La Recuperación como un Hábito para Manejar el Estrés

“¿Por qué las cebras no tienen úlceras?” Este es el título de un libro escrito por Robert Sapolsky, profesor de la Universidad de Stanford y un reconocido investigador del estrés. En él explica que las cebras, al igual que los seres humanos, tienen un sistema nervioso muy sabio. Por una parte, se activa y se pone en estado de alerta cuando percibe algún cambio en el ambiente que puede ser amenazante; y así por ejemplo, cuando la cebra ve a un león, la respuesta típica de estrés que su sistema nervioso activa, le permite correr a toda velocidad y escapar. Luego, ese mismo sistema nervioso, cuando el león desaparece, genera otra serie de cambios neurofisiológicos que “ponen paños fríos” al estrés activado previamente, y hacen que la cebra recupere la calma para seguir pastando tranquilamente. Este período de recuperación es sumamente importante para cuidar su energía, la que necesita para alimentarse, procrear y en algún otro momento en que su supervivencia se ponga a prueba nuevamente.

 

¿Qué pasa en los seres humanos que este sistema de recuperación parece no funcionar tan adecuadamente?

 

Nuestro sistema de recuperación funciona, en la medida en que se lo permitamos. La cebra que ha visto a un león está en alerta mientras el león está dentro su campo visual o perceptivo, una vez que desaparece la cebra no puede seguir pensando en el león como una potencial amenaza. Nosotros en cambio, debido a nuestra más sofisticada corteza prefrontal, aún cuando los leones desaparezcan de nuestra vista, podemos seguir pensando en ellos, y por lo tanto perpetuando la activación del sistema de alerta. Cuando esto ocurre, empezamos a sufrir daños en nuestro cerebro y en nuestro cuerpo. Por ejemplo, se disminuye la regeneración neuronal y perdemos capacidad para el aprendizaje y la memoria. También se debilita el sistema inmune, y estamos más propensos a sufrir enfermedades.

 

En este momento complejo que estamos viviendo, en medio de una pandemia, es más importante que nunca aprender a gestionar nuestros mecanismos de recuperación para evitar los daños del estrés crónico. Hay muchas técnicas y actividades que la ciencia ha comprobado son muy efectivas para la recuperación. La actividad física, la respiración, el contacto con la naturaleza, los vínculos, activar emociones positivas, etc. Lo más difícil es tomar la decisión de incorporar el hábito de la recuperación en el día a día. Para eso sugerimos hacer una planificación con pequeños objetivos. Elige lo que te resulte más fácil y que sea de mayor agrado. Cuando ya hayas incorporado algún hábito avanza con otro, si es que crees que lo necesitas. Te recomendamos revisar en la Bitácora para el Autocuidado Docente, el capítulo 2, donde encontrarás actividades que te pueden ayudar a planificar tu recuperación. Este es un material puesto a disposición por el MINEDUC, y cuyos contenidos fueron elaborados por un equipo de Fundación ama+-

 

Para las comunidades escolares, sería bueno reflexionar cómo son las espacios de recuperación a nivel organizacional. ¿Hay momentos para parar y respirar? ¿Se respetan los horarios de trabajo? ¿Se podrían incorporar prácticas de recuperación colectivas dentro de las jornadas? Cultivar una cultura del cuidado del bienestar comienza por favorecer los mecanismos de recuperación.

 

 Mas información en www.aprendizajesocioemocional.cl/

Read more

¿Cómo Cuidar la Mente para la Resiliencia en Tiempos de Crisis?

Fundación ama+, especialistas en aprendizaje socioemocional

Desde que empezó la pandemia los pronósticos sobre su impacto en la educación han sido cada vez más catastróficos. Organismos internacionales y nacionales de gran prestigio nos alertan sobre el aumento de la desigualdad, la deserción escolar, retrocesos enormes en los aprendizajes. En muchas ocasiones se usan términos como «determinantes», «irreversibles» e «irremontables» para calificar estas consecuencias tan negativas. A medida que pasa el tiempo (ya vamos por un nuevos semestre a distancia o a lo más semi presencial), el miedo a todo lo que se ha perdido crece y crece.

No cabe duda, y no podemos estar más de acuerdo, en que es muy deseable que los niños, niñas y adolescentes vuelvan pronto a acudir a sus escuelas de manera presencial. Sin embargo, no creemos que lo ocurrido durante esta pandemia sea determinante, y menos que no haya nada más que hacer que «aguantar» hasta que las escuelas abran sus puertas. Si así fuera, estaríamos contradiciendo numerosa evidencia que nos muestra que tenemos una mente resiliente , y que gracias a su plasticidad, frente a las adversidades, es capaz de reinventarse y salir incluso más fortalecida.

El mayor enemigo para la mente resiliente no es el no haber aprendido mucho, sino el estrés crónico o el estrés agudo paralizante. Este tipo de estrés causa daño a nuestro organismo, afectando desde nuestro sistema inmune hasta la regeneración celular. Una de las consecuencias más nefastas para el aprendizaje y la enseñanza es que «hackea» a la corteza prefrontal y el circuito del aprendizaje, y exacerba la activación de circuitos subcorticales. Esto significa que no nos deja pensar con claridad, poner atención, memorizar, planificar, analizar, crear e innovar. Cómo no preguntarse entonces ¿qué debiera ser la prioridad para este momento de la educación?

Sabemos que se dice que la contención debe ser prioridad, pero en la práctica, ¿cuántas horas del trabajo que están haciendo las comunidades es para el bienestar emocional y cuántas para pasar materia? ¿Cuántas horas se va a dedicar al bienestar emocional cuando se vuelva a la presencialidad y cuántas a recuperar aprendizajes? ¿Cuánto estrés más va a provocar la recuperación a presión?

 

Muchas comunidades escolares nos han estado contando que los docentes y todos los funcionarios están, cada día que pasa más agotados, a veces angustiados. ¡Y estamos recién terminando el segundo mes, de un año escolar que será complejo!

Existe la ilusión de que la presencialidad terminará con este largo mal rato que hemos pasado, y que por fin vamos a respirar, los estudiantes irán felices a clases y los docentes gozarán ejerciendo su profesión al retomar el contacto físico. Eso quizás podría ocurrir si es que hoy cultivamos la resiliencia, pero jamás lo hará si las mentes que vuelvan a estar físicamente en las salas de clases llegan extenuadas.

 

Sigamos trabajando para volver a la presencialidad, pero no agobiemos más a las comunidades escolares. Lo más importante es trabajar para que las mentes de nuestros estudiantes y sus docentes estén sanas y fuertes para resistir este momento y sobreponerse con éxito cuando esto pase. Es urgente combatir el miedo y la desesperación con muchos espacios de calma, conexión, contención, juego, humor, esperanza. Que las matemáticas y el lenguaje, sean vehículos para estos objetivos que son más prioritarios.

 

Las mentes resilientes, no sólo recuperarán con mayor facilidad los aprendizajes perdidos, sino también se adaptarán mejor a un panorama que será totalmente distinto al prepandemia. Las mentes resilientes no sólo llegarán preparadas de mejor manera a los desafíos del futuro, sino que serán las que crearán ese futuro.

 

Invitamos a aquellas comunidades escolares que quieran promover la resiliencia entre sus miembros, a conocer nuestros servicios, en especial los que se presentan en www.aprendizajesocioemocional.cl/

 

Read more

Equilibra tu mente-cuerpo y espíritu

Muchos estudios científicos han demostrado la relación de la mente con nuestro cuerpo.

Sabemos que una mente llena de optimismo, pensamientos positivos  y abierta al cambio es capaz de acelerar los procesos de curación de nuestro cuerpo.

En cambio una mente deprimida, estresada y con pensamientos negativos constantes hace exactamente lo contrario: es capaz de bajar nuestras defensas y que seamos mucho más propensos a desarrollar alguna enfermedad.

Equilibrar nuestra mente es crucial para tener un buen estado de salud. Si nuestra mente se encuentra en constante estrés esto puede afectar directamente a nuestro cuerpo manifestándose en: dolores de cabeza, tensión arterial alta, debilidad, etc,  y  también puede causar depresión y ataques de ansiedad.

Para equilibrar nuestra mente-cuerpo-espíritu es necesario que elimines de tu mente toda la basura emocional  que no te permite avanzar. Para empezar debes estar dispuest@ a cambiar. Una buena actitud te asegura el éxito.

Pasos para equilibrar tu mente cuerpo espíritu:

-Pregúntate qué te hace feliz, cómo te sientes…

Debes estar pendiente de cada señal que te envía tu cuerpo.  Presta atención si tienes cambios de humor, dolores localizados, situaciones o personas que te dejan sin energía,etc…Conociéndote a ti mism@ podrás empezar a realizar pequeños cambios que te lleven finalmente a tu bienestar total

 

-Pregúntate dónde deseas estar en un período de 5 años

Es importante que tengas metas y objetivos por cumplir. Una vida sin intención no va a ningún lado. Hay estudios que han demostrado que una persona sin objetivos y que no le ve sentido a su vida, es una persona que está abocada a la depresión.

Puedes empezar pensando en períodos de tiempo más cortos como 6 meses, 1 año, y así sucesivamente. Una vez hayas conectado con tu ser interior te sentirás liberad@ y en paz.

 

Acciones para encontrar tu equilibrio:

1-Realiza ejercicio regularmente, esto te ayudará a liberar el estrés mental. Puedes practicar algún deporte, hacer cardio, yoga o simplemente caminar. El caso es moverte.

 

2-Aliméntate correctamente, tu cuerpo y tu mente necesitan estar fuertes para afrontar los retos del día a día. Deja a un lado la comida basura y comienza a ingerir alimentos saludables.

 

3-Practica el mindfulness o  la meditación.

Aunque creas que es difícil o que no puedes concentrarte, con sólo 5 minutos al día para empezar bastaría. Luego puedes ir incrementando el tiempo de meditación hasta el punto en que llegues a 1 hora. Los beneficios son múltiples.

 

4-Duerme lo suficiente

Un mínimo de 7 horas puede ser suficiente para que te levantes con energía. Durante el sueño el cuerpo se regenera. Se reparan las células dañadas, el cuerpo produce más anticuerpos para que  puedas luchar contra los virus y las bacterias. En definitiva, el sueño repone las energías que necesitas para el día siguiente.

 

5-Queda con tus amigos y familiares

Este punto es importante. Es muy necesario tener conexión con nuestros seres queridos. Todos necesitamos un abrazo, un hombro donde apoyarnos. Nuestro equilibrio emocional muchas veces puede depender de esto.

 

6-Elimina todo lo que te produce estrés y te angustia

Eliminando todo lo que te hace daño, podrás encontrar la paz interior. Esto incluye personas, situaciones, lugares, etc..

 

7-Practica el Perdón

Vive el presente y deja atrás el pasado. Enfócate en el presente y no sufrirás. Las personas que no olvidan y que siempre están pensando en las malas experiencias del pasado son más propensas a desarrollar enfermedades. Perdona a todas aquellas personas que crees te han hecho daño y perdónate a ti mism@ por todos los “errores” que hayas cometido.

 

8-Piensa más en ti.

Deja de complacer a los demás y piensa más en tus necesidades. A veces decir “No” es nuestra salvación. No creas que si pones por delante tus prioridades te tacharán de egoísta. Simplemente estás poniendo por delante tu salud. ¿Hay algo más importante que eso?

 

9-Se una persona agradecida

Agradecer ver un nuevo amanecer, el tener un cobijo, un plato de comida encima de tu mesa, te hará más humano. Puedes hacer un pequeño ejercicio de agradecimiento al acabar el día y escribir todas aquellas cosas por las que estás agradecido

 

10-Ayuda a otras personas

Esto puedes hacerlo de muchas maneras, desde un voluntariado hasta haciendo donaciones de alimentos o de aquello que ya no necesitas y que puede ser de ayuda para otras personas.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

10 Tips para ser mentalmente fuerte en tiempos difíciles

Algunas personas sufren ante el más mínimo percance que les sucede. En cambio otras por más problemas que tengan no pierden la sonrisa, y siempre están con una actitud positiva.

Es estrés sostenido en el tiempo te lleva a padecer fatiga mental y agotamiento en el menor de los casos y en otros a padecer enfermedades más o menos graves, del corazón, enfermedades autoinmunes, trastornos del sueño, alergias, etc..

No queda duda que nuestra salud mental se refleja en nuestra salud física, de ahí la importancia de cuidar cada día más nuestra mente.

 

En este post te damos 10 tips para mantenerte fuerte en tiempos difíciles:

 

1-Mantente en contacto con tus amigos y seres queridos

Estar en contacto con tus familiares y personas de confianza te ayudará a sentirte arropado y con más fuerzas para superar cualquier problema que tengas. La soledad y el aislamiento sólo hará que que hundas más en la tristeza y la depresión. La clave está en compartir tus pensamientos y preocupaciones.

 

2-Sonríe más

Reírte, incluso hasta de ti mism@, es una buena terapia para superar los malos tiempos. Cuando nos reímos segregamos endorfinas (conocida como la hormona de la felicidad) , que nos ayudan a reducir el estrés, dejándote una sensación de bienestar.

 

3-Cuida tus pensamientos

Una mente fuerte, es una mente positiva. Tus pensamientos construyen tu realidad. Así que si estás constantemente pensando en cosas negativas verás el mundo de esa manera y pensarás que todo lo malo te sucede a ti. En cambio, si mantienes una actitud positiva, aprendiendo de tus errores, viendo el lado bueno de cada situación, entonces verás la vida en otro color.

 

4- Cuida tu alimentación

Una alimentación balanceada, sin exceso de azúcar, ni grasas, ni alcohol, te dará más claridad mental. Te sentirás más fuerte para afrontar situaciones indeseadas. Hay algunos alimentos que te pueden ayudar a reducir la depresión y la ansiedad como el plátano, piña, frutos secos, cereales, legumbres, productos lácteos, pescado azul, huevos, etc. Un buen aporte de vitaminas harán que tu organismo esté preparado para afrontar el día.

 

5-Cuida tu cuerpo

Además de la alimentación el ejercicio físico te energiza y te libera el estrés mental. Con tan sólo 30 minutos al día, ya sea de dar un paseo, de hacer cardio o cualquier actividad física hará que te sientas bien contigo mism@. Cuando hacemos ejercicio además de las endorfinas, liberamos dopamina y noradrelanina y otras sustancias que están muy relacionadas con la regulación de las emociones.

 

6-Mímate

Date un capricho: prepárate una bañera caliente, ve de compras, hazte un masaje, ve a la peluquería, etc.. Todas estas cosas te subirán la autoestima. Una persona con la autoestima alta, es una persona fuerte. ¡Ámate!

 

7-Aléjate de las personas tóxicas

Lo que menos necesitas es una persona a tu lado que te deprima con sus pensamientos negativos y tóxicos. Estas personas son vampiros emocionales que te dejarán literalmente sin energía. Aléjate lo más rápido que puedas y rodéate de personas positivas que te ayuden a crecer y a ser mejor persona.

 

8-Vive en el presente

El momento es ahora. El pasado ya pasó, sólo debes quedarte con el aprendizaje de las “malas” y “buenas” experiencias vividas para ser una persona emocionalmente madura y afrontar lo que te llegue con una sonrisa.

 

9-Elimina el resentimiento y la ira

Este punto está muy ligado con el anterior. El resentimiento y la ira contenida está comprobado que enferman. Libérate de ellas. Intenta buscar la causa de tu resentimiento. Muchas veces hay otras emociones enmascaradas detrás como el miedo.

 

10-Modifica tus creencias limitantes

Este muy importante que te des cuenta de las creencias que no te ayudan a crecer y que te mantienen atad@ al pasado. De esta manera podrás reemplazarlas por creencias que te ayuden a evolucionar.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

La importancia del pH

El pH es un parámetro que se encuentra presente en todos los ecosistemas de nuestro mundo, de una manera u otra. Al igual que sucede con la temperatura, los seres vivos se adaptan a un determinado grado de pH, y desarrollan su actividad vital condicionados a un mantenimiento de ese nivel de pH establecido.

Mientras ese pH se mantiene dentro de unos límites adecuados, la vida sigue su curso de manera normal. Cuando el pH varía fuera de esos límites, se produce un desequilibrio, causando problemas para el normal desarrollo de la actividad y llegando a poner en peligro la vida en ese ecosistema.

Para hacer un paralelismo del factor pH con el factor temperatura, si tomamos el ejemplo del oso polar, éste está perfectamente adaptado a vivir en climas muy fríos, su metabolismo y su piel hacen que vivir a una temperatura de -30 ºC no sea ningún inconveniente, pero sin embargo es incapaz de vivir mucho tiempo en un clima caluroso. Aunque el valor pH es mucho más desconocido que el valor temperatura, también condiciona el tipo y condiciones de vida de nuestro entorno.

 

Las letras pH son una mera abreviación de “pondus hydrogenii“, traducido del latín como potencial de hidrógeno. (Sorensen 1909). Puede decirse en términos muy básicos, que las sustancias capaces de liberar iones hidrógeno (H+) son ácidas y las capaces de ceder grupos hidróxilo (OH-) son básicas o alcalinas.

El pH en el mundo vegetal.

Podemos observar, cuando subimos una montaña, como la vegetación va cambiando a medida que ganamos altura sobre el nivel del mar y varía la temperatura. De la misma manera el pH es considerado como una de las principales variables en los suelos, ya que controla muchos procesos químicos que tienen lugar en éstos. Afecta específicamente la disponibilidad de los nutrientes de las plantas.

El servicio de Conservación de Recursos Naturales  de  EEUU clasifica los rangos de pH del suelo en:

Denominación           Rango de pH

Ultra ácido            < 3.5

Ácido extremo        3.5–4.4

Ácido muy fuerte        4.5–5.0

Ácido fuerte            5.1–5.5

Moderadamente ácido    5.6–6.0

Ligeramente ácido        6.1–6.5

Neutro                6.6–7.3

Ligeramente alcalino        7.4–7.8

Moderadamente alcalino    7.9–8.4

Alcalino fuerte        8.5–9.0

Alcalino muy fuerte        > 9.0

Los suelos que están cercanos al pH neutro (7) ofrecen los beneficios de tener en general la mayor disponibilidad de nutrientes.

Los organismos que habitan en el suelo son importantes para la degradación de los materiales orgánicos que servirán posteriormente como abono. Estos organismos trabajan mejor en un pH por encima de 6,0. Las lombrices de tierra prefieren el pH por encima de 6,5. Un pH por debajo de 6,0 disminuye la fijación de nitrógeno, haciendo más lenta la descomposición de la materia vegetal.

Ríos y lagos

El agua de los lagos, lagunas y ríos sanos tiene un pH entre 7 y 8.

La mayoría de los peces tolera el agua con pH entre 6 y 9. Los peces generalmente mueren en pH más bajos y más altos.

Los sapos y otros anfibios son más sensibles al pH que muchos peces. Es por ello que el estudio de anfibios se utiliza como parámetro básico en el estudio de la calidad medioambiental del agua de ríos y lagos.

La lluvia ácida ayuda a acidificar el pH del agua dulce de lagos y ríos.

Mares y océanos

Los océanos regulan el clima, ayudando a producir la lluvia necesaria para que haya agua en los ríos. La vida en la Tierra simplemente no existiría sin los océanos. Más de la mitad del oxígeno que respiramos es producido por el fitoplancton del océano. Los “bosques azules”: praderas marinas, humedales y manglares, absorben más CO2 que los bosques en la Tierra. Estos bosques azules son vitales para el clima en el planeta.

El mar es un medio ligeramente alcalino. El pH del agua oceánica está entre 7.5 y 8.4.

 

¿Qué pasa con nuestro organismo?

Nuestra sangre es ligeramente alcalina, su pH fluctúa entre 7.35 a 7.45. En cambio nuestro estómago es ácido, 1.5 a 3.5. Lo cual es necesario para que pueda realizar bien la digestión y destruir cualquier germen que entre con los alimentos.

Los órganos encargados de mantener el pH correcto en nuestro organismo son los pulmones y los riñones.

1-Pulmones: Controlan el equilibrio del pH liberando dióxido de carbono que es el desecho producido por nuestras células. Las células lo liberan en la sangre y de ahí pasa a los pulmones.

Cuando exhalas estás liberando el dióxido de carbono que acidifica tu cuerpo. En este proceso los pulmones ayudan a reducir la acidez.

2-Riñones: Liberan el ácido a través de la orina o excretando los desechos a la sangre. Su sistema es más lento que el de los pulmones pero no menos importante.

 

Enfermedades producidas por la acidocis:

-Piedras en los riñones

-Fallo renal

-Problemas en los huesos

-Crecimiento lento

-Diabetes

-Resistencia a la insulina

-Pérdida de apetito

-Diarrea

-Dolores de cabeza

Fatiga y cansancio

-Nauseas y vómitos

Ansiedad

-Dificultades respiratorias

-Taquicardias

-Etc..

Estudios recientes han confirmado la relación entre la acidosis y el cáncer. Los altos niveles de acidosis en el cuerpo provocados por el alto consumo en carnes rojas, (proteína animal) y el consumo excesivo de sal pueden llegar a provocar cáncer.

Se hace entonces necesario un equilibrio del pH en nuestro organismo. La dieta variada, o mediterránea puede ayudarte en conseguir balancear tu pH. Consumir verduras, frutas, aceite de oliva, legumbres en más cantidad que la carne roja es clave para tener una dieta equilibrada y alejar las enfermedades de nuestra vida.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

10 Signos de que sufres Agotamiento Emocional

El estrés se ha instalado en nuestra rutina diaria que ya no nos damos cuenta que lo estamos padeciendo. Sólo cuando «explotamos» vemos que estamos agotados mental y físicamente.

Cuando has pasado por un período largo de estrés, ya sea por temas laborales, de pareja, familiares, etc.. es muy probable que hayas padecido de agotamiento emocional. Es importante tener a ralla el estrés por las consecuencias ya muy conocidas que pueden tener en nuestra salud física y emocional.

Hay mucha sintomatología relacionada con el estrés emocional: A veces nos sentimos cansados, otros sin ganas de de hacer nada, quizás te sientas susceptible e incluso con ansiedad. Pero cuando sientes que has perdido el control, que al mínimo estímulo saltas y que estás en continua alerta, llena de adrenalina  y acabas el día completamente exhausta y sin energía, entonces es muy probable que estés padeciendo agotamiento emocional.

 

Aquí te presentamos los puntos que puedes ir analizando para comprobar si sufres de agotamiento emocional:

1-Te levantas cansada incluso después de haber dormido 8 horas.

Tu sueño no es de calidad, sientes que necesitas más descanso. Vas a la cama muy cansada, te cuesta dormir y cuando te levantas sigues igual de cansada.

2-Te enfadas con facilidad

Has perdido la paciencia y te enojas por cosas sin importancia.Tu tono de voz se eleva sin que puedas controlarlo.

3-Sonríes cada vez menos

No encuentras alegría en cosas que antes te la daban. En vez de sonreír haces cara de cansada o de enfado

4-No tienes motivación

No te sientes motivada por nada. Ya no encuentras placer en la lectura, o en tus actividades favoritas.

5-Lloras con más frecuencia

Te afectan más las noticias tristes, las películas o algún comentario o relato de algún conocido.

6- Tu vida social es nula

Ya no te seduce la idea de quedar con amigos o familiares y cuando estás con ellos sientes que no conectas, ni encajas.

7-Tus niveles de ansiedad son elevados

La música alta, el tráfico, sitios cerrados, incluso hacer la compra se convierte en una actividad que te genera un alto nivel de estrés.

8- Te sobresaltas con más frecuencia

Estás en estado de alerta constante y el sonido del teléfono, el timbre de la puerta, etc., te hacen saltar.

9-Falta de concentración

Te cuesta concentrarte y recordar las cosas. Sientes que vas lenta en tus pensamientos y respuestas debido al cansancio extremo que sufres.

10-Te sientes fracasada

Sientes que por más que te esfuerces no estás a la altura de las situaciones. Sientes que no haces nada bien.

 

Sobretodo si sientes que estás estancada, sin esperanzas ni motivación debes intentar cambiar tu situación para que no llegues a caer en una depresión.

Buscar el origen de tu agotamiento emocional te ayudará a ponerle fin. Puede estar en tu entorno familiar o laboral. Analiza lo que puedes cambiar para que no te siga afectando más. En alguna situación podrías tomar decisiones drásticas cómo cambiar de trabajo, si éste es el foco de tu problema, o quizás con unos simples cambios  como pedir ayuda a un familiar o amigo, contratar personal que te ayude en casa, etc. puede ser la clave para que tu estado cambie  No dudes en buscar ayuda profesional si ves que el estrés te está afectando demasiado físicamente o emocionalmente.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

fuente: www.bustle.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

Read more

Perfeccionismo: Como te afecta

EL perfeccionismo ha sido muy valorado sobre todo en el ámbito profesional. Una persona perfeccionista se cree que es una persona enfocada al detalle, que le gusta hacer las cosas bien y por ende es una persona de éxito, pero no es así.

El perfeccionismo, y la forma de pensar que éste conlleva, te puede convertir en alguien vulnerable a todo tipo de problemas:

– Estrés en el trabajo o en los estudios.

– Oscilaciones del estado de ánimo, como tristeza o ansiedad.

– Soledad y grandes dificultades para establecer relaciones estrechas Y cercanas.

– Frustración, rabia y conflicto en las relaciones personales.

– Dificultad para sacar conclusiones positivas de las críticas, de los fracasos o de los errores.

– Tendencia a aplazar las obligaciones y dificultad para pasar perseverar las tareas desagradables.

Seguro que a ti se te ocurren más consecuencias negativas del perfeccionismo. Es el momento de hacer hincapié en qué perfeccionismo no es lo mismo que una ambición bien entendida. Qué tipo de perfeccionismo que nos puede traer consecuencias negativas, se observa en personas aceleradas, estresadas y constantemente infelices consigo mismas, con sus logros y con su relaciones con los demás.

 

Existen muchos tipos de perfeccionismo. A continuación tienes una lista, será interesante que te fijes en qué tipo de perfeccionismo es un problema para ti:

Perfeccionismo físico: creo que debo tener unas bonitas vacaciones o una figura perfecta para ser atractivo e interesante.

Perfeccionismo conductual: siento que sería espantoso cometer un error, fracasar o no alcanzar mi objetivo en los estudios o trabajo.

Perfeccionismo de apariencia: creo que debo impresionar a los demás con mis logros, mi talento o con mi inteligencia para que me quieran y me respeten. Estoy convencido de que los demás me despreciaran si fracaso, hago el ridículo o cometo un error.

Perfeccionismo emocional: me avergüenzo de los sentimientos negativos que me hacen sentir vulnerable, como son la soledad, la depresión, la rabia, la ansiedad o la angustia. Creo que debería mostrarme siempre feliz y controlar mis emociones.

Perfeccionismo de la autoestima: me siento inferior aquellas personas que son más inteligentes, atractivas o exitosas.

Perfeccionismo relacional: pienso que las personas que se quieren no deberían discutir o pelearse nunca.

Perfeccionismo afectivo: me resulta difícil mantener relaciones afectivas duraderas porque las personas no son nunca lo suficientemente buenas. Me preocupan las imperfecciones ajenas.

Perfeccionismo de expectativas: me altero cuando las demás personas no están a la altura de mis expectativas. Me enfado o me disgusto en exceso cuando se atrasa el tren, cuando no avanza el tráfico o cuando las personas no me tratan con el debido respeto.

Perfeccionismo con tendencias obsesivas: creo que mi hogar o mi oficina deben estar siempre impolutas. Dedico un tiempo excesivo revisando, limpiando u organizando.

¿Te sientes identificado con alguno? ¿Se te ocurre algún otro tipo de perfeccionismo?

Irene Morales

Coach Espiritual 

www.IrenePsicoBio.com

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

Read more

Cómo bajar el cortisol y eliminar el estrés

Estamos viviendo un momento donde muchos de nosotros estamos sufriendo estrés y ansiedad por el futuro. El confinamiento, los cambios en nuestra forma de vivir y la incertidumbre hacen mella en nuestra salud.

El cortisol es una hormona que habita en nuestro cuerpo y se la considera la hormona del estrés. Esta sustancia, producida en las glándulas suprarrenales, puede dispararse de múltiples formas. En Instituto Draco queremos darte algunos consejos para bajar el cortisol y reducir el estrés en tu cuerpo.

 

6 signos que muestran demasiado cortisol en tu cuerpo

 

– Aumento de peso

El cortisol incrementa el apetito y nos hace desear por comida dulce, rica en calorías y carbohidratos. Tenemos que apostar por la comida sana, una dieta rica en verduras e intentar controlar la ansiedad por la comida.

– Piel seca

Un alto nivel de cortisol en tu organismo deshidrata la piel y por ello la piel se ve sin brillo, seca y pueden aparecer arrugas.

– Resfriados

El sistema inmunológico se ve afectado y es más propenso a las enfermedades, no es extraño resfriarse continuamente y estar más débil de lo habitual.

– Depresión

El cortisol nos puede volver más irritables o ansiosos pero si los niveles de cortisol no bajan en mucho tiempo es posible que las enfermedades como la depresión aparezcan en tu cuerpo.

– Bajo apetito sexual

La líbido se ve perjudicado cuando tenemos el cortisol muy alto, afecta a los dos sexos produciendo impotencia sexual e irregularidades menstruales

– Insomnio

Un alto nivel de cortisol puede privar entrar en las fases de sueño profundo, alterando su calidad y sintiéndonos fatigados al despertar.

 

¿Cómo bajar el cortisol de manera natural?

Deja la cafeína

La cafeína está presente en el café, el té o, incluso, en el chocolate negro y hace que suban los niveles de cortisol de forma abrupta y los mantiene durante horas. Esto se traduce en estar nervioso durante más tiempo y de golpe. Lo ideal es dejar la cafeína y cambiarla por otro tipo de bebidas.

 

Mantén una buena higiene del sueño

Es importante dormir 8 horas al día y acostarse siempre a la misma hora preferiblemente, acostarse entre las diez y las doce de la noche, ayuda en estabilizar los niveles de cortisol.

 

Relaciónate con los demás

Las relaciones sociales, siempre que estén basadas en la amabilidad y la comprensión, son una fuente de apoyo y, además, suponen cambios a nivel hormonal.

El afecto, especialmente mostrado en forma de abrazo, ayuda a la liberación de oxitocina y, a su vez, reduce el nivel de cortisol.

 

Relájate

El cortisol está relacionado con el estrés y la ansiedad, por ello es importante conocer las múltiples maneras que tenemos para relajarnos como el Yoga o la meditación.

La meditación es una estrategia bastante útil para reducir la ansiedad y el cortisol.

El Mindfulness es una práctica sencilla y eficaz para reducir la ansiedad, ya que resulta útil para inducir cambios a nivel hormonal en el encéfalo.

 

Come alimentos ricos en vitamina C

La vitamina C es una sustancia que ayuda a segregar dopamina y a reducir el estrés.

Algunos alimentos ricos en vitamina C son cerezas, fresas, espárragos, tomates, arándanos, mandarinas, patatas, frambuesas, coliflor, melón, mango, kiwi, guisantes, piña.

 

Practica ejercicio

El ejercicio siempre es una muy buena opción para poder disfrutar de un gran bienestar.

Hacer deporte ayuda a regular los niveles de cortisol, lo cual se traduce en una reducción de la ansiedad. Además, el ejercicio físico hace que se libere serotonina y dopamina a nivel cerebral, sustancias también relacionadas con un bienestar emocional.

 

Bebe agua 

Mantenerse bien hidratado garantiza mantener a raya los niveles de cortisol. La deshidratación hace que el cuerpo se ponga en tensión, haciendo que se sufra estrés.

Nunca está de más llevar uno botella de agua encima. Bebiendo la cantidad adecuada de agua evitará estar cansado y de malhumor, lo cual contribuirá a ser más productivo.

 

Aprende a respirar

Es importante aprender a respirar correctamente para mejorar tu estrés y ansiedad, cuando respiramos bien y dejamos ir todos los que nos preocupa nos liberamos de nuestros miedos.

 

Organízate el tiempo

Un estilo de vida desorganizado es la principal causa de vivir constantemente estresado. Es por ello que resulta algo verdaderamente necesario el intentar poner orden a nuestras vidas.

Organizarse el tiempo, cumplir con los plazos y tratar de tener unos horarios más o menos bien establecidos otorgan a nuestras vidas de estructura y, por lo tanto, hacen que la incertidumbre sea menos frecuente.

 

Come alimentos ricos en fenilalanina

La fenilalanina es un aminoácido que ayuda a segregar dopamina, que ayuda a disminuir las ganas de comer carbohidratos y azúcares y por tanto, ayuda a eliminar el estrés. La fenilalanina se encuentra sobre todo en alimentos proteicos como los lácteos, huevos, carnes rojas, pescados y algunos cereales integrales.

 

Averigua qué es lo que te preocupa

Todo el mundo tiene sus preocupaciones, con las cuales convive y, en la medida en que puede, trata de hacerles frente. Para mejorar nuestra salud, podemos tomar dos estrategias. La primera sería la de tratar de despreocuparse, especialmente si es algo que no podemos cambiar. Sin embargo, si es posible combatirlo, busquemos qué es exactamente y enfrentémonos a ello.
Come alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3

Estos disminuyen la activación de las glándulas suprarrenales, ayudando así a bajar el cortisol naturalmente. Los ácidos grasos Omega 3 se encuentran en alimentos como los aceites vegetales, en el pescado y los mariscos.

 

Toma adaptógneos como la Ashwagandha

La ashwagandha es una planta procedente de la medicina tradicional hindú. En los últimos años se ha estudiado la efectividad de esta planta sobre el control de los niveles de cortisol, llegando a la conclusión de que, posiblemente, sea eficaz para reducir estos niveles y, consecuentemente, reducir el estrés.

 

Desprenderse de las relaciones tóxicas

Ya sea con una pareja, amigos o incluso en familia, a veces tenemos la mala suerte de establecer una relación tóxica, la cual, claramente, es foco de estrés y de subida del cortisol.

Si se tiene una relación en la que abundan los conflictos, las malas palabras y el maltrato, de cualquier tipo, se está en una relación tóxica. Si después de intentar averiguar qué ocurre y cambiar la relación no se puede lo mejor es desprenderse de ella.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 Extraido de www.institutodraco.com

 

 

Read more

Cómo dejar de preocuparse

¿Te preocupas demasiado? ¿Siempre tienes pensamientos repetitivos en la cabeza? Ocuparse es útil, preocuparse no. La preocupación te bloquea y no te ayuda a encontrar soluciones y resolver problemas. Un exceso de preocupaciones acaban con nuestra energía, nos debilitan y aumenta nuestra ansiedad. Tenemos que dejar de preocuparnos tanto y tomar acciones para buscar soluciones a nuestros problemas. Dejar que la vida nos vaya llevando por el camino, al final el universo siempre trae cosas mejores.

 

¿Por qué me cuesta tanto dejar de preocuparme?

 

Cuando sufrimos preocupación crónica nuestros pensamientos de ansiedad son alimentados por nuestras creencias limitantes. A veces creemos que de tanto pensar nos vamos a volver locos, que no podemos aguantar tanto estrés, la preocupación es peligrosa porque cuando entramos en el círculo vicioso de nuestros pensamientos perdemos el momento de disfrutar del presente.

Intentamos adelantarnos a los problemas, pensar demasiado en ellos para saber hacer como hacerles frente pero no es así. Tenemos que fluir con la vida y centrarnos más en el presente, el futuro vendrá sí, pero no tiene porque ser peor que el momento presente. Tenemos que abrirnos a la esperanza y pensar que pueden venir cosas mejores: una familia, un mejor trabajo, solvencia económica…

Una vez que se descubre que preocuparse es el problema y no la solución, se puede recuperar el control de la mente preocupada.

La preocupación crónica es un hábito mental que se puede superar entrenando el cerebro para mantener la calma y para ver la vida desde una perspectiva más positiva.

 

10 tips para dejar de preocuparte por todo 

 

Respira profundamente 

 

Respira, siente la vida, vuelve al presente cuando estés pensando en un problema e intenta pensar en positivo.

 

No te agobies piensa en soluciones

 

No te pongas nervioso ante los problemas, eso solo te paraliza. Cuando sientes que tienes un problema busca una solución y no pienses tanto. Busca nuevos caminos, oportunidades, alianzas y cree en tu poder para reinventarte.

 

Aprende a reírte 

 

Reírse de uno mismo y de la vida nos hace disfrutar más del presente. Dale un toque de humor a las preocupaciones y supera tus temores. En realidad, estamos aquí para aprender y pasarlo bien.

 

Enfréntate a tus miedos 

 

¿Quieres dejar de preocuparte por todo? A veces uno no puede hacer nada. Cambia tus creencias limitantes y tu inseguridad por pensamientos positivos que alimenten tu ser

 

Mejora cómo te afectan las críticas 

 

Las emociones son contagiosas, y los que nos rodean nos afectan mucho más de lo que a veces somos conscientes.

En muchas ocasiones nos rodeamos de personas tóxicas que nos transmiten sus malas energías y su negatividad, lo mejor es alejarse de ellas.

Cuando consigamos descubrir quienes son las personas que nos generan ansiedad es importante intentar pasar menos tiempo con ellas.

Por otra parte, elegir a las personas en las que confiamos nuestros pensamientos es algo delicado. Busca personas positivas que te ayuden a ver las cosas desde otra perspectiva y disfruta tu tiempo con ellas.

 

Disfruta de tu vida 

 

Tenemos un tiempo limitado para crecer y disfrutar de los nuestros. Las preocupaciones quitan vida, envejecen y lo que es peor, bloquean tu capacidad para disfrutar, construir un propósito o una pasión que te motive e impulse hacia la realización  personal.

Presta atención a lo que te gusta hacer, a tus hobbys, cualidades y  todo aquello que te produce bienestar personal.
Ten un momento para preocuparte 

 

Dedícate sólo 10 minutos a preocuparse por tus problemas, tan solo 10 minutos y el resto del día ábrete a las cosas bonitas. Debe ser el mismo todos los días  y con suficiente antelación para no causarte ansiedad justo antes de acostarte.

Durante el periodo de preocupación, aprovecha y revisa tu «lista de preocupaciones» y reflexiona sobre ellas. Posponer las preocupaciones es eficaz porque rompe el hábito de concentrarse en ellas en el momento presente sin que hay lucha para suprimir el pensamiento o juzgarlo.

 

Trabaja con tus pensamientos

 

Los pensamientos negativos bajan tu energía y provocan que aparezcan emociones corrosivas para tu salud, así que lo mejor es resetear la mente

Se trata de dejar la frecuencia de las preocupaciones y conectar con pensamientos más optimistas para elevar tu nivel de energía.

 

Practica mindfulness

 

El mindfulness nos hace conectar con el presente, nos devuelve un poco de felicidad a nuestras vidas. Mediante las técnicas de relajación encontrarás calma emocional y mental.

El estrés y la ansiedad desaparecen progresivamente aplicando a tu vida técnicas que te ayuden a conectar con tu equilibrio emocional.

 

Escribe tus pensamientos 

 

Cada noche antes de acostarte escribe que te ha ocurrido durante el día y en qué has pensado. Redactar en una libreta todo aquello que te preocupa.

Una vez escrito en el papel, el problema queda fuera de nosotros y podemos contemplarlo con otra perspectiva.

 

El bienestar está más cerca de lo que crees, tan solo tienes que creer en ti.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

 

 Extraido de www.institutodraco.com

Read more

Ejercicio de Respiración

Hoy os proponemos un par de ejercicios simples para desestresarnos y estar más presentes.

Cada día nos preocupamos y nos ocupamos más por nuestra salud. Hacemos ejercicios, cuidamos nuestra dieta, probamos diferentes técnicas, etc, etc. Pero quizás nos olvidamos de una muy simple y que hacemos inconscientemente: La Respiración.

¿Qué beneficios tiene la Respiración Consciente? Aquí te damos unas pistas:

  1. -Nos ayuda a la pérdida de peso
  2. -Nos oxígena los órganos
  3. -Nos ayuda a desintoxicarnos
  4. -Nos ayuda a relajarnos eliminando así el estrés
  5. -Alivia el dolor
  6. -Nos da claridad mental

¿A qué no te imaginabas que algo tan simple te podía aportar tanto? ¿A qué esperas para practicarlo?
-Respiración consciente: siéntate 5 minutos y concentra tu atención en la respiración. Intenta no pensar en nada más que no sea tu respiración. Deja ir tus pensamientos, tus problemas y proyectos del día, sólo respira. Enfoca tu atención en como entra el aire a tus pulmones y como sale por tu boca. Pon todos tus sentidos en este momento.

-Observación consciente: Elige un objeto, una planta, y dedícate a observarlo por 2 minutos, como si fuera la primera vez que lo vieses. Concéntrate en su forma, color y únete a la energía que desprende. Siéntete en armonía con él y tu entorno.

Si lo haces a diario poco a poco verás como serás capaz de realizar estos ejercicios con más facilidad y si eres de los que piensas que no puedes meditar, Sorpresa!! ya Meditas!!

Sé constante y notarás en poco tiempo los beneficios que antes te hemos mencionado. Únete a la Comunidad del Bienestar!

Redacción Instituto Draco

 Extraido de www.institutodraco.com

www.facebook.com/InstitutoDraco

Read more