¡Estudiar en colores!

En esta oportunidad les quiero contar acerca de un técnica de estudio tan famosa como efectiva…

Cuando nos disponemos a estudiar y debemos averiguar, planificar, leer y comprender es fundamental poder hacerlo de manera eficiente y de ese modo no perder el tiempo ni las energías y sentirnos motivados con todos los conocimientos nuevos que vamos incorporando. Para eso existen variedad de técnicas y estrategias que nos ayudan a entender mientras leemos, una de esas estrategias es interactuar constantemente con el texto de estudio ya sea tomando notas, realizando autopreguntas o subrayando. Se puede subrayar con destacadores lo que lo hace aún más atractivo, no obstante no es una tarea fácil, como todo para lograr las metas, se necesitará de práctica y estudio constante y gradual.

A continuación algunos usos del código de colores:

-Utilizar un color para cada asignatura

-Utilizar un color para cada tipo de información relevante

-Utilizar un color para cada tarea o deber escolar

-Utilizar un color para cada etapa del estudio

Breve explicación para cada uso:

Utilizar un color para cada asignatura la que tendrá un color a lo largo de toda la etapa escolar, propongo:

verde para Ciencias

naranjo para Historia

fucsia para Matemáticas

amarillo para Lenguaje

calipso para Tecnología

Utilizar un color para cada tipo de información relevante

Se refiere a que iremos destacando para cada asignatura un tipo de idea principal que debemos ser capaces de reconocer. A groso modo les puedo compartir que en Ciencias la información más importante serán conceptos y sistemas. En Historia la mayor parte de las veces serán fechas, lugares y personas. En matemáticas serán procesos y esquemas. En lenguaje serán hechos y consecuencias de estos hechos. y en el caso de tecnología serán más bien proyectos y sus etapas. Cada uno de los anteriores debemos subrayar con el color asignado (mencionados anteriormente) para poder elaborar con esas ideas destacadas un posterior esquema o resumen.

Utilizar un color para cada tarea o deber escolar

Para este uso sugiero en el calendario de actividades escolares (o planificador) destacar cada actividad con un color diferente, por lo que quedaría: control de lecturas amarillo, pruebas fucsia, quiz o control acumulativo verde, dictado naranjo y proyectos grupal o presentaciones verde y tareas con celeste. De este modo cada vez que se mira el calendario (diariamente ojalá!!) se entenderá con solo mirarlo cómo viene la semana y el mes…

Utilizar un color para cada etapa del estudio

Se refiere a ir cambiando de color para subrayar en la medida que se va avanzando en el estudio. Para la primera lectura, que es más superficial, se destacará con verde; luego en la segunda que ya es más comprensiva se destacará con fucsia, luego en la tercera donde ya se entiende más se destacará con celeste, y así sucesivamente hasta llegar a lo medular con lo cual se podrá elaborar un esquema o resumen.

 

claudiapaseteneClaudia Pastene Gorigoitía

Mamá de tres hijos.

Psicopedagoga, Profesora Básica y Terapeuta Floral

Read more

Los desafíos de ser mechón y dejar atrás el colegio

En marzo millones de jóvenes empiezan una etapa diferente: la universidad. Más allá de qué carrera o institución eligieron, las libertades, flexibilidad de horarios, los nuevos compañeros, las expectativas personales y de quienes los rodean, entre otros factores, pueden representar un desafío para muchos. La psicóloga de Clínica Vespucio, Karen Kiblisky, se refiere a los conflictos emocionales que enfrentan los alumnos en su primer año de educación superior y entrega recomendaciones a los padres para acompañar a sus hijos en este proceso.

Al pasar del colegio a la universidad, los jóvenes atraviesan un trastorno adaptativo que es prácticamente inevitable. Tienen que ajustarse a nuevas normas que muchas veces desafían su capacidad de organización, disciplina y responsabilidad, lo cual puede derivar en diferentes conflictos emocionales.“Pueden sentir que no logran encajar en este sistema educativo o, en ocasiones, consideran que son poco acogidos, ya quealgunos profesores no tienen el mismo trato cercano quemuchas vecesexiste en los colegios”, explica la psicóloga de Clínica Vespucio, Karen Kiblisky.

A algunos “mechones” les cuesta trabajo adecuarse a una mayor flexibilidad, ya que están acostumbrados a regirse y funcionar bajo normas establecidas. Otros, por ejemplo, deben aprender a organizar sus tiempos, a priorizar y a ser responsables con sus tareas sin la supervisión de los profesores. “Esto puede causar ciertos desajustes en la estabilidad emocional de los jóvenes, provocando estrés, ansiedad y/o angustia al sentirse sobrepasados por el nuevo ritmo o sistema de estudios”, aclara la especialista.

Por otra parte, es posible que las expectativas y fantasías de los jóvenes en cuanto al desempeño académico que tendrán,también los afecte, ya que en la mayoría de los casos en nuestro país, “no tienen cerca a una persona que haya vivido la misma experiencia, con quienpuedan compartir aquellas ansiedades, sintiéndose escuchados, comprendidos y contenidos”, afirma la psicóloga.

En cuanto al área social, el nuevo grupo de pares que conocen al entrar a la universidad también implica un importante desafío. Ahora, los jóvenes deben relacionarse con un mundo social diferente, enfrentándose directamente con la diversidad. “Tienen la oportunidad de reinventarse socialmente, creando nuevos lazos y ocupando un rol distinto al que ocupaban en el grupo de amigos del colegio.” expone Karen Kiblisky.

Si los jóvenes no logran lidiar bien con estos cambios y vemos que sus comportamientos, gustos, apetito, sueño (cantidad y/o calidad) se ven afectados, la psicóloga advierte que es importanteconsultar con un profesional a la brevedad, “para orientarlos y entregarlesel apoyo emocional que requieren en este proceso adaptativo que están viviendo”.

¿Cuáles son los riesgos?

Si el joven es susceptible, inseguro y sus padres no contribuyeron en el desarrollo de autonomía personal, puede existir mayor riesgo de desencadenar trastornos alimentarios o depresiones. “Sin embargo, dependerá absolutamente del caso particular y de los antecedentes personales, familiares, sociales y emocionales del alumno”, especifica la especialista.

Las inseguridades, una baja autoestima y ser muy introvertido son factores psicológicos que también pueden jugar en contra en este proceso de cambios. Lo anterior, ya que aumentan los sentimientos de pesimismo ante el logro de sus metas en el ambiente universitarioy pueden aparecer miedos o angustias frente a lo que están viviendo. “No obstante, todos estos factores pueden ser trabajados con altas posibilidades de éxito, logrando así, una buena, sana y agradable inserción al mundo universitario”, afirma Kiblisky.

Cómo enfrentarlo

Es positivo para los jóvenes continuar desarrollándose y vivenciar esta nueva etapa en un ambiente familiar sano, respetuoso, comprensivo y contenedor. “Para un universitario que se desenvuelve en un hogar carente de estas características, será más complejo lidiar exitosamente con los cambios que conlleva el paso del colegio a la universidad, y ahí, la resiliencia y redes de apoyo que existan,juegan un rol fundamental”, dice la psicóloga.

Con el fin de amenizar este período de adaptación, la especialista entrega las siguientes recomendaciones a los padres:

  • Escuchar sin juzgar, dialogar, generar un ambiente de confianza y contener a su hijo.
  • Entregarles tiempo de calidad, aunque ya sean adolescentes o jóvenes, valoraránque sus padres se preocupen de buscar momentos únicamente para estar y compartir con ellos.
  • Priorizar la calidad por sobre la cantidad de tiempo que pasan juntos.
  • En el caso de que existan, recordarsus tiempos universitarios con ellos y compartir anécdotas.De lo contrario, conversar sobre las fantasías, sueños y metas que tenían los padres a la edad del joven, lo cual ayudará a afianzar la relación.
  • Consultar a un especialista en el caso de que fuese necesaria una ayuda externa.
Read more