Amar es existir con el otro y no por el otro

Solemos pensar en el amor de pareja como un vínculo basado en el apoyo, la comprensión y el acompañamiento. Pero a veces, cuando el amor se vuelve borroso en los límites del apego negativo, la definición es completamente distinta.

En palabras del psicólogo Steven Stosny, lo que ocurre con el apego negativo es que transforma las cualidades del amor haciendo que ganen un matiz extremista. El apoyo se convierte en obsesión, la comprensión ahora se llama condescendencia y el acompañamiento es lo mismo que depender del ser amado.

Para vivir una relación sana, pacífica y enriquecedora, ambos integrantes de la pareja deben entender que el propósito de amar es convivir y compartir, y no asumir el rol de “extremidad” u “órgano”. Puede sonar exagerado, pero el apego negativo hace que muchos perdamos la noción de la realidad y terminemos viviendo “a través de alguien más”. 

Evitar caer en este error es posible si sabemos reconocer la diferencia entre convivir y depender.

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 Aprendiendo a distinguir entre convivencia y dependencia

El apego positivo es una motivación reconfortante para compartir experiencias y emociones. En contraposición, cuando desarrollamos un modelo de apego negativo experimentamos un temor constante al abandono. El ego necesita ser alimentado en estas condiciones, necesita sentir que tiene el control, y por eso es tan fácil caer en conductas destructivas como:

  • La manipulación
  • El chantaje emocional
  • La evasión de responsabilidades
  • La opresión y la obsesión

Los patrones de pensamiento egoico nos llevan a depender del ser amado, a existir por el otro y no con el otro. Pero, ¿cómo darnos cuenta de que hemos sido atrapados por la sombra del Ego?

Así es como se diferencia la convivencia de la dependencia:

Convivir es…

  • Sentirse seguro en pareja, manteniendo a raya los celos y la angustia en momentos de separación física.
  • Actuar a diario desde sentimientos positivos como la compasión, el amor y la confianza.
  • Permitirse ser empoderado por el otro, y ayudarle también en el proceso de empoderarse.
  • Estar abierto a la cooperación en los momentos difíciles, y al perdón cuando se cometen errores.

Depender es…

  • Sentirse inseguro constantemente, en especial cuando la pareja no está en el mismo espacio físico.
  • Actuar desde la desconfianza, la sobreexigencia y la ansiedad.
  • Intentar dominar al otro todo el tiempo.

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 ¿Cómo pasar de la dependencia a una dinámica en pareja saludable? 

En su libro Toxic Relationships: 7 Alarming Signs That You Are In A Tox Relationship, Celia John presenta algunas recomendaciones que pueden extrapolarse a las relaciones donde existe dependencia emocional. Aplicar estos consejos te ayudará a comenzar a percibirte como un “individuo de carne y hueso”, con una vida, derechos y necesidades al margen de tu relación de pareja.

  1. Pon límites. No hagas que conductas negativas como el chantaje y la manipulación se vuelvan normales para ti, o pronto los problemas se habrán acumulado a tal punto que el proceso de recuperación será muy largo. Una pareja manipuladora tarde o temprano marcará tu vida, y no precisamente por los buenos recuerdos.
  2. Practica el mindfulness emocional.  Siempre que vayas a tomar una decisión o a dar una respuesta, sé consciente primero de lo que estás sintiendo. ¿Dirás que sí porque tienes miedo? ¿Dirás que no porque estás enojado? Un ejercicio tan simple evitará que cometas errores que podrían afectar tu vida a largo plazo.
  3. Date más importancia. Eres valioso e importante simplemente porque no hay nadie más en la Tierra igual a ti. Creerlo fortalecerá tu autoconfianza para no necesitar de la aprobación de los demás, y cuando no necesitas de nadie, puedes vivir el amor desde una perspectiva más sana.

Por último, si es a ti a quien le cuesta superar conductas destructivas en pareja, como los celos y la obsesión, puede hacerte mucho bien buscar la ayuda de un profesional. Tu vida va a mejorar sustancialmente cuando el ego deje de tener el control. ¡Hay muchas razones para dar el paso!

Referencias: 

“Positive vs. Negative Attachment”. 2021. Psychology Today. Disponible en: https://www.psychologytoday.com/intl/blog/anger-in-the-age-entitlement/202101/positive-vs-negative-attachment

“Toxic Relationships: 7 Alarming Signs That You Are In A Tox Relationship”. 2015. Celia John. ISBN: 9781310558429

Amar es existir con el otro y no por el otro

 

Extraido de: Editorial Phronesis

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¿Llevas cargas del pasado?

La mejor manera de saber si llevamos cargas del pasado son nuestras relaciones, ya sean profesionales, sociales o amorosas. En estas últimas es donde mejor quedan plasmadas estas cargas.

Cuando se rompe una relación  cada persona lo supera de forma diferente. Unas más rápido, aceptando y llevándose el aprendizaje y otras aferrándose al pasado a las heridas o simplemente en un mar de dudas acerca de qué fue lo que falló en la relación, sobre todo si no ha habido una buena comunicación entre las partes.

Al empezar una nueva relación puedes dejarte llevar por la ilusión del principio, y si la persona te parece que es lo mejor que te ha podido pasar, hay algunos rasgos que se te pueden haber pasado por alto y a los que deberías prestar atención pues una persona que viene arrastrando un “equipaje pesado” de sus anteriores relaciones no llegará muy lejos contigo y será incapaz de darte todo su amor si aún tiene “cuentas pendientes” que resolver.

 

Hay algunas señales que te pueden dar una pista si alguien lleva cargas de su pasado consigo.

1-Falta de confianza en la relación

Si bien es cierto que al principio no os conocéis mucho la falta de confianza la mantendrá  ya sea los primeros meses o si lleváis más de un año de relación, la desconfianza puede arruinar la estabilidad de una relación y llevaros a finalizarla.

2-Falta de conexión emocional

Aquí nos referimos a lo que llamamos feeling entre dos personas, si no lo tenéis difícilmente podréis llegar a algo serio. La parte física no lo es todo y la parte  emocional tiene mucha fuerza a la hora de tener una relación sana y llegar a compenetrarte con tu pareja. Te pongo un ejemplo, una persona con conexión emocional con otra tan sólo le basta una mirada para decir lo que está pensando y la otra parte entiende el mensaje a la perfección.

3-Son controladores

Una persona con exceso de equipaje del pasado desea tener el control de todas las situaciones que viva contigo. Cuando han sido heridos y no han sabido como curar esas heridas la mejor táctica para no volver a sufrir es sentirse en control de la relación. Esto le puede llevar a estar pendiente en todo momento de lo que haces, dices, con quién, incluso la ropa que debes llevar.  Este hecho sólo de por sí, ha roto muchas relaciones.

4-No se comprometen

Otra señal es que no es capaz de comprometerse en la relación. En realidad tiene miedo a pasar por lo mismo que sufrió en el pasado y es incapaz de pasar página y empezar de cero en una nueva relación. Puede que si tú no lleves esas cargas del pasado sufras mucho al ver que aún llevando un tiempo en la relación, no te presenta a su familia o amigos y si los ves estarás más en el lado de una amistad que no de una pareja.

5-Tienen secretos

Este tipo de personas no son transparentes. Se cierran en sí mismos y no comparten información contigo. Piensan que si lo hacen les pones en peligro porque se sienten vulnerables al mostrar sus emociones o experiencias del pasado.

6- Suelen hablar mucho de su ex

Si mencionas a tu ex en alguna conversación no pasa nada. El problema viene cuando el ex es el tema constante de conversación. Es una señal que aún no lo ha superado. Es el momento de decirle que hable de su futuro o del presente que eres tú en ese momento.

7-Siguen a sus ex en las redes

Si siguen a sus ex en las redes y además mantienen una “excelente relación de amistad” levanta una bandera roja ante esta situación. Teniendo en cuenta que los puntos anteriores ya los has validado.

8-Tienen pertenencias de sus ex

Si además tienen cosas que pertenecen a sus ex y no las han devuelto es una señal que aún están aferrados a  esa persona y a la historia de amor que vivieron con ella.

9-Tienen muchas preguntas abiertas 

Les quedan muchas preguntas abiertas sobre su relación anterior. Por eso les cuesta seguir adelante con una nueva y siguen proyectando ese miedo y frustración con su nueva pareja.

10-Tienen cambios bruscos de humor

Cuando cargan con tanta culpa y rencor de una situación pasada sin resolver los cambios bruscos de humor suelen aparecer. Suelen ser inconsistentes en las relaciones por ello y no se abren del todo a sus nuevas parejas porque su pasado les viene a la cabeza constantemente recordándole que se proteja.

 

Resumiendo, una vez hayas visto que tu pareja no tiene una conexión emocional contigo y además te compara con ella o intenta que te conviertas en ella deberás considerar si esa relación te lleva a algún sitio.

No pases por alto las banderas rojas y consigue tu felicidad.

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Redacción Instituto Draco

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La adicción afectiva

Una mujer de treinta años, soltera y profesionalmente exitosa, hacía la siguiente descripción de su “relación amorosa”:

“Estoy cansada…Llevo doce años de novia y nada parece funcionar…El problema no es el tiempo, sino el trato que me da mi novio…Él no me maltrata físicamente pero sí lo hace verbalmente…Me dice que soy la mujer más fea que ha visto y que le doy asco…Si estamos en algún lugar público, me hace caminar adelante para que no lo vean conmigo porque le da vergüenza…Cuando le llevo un detalle, si no le gusta, me grita tonta y retardada, lo rompe o lo arroja a la basura muerto de la furia…Yo siempre soy la que paga las cuentas…Jamás me abraza o acaricia, porque dice que me voy a mal acostumbrar…Tiene otras mujeres, me cuenta lo que hace con ellas y me obliga a escucharlo…Si no le presto el carro me insulta…El otro día me escupió en la cara…”

¿Cómo es posible que una persona pueda llegar a tolerar este tipo de agravios y someterse así? Cuando se le preguntó porque no lo dejaba, contestó entre apenada y esperanzada: “Es que lo amo…Pero si pudiera desenamorarme, lo dejaría…“. Ella buscaba el alivio, pero no la cura.

No hay que esperar a desenamorarse para terminar con una relación destructiva. En estos casos, la estrategia adecuada para enfrentar la adicción afectiva es la misma que se utiliza en farmacodependencia, donde el adicto debe pelear con la apetencia y sacrificar el placer inmediato por la gratificación a mediano o largo plazo.

En la adicción afectiva (apego), nos guste o no, todo el trabajo de ruptura e independencia emocional deberá hacerse con el supuesto amor a cuestas: “Aunque lo quiera, me alejaré de él porque no me conviene”. Muy difícil y solo para valientes, pero así es. No importa cuanto duela, si es dañino, hay que retirarse y no consumir. El desamor no es un requisito para desligarse de las relaciones enfermizas, sino más bien su consecuencia. Además, no creo que el amor pueda disminuirse a fuerza de voluntad y razón, eso es puro cuento. De ser así, el proceso inverso también debería ser posible, y tal como lo muestran los hechos, uno no se enamora del que quiere, sino del que puede.

La mujer antes mencionada era una adicta a la relación, o si se quiere, una adicta afectiva. Mostraba la sintomatología típica de un trastorno por consumo de sustancias, donde la dependencia no estaba relacionada con la droga, sino con la seguridad de tener a alguien, así fuera una compañía espantosa. El diagnóstico de adicción se fundamentaba en los siguientes puntos: (a) pese al mal trato, la dependencia había aumentado con lo meses y los años; (b) la ausencia de su novio producía un completo síndrome de abstinencia no reemplazable por otra “droga”; (c) existía en ella un deseo persistente de terminar el noviazgo, pero sus intentos eran infructuosos y poco contundentes; (d) invertía una gran cantidad de tiempo y esfuerzo para poder estar con él, a toda costa y por encima de todo; (e) había una clara reducción y alteración de su normal desarrollo social, laboral y recreativo debido a la relación; y (f) seguía alimentando el vínculo a pesar de tener consciencia de las graves repercusiones psicológicas para su salud. Un caso de “amorodependencia”, de dudoso amor.

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El núcleo duro de toda relación de pareja es el autorrespeto. Sin él, dejaríamos de ser queribles. Sin ese conjunto de principios no negociables, quedaríamos a merced del mejor postor y el amor propio se volvería añicos. El apego corrompe, degrada, limita, cansa, desgasta y agota nuestro potencial. Por el contrario, la dignidad libera, el autocontrol ayuda, la autoestima engrandece, la autoeficacia nos vuelve atrevidos, y el realismo afectivo, por más crudo que sea, enseña a perder. Mal de amores o salud afectiva: la elección es nuestra.

La adicción afectiva
Por Walter Riso

Extraido de: Editorial Phronesis

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5 razones por las que el amor es difícil para los millennials

A los millennials (personas nacidas entre 1981 y 1996) nos gusta presumir de ser la revelación del milenio. La prueba de que el ser humano puede ser intrépido, pero también creativo y autosostenible.

Así que somos una versión mejorada de nuestros padres, pero con regazos del movimiento hippie y WiFi incorporado. El problema es que los millennials también tenemos problemas con el amor que nuestros padres y abuelos no tenían.

Estas son las razones más comunes por las que la generación del milenio “sufre” más que sus antepasados a la hora de tener una relación sentimental.

 1. El matrimonio y tener hijos perdió su encanto

En el pasado, parecía que el propósito del amor era formar una familia y tener una vida “de postal”. Sin embargo, muchos cambios en la percepción familiar vinieron con los millennials.

El matrimonio y tener hijos dejó de ser tan importante, mientras que la educación, el desarrollo profesional, los viajes y las experiencias de vida cobraron mucha más relevancia de la que tenían para las generaciones anteriores.

Por eso, muchos millennials son emprendedores y buscan fuentes alternativas de generación de ingresos en lugar de optar por empleos asalariados.

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Además, si bien algunos millennials tienen hijos, ahora es más aceptable ser padre o madre sin estar casado. Esto permite mayores libertades, pero también puede ser más complicado hallar a una persona dispuesta a salir con alguien que tiene hijos.

2. Somos la generación de las opciones a la carta

Los millennials nacimos rodeados de alternativas (a diferencia de nuestros padres y abuelos, que solo tenían un puñado de opciones para elegir).

Hoy en día, tenemos acceso a decenas de marcas de desodorante y jabones en el supermercado. Lo mismo pasa con el amor: hay cientos de apps de citas y todas te prometen ayudarte a encontrar al amor de tu vida. 

Esto hace que tener una relación sea una experiencia más volátil para los millennials, ya que es difícil no preguntarse todo el tiempo si, tal vez, hay una persona mejor para nosotros en algún lugar.

3. Competimos con todo lo que se mueve

Aunque el matrimonio no es tan importante para los millennials, eso no significa que no veamos a nuestros amigos casarse y tener hijos en algún punto de la vida, mientras que nosotros seguimos navegando entre intentos fallidos de una relación estable.

La tendencia a compararnos con los demás es un defecto del que no estamos exentos, al contrario: somos propensos a sentirnos mal cuando, llegada cierta edad, continuamos sin dar con la persona correcta para compartir nuestra vejez.

Entonces, el remedio de muchos millennials es comprometerse sin estar realmente preparados o iniciar una cacería de prospectos donde, al final, terminamos exhaustos, sin respeto propio y con las manos vacías.

4. Nuestra paciencia es limitada

Somos la generación de las altas expectativas, eso es un hecho. Queremos una pareja que impulse nuestro crecimiento, no alguien a quien tengamos que cuidar como a un niño.

Un punto en contra es que, si bien aspiramos a una relación madura y estable, no estamos dispuestos a esperar demasiado hasta que nuestra pareja decida comprometerse o crecer como individuo.

Queremos a alguien que haya hecho el trabajo por su cuenta antes de conocernos, en lugar de tener que ocuparnos de la crianza de alguien más.

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5. No queremos depender económicamente de nadie

Para los millennials, la independencia financiera es muy importante. No queremos sentir que le debemos algo a nuestra pareja o que dependemos de ella para tener éxito en la vida.

Al contrario, queremos estar con alguien por decisión propia y no por necesidad (algo que hubiera sido común en la época de nuestros abuelos y bisabuelos).

El detalle es que la construcción de independencia financiera puede ser un camino largo, y eso lleva a muchos millennials a quedarse solos antes de darse el lujo de sentir que son una carga para alguien más.

Si eres millennials y has tenido dificultades para tener una relación amorosa, ¿cuál de estas razones encaja mejor con tu situación actual y cómo crees que puedes ajustar la balanza?

Nos encantará saber tu opinión.

Referencias:

“Huffpost Is Now A Part Of Verizon Media”. 2020. Huffpost.Com. https://www.huffpost.com/entry/millennials-most-common-relationship-problemsn5a56581ce4b0a300f905371f.

Extraido de: Editorial Phronesis

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Cómo las parejas estables expresan sus emociones

Las parejas estables no se caracterizan por los reproches y las demandas, sino porque ambos saben expresar sus necesidades y escuchar las del otro.

Esto no sucede a causa de la química, sino que se debe a una actitud adulta, de respeto y amor mutuo.

Cuando sabes pedir a tu pareja, sin desencadenar una respuesta emocional negativa, ofreces a ambos la oportunidad de fortalecer su relación, lo que influye positivamente tanto en el plano sexual como en la convivencia diaria.

Naturalmente, si expresas tus emociones de forma irracional o abusiva, la conversación podría acabar en una discusión, de modo que otra característica de las parejas estables es el modo en que expresan al otro sus necesidades, preocupaciones o deseos. 

¿Te expresas lo suficiente en una relación?

Es muy común que a las personas les cueste expresar sus emociones, especialmente en una relación de pareja. El ego (una forma de referirse a todos nuestros miedos y pensamientos negativos), nos dice que corremos el riesgo de perder al ser amado si nos mostramos tal y como somos.

Los deseos propios pueden parecer inapropiados y, muy frecuentemente, se presupone que la pareja se opondrá o que habrá discusiones. Incluso hay quienes piensan que amar es dar, no recibir. 

Nadie quiere ser considerado egoísta y menos aún responsable de una ruptura, de manera que suprimir nuestras necesidades es la respuesta más habitual.

Ahora bien, también es posible que una persona cometa el error de expresar su mirada del mundo todo el tiempo, sin dejar lugar al otro para comunicar la suya.

Otro hábito dañino es creer que el lanzamiento de comentarios indirectos es suficiente, y que la pareja está obligada a “adivinar” el resto.

¿Quieres saber cómo expresarte efectivamente con tu pareja? Haz clic aquí

Sea uno u otro el caso, es importante que te preguntes a carta abierta si estás expresando lo suficiente en tu relación actual, y de qué forma lo estás haciendo.

Cómo expresar asertivamente tus emociones en pareja

Al mejorar la comunicación con tu pareja, será más sencillo hablar de temas difíciles o que normalmente generan conflictos entre ambos, como las necesidades y expectativas que cada uno posee.

Estos consejos te ayudarán a desarrollar un canal de expresión pacífico y constructivo.

 1. Mantén una atmósfera serena

Es fundamental que ambos sean conscientes de la forma en la que se hablan. Evita ser acusador, molesto, irónico o condescendiente.

¿Cuándo hay una buena atmósfera de diálogo en pareja? Lo sabrás si la conversación transcurre con serenidad, mirándose a los ojos, tal vez haciéndose bromas en el entretiempo, y disfrutando de la existencia del otro.

2. No creas que tu pareja debe saberlo todo

Es común creer que una persona debería saber lo que su pareja necesita sin que se lo tenga que pedir, pero este es un gran error. 

También lo es pensar que, si es necesario pedirlo, el resultado será menos valioso que si tu pareja lo hiciera por iniciativa propia.

Un ser humano de carne y hueso no tiene la capacidad para adivinar lo que el otro siente, piensa o desea. Necesitará oírlo de ti.

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3. Comienza de a poco

Si reconoces en ti una falta de costumbre o temor a expresar tus necesidades en pareja, comienza de a poco.

Comunica pequeñas molestias, inconformidades o deseos en lugar de pedir algo que pudiese ser difícil de creer / aceptar para ti o tu cónyuge. Luego, déjale saber a tu pareja cuánto aprecias que esté dispuesta a atender tu necesidad.

4. Mantente abierto a otras soluciones

Si bien es muy importante expresar las necesidades propias a la pareja, también lo es aceptar que no siempre lo que esperamos recibir es la única salida posible. 

Tal vez el ser amado no esté preparado o en condiciones para proveer la solución esperada, sin embargo, puede que haya otro camino que genere igual satisfacción a ambos.

Ábrete a las posibilidades.

Conclusiones

La vida en pareja es un compromiso mutuo, pero esto no significa que tu pareja está obligada a satisfacerte todo el tiempo o velar por tu realización personal.

Tú también eres responsable de las emociones, pensamientos y porvenir que cultivas. De hecho, eres el único responsable auténtico. 

Referencias:

(2020). Why Couples Should Be Talking About Their Feelings. Disponible en: https://www.verywellmind.com/what-couples-should-talk-about-everyday-4017214

(2019). Does Suppressing Feelings Help or Hurt Your Relationship? Disponible en: https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-mindful-self-express/201912/does-suppressing-feelings-help-or-hurt-your-relationship

 

 

 

 

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¿Por qué nos enamoramos? ¿Será culpa de cupido?

Todo aquello que tiene que ver con el amor, desde el maternal hasta el curioso hecho de que algunos logren permanecer felices por décadas con la misma pareja, o que otros sean incapaces de jamás forjar una relación duradera, es culpa de una hormona. Sí, al parecer, las cosas del amor no son tan caprichosas como aparentan.

Una hormona -y no Cupido- podría ser la responsable.

Según Gareth Leng de la Universidad de Edimburgo y experto en el cerebro, la hormona oxitocina ayuda a forjar lazos permanentes entre amantes tras la primera oleada de emoción.

La hormona actúa «cambiando las conexiones» de los miles de millones de circuitos cerebrales.

Comportamiento maternal

 

Al explicar cómo se enamora el cerebro, Leng señala que la oxitocina ayuda a afianzar el vínculo entre una madre y su bebé, y se produce tanto durante un parto como un orgasmo.

Lo que hace es funcionar como un «interruptor central» en el cerebro, que abre nuevos patrones de interacción entre las células nerviosas.

Pero, al explicar por qué algunos cerebros no se enamoran, Leng le da una excusa fisiológica a los tantos (y tantas) aficionados al principio de una relación y detractores del «mañana».

Y es que quienes tienen menos receptores cerebrales de los que se necesitan para recibir la oxitocina pueden tener dificultades al tratar de establecer lazos permanentes con su pareja.

En serio

Varias investigaciones han descubierto que la hormona, que es producida en grandes cantidades por el cerebro durante el parto y cuando hay actividad sexual, es importante para incitar el comportamiento maternal en los animales.

“¿Cómo una sola exposición a la oxitocina -por prolongada que sea- puede producir tales cambios de conducta?, no sabemos, pero estamos tratando de encontrar la respuesta”. Gareth Leng

Su papel crucial en la vinculación sexual fue observada por científicos estadounidenses que estudiaban las costumbres de los ratones de pradera.

Leng explica que «los ratones de pradera tienen una sola pareja toda la vida y ese lazo se establece durante 48 horas de intensa actividad sexual que es también la primera experiencia sexual». «Durante ese período, grandes cantidades de oxitocina son producidos en el cerebro», agrega. «Los ratones de pradera tienen receptores de oxitocina en diferentes partes del cerebro y los científicos descubrieron que si bloquean esos receptores, no se establece ese vínculo en las hembras».

Aún no está claro cómo una sola exposición a la oxitocina -por prolongada que sea- puede producir tan profundos cambios de comportamiento, pero se está investigando.

«Comprender el proceso es esencial para entender cómo las drogas pueden influenciar el genio y el comportamiento -para bien o para mal», concluye Leng.

Fuente: http://news.bbc.co.uk

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¿Cómo sobrevive el amor en tiempos de redes sociales?

El amor puede cambiar por completo la forma de pensar de los amantes. La literatura y el arte han dado buen testimonio de ello a lo largo de la historia. El amor también puede ser peligroso, muchas personas no saben manejar un sentimiento, a ratos, intenso e impredecible como la vida misma, lo que hace que las cosas tiendan a salirse de control con facilidad, en especial cuando las redes sociales forman parte activa de nuestra vida.

Hemos sido movilizados hace mucho hacia la era digital y, nos guste o no, Internet ha llegado para cambiar nuestra manera de vivir, relacionarnos y amar. Hoy podemos mantener contacto en tiempo real con personas a miles de kilómetros y, gracias a ello, el amor ha ganado terreno en condiciones extra-fronterizas, debilitando las barreras que hace algunos años dificultaban los amores a larga distancia.

Según las estadísticas del reporte anual The Global State of Digital in 2019, publicado por las agencias de marketing digital Hootsuite y We Are Socialel 45% de la población mundial utiliza redes sociales. Esto significa que casi la mitad del mundo está conectado a una red social, como Facebook o Instagram, diariamente.

Las cifras nos hacen ver el gran impacto que ha tenido la web en el mundo y cómo, al día de hoy, es casi imposible que una relación amorosa no se vea afectada o influida de algún modo por ello.

Lo más relevante del informe

Facebook es la red social más utilizada en el mundo, seguida de YouTube y WhatsApp. Otro dato importante del estudio es la cantidad de tiempo que las personas invierten en plataformas sociales a nivel mundial: la media es de 6 horas 42 minutos por día, lo que equivale al 26,75% del día (cifra elevada que dispara las alarmas). 

Todos hemos visto que el uso frecuente de dispositivos electrónicos, como teléfonos celulares y computadores, es causa de discusiones y discrepancias en las parejas modernas. Facebook e Instagram permiten al usuario intercambiar comentarios, fotografías y ‘Likes’ que, si bien no dejan de ser expresiones muy personales de simpatía o apatía, pueden llegar a causar muchos problemas en una época en que los celos trascienden los límites geográficos.

El uso de WhatsApp también es motivo de discusiones; detalles como la última hora de conexión, los mensajes en visto, las fotos de perfil o los estados son fuente de caos en muchas relaciones, e incluso hay quienes prefieren desistir del amor antes que luchar contra las necesidades de conectividad del siglo XXI.

¿El uso excesivo de redes sociales es perjudicial en las relaciones de pareja?

Con frecuencia, se habla de los efectos negativos de las plataformas sociales más que de los posibles efectos positivos. Hay expertos que aseguran que la socialización está en descenso y que cada vez interactuamos menos entre nosotros producto de la hegemonía de las redes sociales. Otros opinan que, gracias a la era digital, las relaciones de pareja ya no son tan estables y duraderas como en el pasado; además, lo fácil que resulta acceder a cierta información y establecer contacto con una persona podría influir en que las infidelidades sean más comunes. 

Aún así, debemos recordar que la tecnología es un recurso y el uso que le damos es lo que define si aportará o restará a nuestro bienestar. Sí, hay que reconocer que gracias a ella se facilitan opciones de comunicación diversas, pero esto no transforma a una persona o modifica sus principios de la noche a la mañana.

Alguien que le es infiel a su pareja lo será de cualquier manera, independientemente del uso de redes sociales. La tecnología simplemente facilita detectar u ocultar un engaño (según sea el caso), pero la calidad de la relación dependerá, siempre, de la interacción, confianza, aceptación y respeto entre sus miembros.

¿Se puede tener una relación estable si ambos poseen redes sociales? 

La respuesta es un rotundo . Todo se trata de fortalecer el entendimiento mutuo, el respeto a la privacidad y la lealtad.

Las plataformas sociales pueden ser muy positivas si se usan con moderación: nos posibilitan mantenernos al día, socializar con personas que comparten nuestros intereses y acercarnos a aquellos que están lejos. La clave será siempre mantener un equilibrio, y usar las redes de forma positiva y productiva. Así haremos que el amor sobreviva en la era digital.

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Preso de un “amor”

Para mí, ella era la mujer ideal: inteligente, agraciada, físicamente hermosa, sentimentalmente encantadora; la veía como una de esas personas que siempre quisieras tener a tu lado, de esas que alegran tu día con solo estar presente. Conquistarla fue difícil pero con algo de romanticismo a la antigua lo pude lograr.

Era la relación más increíble que haya existido; la gente podía sentir el amor que derrochábamos cuando estábamos juntos.

Misteriosamente, empezó a cambiar su forma de ser conmigo. No soportaba verme con alguien más; ya fueran amigos, compañeros de trabajo e incluso familiares. Sus reclamos me parecieron inocentes en un principio: los aceptaba sumisamente porque realmente estaba enamorado de ella y no quería perder a tan maravillosa mujer. Con el tiempo, todo fue empeorando, pues no le gustaba que hiciera planes con personas diferentes a ella y en varias ocasiones, tuve que recurrir a mentiras para no discutir con ella. Me sentía decepcionado de la persona que más amaba y el poco interés en cambiar. ¿Por qué no puedo dejarla si ya no es como antes? Esa pregunta me rondaba día y noche. Analizaba una y otra vez si yo había fallado en algo pero todo estaba en orden. Cuando más inmerso estaba en la monotonía, me recomendaron una herramienta que me ayudó a entender que no debía permitir que el amor me ganara. El amor propio siempre debe estar por encima de cualquier cosa y situación; aunque mi amor por ella era inmenso, debía prevalecer el bienestar propio. Luego de hablar en muchas ocasiones sobre el tema y no ver ningún resultado positivo, decirle adiós no fue lo más fácil pero sí  lo más sano para mí.

Para finalizar, quiero compartir una frase que aparece en la guía que llamó mucho mi atención, pues describe la forma adecuada de llevar una relación amorosa: «Si suponemos que la vida es más llevadera entre dos, el otro no puede ser una carga. El amor de pareja saludable es liviano, no hay que arrastrarlo, no es una cruz, ni una tortura socialmente aceptada; una buena relación no está hecha a base de sangre, sudor, lágrimas, como todavía piensan ciertas personas». 

Y tú, ¿permitirías que tu pareja te dijera qué hacer?

 

Extraido de: Editorial Phronesis

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La conversación que toda pareja debería tener antes de pensar en tener un hijo.

Todas las parejas tienen problemas de comunicación, así que no te frustres si sientes que estás hablando un idioma que el otro no entiende. Le pasa al 99% de las parejas que atiendo en la consulta, creo que la tarea más difícil de todas las relaciones es mantener una conversación sana, fluida y permanente. Si de verdad te emparejas o te casas para “toda la vida” debes cultivar un espacio sagrado para la comunicación. Con códigos, lugares, lenguaje y ritmo que se adecuen a ustedes. No hay reglas universales ni recetas mágicas, acá todo vale.

Pero si es que hay algo de lo que se DEBE conversar es sobre los hijos. Una conversación profunda  de la manera que más les acomode, inclusive pueden visitar a un terapeuta especialista en parejas que los ayude a que la conversación sea lo más honesta y real posible. Porque si hay algo que escucho mucho en la consulta es “pensé que cuando naciera nuestros hijo iba a cambiar”. Y se encuentran con la cruda realidad de que no fue así.

Todo el tiempo me pregunto por qué es tan difícil sentarse a hablar de cosas tan importantes, con la persona que se supone que más confianza tenemos. Por qué muchas veces se nos hace más fácil conversar con nuestras amigas e inclusive con un terapeuta. Qué es eso que nos da tanto miedo. ¿Qué nos rechacen? ¿Sentirnos incomprendidas? ¿Entrar en una batalla de egos?

Para quienes ya son madres y padres entenderán que un hijo viene a revolver tu vida por un período no menor. Las peores crisis de pareja, y en los tiempos en que se producen más divorcios (al menos en Chile) es después de la llegada de un hijo. Empiezan a salir los trapos sucios, que nunca salieron a relucir antes porque sin hijos, nada era tan grave, o tan insoportable.

Y así comienzan las discusiones, los resentimientos, las peleas, los cansancios y a fin de cuentas, las ganas de terminar lo antes posible una relación que pareciera no tener ni pies ni cabezas. Pero que con el pasar de los años, o con mucha paciencia (Paz y Ciencia) entiendes que son crisis adaptativas que algunas parejas pueden sobrellevar mejores que otras, pero que a TODOS les pasa.

Creo que es fundamental poder conversar respecto de las expectativas de cada al momento de pensar en tener un hijo. Algunos temas importantes a considerar en la conversación:

  1. Vida Sexual: soluciones en caso de que alguno de los dos sienta que su deseo está inhibido. (Recuerden que no todo es penetración). Sexo oral, abrazos, caricias, masturbación, etc.
  2. Labores domésticas: depende de la situación de cada pareja pero es muy importante establecer qué puedo y creo que podré hacer durante la gestación y el primer año de vida de la guagua.
  3. Labores relacionadas a la crianza: en este punto podrían pasarse horas hablando porque a pesar de que en la fantasía todas creen que tendrán súper machos a cargo de los hijos, la realidad del 90% de las parejas es que el hombre no sabe, no se le ocurre ni mucho menos toma la iniciativa en algo relacionado al bebe.
  4. Dinero: los gastos aumentan y algunas parejas deciden que la mujer se quede un tiempo más prolongado para cuidar al hijo, pero la pareja sigue viviendo la vida de antes y comienzan las deudas que pesan cada día más y comienza el estrés y nuevamente las discusiones. No tengan miedo de hablar de plata, básicamente la necesitamos para vivir y es parte del día a día.
  5. Vida Social: seguir con el ritmo de pareja soltera es difícil, muchas veces la vida social se ve reducida (sobre todo los primero meses) pero JAMÁS deben anularla por completo. El hombre necesita compartir con sus amigos una cerveza o una buena comida al menos 1 vez al mes. Así como la mujer debe retomar las juntas con sus amigas, y ojalá no hablar sólo del bebé (es un gran desafío pero se puede). Y juntos, ojala poder salir al cine, teatro, a comer o a bailar una vez al mes. No pierdan los espacios de vida social juntos. Consíganse un familiar o babysitter que los ayude y salgan un par de horas.

Creo que estos 5 puntos son los más importantes de abordar. No será fácil, pero tiene tiempo suficiente para lograr una conversación de corazón a corazón. Al hombre nunca se le hace fácil entablar la conversación, muchas veces escapa bajándole el perfil para evitar temas que puedan ser tensos.  Quizás es nuestra labor propiciar este espacio, pero con ayuda de ellos todo será más fácil.

Estamos en un período universal de cambios, pasamos del machismo a una participación más activa del hombre en la crianza. Pero eso no es en todos los casos. Muchos hombres no tienen ganas o realmente no se sienten capaces de hacer algunas cosas. Yo tengo pacientes hombres que me dicen que para ellos es una tortura bañar a sus hijos, porque no saben cómo hacerlo pero tampoco preguntan. Y una situación tan cotidiana como esta puede hacer que arda Troya en el hogar, porque la mamá lo único que quiere es descansar 10 minutos mientras alguien más los baña.

Otras parejas sencillamente se sienten cómodas pagándoles a una niñera que además de realizar las labores de la casa, pueda hacerse del baño, comida y hora de dormir de los niños. Hay tantas formas de poder hacerlo, y ninguna está mal. Todas son formas distintas y creo que mientras ambos padres estén de acuerdo, no hay más que hablar.

Para llegar a acuerdos hay que tener la suficiente confianza para entablar conversaciones desagradables con respeto, amor y mucha calma. Nadie dijo que sería fácil, tampoco esperen conversar todo de un viaje. Todo a su debido tiempo.

Autor: Michelle Pollmann Román

michelle@centroalalma.cl

Instagram: @hoymetoca

 

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