuddy ha explorado su valioso efecto en tu autoconfianza.

Observa signos que te dicen que “ésto” no es una negociación.

Seamos honestas. Hay veces en que la gente te ofrece una entrevista de trabajo cuando ya tienen el candidato elegido para ese rol. Es un asunto legal. Tienen que entrevistar cierto número de candidatos potenciales. O ya tienen al proveedor que quieren usar. Trata de detectar esos signos para evitar invertir excesivo tiempo y energía. Pero no pierdas la oportunidad de dejar una excelente impresión. Ya estás ahí. Y nunca sabes qué puede pasar en el futuro. De manera que aprovecha el momento de mostrar lo mejor de ti.

Bueno. Llamé a la Compañía de Servicios Financieros Acme y hablé con total calma con el representante que me atendió.

“No entiendo. Ustedes habían inspeccionado mi auto y me dijeron que estaba todo bien. 300 kilómetros más tarde, después de entregarlo y firmar un nuevo lease, de pronto, el auto necesita nuevas llantas? ¿Con sólo 25,000 kilómetros? ¿Podrías averiguar de qué se trata esto?” Le pregunté:

El hombre no supo que responderme. Sabía que esto no era una negociación. Sabía que tenía que hacer desaparecer esa factura.

Y así lo hizo.

Si quieres aprender cómo negociar cualquier cosa, explora nuestro programa Step Up donde te enseñamos esta y muchas otras habilidades blandas necesarias para pasar al próximo nivel de tu carrera.

Mariela Dabbah – Coach


 

Extraido de http://redshoemovement.es/blog/

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