Limpiar nuestra mente

Cuando hablamos de “hacer limpieza” en cualquier ámbito, nos estamos refiriendo a tener que desprendernos de algo innecesario e inútil que nos está ocupando un espacio concreto.

El motivo por el que nos suele costar tanto desprendernos de las cosas que tenemos no es más que porque nos identificamos con ellas.

Lo primero que debemos hacer para limpiar nuestra mente es identificar y tomar consciencia de con qué y cómo nos atormentamos, de por qué decretamos que no puede pasarnos nada bueno. A lo mejor, nunca te has dado cuenta de todas esas palabras desagradables que en tu mente te has ido repitiendo una y otra vez a lo largo de tu vida. Ser consciente es el primer paso hacia el cambio.

Cuando estamos limpiando, estamos liberando espacio en nuestra mente, ya sea consciente o también en los recónditos espacios de nuestra mente inconsciente, donde albergamos muchas de las malas opiniones que tenemos acerca de nosotros mismos. Si pudiésemos escuchar a nuestra mente, ¿Qué nos está diciendo?, ¿Te vienen a la cabeza pensamientos y afirmaciones como el de “no vales para esto”, “nunca lo vas a conseguir por mucho que lo intentes”, “no eres capaz”, “no te lo mereces”, etc.? ¿Los asumes como verdaderos o  haces algo para cambiarlos? ¿Intentas reprimirlos o silenciarlos, o por el contrario son pensamientos que regresan a tu mente para torturarte una y otra vez? Mediante varias técnicas podremos cambiar este tipo de pensamientos y creencias, pues sólo cuando tu mente sea clara y tu cuerpo se aligere de tan pesadas cargas como tóxinas, emociones negativas y verborrea mental, podrás apreciar como el camino de tu vida queda despejado de maleza, y ahora verás cosas que antes eras incapaz de ver.

Las personas que tienen una noción distorsionada de sí mismas, son a las que más les va a costar quererse y aceptarse como son, puesto que presentan un concepto muy pobre de lo que son. Para solucionarlo tendremos que cambiar la perspectiva de nuestros pensamientos, siempre enfocados en las carencias, en lo que no tenemos, en vez de fijarnos en la luz interior que desprendemos, en nuestras capacidades y virtudes, que de seguro son muchas.

 

Para ello vamos a hacer lo siguiente:

  • Primeramente vamos a identificar en una lista lo que no nos gusta de nosotros mismos, lo que quisiéramos cambiar de nuestra vida, de nuestro entorno y trabajo, situaciones pasadas que hayamos vivido que nos hayan incomodado o nos hayan hecho estar mal, etc.
  • Después vamos a elaborar una segunda lista, en este caso dedicada a nuestros sueños y proyectos. En ella vamos a incluir todo lo que nos gustaría lograr en la vida, no te quedes corto y date la oportunidad de soñar, permítete disfrutarlo y emocionarte como si ya lo hubieras conseguido.
  • Por último, se puede hacer también una tercera lista de agradecimientos (opcional y muy recomendable), date cuenta que no estamos solos en este mundo, formamos parte de un Todo, y que el cosmos vibra en la frecuencia del amor y del agradecimiento. Por lo que si quieres y esperas que se cumpla en ti la ley de la atracción, que no se te olviden en esta lista las cosas por las que estar agradecidos: tener una casa, una familia, tus mascotas, tener siempre un plato sobre la mesa, tener salud, disfrutar de todos tus sentidos, etc. Muchas veces sólo tenemos consciencia de todo lo que tenemos cuando estamos mal, o hemos perdido algo, y no nos paramos a valorar todo cuanto tenemos.

 

Una vez que tengamos completas nuestras listas, vamos a establecer un hábito, una rutina diaria donde primero trabajaremos con la lista numero 1, seleccionaremos el asunto que escribimos en el primer lugar de nuestra lista, y nos preguntaremos ¿Qué clase de persona tengo que ser para lograr este punto y que acción puedo tomar hoy mismo para acercarme cada vez más a este objetivo?

Una vez hayamos acabado, iremos a nuestra segunda lista y trabajaremos uno de los sueños que nos hemos propuesto lograr. Con esta tarea, llevada a cabo a diario, se pretende liberarnos de todo nuestro diálogo interno negativo y transformarlo en algo cargado de sueños y anhelos. Elevaremos nuestra frecuencia vibratoria y el cambio en nosotros será un hecho, por lo que no esperes más y empieza a trasformarte cada día. ¡¡Pasa a la acción!!

 

Carlos Sastre

Acupuntor y Facilitador EFT

www.acupunturademascotas.com

Extraido de www.institutodraco.com

 

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Lenguaje impecable

Muchas veces nos cuesta lograr cambiar alguna situación, algo en lo cual permanecemos estancados sin poder avanzar. Desde la Programación Neurolingüística (PNL) la explicación recae en cómo pensamos y hablamos sobre el hecho. Así hay ciertas palabras que nos perjudican y mientras no las reemplacemos por las correctas sólo lograremos frustración, porque estaremos lejos de conseguir lo que deseamos.

Una de las palabras prohibidas para la PNL es el NO.

Hemos reflexionado alguna vez en ¿porqué cada vez que me digo que no voy a hacer algo hago justo lo contrario? El clásico ejemplo es: no pienses en un gato, y pues bien, ¿qué hace nuestra mente? Justamente lo contrario, seguro que la imagen de un gato vino a tu cabeza…

La respuesta a esto está en que en primer lugar es que el no es una palabra abstracta y en segundo, que son tantos los no que escuchamos en nuestra vida que nuestra mente ya no la registra, por lo que la orden que sí escuchamos es justo lo que viene a continuación, así tu mente capta el mensaje contrario y lo cumple.

Esto es aún más categórico en los niños. Se dice que ellos escuchan alrededor de 80 no al día, esta es la explicación a porqué cada vez que le digo a mis hijos, ¡no saltes en el sillón! ¡no rayes la pared! ¡no corras! ¡no te pararás hasta que yo diga! ¡no llores más! Y así podría seguir enumerando miles de ejemplos, sucede justo lo contrario: los niños siguen saltando; rayaron la pared; corrieron incluso más veloz; se pararon de la silla; siguen llorando, etc.

¿Cuál es la solución?

Para comenzar a generar el cambio debemos eliminar la palabra NO de nuestro vocabulario. Tomen conciencia de la cantidad de veces que la dicen, de forma casi automática. Así la reemplazaremos por palabras como prefiero; por otro lado o de otra manera. Y si queremos que algo nos resulte o que los niños nos hagan caso, debemos dar la orden inversa correcta, en positivo y directa.

Ejemplos:

  • Clásico es cuando nos ponemos ponemos a dieta y pensamos, voy a ir a comer y no me voy a comer el pan ni voy a pedir postre. Pues bien, qué pasa en realidad: llegamos nos comemos el pan y nos pedimos el postre. ¿Cómo lo hacemos para poder cumplir con lo que deseamos? Debemos pensar: que rico, voy a ir a comer, me pediré una ensalada y un vaso de agua y lo disfrutaré. Hagan la prueba y verán que es mucho más fácil lograr lo que quieren.
  • Un niño va corriendo y en vez de gritarle ¡no sigas!, dile para, detente, camina, la orden que quieras que obedezca.
  • Les ha pasado que se despiertan con la corazonada de que algo malo les va a pasar y efectivamente pasan cosas indeseadas! Ahí la solución es en evocar imágenes de lo que queremos que nos suceda. Voy a salir, todo me saldrá bien, llegaré a tiempo a la reunión, lo pasaré bien, etc.
  • Los chilenos tenemos una frase clásica cuando nos sentimos un poco congestionados o con frío: “parece que me quiero resfriar” Ojo! Esa es la orden que le estás diciendo a tu mente y ésta ya se imaginó con fiebre, con miles de remedios, sintiéndote pésimo, y efectivamente, te resfrías. La próxima vez piensa que el malestar es pasajero y que mañana amanecerás sano.

 

Los invito entonces a empezar a tener un lenguaje impecable, a eliminar el No y a pensar y decir lo que deseamos y les aseguro que el resultado será maravilloso.

Paula Eugenia Fischer Levancini

Coach en Programación Neurolingúística

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