Comunicar

Comunicar es transmitir lo que yo siento y pienso. Esta actividad muchas veces nos trae dificultades, lo que en algunos casos se debe a que el mensaje lingüístico es poco claro, está fuera de contexto o no hay concordancia entre el lenguaje verbal y no verbal.

La estructura superficial de la comunicación es lo que se escucha y se ve, bajo ella está la estructura profunda que posee las experiencias anteriores almacenadas en la memoria, las creencias, los valores etc. que influyen el cómo comunico

¿Cómo comunicar sin que el receptor se sienta agredido? ¿Cómo transmitir un mensaje para que la otra persona lo entienda bien?.

Realizaremos un breve vistazo a la estructura superficial.

En la comunicación existen dos polos, Emisor – Receptor, este último puede estar formado por una o varias personas y en ocasiones nos llama la atención que aún cuando escucharon el mismo mensaje, en el mismo momento, éste fue comprendido en forma diferente.

La PNL nos señala que el mapa no es el territorio y que cada persona puede poseer un mapa diferente, o sea que nuestras percepciones son distintas, lo que es un filtro de lo que recibimos.

Lo señalado nos hace inferir que la Comunicación es un proceso complejo y aún cuando existen muchos estudios al respecto, continuamos cometiendo errores que nos altera la paz y tranquilidad en lo cotidiano.

Thomas Gordon, norteamericano, licenciado en psicología clínica y miembro de la Asociación Psicológica Norteamericana ha escrito varios libros, entre ellos el PET (Padres Eficaz y Técnicamente preparados), señala la importancia de los “mensajes yo” versus los “mensajes tú” .

La gran diferencia entre estos dos tipos de mensajes es dónde recae la responsabilidad de lo que comunico, por ej.: si encuentro que el dormitorio de uno de mis hijos está muy desordenado es diferente decir: “me irrita que tu dormitorio esté desordenado” (mensaje yo) a decir “¡mira como tienes tu dormitorio, eres un desordenado!” (mensaje tú)

Marshall B. Rosenberg, psicólogo estadounidense, habla de la diferencia entre la observación y la evaluación o juicio, por ej. “Enrique trabaja demasiado” , el término “demasiado” es una evaluación, para que fuera una observación podría decirse “Enrique trabaja 60 horas a la semana”.

Mejorar la Comunicación lleva consigo mayor armonía en la vida cotidianeidad.

M. Eliana Zlatar Z.

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