Equilibra tu mente-cuerpo y espíritu

Muchos estudios científicos han demostrado la relación de la mente con nuestro cuerpo.

Sabemos que una mente llena de optimismo, pensamientos positivos  y abierta al cambio es capaz de acelerar los procesos de curación de nuestro cuerpo.

En cambio una mente deprimida, estresada y con pensamientos negativos constantes hace exactamente lo contrario: es capaz de bajar nuestras defensas y que seamos mucho más propensos a desarrollar alguna enfermedad.

Equilibrar nuestra mente es crucial para tener un buen estado de salud. Si nuestra mente se encuentra en constante estrés esto puede afectar directamente a nuestro cuerpo manifestándose en: dolores de cabeza, tensión arterial alta, debilidad, etc,  y  también puede causar depresión y ataques de ansiedad.

Para equilibrar nuestra mente-cuerpo-espíritu es necesario que elimines de tu mente toda la basura emocional  que no te permite avanzar. Para empezar debes estar dispuest@ a cambiar. Una buena actitud te asegura el éxito.

Pasos para equilibrar tu mente cuerpo espíritu:

-Pregúntate qué te hace feliz, cómo te sientes…

Debes estar pendiente de cada señal que te envía tu cuerpo.  Presta atención si tienes cambios de humor, dolores localizados, situaciones o personas que te dejan sin energía,etc…Conociéndote a ti mism@ podrás empezar a realizar pequeños cambios que te lleven finalmente a tu bienestar total

 

-Pregúntate dónde deseas estar en un período de 5 años

Es importante que tengas metas y objetivos por cumplir. Una vida sin intención no va a ningún lado. Hay estudios que han demostrado que una persona sin objetivos y que no le ve sentido a su vida, es una persona que está abocada a la depresión.

Puedes empezar pensando en períodos de tiempo más cortos como 6 meses, 1 año, y así sucesivamente. Una vez hayas conectado con tu ser interior te sentirás liberad@ y en paz.

 

Acciones para encontrar tu equilibrio:

1-Realiza ejercicio regularmente, esto te ayudará a liberar el estrés mental. Puedes practicar algún deporte, hacer cardio, yoga o simplemente caminar. El caso es moverte.

 

2-Aliméntate correctamente, tu cuerpo y tu mente necesitan estar fuertes para afrontar los retos del día a día. Deja a un lado la comida basura y comienza a ingerir alimentos saludables.

 

3-Practica el mindfulness o  la meditación.

Aunque creas que es difícil o que no puedes concentrarte, con sólo 5 minutos al día para empezar bastaría. Luego puedes ir incrementando el tiempo de meditación hasta el punto en que llegues a 1 hora. Los beneficios son múltiples.

 

4-Duerme lo suficiente

Un mínimo de 7 horas puede ser suficiente para que te levantes con energía. Durante el sueño el cuerpo se regenera. Se reparan las células dañadas, el cuerpo produce más anticuerpos para que  puedas luchar contra los virus y las bacterias. En definitiva, el sueño repone las energías que necesitas para el día siguiente.

 

5-Queda con tus amigos y familiares

Este punto es importante. Es muy necesario tener conexión con nuestros seres queridos. Todos necesitamos un abrazo, un hombro donde apoyarnos. Nuestro equilibrio emocional muchas veces puede depender de esto.

 

6-Elimina todo lo que te produce estrés y te angustia

Eliminando todo lo que te hace daño, podrás encontrar la paz interior. Esto incluye personas, situaciones, lugares, etc..

 

7-Practica el Perdón

Vive el presente y deja atrás el pasado. Enfócate en el presente y no sufrirás. Las personas que no olvidan y que siempre están pensando en las malas experiencias del pasado son más propensas a desarrollar enfermedades. Perdona a todas aquellas personas que crees te han hecho daño y perdónate a ti mism@ por todos los “errores” que hayas cometido.

 

8-Piensa más en ti.

Deja de complacer a los demás y piensa más en tus necesidades. A veces decir “No” es nuestra salvación. No creas que si pones por delante tus prioridades te tacharán de egoísta. Simplemente estás poniendo por delante tu salud. ¿Hay algo más importante que eso?

 

9-Se una persona agradecida

Agradecer ver un nuevo amanecer, el tener un cobijo, un plato de comida encima de tu mesa, te hará más humano. Puedes hacer un pequeño ejercicio de agradecimiento al acabar el día y escribir todas aquellas cosas por las que estás agradecido

 

10-Ayuda a otras personas

Esto puedes hacerlo de muchas maneras, desde un voluntariado hasta haciendo donaciones de alimentos o de aquello que ya no necesitas y que puede ser de ayuda para otras personas.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

10 Tips para ser mentalmente fuerte en tiempos difíciles

Algunas personas sufren ante el más mínimo percance que les sucede. En cambio otras por más problemas que tengan no pierden la sonrisa, y siempre están con una actitud positiva.

Es estrés sostenido en el tiempo te lleva a padecer fatiga mental y agotamiento en el menor de los casos y en otros a padecer enfermedades más o menos graves, del corazón, enfermedades autoinmunes, trastornos del sueño, alergias, etc..

No queda duda que nuestra salud mental se refleja en nuestra salud física, de ahí la importancia de cuidar cada día más nuestra mente.

 

En este post te damos 10 tips para mantenerte fuerte en tiempos difíciles:

 

1-Mantente en contacto con tus amigos y seres queridos

Estar en contacto con tus familiares y personas de confianza te ayudará a sentirte arropado y con más fuerzas para superar cualquier problema que tengas. La soledad y el aislamiento sólo hará que que hundas más en la tristeza y la depresión. La clave está en compartir tus pensamientos y preocupaciones.

 

2-Sonríe más

Reírte, incluso hasta de ti mism@, es una buena terapia para superar los malos tiempos. Cuando nos reímos segregamos endorfinas (conocida como la hormona de la felicidad) , que nos ayudan a reducir el estrés, dejándote una sensación de bienestar.

 

3-Cuida tus pensamientos

Una mente fuerte, es una mente positiva. Tus pensamientos construyen tu realidad. Así que si estás constantemente pensando en cosas negativas verás el mundo de esa manera y pensarás que todo lo malo te sucede a ti. En cambio, si mantienes una actitud positiva, aprendiendo de tus errores, viendo el lado bueno de cada situación, entonces verás la vida en otro color.

 

4- Cuida tu alimentación

Una alimentación balanceada, sin exceso de azúcar, ni grasas, ni alcohol, te dará más claridad mental. Te sentirás más fuerte para afrontar situaciones indeseadas. Hay algunos alimentos que te pueden ayudar a reducir la depresión y la ansiedad como el plátano, piña, frutos secos, cereales, legumbres, productos lácteos, pescado azul, huevos, etc. Un buen aporte de vitaminas harán que tu organismo esté preparado para afrontar el día.

 

5-Cuida tu cuerpo

Además de la alimentación el ejercicio físico te energiza y te libera el estrés mental. Con tan sólo 30 minutos al día, ya sea de dar un paseo, de hacer cardio o cualquier actividad física hará que te sientas bien contigo mism@. Cuando hacemos ejercicio además de las endorfinas, liberamos dopamina y noradrelanina y otras sustancias que están muy relacionadas con la regulación de las emociones.

 

6-Mímate

Date un capricho: prepárate una bañera caliente, ve de compras, hazte un masaje, ve a la peluquería, etc.. Todas estas cosas te subirán la autoestima. Una persona con la autoestima alta, es una persona fuerte. ¡Ámate!

 

7-Aléjate de las personas tóxicas

Lo que menos necesitas es una persona a tu lado que te deprima con sus pensamientos negativos y tóxicos. Estas personas son vampiros emocionales que te dejarán literalmente sin energía. Aléjate lo más rápido que puedas y rodéate de personas positivas que te ayuden a crecer y a ser mejor persona.

 

8-Vive en el presente

El momento es ahora. El pasado ya pasó, sólo debes quedarte con el aprendizaje de las “malas” y “buenas” experiencias vividas para ser una persona emocionalmente madura y afrontar lo que te llegue con una sonrisa.

 

9-Elimina el resentimiento y la ira

Este punto está muy ligado con el anterior. El resentimiento y la ira contenida está comprobado que enferman. Libérate de ellas. Intenta buscar la causa de tu resentimiento. Muchas veces hay otras emociones enmascaradas detrás como el miedo.

 

10-Modifica tus creencias limitantes

Este muy importante que te des cuenta de las creencias que no te ayudan a crecer y que te mantienen atad@ al pasado. De esta manera podrás reemplazarlas por creencias que te ayuden a evolucionar.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

La importancia del pH

El pH es un parámetro que se encuentra presente en todos los ecosistemas de nuestro mundo, de una manera u otra. Al igual que sucede con la temperatura, los seres vivos se adaptan a un determinado grado de pH, y desarrollan su actividad vital condicionados a un mantenimiento de ese nivel de pH establecido.

Mientras ese pH se mantiene dentro de unos límites adecuados, la vida sigue su curso de manera normal. Cuando el pH varía fuera de esos límites, se produce un desequilibrio, causando problemas para el normal desarrollo de la actividad y llegando a poner en peligro la vida en ese ecosistema.

Para hacer un paralelismo del factor pH con el factor temperatura, si tomamos el ejemplo del oso polar, éste está perfectamente adaptado a vivir en climas muy fríos, su metabolismo y su piel hacen que vivir a una temperatura de -30 ºC no sea ningún inconveniente, pero sin embargo es incapaz de vivir mucho tiempo en un clima caluroso. Aunque el valor pH es mucho más desconocido que el valor temperatura, también condiciona el tipo y condiciones de vida de nuestro entorno.

 

Las letras pH son una mera abreviación de “pondus hydrogenii“, traducido del latín como potencial de hidrógeno. (Sorensen 1909). Puede decirse en términos muy básicos, que las sustancias capaces de liberar iones hidrógeno (H+) son ácidas y las capaces de ceder grupos hidróxilo (OH-) son básicas o alcalinas.

El pH en el mundo vegetal.

Podemos observar, cuando subimos una montaña, como la vegetación va cambiando a medida que ganamos altura sobre el nivel del mar y varía la temperatura. De la misma manera el pH es considerado como una de las principales variables en los suelos, ya que controla muchos procesos químicos que tienen lugar en éstos. Afecta específicamente la disponibilidad de los nutrientes de las plantas.

El servicio de Conservación de Recursos Naturales  de  EEUU clasifica los rangos de pH del suelo en:

Denominación           Rango de pH

Ultra ácido            < 3.5

Ácido extremo        3.5–4.4

Ácido muy fuerte        4.5–5.0

Ácido fuerte            5.1–5.5

Moderadamente ácido    5.6–6.0

Ligeramente ácido        6.1–6.5

Neutro                6.6–7.3

Ligeramente alcalino        7.4–7.8

Moderadamente alcalino    7.9–8.4

Alcalino fuerte        8.5–9.0

Alcalino muy fuerte        > 9.0

Los suelos que están cercanos al pH neutro (7) ofrecen los beneficios de tener en general la mayor disponibilidad de nutrientes.

Los organismos que habitan en el suelo son importantes para la degradación de los materiales orgánicos que servirán posteriormente como abono. Estos organismos trabajan mejor en un pH por encima de 6,0. Las lombrices de tierra prefieren el pH por encima de 6,5. Un pH por debajo de 6,0 disminuye la fijación de nitrógeno, haciendo más lenta la descomposición de la materia vegetal.

Ríos y lagos

El agua de los lagos, lagunas y ríos sanos tiene un pH entre 7 y 8.

La mayoría de los peces tolera el agua con pH entre 6 y 9. Los peces generalmente mueren en pH más bajos y más altos.

Los sapos y otros anfibios son más sensibles al pH que muchos peces. Es por ello que el estudio de anfibios se utiliza como parámetro básico en el estudio de la calidad medioambiental del agua de ríos y lagos.

La lluvia ácida ayuda a acidificar el pH del agua dulce de lagos y ríos.

Mares y océanos

Los océanos regulan el clima, ayudando a producir la lluvia necesaria para que haya agua en los ríos. La vida en la Tierra simplemente no existiría sin los océanos. Más de la mitad del oxígeno que respiramos es producido por el fitoplancton del océano. Los “bosques azules”: praderas marinas, humedales y manglares, absorben más CO2 que los bosques en la Tierra. Estos bosques azules son vitales para el clima en el planeta.

El mar es un medio ligeramente alcalino. El pH del agua oceánica está entre 7.5 y 8.4.

 

¿Qué pasa con nuestro organismo?

Nuestra sangre es ligeramente alcalina, su pH fluctúa entre 7.35 a 7.45. En cambio nuestro estómago es ácido, 1.5 a 3.5. Lo cual es necesario para que pueda realizar bien la digestión y destruir cualquier germen que entre con los alimentos.

Los órganos encargados de mantener el pH correcto en nuestro organismo son los pulmones y los riñones.

1-Pulmones: Controlan el equilibrio del pH liberando dióxido de carbono que es el desecho producido por nuestras células. Las células lo liberan en la sangre y de ahí pasa a los pulmones.

Cuando exhalas estás liberando el dióxido de carbono que acidifica tu cuerpo. En este proceso los pulmones ayudan a reducir la acidez.

2-Riñones: Liberan el ácido a través de la orina o excretando los desechos a la sangre. Su sistema es más lento que el de los pulmones pero no menos importante.

 

Enfermedades producidas por la acidocis:

-Piedras en los riñones

-Fallo renal

-Problemas en los huesos

-Crecimiento lento

-Diabetes

-Resistencia a la insulina

-Pérdida de apetito

-Diarrea

-Dolores de cabeza

Fatiga y cansancio

-Nauseas y vómitos

Ansiedad

-Dificultades respiratorias

-Taquicardias

-Etc..

Estudios recientes han confirmado la relación entre la acidosis y el cáncer. Los altos niveles de acidosis en el cuerpo provocados por el alto consumo en carnes rojas, (proteína animal) y el consumo excesivo de sal pueden llegar a provocar cáncer.

Se hace entonces necesario un equilibrio del pH en nuestro organismo. La dieta variada, o mediterránea puede ayudarte en conseguir balancear tu pH. Consumir verduras, frutas, aceite de oliva, legumbres en más cantidad que la carne roja es clave para tener una dieta equilibrada y alejar las enfermedades de nuestra vida.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

La Ira

La manera que tenemos de experimentar el mundo en el que vivimos es a través de nuestros 5 sentidos ordinarios, y es esa realidad aparente que percibimos la que condiciona la calidad de nuestras experiencias y por las que las categorizamos en «buenas» o «malas».

Si bien es verdad que aunque no podamos cambiar las experiencias vividas de lo que nos ha sucedido en el pasado, si que tenemos la capacidad de poder cambiar cómo están estructuradas cada una de las mismas, y por tanto cómo las recordaremos.

Podemos utilizar diferentes técnicas para sentir, percibir y experimentar cada una de nuestras emociones. No siempre podremos deshacernos de las emociones negativas, estamos acostumbrados a suprimirlas o negarlas y es por esto que lo primordial ante todo es aprender a convivir en paz con ellas y aceptarlas, liberándonos de las creencias limitantes de tener que luchar en contra de ellas porque nos pueden llegar a hacer mal. Podríamos considerar a esas emociones como aliadas que forman parte de nuestro proceso de desarrollo personal, donde de seguro hay una lección por aprender.

Lo más importante ante todo es no identificarnos con las emociones, saber que tú no eres esa emoción, sólo la estás viviendo y experimentando. Para ello tienes que observar esa emoción como una cosa distinta de ti mismo, y aceptar su presencia en ti. Si tomas consciencia y profundizas en este concepto, serás capaz de poder diferenciarte de la emoción, y observarla (experimentarás la emoción como un mero observador). Esta percepción consciente de la emoción combinada con la BioEmoción  te ayudará a que desaparezca.

La ira es una reacción emocional que se presenta ante situaciones que se perciben como una injusticia o ante algo que se interpone en el alcance de nuestros objetivos personales. Es una emoción que nos va a acompañar a lo largo de nuestra vida, y siempre estará presente en situaciones de conflicto, ya sea con nosotros mismos (es la ira que dirigimos internamente, cuyas acciones van encaminadas a suprimir la emoción sin solucionar el problema) o con los demás (la ira que dirigimos externamente hacia otras personas o cosas del medio, nos centramos en la emoción sin resolver la situación) expresándose desde la más leve irritación hasta el más profundo de los odios. Los desencadenantes más frecuentes de accesos de ira son aquellas situaciones en las que hemos resultado heridos (por ejemplo si hubiésemos sufrido una degradación personal), traicionados (de la confianza depositada) o engañados (por ejemplo si se ven vulnerados nuestros intereses o frustradas nuestras motivaciones).

La ira puede tener una consecuencias nefastas para los demás o para nosotros mismos, de igual forma que también puede aportar beneficios a nuestra vida. El quid de todo reside en la manera de gestionar esta emoción. Entre los efectos negativos a los que nos puede llevar la ira mal gestionada caben destacar:

 

  • Puede obnubilarnos la mente impidiéndonos pensar con claridad, desestabilizando nuestra manera de pensar y de actuar, tendemos a actuar impulsivamente sin medir las consecuencias de nuestro comportamiento.
  • Nos dificulta para reconocer nuestros verdaderos sentimientos, puesto que a veces la usamos como un escudo para proteger nuestro orgullo en vez de concienciarnos de nuestra propia vulnerabilidad.
  • Puede comprometer nuestro estado de salud dando lugar, por ejemplo, a enfermedades gastrointestinales o cardiovasculares.
  • Puede resentir nuestras relaciones personales y aislarnos de los demás puesto que no ven con «buenos ojos» la forma en la que nos comportamos y les causa aversión.

 

Entre los efectos positivos a los que nos puede llevar la ira bien gestionada caben destacar:

  • Nos dota de la fuerza suficiente para acometer las tareas que nos resultan complicadas y defender nuestros derechos ante los demás.
  • Nos aporta información sobre nuestro entorno (situaciones injustas o que pueden resultar amenazantes para nosotros), para actuar en concordancia y de la mejor manera posible a la hora de gestionar estas situaciones.

Después de saber los pros y los contras de experimentar ira o cualquier otra emoción “ negativa” te invito a que hagas una reflexión sobre cómo podrías gestionarla, y valorar si tienes más beneficios o contras. Feliz día:)

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

 

Read more

10 Signos de que sufres Agotamiento Emocional

El estrés se ha instalado en nuestra rutina diaria que ya no nos damos cuenta que lo estamos padeciendo. Sólo cuando «explotamos» vemos que estamos agotados mental y físicamente.

Cuando has pasado por un período largo de estrés, ya sea por temas laborales, de pareja, familiares, etc.. es muy probable que hayas padecido de agotamiento emocional. Es importante tener a ralla el estrés por las consecuencias ya muy conocidas que pueden tener en nuestra salud física y emocional.

Hay mucha sintomatología relacionada con el estrés emocional: A veces nos sentimos cansados, otros sin ganas de de hacer nada, quizás te sientas susceptible e incluso con ansiedad. Pero cuando sientes que has perdido el control, que al mínimo estímulo saltas y que estás en continua alerta, llena de adrenalina  y acabas el día completamente exhausta y sin energía, entonces es muy probable que estés padeciendo agotamiento emocional.

 

Aquí te presentamos los puntos que puedes ir analizando para comprobar si sufres de agotamiento emocional:

1-Te levantas cansada incluso después de haber dormido 8 horas.

Tu sueño no es de calidad, sientes que necesitas más descanso. Vas a la cama muy cansada, te cuesta dormir y cuando te levantas sigues igual de cansada.

2-Te enfadas con facilidad

Has perdido la paciencia y te enojas por cosas sin importancia.Tu tono de voz se eleva sin que puedas controlarlo.

3-Sonríes cada vez menos

No encuentras alegría en cosas que antes te la daban. En vez de sonreír haces cara de cansada o de enfado

4-No tienes motivación

No te sientes motivada por nada. Ya no encuentras placer en la lectura, o en tus actividades favoritas.

5-Lloras con más frecuencia

Te afectan más las noticias tristes, las películas o algún comentario o relato de algún conocido.

6- Tu vida social es nula

Ya no te seduce la idea de quedar con amigos o familiares y cuando estás con ellos sientes que no conectas, ni encajas.

7-Tus niveles de ansiedad son elevados

La música alta, el tráfico, sitios cerrados, incluso hacer la compra se convierte en una actividad que te genera un alto nivel de estrés.

8- Te sobresaltas con más frecuencia

Estás en estado de alerta constante y el sonido del teléfono, el timbre de la puerta, etc., te hacen saltar.

9-Falta de concentración

Te cuesta concentrarte y recordar las cosas. Sientes que vas lenta en tus pensamientos y respuestas debido al cansancio extremo que sufres.

10-Te sientes fracasada

Sientes que por más que te esfuerces no estás a la altura de las situaciones. Sientes que no haces nada bien.

 

Sobretodo si sientes que estás estancada, sin esperanzas ni motivación debes intentar cambiar tu situación para que no llegues a caer en una depresión.

Buscar el origen de tu agotamiento emocional te ayudará a ponerle fin. Puede estar en tu entorno familiar o laboral. Analiza lo que puedes cambiar para que no te siga afectando más. En alguna situación podrías tomar decisiones drásticas cómo cambiar de trabajo, si éste es el foco de tu problema, o quizás con unos simples cambios  como pedir ayuda a un familiar o amigo, contratar personal que te ayude en casa, etc. puede ser la clave para que tu estado cambie  No dudes en buscar ayuda profesional si ves que el estrés te está afectando demasiado físicamente o emocionalmente.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

fuente: www.bustle.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

Ejercicio Desapego

Los apegos conducen al sufrimiento y te quitan la paz interna. Si te aferras a personas, cosas, etc… estás destinado a sufrir, pues algún día irremediablemente desaparecerán o cambiarán de forma.

Cuando nos despegamos del resultado es cuando las cosas se manifiestan. Pero también debes tener en cuenta que si esperas algo y no sucede debe haber una buena razón para que así sea. Sólo con el paso del tiempo te das cuenta que aquello que no ocurrió tenía su razón de ser.

¿Cómo liberarse de los apegos? Os proponemos un pequeño ejercicio para practicar el desapego:

Comienza pensando en esta pregunta:

¿Alguna vez has perdido algo en tu casa?
Lo más probable es que Sí. Seguramente al principio te desesperas, pero después pasan las horas y lo das por perdido del todo. Al cabo de un tiempo lo encuentras «por casualidad» y te das cuenta que has podido «sobrevivir» sin ese objeto.

Pues te proponemos que cojas cualquier objeto: un libro, una prenda de ropa… y lo des a la caridad. Puedes empezar con cosas que no tengan un gran valor sentimental para ti y luego puedes ir aumentando la intensidad del ejercicio con objetos que signifiquen algo para ti.
Debes ir poco a poco pues el objetivo es que te acostumbres a desapegarte y no que sufras.

Puedes tomar cada objeto que entregas como una victoria, un paso más en el camino a tu liberación de los apegos. También puedes llevar un pequeño diario con los avances que has hecho.

Hay otras técnicas para el desapego que podrías practicar también como la meditación o el Mindfulness. Recuerda que debes avanzar cada día un poco más para ver los resultados.

Además si deseas entrenar tu mente para vivir con libertad, coherencia y libre de bloqueos físicos y emocionales te proponemos el programa de Curación Cuántica con técnicas que te ayudarán a llegar a tu objetivo: encontrar la paz y el bienestar.
Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

Qué hacer después de terminar una relación.

Nadie que empieza una relación de pareja lo hace para luego terminar. Pero a veces las diferencias que podemos tener con esa persona que una vez fue muy querida llegan a ser irreconciliables.

Ante ese panorama, sin duda, lo mejor es dar por finalizada esta relación, pero surge la gran duda: ¿Qué hacer después de terminar una relación? En este post vas a conocer parte de la respuesta.

Lo primero es que hay que tener bien claro por qué terminamos esa relación y usar esos argumentos para fortalecernos. Ocurre que una vez que se acabo finalmente la relación aparecen un montón de dudas: ¿Y si todo era mentira? ¿Quizá sea yo la culpable? Pero ese panorama no te va ayudar, lo que hay que hacer al principio en concentrarnos en esas razones que fueron tan poderosas que finalmente hicieron que tomaras la decisión de dejarle.

 

Otro punto importante es que hay que redescubrir nuestro potencial. A veces, ligados a otras personas olvidamos quienes somos, nos dedicamos a los hijos, el hogar, mantener la relación estable y esos sueños o actividades en las que somos realmente buenos las dejamos de lado. Hoy que estás de nuevo soltera es tiempo que hagas una lista de cosas en las que eres buena y salgas a comerte el mundo, eso te mantendrá enfocada y menos propensa a caer en el juego macabro de la incertidumbre.

Renovar y aumentar nuestro círculo de amigos. Al igual que hicimos con nuestros talentos simplemente abandonamos a esos amigos que tanto afecto nos tienen. Aprovecha mejor el tiempo y llámalos, pasa tiempo a su lado e incluso vamos hacer nuevas amistades, con otros valores, que se parezcan más a este momento que vives hoy.

Romper con tu pareja es una cosa realmente complicada, pero si tenemos en cuenta estas ideas seguramente podemos transitar este duelo de la mejor manera. No te olvides jamás que estar contigo mismo tiene un valor y que cada día hay una nueva oportunidad para reinventarse y ser mejores personas.

 

Fray Martínez

Psicólogo, Autor y Conferencista

http://psiqueactiva.blogspot.com.es/

 

 Extraido de www.institutodraco.com

 Foto portada de Vera Arsic en Pexels

 

Read more

Perfeccionismo: Como te afecta

EL perfeccionismo ha sido muy valorado sobre todo en el ámbito profesional. Una persona perfeccionista se cree que es una persona enfocada al detalle, que le gusta hacer las cosas bien y por ende es una persona de éxito, pero no es así.

El perfeccionismo, y la forma de pensar que éste conlleva, te puede convertir en alguien vulnerable a todo tipo de problemas:

– Estrés en el trabajo o en los estudios.

– Oscilaciones del estado de ánimo, como tristeza o ansiedad.

– Soledad y grandes dificultades para establecer relaciones estrechas Y cercanas.

– Frustración, rabia y conflicto en las relaciones personales.

– Dificultad para sacar conclusiones positivas de las críticas, de los fracasos o de los errores.

– Tendencia a aplazar las obligaciones y dificultad para pasar perseverar las tareas desagradables.

Seguro que a ti se te ocurren más consecuencias negativas del perfeccionismo. Es el momento de hacer hincapié en qué perfeccionismo no es lo mismo que una ambición bien entendida. Qué tipo de perfeccionismo que nos puede traer consecuencias negativas, se observa en personas aceleradas, estresadas y constantemente infelices consigo mismas, con sus logros y con su relaciones con los demás.

 

Existen muchos tipos de perfeccionismo. A continuación tienes una lista, será interesante que te fijes en qué tipo de perfeccionismo es un problema para ti:

Perfeccionismo físico: creo que debo tener unas bonitas vacaciones o una figura perfecta para ser atractivo e interesante.

Perfeccionismo conductual: siento que sería espantoso cometer un error, fracasar o no alcanzar mi objetivo en los estudios o trabajo.

Perfeccionismo de apariencia: creo que debo impresionar a los demás con mis logros, mi talento o con mi inteligencia para que me quieran y me respeten. Estoy convencido de que los demás me despreciaran si fracaso, hago el ridículo o cometo un error.

Perfeccionismo emocional: me avergüenzo de los sentimientos negativos que me hacen sentir vulnerable, como son la soledad, la depresión, la rabia, la ansiedad o la angustia. Creo que debería mostrarme siempre feliz y controlar mis emociones.

Perfeccionismo de la autoestima: me siento inferior aquellas personas que son más inteligentes, atractivas o exitosas.

Perfeccionismo relacional: pienso que las personas que se quieren no deberían discutir o pelearse nunca.

Perfeccionismo afectivo: me resulta difícil mantener relaciones afectivas duraderas porque las personas no son nunca lo suficientemente buenas. Me preocupan las imperfecciones ajenas.

Perfeccionismo de expectativas: me altero cuando las demás personas no están a la altura de mis expectativas. Me enfado o me disgusto en exceso cuando se atrasa el tren, cuando no avanza el tráfico o cuando las personas no me tratan con el debido respeto.

Perfeccionismo con tendencias obsesivas: creo que mi hogar o mi oficina deben estar siempre impolutas. Dedico un tiempo excesivo revisando, limpiando u organizando.

¿Te sientes identificado con alguno? ¿Se te ocurre algún otro tipo de perfeccionismo?

Irene Morales

Coach Espiritual 

www.IrenePsicoBio.com

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

Read more

Tips para superar la hipocondría

La salud es una de las preocupaciones más importantes en el ser humano. Tal es así que causa ansiedad en muchas personas sólo el hecho de pensar que no tienen una buena salud.  La hipocondría afecta a un 6% de la población mundial y se estima que cuesta millones de dólares de gasto innecesario en la sanidad.

¿Qué es la hipocondria?

Básicamente es la preocupación excesiva o el miedo a padecer alguna enfermedad grave. Siempre desde la perspectiva o análisis personal de la persona que lo sufre que se somete a un análisis  minucioso de sus síntomas creyendo que éstos son sin duda la manifestación de una grave enfermedad. Muchas veces un simple mareo o dolor de cabeza puede desencadenar una ansiedad excesiva sobre el individuo llevándole a pensar en lo peor. Incluso si el médico, después de haberle hecho pruebas certifica que está sano, la persona puede seguir insistiendo en sus síntomas y llegar a crear alteraciones reales en su cuerpo lo que se llama fenómeno psicosomático, producto de su estado psíquico y emocional.

En realidad la persona hipocondríaca sufre. Su estado emocional es negativo y le lleva a centrar su atención en alguna parte del cuerpo donde cree que tiene su enfermedad, creándole ansiedad  e incluso fobia. Cuando entra en pánico tiene palpitaciones, sudoraciones e incluso dolor en la parte del cuerpo que le preocupa.

Es evidente que este trastorno impide que lleves una vida laboral, familiar y social con normalidad, por lo que es importante tenerlo bajo control. A todos nos preocupa nuestra salud, pero obsesionarnos o temer a la enfermedad no nos hará más sanos. Por eso aquí os compartimos unos tips para que puedas eliminar tu ansiedad y llegar a superar la hipocondría.

 

Tips para superar la Hipocondría:

1-Limita tu búsqueda en internet

Cada vez que sientas un síntoma diferente y te lleve a la búsqueda en internet te creas más ansiedad. En la red hay mucha información y mucha de ella no es auténtica ni está comprobada. Un simple dolor de cabeza puede tener miles de interpretaciones. Sé positivo y espera siempre un diagnóstico médico que es lo más fiable en cualquier caso.

2-Mantén tu mente ocupada

Si te mantienes ocupada podrás evitar caer en el bucle de pensamientos negativos que no te benefician. En cambio puedes dedicar el tiempo a realizar lo que más te gusta: leer, ir al cine, incluso quedar con amigos es una buena terapia para desestresarte y alejar la temida ansiedad.

3-Descansa lo suficiente

Un buen descanso te ayudará a despejar la mente y a reducir la ansiedad.

4-Ejercita tu cuerpo

El ejercicio también te ayudará a mantenerte ocupada y a relajarte. Piensa que con ello estás realmente contribuyendo a tener un buen estado de salud. Puedes realizar paseos, montar en bici, andar, etc..

5-Lleva una dieta balanceada

No te saltes ninguna comida. Incluye en tu dieta frutas, verduras, plátanos, frutos secos, cereales, proteínas saludables. Bebe mucha agua y evita el alcohol, la cafeína o cualquier bebida excitante.

6-Pide ayuda

Si ves que te sientes abrumado por tus síntomas, visita a un médico para que realice un diagnóstico claro y te puedas quedar más tranquila. Es posible que todo lo que sientes sea porque sufres de depresión y conviene tenerla bajo control.

Incluso un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte a superar tus miedos si ves que no puedes salir por ti misma.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

Read more

Soft skills ¿para directivos?

El empresario tiene necesidad no solo de conocer técnicas y herramientas para tomar decisiones más acertadas, sino también de otras habilidades subjetivas que matizan y dan el verdadero contraste a su quehacer directivo.

El alto directivo de empresas, ¿debería preocuparse por tener habilidades blandas? ¿O eso es algo que solo se busca en quienes van a hacer un proceso de selección para mandos medios y puestos operativos?

De un tiempo acá, se habla de las hard skills como las habilidades técnicas –genéricas, medibles– que todo profesional debe tener para realizar de manera eficaz su trabajo, y de las soft skills como las habilidades subjetivas e intangibles de relacionamiento –específicas, difíciles de medir– que debe desarrollar para hacerlo de manera eficiente.

Precisamente porque este es el concepto que casi todos tenemos, decidí investigar si hay habilidades blandas específicas para que un directivo tome decisiones más acertadas.

La toma de decisiones es un proceso intelectual humano que hacemos de manera innata y lo realizamos cada vez mejor por la experiencia que vamos adquiriendo en situaciones previas. Por ejemplo, si voy en mi auto y llego a un semáforo en rojo, decido detenerme porque un aprendizaje anterior me ha enseñado que debo hacer eso; y cuando se enciende la luz verde, reinicio la marcha. Pero si previamente he tenido la experiencia, propia o de otro, que en esa esquina un carro que venía por la calle transversal no se detuvo y chocó a quien tenía luz verde para pasar, miraré a ambos lados de la calle para asegurarme de que la situación es segura para reiniciar la marcha. Este proceso de toma de decisiones sencillas ha sido estudiado y desarrollado por filósofos, sicólogos y educadores para llevarlo a decisiones más complejas como las que se dan en la empresa. Uno de estos caminos es el Critical Thinking o Pensamiento Crítico.

 

Edward Glaser, estudioso de este enfoque, definió el Critical Thinking como “una actitud para disponerse a considerar, de manera reflexiva, el problema y temas que entran dentro del rango de la propia experiencia, utilizando métodos de investigación y razonamiento lógicos y alguna habilidad para aplicar estos métodos”. Glaser considera que “el pensamiento crítico exige un esfuerzo persistente para examinar cualquier conocimiento a la luz de la evidencia que lo respalda y las conclusiones a las que tiende”. Por tanto, el pensador crítico debe buscar adquirir habilidades como la interpretación de datos, análisis de hechos y juicios, evaluación de alternativas y finalmente, la comunicación y explicación del plan de acción. Y es precisamente este camino por el cual los directivos deben enrumbar la toma de decisiones empresariales: pensar en consideraciones relevantes distintas de las presentadas, mirar temas desde diferentes puntos de vista, imaginar escenarios alternativos, y finalmente, actuar con decisión.

 

¿Y las habilidades duras dónde quedan? Pues son igual de importantes. No es posible tomar decisiones acertadas si no se hacen bien los cálculos numéricos, si no se sabe de cuánto dinero estamos hablando en un determinado negocio. Pero todo esto es parte de las herramientas que el directivo tiene a su disposición para el análisis del contexto en el proceso decisional. Y es aquí donde se ve claramente la necesidad de las habilidades blandas que matizan y dan el verdadero contraste a las decisiones: los criterios no numéricos, como la calidad, la estrategia empresarial, la cultura de la empresa, la responsabilidad social. Y más allá de ellos, están los valores propios que el empresario busca en su vida para sí mismo, para su familia y para la sociedad.

 

Pero ¿cuáles son estos valores fundamentales que el directivo debe buscar desarrollar no solo como pensador crítico sino como persona? Son la prudencia para analizar los hechos; la templanza para dar el justo peso a los criterios de decisión; la fortaleza para tomar decisiones y actuar; y finalmente, la justicia para juzgar y dar a cada uno lo que le corresponde.

 

En resumen, para un directivo es importante ser eficaz y eficiente: “siempre hacer los números” y recordar que si se pone un negocio no es para perder dinero sino para ganar, pero también se debe considerar otros criterios no numéricos en las decisiones y que, si no se desarrollan las habilidades de empatía, comunicación, liderazgo, innovación, entre otras, será muy difícil conseguir que otros se alineen y juntos puedan realizar buenos negocios. Pero eso no es todo: el directivo debe además ser consistente porque si no busca el bien para su familia y para la sociedad, no encontrará nunca el bien para sí mismo.

 

 

LA AUTORA

Patricia León González es máster en Dirección de Empresas MBA por el IDE Business School, Ecuador, y licenciada en Sistemas de Información por la Escuela Superior Politécnica del Litoral. Es directora de Desarrollo Institucional del IDE Business School y editora general de Revista Perspectiva.

https://perspectiva.ide.edu.ec

Read more