3 razones para agradecer a tu pareja el haberte sido infiel

Sentir gratitud luego de haber sufrido una infidelidad no tiene mucho sentido a simple vista, pero hay razones para ver con buenos ojos una decepción amorosa, o que te hayan sido infiel, en especial a medida que el dolor se desvanece.

Algunos estudios biológicos reconocen que la arquitectura de nuestro cerebro podría hacernos propensos a ser infieles bajo ciertas circunstancias. También hay evidencia de una posible relación con el alelo 334, encargado de regular la vasopresina, y la infidelidad.

 

Sea cual sea la causa que creamos responsable de un engaño, el panorama siempre aclara con el tiempo y, cuando superamos el mal trago, es más sencillo ver “el lado bueno” de la desilusión.

Estas son solo tres de las muchas razones para agradecer con el alma a quien traicionó tu confianza:

1. Una infidelidad te da la oportunidad de conocerte mejor

La culpa y la ira son respuestas comunes cuando descubrimos una infidelidad. Por un lado, puede que sintamos remordimiento por “no haber hecho lo suficiente” para satisfacer a nuestra pareja; en el extremo contrario, es posible que estemos convencidos de haber dado todo lo que teníamos, y un engaño en esas condiciones es fulminante para la dignidad. 

Pero, ¿qué pasaría si te detienes a escuchar los “motivos” de tu ex pareja? No significa que le des la razón, pero puede que descubras aspectos de tu personalidad que desconocías, como puede que la opinión de tu contraparte haga que te des cuenta de que había puntos débiles en la relación que jamás notaste.

Si realmente hubo señales de alerta que pasaste por alto, pregúntate qué puede enseñarte esta experiencia de ti mismo. ¿Lidias maduramente con los problemas de pareja, o los ignoras?

2. En el proceso de recuperarte, tu amor propio se fortalece

Luego de una infidelidad, nuestra relación con nosotros mismos cambia. Identificarás que hay principios que no estás dispuesto a ceder en pareja, y te será más sencillo que antes saber el tipo de relación que quieres, y el tipo de relación que conviene dejar a un lado a tiempo. 

Considera que, cuando hayas superado la decepción, descubrirás que no necesitas una “media naranja” que te diga lo valioso que eres o te haga sentir “seguro y amado”, ya que el dolor habrá sacado lo mejor de ti y sabrás muy bien:

  • De lo que eres capaz
  • La magnitud de tu resistencia
  • Lo que mereces y lo que no

3. Una pareja infiel te muestra la verdad acerca del amor

Si veías el amor en pareja como una fantasía caricaturesca, vivir una infidelidad será, en principio, trágico, pero eventualmente te abrirá los ojos a la verdad: el amor es cultivable y las relaciones son un puente que debe sostenerse de ambos lados. 

Todo este proceso te llevará a construir una autoestima mejorada y ser más asertivo en relaciones futuras.

Además, puede que sufrir una infidelidad te enseñe que las desilusiones amorosas no siempre tienen que ver con ser o no feliz en pareja. Ser infiel tampoco define si una persona es buena o mala (aunque parezca ser una prueba fehaciente), pero sí define nuestra capacidad para perdonar y dejar ir. 

También te puede interesar: ¿Se puede perdonar una infidelidad?

Está claro que pensar en los atributos positivos de la infidelidad no es algo que vaya a ocurrir al día siguiente de “atrapar” a tu pareja con las manos en la masa o enterarte de su conducta engañosa por un tercero. Date tiempo, y permítete vivir las emociones de rabia e indignación que seguramente sentirás a flor de piel durante los primeros meses.
El tiempo es un maestro. Deja que te lleve de la mano.

 

Referencias: 

(2017). Why I’m Thankful That I Was Cheated On. Disponible en: https://thoughtcatalog.com/scarlett-red/2017/03/why-im-thankful-that-i-was-cheated-on/

(2014). 10 facts about infidelity. Disponible en: https://ideas.ted.com/10-facts-about-infidelity-helen-fisher/

Read more

6 consejos para mejorar la relación con tus suegros

La relación con los suegros es frecuentemente un tema de tensión en pareja, especialmente para los recién casados, que construyen hogares propios y poco a poco se vuelven menos dependientes de sus padres.

Para los suegros, el proceso de sentir que sus hijos se distancian (emocional o físicamente) de ellos puede ser doloroso. Por eso, es imprescindible ser comprensivos e intentar limar las asperezas, así como estar dispuesto a fortalecer el vínculo familiar por el bien de todos.

 

Nunca podrás mejorar la relación con tus suegros respondiendo a las críticas de forma negativa ni reaccionando con agresividad. Es esencial que recuerdes que el hombre o mujer que amas es quien es gracias a ellos; por eso, da siempre lo mejor de ti por apreciar los atributos positivos de tus suegros y establecer una relación tan sólida con ellos como la que tienes con tus padres.

¿Cómo mejorar la relación con tus suegros?

1. Pon límites

Incluso si la relación con los padres de tu pareja es buena, es importante que marques límites. Habla con tu pareja para que tus suegros avisen antes de ir de visita; también es bueno que planifiquen visitas cortas y llamadas telefónicas regulares.

2. Adáptate

Ser parte de una nueva familia requiere de una cierta adaptación. Deberás dedicarles tiempo y atención, y aunque puede que haya hábitos o creencias en tus suegros con las que no estás de acuerdo, es fundamental que actúes siempre con respeto para que reine la armonía en la pareja.

3. Habla con tu cónyuge y, luego, con tus suegros

Si no te gusta cómo te tratan tus suegros o te molesta que se inmiscuyan en asuntos de pareja, conversa primero con tu cónyuge y, luego, hablen juntos con sus padres.

Evalúen antes lo positivo y lo negativo de pedirle a tus suegros que modifiquen su comportamiento y después, si deciden hacerlo, que sea con mucho tacto.

Si eres capaz de conversar con los padres de tu pareja de forma serena, justa y comprensiva, seguramente la próxima vez tendrán más cuidado y la relación mejorará.

¿Te cuesta comunicarte asertivamente con tu pareja? Haz clic aquí y aprende cómo hacerlo fácilmente

4. No reacciones con agresividad

Es muy común que las suegras quieran opinar y dar consejos sobre los asuntos de la casa o la educación de los hijos. En estos casos, muchas veces la mujer se siente juzgada o criticada a pesar de que ese, casi nunca, es el objetivo de la suegra.

Si esto pasa, es importante que intentes comprenderla y evitar reacciones que puedan dar lugar a una pelea.

5. Cambia el foco de tu suegra

Una buena forma de evitar que tu suegra critique o se inmiscuya en todo, es no darle potestad sobre tu estado anímico o la toma de decisiones en el hogar. Para ello, agradece respetuosamente su consejo y cambia rápidamente de tema. Así, poco a poco entenderá que, si bien escuchas su opinión, tienes tu propia forma de hacer las cosas.

Si te llevas bien con tu suegra o conoces sus gustos, conduce la conversación a un tema que le apasione. Por ejemplo: “Me había olvidado de comentarte, he visto unas flores preciosas en Internet, creo que son ideales para tu jardín, te las mostraré.”

Los psicólogos recomiendan optar por la indiferencia cuando la situación implica comentarios hirientes intencionados. Esta estrategia da buenos resultados a largo plazo, pues la persona que intenta herir se cansa de no obtener respuesta.

6. No es necesario que sufras

Toda familia es un mundo, aunque eso no quiere decir que debas descuidar tu integridad en nombre del amor.

Si crees que te tratan injustamente o te humillan a carta abierta, habla con tu pareja. Puedes pedirle que te defienda. Si contesta que no va a intervenir, adviértele que la siguiente vez responderás al ataque.

Si esto no da resultado, habla con tu pareja nuevamente y dile que, si bien entiendes que su familia es muy importante para él / ella, no seguirás participando en reuniones familiares.

También te puede interesar: Cuando la familia de tu pareja es causa de estrés: 6 señales de intrusión familiar

Sé flexible sin dejar de ser tú

Es esencial ser flexible, mostrar comprensión y decidir juntos qué puede hacerse para mejorar la relación con tus suegros. Pueden, por ejemplo, llegar a un acuerdo para que tu pareja visite a sus padres con frecuencia y tú solo en ocasiones.

Lo importante es que te asegures de que tus suegros no se sientan rechazados y que te sientas cómodo acompañando a tu cónyuge de vez en cuando.

Con el tiempo, y adoptando estos consejos, la relación mejorará naturalmente.

 

Referencias:

(2019). 5 Tips For Dealing With Overbearing In-Laws Without Losing Your Mind. Disponible: https://www.fatherly.com/love-money/advice-overbearing-in-laws-setting-boundaries/

 

Read more

Consejos para perdonar y reconstruir la relación con padres ausentes

Muchos estudios han analizado los efectos psicológicos de tener un padre/madre ausente durante la infancia. La Revista de Psiquiatria do Rio Grande do Sul (Brasil) publicó los resultados de una investigación en 2004 que refleja el impacto a mediano y largo plazo de la ausencia paterna:

“Es evidente que la ausencia del padre tiene el potencial de generar conflictos en el desarrollo psicológico del niño. En el caso clínico descrito, el bajo rendimiento del paciente en la escuela es un rasgo formativo de su vida, tanto pasada como presente. Se le ha retenido tres años en la escuela y sigue teniendo problemas. Una hipótesis que se formó fue que, al hacerlo mal en la escuela, encontró una manera de llamar la atención de su madre”. 

 

Muchos casos conducen a muchas teorías. Una hipótesis muy difundida sugiere que la ausencia del padre en las niñas genera una sensación de inseguridad que puede terminar afectando el desenvolvimiento social en la infancia y, posteriormente, en la adultez.

Heridas profundas

Un estudio realizado por los autores del libro The Fatherless Daughter Project: Understanding Our Losses and Reclaiming Our Lives (Avery, 2016), halló que el 50% de 2,000 mujeres encuestadas de entre 15 y 80 años crecieron sin una figura paterna, ya sea por divorcio o separación (28%), ausencia emocional (26%), muerte (19%), deserción (13%), adicción (13%), abuso (12%), desconocimiento del padre (6%) o encarcelamiento (4%).

La evidencia indica que las mujeres con padres o madres ausentes experimentan niveles más bajos de bienestar, niveles más altos de depresión relacionada con la ira y dificultad emocional para establecer relaciones íntimas, así como un profundo miedo al abandono. Este último sentimiento, aunque no se considera una fobia de manera oficial, es uno de los temores más profundos y habituales entre las personas que han vivido eventos traumáticos en la infancia, como crecer en un ambiente afectado por la violencia, las drogas o la desatención.

Desde luego, una infancia con padres ausentes (y esto no implica necesariamente la orfandad o el abandono físico sino también al abandono emocional) puede marcar de por vida el corazón de una persona abriendo heridas sobre su valía como individuo, su merecimiento y su amor propio. 

Tomar la decisión de perdonar y reconstruir una relación digna con un padre/madre ausente no es fácil, pero sí fundamental para elevar nuestra calidad de vida y reconciliarnos con nuestro niño interior.

 

Pasos para elegir el camino del bienestar

1. “No es por ti, es por mí”

El primer paso para sanar las heridas de la infancia y reconstruir la relación con nuestros padres es reconocer que no estamos haciéndole un favor a ellos, sino a nosotros mismos. 

El perdón ha sido malinterpretado a lo largo de la historia. Hemos creído que es un acto de nobleza y consideración con el otro, cuando en realidad es una muestra de amor propio. Lo hacemos para que nos pese menos el corazón, para sentirnos cómodos con nuestro pasado y poder construir el futuro que soñamos.

2. “Me reconcilio con mi historia para no repetirla”

Por otro lado, cuando la ausencia de nuestros padres ha sido emocional o ha estado marcada por el abuso (físico, verbal o psicológico), tomar la decisión de perdonar y reconstruir una relación sana puede ser una forma de evitar que repitamos la historia. 

Superar el abuso o el desamor de nuestros padres y avanzar sin heredar patrones de interacción negativos y conflictos a las generaciones futuras es una buena razón para hacer lo posible por llegar a un entendimiento mutuo con nuestros padres, sin importar lo difícil que pueda parecer.

Recuerda: nadie te pide que olvides lo ocurrido o que sientas amor incondicional por tu padre/madre. Lo importante es vivir el proceso de sanación.

3. “Tomo la decisión por mi propio bien, sin esperar nada a cambio”

Uno de los principales obstáculos cuando intentamos reconstruir la relación con nuestros padres puede ser la frustración al no obtener las respuestas que esperamos. 

Debemos ser conscientes de que cada individuo sobre la tierra lleva su propio proceso de perdón, sanación y crecimiento; puede que nuestros padres ni siquiera sepan el daño que causó en nosotros su abandono, puede que no sientan remordimiento, que nieguen o aseguren no recordar lo ocurrido.

La negación es una respuesta psicológica común cuando no deseamos reconocer nuestros errores, e incluye negación de los hechos (“eso nunca sucedió”; “¡eres un mentiroso!”); negación de la conciencia (“Estaba ebrio” o “No me di cuenta”); negación de la responsabilidad (“Tú fuiste la culpable” o “Tu madre/padre tiene la culpa”) y negación de impacto (“Solo sucedió unas cuantas veces”, o “No exageres” ¡Supéralo!”).

Aunque obtengamos una respuesta de este tipo, elijamos el camino del bienestar expresando nuestros sentimientos sin agresión, dejando ir el rencor y sanando nuestra relación, incluso si es de forma unilateral.

4. “No toda cercanía es amor, y no toda distancia es olvido”

Reconstruir una relación saludable con nuestros padres no significa que debamos pasar más tiempo con ellos en contra de nuestra voluntad o mudarnos para vivir juntos. Reconstruir significa “volver a edificar bajo nuevas condiciones”, abrirnos a la posibilidad de que las cosas sean distintas esta vez.

La reconstrucción es un proceso que puede tomar meses y hasta años, porque es un ejercicio de sabiduría y humanidad. Hagámoslo con desprendimiento, libres de expectativas y con el objetivo final de fortalecer nuestro amor propio, de este modo, la ansiedad y el ego no podrán vencernos cuando las cosas parezcan ponerse difíciles.

Read more

Qué pasa con los niños cuando sus padres se separan

Los padres no alcanzan a imaginar las consecuencias que dejan en sus hijos al separarse. En cifras de matrimonios celebrados, en España el 60 % de ellos se han divorciado; en Estados Unidos, Alemania e Inglaterra lo ha hecho el 50 % y las cifras continuarán elevándose con el paso del tiempo. Más allá del trasfondo –muchas veces violento– que genera una separación, en quien menos se piensa es en los hijos.

En la obra “El inesperado legado del divorcio”, publicada en el año 2000 por Judith Wallerstein, importante figura, escritora y psicóloga estadounidense, se arrojaban las siguientes cifras, que en aquel momento fueron contundentes. Las conclusiones determinadas acerca de los hijos de divorciados, fueron alarmantes. El 25 % de los niños no había terminado el preescolar o colegio, lo que hacía más crítico el desarrollo del infante. El 60 % de hijos de separados, había tenido que entrar en tratamiento psicológico debido a las secuelas del hecho. Antes de cumplir 15 años, el 50 % ya había tenido problemas con el alcohol y las drogas debido a su interferencia en el ámbito emocional.

Además, el 65 % tenía relaciones conflictivas con el padre, sumando que solo el 5 % había recibido asistencia económica importante por parte del mismo. Al cumplir los 30 años los hijos, solo casi el 30 % había podido casarse, a consecuencia de la imagen con la que crecieron. Por si fuera poco, del total de hijos (ya adultos) casados, el 50 % había decidido divorciarse y legar lo mismo a sus hijos. En estos datos, aunque la psicóloga aclaró que se denotaban variables, eran más las constantes que se evidenciaban. Nada alentador para una sociedad que cada vez creía menos en el compromiso.

¿Cómo reaccionan los niños con la separación de los padres?

La psicóloga y terapeuta familiar, Jennifer McIntosh, determinó que el 60 % de niños menores de dos años presentará “problemas de relación”. Esto, debido a la inestabilidad de hogar temporal a la que son sometidos cuando los padres rotan el cuidado y atención en el hogar. A largo plazo, los hijos presentarán “niveles alarmantes de inseguridad emocional”, además de tener incapacidad de “regular emociones fuertes”. Alternar residencias generará un desorden de las necesidades primarias que pueden afectar incluso habilidades motoras y de coordinación en el niño.

Para el doctor José Antonio García Higuera, psicólogo consultante en el Centro de Psicología Clínica y Psicoterapia de Madrid, España; se presentan diferentes efectos a nivel emocional y social en los hijos de padres divorciados. Entre ellos podemos encontrar:

  • Bajo rendimiento académico.
  • Dificultades a la hora de socializar con su entorno.
  • Trastornos como depresión, miedo, ansiedad, etc.
  • Problemas de conducta.

Además de los efectos mencionados anteriormente, dependiendo de la edad del hijo, se presentarán diferentes comportamientos a raíz de la separación:

Entre 2 y 6 años de edad:

  • Creen que son culpables de la separación por no haber terminado sus alimentos o por no cumplir con sus labores escolares. Su capacidad imaginativa los lleva a tomar una responsabilidad muy imaginativa.
  • Piensan que se van a quedar solos y/o los van a abandonar. En esta etapa de sus vidas, sus padres representan el universo completo y creen que si sus padres ya no están juntos, se olvidaran de el/la niño/a.

Entre 7 y 13 años, la más difícil según los psicólogos:

  • Son conscientes de que existe un problema porque lo sienten pero no sabe cómo y qué hacer con esa sensación.
  • Piensan que sus padres pueden volver a estar juntos y con diferentes tipos de actos, presionan a sus padres a que lo intenten. En ocasiones, estos actos genera un sentimiento de fracaso y llevan a otros problemas a los padres.

Durante la adolescencia:

  • Experimentan miedo, soledad, depresión y culpa por la situación.
  • Proyectan esta situación en sus propias vidas; piensan que también fracasarán en sus relaciones como sucedió con sus padres.

¿Cómo ayudar a sus hijos en el proceso de divorcio?

Muchos niños y adolescentes sienten perder al tipo de familia que habían imaginado en algún momento. Durante o después de esa sensación, los invade el sentimiento de pena por extrañar a su progenitor y todos los momentos que pasaron juntos bajo el mismo techo.

 

Con el tiempo, los padres terminarán aceptando y adaptándose a la nueva situación, y entenderán que deben estar tranquilos y conformes con la decisión que ambos han tomado.

Estas son algunas formas de ayudar a su hijo a superar el disgusto provocado por el divorcio:

  • Fomente la sinceridad y la comunicación: los niños necesitan saber que sus sentimientos son importantes y que ambos se los tomarán en serio.
  • Legitime sus sentimientos: conocer los sentimientos y las sensaciones de su hijo le dará un parte de tranquilidad. Es importante siempre darle ánimo para que exprese todo lo que siente. También permita que el niño sepa que está bien estar contento, aliviado o emocionado sobre el futuro.
  • Mantenga los detalles de la separación bajo control: procure que cuando esté hablando del tema con sus allegados, proteja su intimidad y evite que sus hijos estén presentes. Siempre maneje una relación tranquila, respetuosa y civilizada con su expareja, sobre todo cuando interactúen delante de su hijo.
  • Busque ayuda: el apoyo es muy valioso durante este momento. Intente relacionarse con personas que hayan superado esta situación, busque información en internet, ayuda con su médico o terapeuta, o incluso un grupo de apoyo. El hecho de buscar ayuda para usted, le permitirá sentar un buen ejemplo para su hijo sobre cómo adaptarse de forma saludable a los cambios importantes.

 

 

Read more

Carta a los límites del amor

Aún recuerdo esa vez que me gritaste que era un bueno para nada. Todavía siento el ardor en mis entrañas al escucharte decir que no era tan bueno como tú a la hora de bailar. Lo que no sabes es que, secretamente, empecé a ir a clases de baile para que te sintieras orgullosa de compartir la pista conmigo pero cuando viste que empecé a mejorar y notaste que podría ser mejor que tú, me pediste que lo dejara.

Son tantos los momentos felices que vivimos juntos antes de que “cambiaras”. Recuerdo las tardes de películas, las noches en las que hacíamos un equipo maravilloso en la cocina y de las largas charlas que se daban bajo la influencia de unas cuantas botellas de vino. Éramos el uno para el otro pero ¡no sé qué te pasó!

Tampoco olvidaré el día que te conté que quería ser escritor y soltaste una carcajada estruendosa con un tono muy burlesco sobre mi sueño. ¿Por qué tenías que minimizar mis ideales y mis metas, asegurando que eso no daba para vivir? No sé por qué aguanté tantos abusos de tu parte.

Gracias a la vida, entendí que cuando uno ama a alguien, no debe anularse a sí mismo por el bienestar del otro. “Te quiero y me quiero, te cuido y me cuido” decía el doctor Walter Riso, hablando de la autoestima como pilar importante de una relación de pareja. ¿Hay que ponerle límites al amor? Claro que sí, porque puede que haya amor pero esa persona no te convenga.

Read more

7 errores que arruinan tu relación de pareja

¿Qué no se debe hacer en una relación para ser feliz y lograr ser una pareja estable? Para ser feliz con la persona que has elegido para que esté a tu lado sólo tienes que conocerla, identificar sus puntos débiles y sus fortalezas.
¡Evita estos errores!
De acuerdo con el psicólogo John M. Grohol, fundador del blog Psych Central, es importante identificar a tiempo algunos errores que arruinan la relación de pareja como los siguientes:

  1. Dar por hecho las cosas. Asumir que tu pareja estará siempre a tu lado para hacer todas las cosas que quieres o simplemente como compañía, es un error. Lo mejor es reconocer todos los esfuerzos que hace cada día con algún cumplido o agradecimiento.
  2. Falta de comunicación. Una relación de pareja termina cuando los dos parecen dos extraños, es decir, no cruzan una palabra para expresar sus sentimientos y emociones. Es importante recordar todo aquello que hablaban en un inicio.
  3. Dejar de escuchar. Además de ser una falta de respeto, esto ocasiona fuertes problemas, porque no sabes qué necesita tu pareja o cómo solucionar los retos que se presentan todos los días.
  4. Falta de diversión. Cuando la alegría, la actitud positiva y la diversión se alejan de ustedes, es un pésimo síntoma y el indicio de que algo anda mal en la relación. Recuerda las cosas que causaban una gran sonrisa o una carcajada de sorpresa.
  5. Dejar de expresar los sentimientos. Dejar de decir palabras cariñosas como un “te amo” es una señal de que tienes que poner todo de tu parte para recuperar la felicidad y el interés en la relación.
  6. Amenazas. Si tú o tu pareja tratan de arreglar alguna situación con amenazas, debes parar y analizar la situación. Esta actitud no se presenta en una relación sana.
  7. Ignorar. Esta es unas de las peores acciones que puedes hacer. Una persona no se siente valorada ni amada con este tipo de actitudes. Si te molesta algo, háblalo directamente.

Si identificas alguno de estos errores, es momento que actúes y salves tu relación de pareja. Trata de conectarte con la persona que más amas y hazla sentir como la más especial. Y tú, ¿cómo mantienes el interés en tu relación?

Fuente: www.bienestar.salud180.com

Read more

Cómo las parejas estables expresan sus emociones

Las parejas estables no se caracterizan por los reproches y las demandas, sino porque ambos saben expresar sus necesidades y escuchar las del otro.

Esto no sucede a causa de la química, sino que se debe a una actitud adulta, de respeto y amor mutuo.

Cuando sabes pedir a tu pareja, sin desencadenar una respuesta emocional negativa, ofreces a ambos la oportunidad de fortalecer su relación, lo que influye positivamente tanto en el plano sexual como en la convivencia diaria.

Naturalmente, si expresas tus emociones de forma irracional o abusiva, la conversación podría acabar en una discusión, de modo que otra característica de las parejas estables es el modo en que expresan al otro sus necesidades, preocupaciones o deseos. 

¿Te expresas lo suficiente en una relación?

Es muy común que a las personas les cueste expresar sus emociones, especialmente en una relación de pareja. El ego (una forma de referirse a todos nuestros miedos y pensamientos negativos), nos dice que corremos el riesgo de perder al ser amado si nos mostramos tal y como somos.

Los deseos propios pueden parecer inapropiados y, muy frecuentemente, se presupone que la pareja se opondrá o que habrá discusiones. Incluso hay quienes piensan que amar es dar, no recibir. 

Nadie quiere ser considerado egoísta y menos aún responsable de una ruptura, de manera que suprimir nuestras necesidades es la respuesta más habitual.

Ahora bien, también es posible que una persona cometa el error de expresar su mirada del mundo todo el tiempo, sin dejar lugar al otro para comunicar la suya.

Otro hábito dañino es creer que el lanzamiento de comentarios indirectos es suficiente, y que la pareja está obligada a “adivinar” el resto.

¿Quieres saber cómo expresarte efectivamente con tu pareja? Haz clic aquí

Sea uno u otro el caso, es importante que te preguntes a carta abierta si estás expresando lo suficiente en tu relación actual, y de qué forma lo estás haciendo.

Cómo expresar asertivamente tus emociones en pareja

Al mejorar la comunicación con tu pareja, será más sencillo hablar de temas difíciles o que normalmente generan conflictos entre ambos, como las necesidades y expectativas que cada uno posee.

Estos consejos te ayudarán a desarrollar un canal de expresión pacífico y constructivo.

 1. Mantén una atmósfera serena

Es fundamental que ambos sean conscientes de la forma en la que se hablan. Evita ser acusador, molesto, irónico o condescendiente.

¿Cuándo hay una buena atmósfera de diálogo en pareja? Lo sabrás si la conversación transcurre con serenidad, mirándose a los ojos, tal vez haciéndose bromas en el entretiempo, y disfrutando de la existencia del otro.

2. No creas que tu pareja debe saberlo todo

Es común creer que una persona debería saber lo que su pareja necesita sin que se lo tenga que pedir, pero este es un gran error. 

También lo es pensar que, si es necesario pedirlo, el resultado será menos valioso que si tu pareja lo hiciera por iniciativa propia.

Un ser humano de carne y hueso no tiene la capacidad para adivinar lo que el otro siente, piensa o desea. Necesitará oírlo de ti.

También te puede interesar: La importancia de saber decir lo que piensas

3. Comienza de a poco

Si reconoces en ti una falta de costumbre o temor a expresar tus necesidades en pareja, comienza de a poco.

Comunica pequeñas molestias, inconformidades o deseos en lugar de pedir algo que pudiese ser difícil de creer / aceptar para ti o tu cónyuge. Luego, déjale saber a tu pareja cuánto aprecias que esté dispuesta a atender tu necesidad.

4. Mantente abierto a otras soluciones

Si bien es muy importante expresar las necesidades propias a la pareja, también lo es aceptar que no siempre lo que esperamos recibir es la única salida posible. 

Tal vez el ser amado no esté preparado o en condiciones para proveer la solución esperada, sin embargo, puede que haya otro camino que genere igual satisfacción a ambos.

Ábrete a las posibilidades.

Conclusiones

La vida en pareja es un compromiso mutuo, pero esto no significa que tu pareja está obligada a satisfacerte todo el tiempo o velar por tu realización personal.

Tú también eres responsable de las emociones, pensamientos y porvenir que cultivas. De hecho, eres el único responsable auténtico. 

Referencias:

(2020). Why Couples Should Be Talking About Their Feelings. Disponible en: https://www.verywellmind.com/what-couples-should-talk-about-everyday-4017214

(2019). Does Suppressing Feelings Help or Hurt Your Relationship? Disponible en: https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-mindful-self-express/201912/does-suppressing-feelings-help-or-hurt-your-relationship

 

 

 

 

Read more

Se acabó de repente y no lo vi venir

Todo parecía ir bien: se entendían, disfrutaban de cada momento juntos y hasta pudiste creer (no pensado, sino creído de corazón) que él/ella era la persona correcta, ese compañero de vida “destinado a ser”… hasta que, de pronto, todo acabó.

Esta es la historia de miles de relaciones que caducan sin aviso alguno, dejando corazones rotos y una sensación amarga de asombro y confusión. Las posibles causas son variadas: desde una simple discusión hasta un fantasma del pasado, o un evento desagradable que sobrevivió al ayer.

La mayoría de las personas asocia una ruptura amorosa con circunstancias drásticas y comunes como una aventura, personalidades opuestas o una fuerte incompatibilidad. Aunque estas son razones causales en muchos casos, también existen vínculos sentimentales que se deshacen “como por arte de magia”, como si el amor hubiera muerto de la noche a la mañana… o al menos así lo perciben los amantes.

Cuando la llama se apaga sin hacer ruido

Muchas veces, las relaciones terminan porque la pareja es incapaz de hallar un punto de encuentro para los deseos, aficiones, metas y objetivos de ambos. Nadie está obligado a permanecer en un lugar donde no se siente cómodo, o como diría Frida Kahlo: “Donde no puedas amarno te demores“.

He aquí algunas causas comunes de ruptura sorpresiva:

  1. En algunas parejas, no existe la suficiente confianza para expresar cuándo algo resulta molesto o incómodo, así que los sentimientos negativos comienzan a acumularse hasta que el agua se desborda. Por desgracia, este es un problema común y surge de la equívoca creencia de que hablar sobre cómo nos sentimos (en especial cuando nos sentimos insatisfechos) empeora las cosas. Alguien que prefiere callar en lugar de hacer saber al otro lo que le molesta teme ser juzgado y finge que todo marcha bien en un intento por “cuidar” la relación. Esto es un error simple pero grave, porque la irresolución del asunto marca un ciclo infinito de insatisfacción y malestar que solo acaba cuando la relación llega a su fin.
  2. Otro detonante de las rupturas abruptas es la idealización del amor, que ocurre cuando nos convencemos de que la relación o el ser amado deberían ser, actuar o funcionar de una manera en concreto. Tenemos expectativas imposibles de conciliar con la realidad, y la decepción puede hacer que nos sintamos mejor si abandonamos el barco.
  3. Otra razón para terminar una relación abruptamente puede ser el miedo al compromiso. Si todo iba muy rápido, quizás alguien se sienta amenazado y lo más sensato (a su parecer) sea huir. Esta reacción viene acompañado de una percepción errónea de lo que es comprometerse con una persona, por ejemplo: temor a no cumplir las expectativas del otro o miedo a equivocarse.

Por último, no está de más decir que, muchas veces, uno de los miembros de la pareja sí expone lo que le genera incomodidad, pero tal vez no es escuchado. Quizás no se sienta a gusto con las decisiones o actitudes de su compañero, y al ver que nada cambia, prefiere alejarse.

¿Se pueden prevenir las rupturas sorpresivas?

Generalmente, una mala comunicación es el epítome de las causas que conducen a una pareja a separarse. De hecho, es muy común que las personas busquen asesoramiento terapéutico cuando los problemas de comunicación obstruyen por completo todos los aspectos positivos de su relación.

Si alguna vez has sentido que tu pareja y tú ya no son quienes solían ser, puede que hayan caído en el vórtice de la indiferencia y el desentendimiento, los reproches frívolos y la incomprensión. Culparse mutuamente quizás sea la primera reacción de ambos, pero no es la mejor solución a corto plazo y mucho menos el remedio para evitar desastres a futuro.

La mejor forma de evitar una ruptura sorpresiva y rescatar el amor de pareja es navegar juntos hacia un puerto de conciliación, un espacio cómodo donde puedan expresar libremente –sin miedo a ser juzgados– lo que sienten, lo que sueñan alcanzar y lo que temen. Puede que no siempre sea sencillo hallar el momento indicado para tener una conversación profunda, pero puedes crear el momento perfecto poniendo toda tu disposición y enfoque en comunicarte sin herir al otro, únicamente con la intención de alivianar cargas y fortalecer el amor. 

 

Read more

¿Por qué le tememos al amor?

Generalmente escuchamos a nuestros padres y a nuestros abuelos decir que en sus tiempos las relaciones se vivían diferentes, los noviazgos se formalizaban enseguida, y tanto éstos como los matrimonios eran más longevos que lo son ahora. Eso dicen nuestros antecesores, y en parte es cierto, aunque no existe una generalidad, se han dificultado las maneras de relacionarse, pero esto se debe a múltiples factores, sociales e individuales.

La modernidad y la crisis económica que aqueja a prácticamente todos los países, nos han traído modificaciones en las dinámicas familiares, y, siendo la familia el referente para el amor en todo individuo, ha visto reflejado en éste una manera distinta de ver al amor. Sumémosle a esto la particularidades por las que atravesamos cada uno de nosotros y, nuestra propia personalidad, que hace que cada quien vivamos el amor, el noviazgo y los compromisos de diferente manera.

Aunado a esto, quizá conozcamos o nos hayamos relacionado con alguien  o incluso seamos una de esas personas que tienden a temer a los compromisos, que duramos poco tiempo en una relación, o que incluso, ni siquiera comencemos una, es decir, que cuando las cosas comienzan a ponerse serias con quienes salimos, simplemente salimos huyendo. Tenemos una excusa para todo eso, a veces abiertamente decimos ‘no me quiero enamorar’, ‘no tengo tiempo para el amor’, ‘no me interesa por el momento’; otras veces no lo decimos, pero actuamos alejándonos de quien nos interese y se interese por nosotros en ese momento, y lo hacemos más inconscientemente. Pero lejos de convertirse en la o el ‘inconquistable’y exista esa aparente satisfacción con la situación, es verdad que llega un momento en el cual requerimos cuestionarnos y reflexionar en ¿por qué le temo al amor? ¿por qué me cuesta comprometerme?

El temor al compromiso y al amor se encuentra íntimamente relacionado con el temor de ser vulnerado y lastimado, o un temor grande, inconsciente a perder aquello que se está a punto de obtener, a la persona, al sentimiento, a asumir el riesgo que implica el amor, con todas sus letras.
Juan David Nasio menciona que, en su carrera como analista de las relaciones humanas, se ha dado cuenta que las relaciones generalmente fracasan por dos cosas: las mujeres tendemos a ser muy soñadoras y los hombres tienden a ser muy miedosos. Entonces, siguiendo la moción de él, podríamos pensar que estamos ante la disyuntiva de pareja entre las sobre expectativas, (que probablemente en relaciones anteriores ya no han sido cubiertas) y el temor a ser lastimado (también basado en experiencias anteriores). Todos hemos fracasado alguna vez, todos nos hemos equivocado en alguna elección, y quizá también hemos resentido las rupturas de seres queridos cercanos, pero todos vemos esas experiencias de diversa manera, y he ahí, la raíz del conflicto.

Pero, ¿no hay remedio? ¿Qué podemos hacer una vez que identificamos que tememos al amor y a los compromisos? La respuesta es simple, y muchas veces la solución también lo es.
Darnos cuenta que tenemos el conflicto, es el primer paso; aunque suene trillado, es verdad que asumir lo que sentimos y porqué lo sentimos; y ese es en verdad el inicio de un cambio de actitud ante la vida; de igual manera podemos hacer conciencia de que, abrirnos hacia los otros no es un signo de debilidad, sino una prueba de amor, que a través de esta apertura podemos amar y ser amados, y que, por supuesto, merecemos gozar de las bondades que el amor nos brinda. El amor ha regido el mundo por siempre, es lo que nos mantiene vivos y que, a su vez, todos podemos formar parte de las manifestaciones de éste, reconociendo, atreviéndonos y permitiéndonos vivir un amor grande y sano.

Por: Psic. Vianey Torres

 

Read more