¿Es bueno o no hacer tareas?

La noticia de que la ONU pide prohibir las tareas escolares en todo el mundo ha generado bastante polémica.

Los que están a favor de las tareas plantean que son necesarias para que los niños refuercen lo aprendido en clases, desarrollen hábitos de estudio y sentido de responsabilidad. Junto con esto refieren que las tareas permiten que los padres participen de manera activa del aprendizaje de sus hijos.

Por su parte, los que están en contra plantean que las tareas estresan a los niños, deterioran las relaciones familiares, generan rechazo hacia el aprendizaje y restan horas de juego y descanso necesarias para estar el desarrollo y bienestar.

Lo anterior cobra especial relevancia en Chile, que es uno de los países con mayores índices de estrés y depresión infantil.

Ante la duda si es bueno o no hacer tareas, revisé un par de investigaciones y papers. Les cuento lo que encontré.

Harris Cooper es un académico de la Universidad de Duke que lleva años estudiando los beneficios y costos de hacer tareas. A nivel mundial es reconocido como gurú en el tema. Para sus estudios ha revisado investigaciones que datan desde 1987 a la fecha.

Cooper plantea que el beneficio de hacer tareas depende de la edad del niño. En pre-básica no tiene valor alguno. Entre primero y cuarto básico pequeñas cantidades de tareas podrían ayudar a los niños a construir hábitos de estudio. Entre quinto y  octavo básico las tareas dejan de tener beneficios después de los 90 minutos, mientras que en enseñanza media después de 2 horas de estudio (Cooper, 1989; Cooper, Robinson, & Patall, 2006).

Es importante aclarar que los beneficios encontrados no son significativos. Comienzan recién a ser moderados al llegar a la enseñanza media. Esto significa que el beneficio de hacer tareas en los años escolares es bajo y poco claro.

Junto con esto, Cooper plantea que el tipo de tarea también influye. Se ha visto que la lectura es una de las actividades que más enriquecen el aprendizaje y que las actividades prácticas mejoran los resultados en las evaluaciones.

Finalmente Cooper refiere que cuando las tareas son excesivas o se dan a edades inadecuadas, no sólo pierden sus beneficios, sino que pueden generar resultados adversos, como estrés y actitud negativa hacia el colegio y el aprendizaje.

Es importante aclarar que los resultados de sus estudios están basados en colegios que no tienen jornada extendida. Por lo que los beneficios encontrados en las investigaciones, que ya son pobres, en niños con jornada extendida se perderían por completo.

Otros autores destacados plantean que las tareas se deberían suprimir por completo. Etta Kralovec, profesora de la Universidad  de Arizona y coautora de The End of Homework: How Homework Disrupts Families, Overburdens Children, and Limits Learning” es uno de ellos.

En función de los resultados podríamos concluir que los niños con jornada completa no deberían tener tareas, solo se les debería fomentar la lectura. Por su parte, los niños con jornada normal podrían tener pocas tareas en función de su edad y curso. Y que para que realmente se respeten los tiempos adecuados, sería preciso que los profesores se organicen tanto en las tareas como en las fechas de las pruebas. Suspender tareas para cuidar el tiempo del niño no sirve de nada si le ponen pruebas seguidas o más de una prueba el mismo día.

Por otra parte a ningún niño se le debería privar el derecho a descansar, jugar y compartir con sus seres queridos, como tampoco el derecho a que les guste saber y aprender (que como ya vimos, se pierde cuando se les exige en desmedida). Esta más que comprobado que los niños necesitan horas de juego activo y descanso para estar bien y desarrollarse en plenitud.

Finalmente hablar del desarrollo de responsabilidad y hábitos de estudio. Para que un niño desarrolle el sentido de responsabilidad es importante que se le pidan cosas que puede hacer. Cuando las exigencias son superiores a la capacidad del niño, los padres son los que terminan haciendo lo que el niño no es capaz de hacer por si mismo. Cuando esto ocurre, el niño aprende justamente lo contrario a lo que buscamos: que no es capaz de ser responsable y que por tanto necesita de la ayuda de otros. Por otra parte, la responsabilidad se puede desarrollar a través de otras actividades, como tareas domésticas (hacer la cama, darle de comida al perro, etc.).

Algo similar ocurre con el desarrollo de hábitos de estudios. Cuando la exigencia es desmedida, al niño le cuesta sentarse a estudiar y por tanto adquirir el hábito. No lo hace a gusto, todo lo contrario. Lo hace con protesta, llanto y/o desgano.

Por todo lo anterior me atrevo a decir que se deberían eliminar las tareas a los niños que están con horario extendido. Que se debería fomentar la lectura y el amor por el aprendizaje. Y que de la mano de este cambio revolucionario haya un aumento real de las horas de juego y conexión con nuestros niños. ¡Que volvamos a lo esencial! 

Andrea Cardemil Ricke

Mamá de 3

Psicóloga Infanto-Juvenil

Magíster en Psicoterapia Integrativa

Diploma en Terapia de Juego

Diploma en Manejo Interdisciplonario de las dificultades del Escolar

Autora del libro “Apego Seguro: Cómo relacionarte con tu hijo después de los dos años”  y“Separarse con niños pequeños: cómo seguir nutriendo tras la ruptura” de (Ediciones B).

 

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Mi opinión acerca de los chats del curso de tu hij@…

Sin duda la tecnología ha llegado para quedarse y hacernos la vida más fácil! Y es la aplicación del whatsapp la que se ha difundido con enorme velocidad para entregarnos cercanía y comodidad, sin embargo no vino a reemplazar el diálogo cara a cara, ni menos aún para hacer más valientes a los tímidos y animarlos a lanzar cualquier confesión o agresión frente a otra persona o forma de pensar, ni tampoco vino a generar confusiones ni problemas de comunicación, en mi opinión el whatsapp fue creado para unir y facilitar el intercambio de información informal, en este caso relacionada con el colegio, y no para tratar diferencias o información importante.

Los grupos del curso de nuestros hijos sirven enormemente para estar conectadas las madres, de alguna manera nos acercan, nos ayuda a trabajar juntas por el bien común del curso, ayuda a coordinarnos e intercambiar información del colegio de segunda importancia. En la mayoría de los casos también ayudan al cumplimiento de los deberes; hay niños que necesitan apoyo en sus calendarizaciones y detalles de las tareas, por lo que el grupo de apoderados ayuda a confirmar dudas.
Por todo lo anterior las mamás se acercan y quedan mas tranquilas. Hasta ahí, los grupos de whatsapp me parecen buenos, en especial cuando te das cuenta que hay mamás que se matan por solucionarle algo a sus hijos mientras tú te has ahorrado toda ese comadreo y ya tienes resuelto el tema, sin desgastarte más de lo necesario (o de lo que habrían hecho las mamás de años atrás…)

Los problemas según mi visión comienzan cuando:
– Los grupos del whatsapp comienzan a ser usados para transmitir información formal del colegio; la profesora, el Centro de Padres o Dirección se comunica vía agenda o correo electrónico con los apoderados, precisamente para darle más seriedad y hacer los temas impersonales y generales, incluso solicitan en la mayoría de los casos no responder los correos porque han tenido la precaución de ser claros en la entrega para evitar dudas. Y así como nadie debe andar llamando o escribiéndole mensajes a la Directora o los profesores al celular, nadie debería retransmitir en el grupo whatsapp información formal; es uno de los errores más comunes del grupo de mamás, es riesgoso y confunde. Error nro 1.

– Los hijos posponen el desarrollo del sentido de responsabilidad académica y las madres pasan a reemplazar a la profesora entregando todas las instrucciones nuevamente corriendo el riesgo de omitir o añadir información, y subestimando el momento vital de una clases cual es la entrega de indicaciones y deberes por parte de los profesores ¿Para qué voy a atender si tengo una mamá que me lo averigua todo? Los alumnos deben saber rescatar y almacenar toda esa info, tal como hacíamos antes, y considero que es un error utilizar los whatsapp de padres para saber de qué trata la tarea. Error nro 2.
Para que nuestros hijos sean profesionales y adultos responsables y capaces de organizar su tiempo con eficacia hay que educarlos en ello desde el colegio, los niños hacen una cosa y nosotros con los grupos la desvirtuamos; aunque en las próximas décadas todo sea vía agenda electrónica, serán ellos quienes deban administrar el tiempo, entrenémoslos desde ya! — señala un especialista español

Como conclusión para los grupos de whatsapp en mi opinión

Qué temas incluir?
– Informar de paseos de curso o junta de papás también me parece el medio indicado, porque no es un asunto formal del colegio, es un tema externo pero corresponde al ámbito del colegio.
– Aviso de cumpleaños está bien, pero NO responder las razones de por qué no va o si asistirá tu hijo, eso está demás!! Precisamente para eso es que se envían tarjetas con el nro telefónico de la mamá.
– Corriendo el riesgo de decepcionar a más de alguien creo que una cuota de humor en el grupo de whatsapp está permitido, pero insisto HUMOR, que no es lo mismo que la restricción vehicular para mañana o un pensamiento para empezar bien la semana o un aviso de utilidad pública frente a los robos y clonaciones…pienso que es MUCHO

Cuales limites definir?
Límite #1 Es muy difícil DISCUTIR DIFERENCIAS de opinión con alguien sin pasar a llevar a nuestro propio hij@, somos seres sociales y siempre encontraremos personas que piensan diferente en ámbitos valóricos y prácticos; por lo tanto queda prohibido discutir acerca del desempeño de la profesora, de la comida del Casino, de los horarios y normas del Colegio, etc..
Límite #2 NO dar INFORMACION EXTENDIDA ni detallada, el celular es para información rápida y no hay tiempo para leer párrafos.
Límite #3 Usar el grupo de whatsapp solo para DAR información, no para confirmar si a tod@s les quedó claro.
Límite #4 Enviar INFORMACION EXTERNA AL COLEGIO, como por ejemplo: mi hermana hará un bazar, o ayude quien pueda a esta persona, o si tienen tiempo lean esta interesante nota, o … Cada quien tiene sus gustos, sus necesidades y sus tiempos y si comenzamos a agregarle ramas al propósito central del grupo nos perderemos la información importante.
Límite #5 NO REENVIAR correos del colegio, es fatal e innecesario.
Límite #6 es el SENTIDO COMÚN, y saber parar cuando sólo pregunto producto de la flojera de releer lo que ya se dijo o le que ya envió el colegio.

Nuestras madres hace una década atrás sin grupos de whatsapp, mantenían una buena relación mientras nos esperaban a la salida del colegio, o cuando se juntaban en las reuniones de apoderados, paseos de cursos o kermesse, para qué juguetear por teléfono?? Como tampoco ha quedado demostrado que gracias a la info que enviamos por chat haya habido un aumento demostrado en la responsabilidad o en la comprensión de las tareas por parte de nuestros hijos. Asi que, a liberarseeeeee! No pasa nada si no lo usas, el colegio informa todo!

Claudia Pastene Gorigoitía

Mamá de dos hijos.

Psicopedagoga, Profesora Básica y Terapeuta Floral

Fotografia de la portada: Diseñado por Freepik

 

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Las tareas para la casa

Estos últimos tiempos han sido tiempos en que la gente ha salido a las calles  a movilizarse en virtud de sus intereses y derechos, y esto se ve cada día con más fuerzas, la educación por cierto no se escapa de eso, incluso las tareas para la casa están siendo motivo de revolución, de movilización, de prensa e incluso pretendiendo estar enmarcadas en el ámbito de lo legal.

A mi parecer se está llegando demasiado lejos con algo tan subjetivo e imposible de controlar en el caso de prohibirse el envío de estas para la casa. Se percibe en el aire una lucha de extremos para cada postura, cuando a mi modo de ver, las tareas son fundamentales y si bien no hay estudios que demuestren que las tareas sean un factor que ayuda al rendimiento escolar, tampoco hay estudios que avalen que el no enviar tareas para la casa promueva una mejor calidad del tiempo libre en los estudiantes.

Recuerdo mi etapa de escolar y si bien la jornada aún no era extendida, por lo que hacer tareas en la casa era parte del programa, las tareas nunca me parecieron extras o innecesarias o producto de la falta de organización del tiempo del profesor de asignatura, muy por el contrario, era momento para estudiar tranquilamente o de aprender con compañeros, era momento para estudiar con los papás y tiempo para desarrollar aquellas habilidades emocionales e intelectuales tan valoradas hoy en día, que a veces en el colegio se veían opacadas por la inseguridad o desconfianza académica o competencia inevitable dentro de la sala de clases, tales habilidades son por ejemplo la creatividad, la recopilación de datos, la selección de información relevante, la planificación, el uso del ingenio, la perseverancia y el interés por buscar información y elaborar un tema, trabajo, exposición o informe, metodologías cada vez mas usadas en los colegios en Chile y en el extranjero.

Las tareas, en muchos casos han sido causa de discusión en los hogares, no lo niego, han sido motivo de estrés en algunos momentos, han sido trabajo para los padres más que para los hijos, como también han sido motivo de castigo para el que no las llevo realizadas, nada de eso niego, sin embargo una tarea tiene por finalidad potenciar una necesidad educativa que sin esa ejercitación (pasadas unas horas de la previa presentación en el aula) no podría verse corregida. Tenenos el caso de la caligrafía, del cálculo matemático, de vocabulario, de valencias y tablas periódicas, etc. Tal como en el dibujo, la música y la gimnasia, uno para desarrollar una habilidad debe reforzarla y no dentro del parámetro colegio, la idea para que sea más significativa, es hacerla horas después, en otro escenario, con otra gente, con otra modalidad, en otro escritorio, en otro ambiente! Tal vez ahi se podrían evitar algunos inconvenientes, tratemos de facilitarle al alumno (el alumno es alumno a lo largo de todo el período lectivo, incluso cuando está en su casa, a excepción de las vacaciones) de todos los materiales y de un entorno adecuado para trabajar como luz adecuada, lápices en buen estado, gomas de borrar, cuadernos, impresora, tinta, carpetas, sacapuntas, temperatura agradable y ausencia de ruidos molestos.

La educación es una instancia para que el estudiante aprenda a aprender de otra manera, mas lúdica, mas amigable, menos formal, precisamente estoy convencida que sólo se aprende cuando los contenidos y tareas pasan por la emoción. Por lo mismo la educación debería estar siempre centrada en eso en desarrollarse dentro de un buen ambiente, respetando las emociones de cada uno, basada en la felicidad de los niños como principio fundamental para que funcione, y el hecho de enviar tareas para la casa no debería ser tomado como un castigo, pues si asi fuera estaría significando que hay problemas de base y la mirada que se le da a las tareas son el síntoma de que algo no anda bien en el proceso de aprendizaje, pero jamás que la tarea es el problema.

Una tarea en sí no es mala, para mi las tareas son un instrumento pedagógico que ayuda de sobremanera en la mayoría de los casos a disminuir necesidades de los alumnos. Las tareas son complementarias al trabajo que se hace en la sala de clases, y por ende no deberían ser obligatorias para todos los alumnos, sólo para aquellos casos en que el profesor vea una necesidad puntual con tal o cual contenido.

Por lo tanto, si queremos que nuestros hijos aprendan a aprender, si queremos que aprendan a descubrir, inventar, crear y compartir que mejor manera que lograrlo con la ayuda de las responsabilidades escolares, y si éstas fueran tomadas de mala manera, mejor investiguemos de donde viene ese rechazo hacia el colegio o a la asignatura, o desde los padres hacia el sistema en general, tal vez por ahí podríamos comenzar a hacer las correcciones.

 

Claudia Pastene Gorigoitía

Mamá de dos hijos.

Psicopedagoga, Profesora Básica y Terapeuta Floral

 

Fotografía: Escuela de fotografía diseñado por Evening_tao – Freepik.com

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