Hay más de un buen camino…

Después de la despedida que le realizó el equipo ejecutivo en la oficina, Luis les comenta que había dejado su teléfono celular en la casa y que por lo tanto no tenía GPS, pero les pregunta, cuál sería el camino más rápido para llegar más rápidamente a esa hora a “Sanhattan”. Por supuesto recibió mínimo tres sugerencias distintas. Tras escuchar todas las recomendaciones que no lo convencieron mucho, concluyó que mejor seguía el camino de su intuición.

¿Y si hubiese existido un camino mejor?

A diario vemos ejemplos como este. Muchos de las generaciones más jóvenes saben o creen saber el camino que deben tomar en su vida, en lo personal y profesional. Pero también sabemos, incluso con mayor certeza, que existen muchos otros caminos. Muchos de esos otros caminos, también son buenos caminos. ¿En ese caso no sería plausible pensar, que existen caminos que podrían ser algo o mucho mejores?

Es un dilema frecuente: ¿no debiéramos ver unas dos o tres alternativas de diseño adicionales para el folleto? ¿Realmente debiéramos enviar esa propuesta de portada, sin aclarar ciertos puntos con el cliente, que parecen innecesarios? ¿O no sería mejor llevar la propuesta personalmente y explicarla, en lugar de enviarla sólo por correo electrónico? Si lo hago y para llegar a tiempo: ¿me voy las autopistas o vías alternativas? ¿Tomo el carril del medio o el de la izquierda…, o me voy zigzagueando…..y si choco el auto?

¡Alto!

Si elegiste un buen camino y le eres fiel, seguramente no serás menos exitoso si hubieses elegido otro buen camino y le hubieses sido fiel. Fidelidad, ese es el concepto. Muchos deben liberarse de la ilusión, que la mejor decisión es cambiar cada vez a la otra opción que parece ser algo mejor. Por lo general esos otros buenos caminos, al final de la travesía, realmente no harán la diferencia.

Ya sé…: probablemente muchos jóvenes treintones e incluso cuarentones me tratarán de mostrar muchos ejemplos, donde personas han hecho rápida carrera a través del “job-hopping”. Sí, es cierto que existen ejemplos, pero son estadísticamente irrelevantes. La gran mayoría elige otros buenos caminos y finalmente se dan cuenta, que no había para qué cambiar de camino: Muchos…, demasiados, incluso se equivocan y finalmente se dan cuenta que el camino era peor. Los que zigzagean mucho, aunque inicialmente avanzan, finalmente se accidentan en el camino, algunos gravemente.

¡Puedes salir del encubrimiento!

Salvo que sientas que existe una fuerte contradicción entre lo que haces y lo que te motiva, lo que te gusta realizar, con el tipo de personas que prefieres compartir y realizar tus tareas, no sigas rompiéndote la cabeza, no dilapides energía. ¡Mejor focalizas esa energía en desarrollar la opción que ya elegiste!

Da igual. realmente, si envías la propuesta o la vas a dejar. Da igual si solicitas dos o más alternativas de diseño adicionales…En lugar de ello, mejor trabajas más y mejor en el contenido de la propuesta, aclara telefónicamente las dudas con tu cliente, preocúpate que la propuesta sea la mejor de acuerdo a las necesidades reales de tu cliente. La lucha eterna con la quizás mejor opción, es nada más que una excusa disfrazada, para no al final no ser exitoso, feliz y contento. Sólo distrae de avanzar y lograr, de dejar huella. Los supuestamente “hiperperfeccionistas” jamás dejan huella y eso, porque nunca se arriesgan a salir a caminar en el barro. Ese exceso de perfeccionismo también resulta cómodo, para no salir del encubrimiento, de no exponerse.

La búsqueda de la perfección absoluta es inútil. Y la búsqueda de lo casi perfecto no tiene sentido. Mejor opta por un buen camino, hazlo tu camino y olvida – al menos por un buen tiempo – los otros buenos caminos que se te abren en el camino.

Una buena opción para que trabajes en ti mismo, en potenciar tus habilidades, competencias e intereses es trabajar por ejemplo, con Las 7 Fases del Desarrollo Estratégico

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

texto extraído de www.gevert.com

 

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Madres que trabajan: Cómo mantener la cordura

Si sientes que te falta poco para arrojar a tu hijo por la ventana, que te está por dar un ataque de nervios o que estás a punto de ponerte a llorar desconsoladamente, no dejes de leer esto. Es la dosis de cordura que necesitan las madres que trabajan para seguir adelante.

Odisea de las madres que trabajan

Los días que he pasado en casa de mis amigos Ana y Mario en Madrid han renovado mi respeto por las madres que trabajan y sobre todo, las que tienen familias jóvenes. Aún las que como Ana tienen un Mario que colabora con todos los aspectos de la crianza de su hijo Leo de 2 años y medio, el desafío es intenso.

Ana, Mario y Leo, protagonistas de este blog sobre madres que trabajan. No dejes de leer estas estrategias para mamás que trabajan!

Los días se suceden sin solución de continuidad. Comienzan a las 7:30, hora en que Leo despierta a sus padres subiéndose a su cama. Ana se levanta, se viste y maquilla, viste y da el desayuno a Leo, y prepara las cosas que su hijo debe llevar al preescolar a donde lo deja antes de irse a trabajar.

A la salida de su trabajo, recoge al niño, lo lleva a la plaza y regresa con él entre 6:30 y 7 para bañarlo, darle de cenar, y leerle cuentos por una hora hasta que por fin se duerme entre las 10 y las 10:30 de la noche. (Por su parte, Mario prepara la cena, pone la mesa, lava los platos y limpia la cocina).

A esa altura de la noche, Ana (que además está embarazada) a duras penas tiene energía para ver un fragmento de alguna serie televisiva antes de caer rendida y empezar todo otra vez al día siguiente. Como la mayoría de las mamás que trabajan (¡y cada vez más papás!) no le queda demasiado tiempo para si misma.

¿Te suena familiar la escena?

La pregunta es ¿cómo pasar estos años de tanta demanda física, emocional y psicológica manteniendo tu sanidad y tu pareja?

Estrategias para madres que trabajan

Aquí van algunas estrategias que Ana y Mario respetan a muerte y que les dan muy buenos resultados:

1.- Comparte las actividades y admite que no hace falta que ambos hagan absolutamente todo. Hay algunas batallas que es preferible no pelear1. Si tu pareja hace de todo pero le molesta ir al supermercado, y a ti no te molesta hacerlo pero prefieres no lavar los platos, pacten asumir una de esas responsabilidades la mayoría del tiempo sin protestar.

2.- Túrnate con tu pareja con frecuencia para salir con amigos, al cine, al gimnasio o a hacer algo que les guste. Este espacio individual (que debes aprovechar varias veces por semana) le permite a cada uno renovarse y encontrarse consigo mismo sin la presencia ni la demanda constante de los hijos.

3.-Apóyense mutuamente en las actividades laborales. Con buena onda y entusiasmo, empújense a hacer el esfuerzo para asistir a ocasiones importantes para cada uno, a veces sobreponiéndose al cansancio.

Y aquí van mis sugerencias como observadora de primera mano de madres que trabajan.

4.- Créate espacios de silencio a diario. Es imposible vivir una rutina tan exigente como la que tienes sin parar nunca. El agobio no puede sino ponerte de mal humor. Pero esto es relativamente fácil de resolver con diez minutos de silencio. Vete a dar una vuelta a la manzana, enciérrate en tu cuarto, sal al balcón, tómate una ducha… No importa cómo ni dónde pero sí que hagas una interrupción de la rutina y del ruido para alejarte de las constantes demandas prácticas de tu familia hacia ti. Verás que hay un antes y un después de ese breve oasis cotidiano.

 

5.- En los momentos de agobio, expresa que estás agobiada y pide ayuda o pide paciencia. A Ana no le gusta quejarse y sabe que muchas madres que trabajan lo pasan peor que ella. Sin embargo, el esfuerzo que le insume aparentar que lo puede hacer todo y que está todo bien es tan grande, que la deja agotada. Seguramente sería menos estresante admitir que necesita diez minutos de descompresión antes de poder preparar el baño de Leo. O que esa noche necesita una mano con el baño.

6.- Reduce drásticamente la cantidad de decisiones que tomas a diario. Como mamá que trabaja y mujer de carrera tomas mil pequeñas decisiones por día. La mayoría son tan pequeñas que ni siquiera las registras como decisiones. Qué ropa le pondrás a tu hijo. Qué le darás de desayuno. Quién lo lleva al colegio. Qué cenarán. Etc, etc. Aunque no lo creas, llega un punto en que estas miles de decisiones colapsan la capacidad de decidir de tu cerebro. Terminas exhausta y no sabes por qué y cuando llega el momento de tomar una decisión importante ya no tienes la energía para hacerlo. Entonces, estandariza lo máximo posible todas estas decisiones sin importancia y rutinarias. Crea un calendario de la ropa que te pondrás y les pondrás a tus hijos toda la semana. Lo que comerán. Qué harán después de la escuela cada día, y demás.

Frase inspiradora para madres que trabajan: La doble carga a la que se enfrentan las mamás que trabajan afecta significativamente sus carreras profesionales.

7.- Hazte tiempo para salir con adultos y hablar de tus desafíos personales. Siempre alivia saber que no eres la única que está pasando por ciertas circunstancias. Encuentra amigas en situaciones similares y apóyense recíprocamente.

8.- Haz algo regularmente que te de mucho placer. Por ejemplo un masaje o alguna otra actividad sensorial que te relaje. Y si no puedes pagarlo, proponle a una amiga hacerse masajes mutuamente. Se creativa y encuentra la manera de hacer eso que te encanta porque tiene un efecto súper positivo en tu bienestar.

La etapa de la vida en la que te encuentras es especial y de gran crecimiento. Pero también es una de las más demandantes y pondrá todo a prueba. Asegúrate de implementar estas ideas para salir airosa y con tu cordura y tu pareja intactas.

Y cuéntame, ¿qué otras estrategias te dan buen resultado?

 

Mariela Dabbah es escritora, conferencista y coach. Como Coach por más de 20 años ha apoyado el desarrollo de carrera de hombres y mujeres latinos en USA , Mariela como integrante de la Red de Profesionales de Mundo Mujer comparte en esta web un material muy interesante para ti, todo basado en su experiencia.

Autora del libro “Poder de Mujer”

Extraido de http://redshoemovement.es/madres-que-trabajan-estrategias/

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