SER PADRES INSPIRADORES

Cuando pienso en nosotros como padres, tengo la convicción que debemos ser modelo para nuestros hijos. Sin embargo, por momentos siento que me quedo corta en esa definición, porque me encantaría llegar a  ser una figura de inspiración para ellos. ¿Cómo logro ser modelo?, ¿cómo llegar a inspirarlos? La respuesta es sencilla, pero quizás mucho más profunda de lo que pensamos e imaginamos. Está claro que debemos comportarnos según lo que queremos que nuestros hijos aprendan. No vale solo el discurso, ya que éste no tiene consistencia por sí solo. Si nuestros niños escuchan una cosa, pero ven otra, obviamente no habrá claridad en lo que queremos trasmitir. Si creemos en valores profundos y queremos que estos sean parte de nuestra construcción familiar, debemos actuar de acuerdo a ellos.

¿Qué valores quiero enraizar en mis hijos?, ¿cuáles son aquellos conceptos profundos que serán la guía para cuando naufraguen por lo incierto?.  En realidad, ¿alguna vez nos hemos realizado esa pregunta o sólo vamos haciendo camino al andar…?

maxresdefault
Desde mi experiencia como madre, y también desde la familia que hemos querido formar con mi marido, ha sido un lindo desafío ir encontrando qué es lo que queremos entregarle a nuestros hijos. ¿En qué queremos apoyarnos? ¿qué valores sentimos que son fundamentales en este mundo? ¿qué buscamos que nos defina como familia y a ellos?. Uno como padre quiere entregarle a sus hijos infinitos valores, porque finalmente queremos que sean personas buenas y felices, pero la duda que permanece con esas buenas intenciones, es que si podremos entregarles todos esos valores, o más bien debemos elegir tres o cuatro fundamentales que serán los que nos definan como familia.

Nosotros hemos ido decidiendo y finalmente acordamos que serían cuatro los valores que definirán el camino de nuestros hijos en su futuro: respeto incondicional al otro ser humano, la humildad, la honestidad y el disfrute. Creemos que estos valores nos definen como pareja y personas, además de nacer de la historia familiar que cada uno trae en su mochila. En este camino, cada uno ha ido poniendo en la mesa respetuosamente todo eso que soñamos para ellos y hemos logrado una buena mezcla de nuestros sueños. Así de esta forma hemos comenzado a construir familia, además de ir consolidando dos conceptos que ya mencioné antes, como son: modelar e inspirar a nuestros hijos.

Father and daughter playing outdoors

Ahora nuestra tarea será transmitir estos valores que hemos elegido. ¿Qué debemos hacer en el día a día para lograrlo? Les quiero contar como nosotros vamos intentando vivir cada uno de estos valores. Por ejemplo, si para nosotros el respeto por el otro es fundamental, debería ser una persona que logre conectar con mis hijos, dejar las distracciones cuando me habla, no gritarles ni tratarlos con palabras destructivas, respetar sus intereses y sus gustos, y aceptar sus diferencias. Si quiero que sean honestos ante todo, debo ser un padre que no se excusa con mentiras, que no esconde lo que siente, que pide perdón cuando se equivoca. Si busco la humildad y sencillez, deberé vivirla en el día a día, poniendo el valor en los momentos y recuerdos, dando importancia a crear instancias de conexión familiar y generando ritos de amor, más que poniendo el ojo en lo material o lo accesorio. Por último, si queremos que el disfrute sea un valor importante, debemos dar espacio al humor, a las risas, poner el ojo en el proceso y no en las metas, mostrar el goce en las cosas sencillas de la vida y en eso que amamos hacer.

family-values-graphic-716x400

¿Cuáles son sus valores como padres? Respeto, humildad, perseverancia, compromiso, responsabilidad, espiritualidad, empatía, solidaridad, honestidad, optimismo, gratitud, voluntad o paciencia. ¿Qué quieren grabar a fuego en sus hijos? ¿Lo han conversado entre ustedes? Todo está en darse el tiempo de descubrirlo, para luego ser coherentes y consistentes en aquello que queremos modelar. Y, lo más importante, no solo será reconocerlos, sino el decidir cómo queremos trasmitirlos. No sirve solo hablar de ellos, serán palabras vacías. Tenemos que ser modelo, pero más que nada, padres inspiradores.

6
¿Inspirar? ¿no serán demasiadas las expectativas?… la verdad es que no!. Debemos convencernos que podemos ser figuras inspiradoras. ¿Cómo? es simple pensemos si  alguna vez un profesor, tío, amigo o abuelo nos inspiró en la transmisión de sus valores. La respuesta probablemente será sí. Todos hemos tenido a esa persona única y especial, que dejó grabado en nuestros corazones sus enseñanzas. Seguramente si nos ponemos a pensar en cómo fueron trasmitidos, lo más probable es que esas enseñanzas estén cargadas de actos y comportamientos significativos, conexión infinita de amor con esa persona, cariño incondicional y escucha activa hacia nosotros. En esa persona seguramente nos encontramos con esa luz, que siempre deseamos poder trasmitir en un futuro a nuestras personas significativas.

El desafío de ser inspiradores, sin duda, es grande. Sin embargo, pienso que si nos conectamos con entregarles valores importantes a nuestros hijos y logramos transmitirlos a través de actos, proyectando la enorme felicidad que implica hacer lo que te hace sentido, ellos pasarán a hacerlos suyos. En un ambiente de amor incondicional, escucha activa y conexión con nuestros hijos, estos valores serán siempre bienvenidos y llegarán a definirlos como adultos. ¿Un lindo desafío no creen?… comencemos a hablar de lo queremos construir y luego desde ahí, vamos inspirando en el camino.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more

Escuchar y contar nuestras historias

Desde tiempos ancestrales compartimos nuestras historias con otros.

Las historias que contamos y guardamos son parte de nuestra cultura.

Nuestras historias son reflejo de nuestras experiencias y aprendizaje.

Nuestras historias son vehículo para entregar contenido legítimo y valioso a otros.

Inspirar a otros a través de nuestra historia personal, es un ejercicio natural que beneficia tanto a quien escucha como a quien narra.

Para el narrador, existe la posibilidad de resignificar elementos de su propia historia, regalándole la oportunidad de mirarse en ella como si fuera un fractal. La misma historia que cuentas hoy, no es la de siempre, es una versión a su vez contada por diferentes versiones de ti. Algo que en alguna época se sintió doloroso o triste, hoy se puede ver como un momento culmine de desarrollo de talento, habilidades y crecimiento personal. Por otro lado, es un acto generoso de compartir una experiencia que quizás el que escucha nunca vivirá.

Para el receptor, existe la posibilidad de empatizar, entrenar el corazón en escuchar sin hacer juicios para poder aprender del otro. Junto con eso podrá imaginar y disfrutar de la historia, al punto de despertar en su propio mundo a posibilidades que antes no había considerado. También podrá encontrar elementos para reafirmar aspectos que habitan en su interior, que estaban dormidos o presos de miedos e inseguridades, quizás sentirse acompañado, resonando, en vez de raro y sólo.

Valora tus historias, a ti te pueden parecer insignificantes, prosaicas o cotidianas sin embargo para tocar el corazón de otro, nada de eso importa. En la sincronía de la vida, eso que tu menosprecias puede ser exactamente el catalizador que el otro necesita escuchar para entrar en acción, generar un cambio y soñar.

Inspirémonos entre nosotros, cada ser humano es único y extraordinario, aprendamos a escuchar.

Claudia Vaisman, Coach y Directora de Comunicaciones de Inspiring Girls

 

Read more

Se busca: Gente inspiradora

Para que la rutina y la cotidianeidad no nos liquide y para que nuestras vidas no se tornen completamente monótonas, Mane Cárcamo nos invita a rodearnos de historias o de gente inspiradora para que se nos pegue el bichito.

Correr, subirse al auto, buscar estacionamiento. Gastar el día en esos trámites tan fomes como reembolsar una boleta a punto de vencer. Comprar la cartulina, pedir hora al dentista, agendar una reunión, pelear con el call center de turno que te llama a las 20:00 mientras les cortas las uñas a los cabros chicos. Eso.

Una fotografía de instantes que nuestros hijos pueden estar viendo y que muestran cómo vivimos la vida. Y si bien no es para andar llorando por las esquinas, ni para organizar una marcha anti cotidianidad; sí nos sirve para reflexionar acerca de ciertos “shots” de gente inspiradora que nos tenemos que tomar cada cierto tiempo.¿Por qué?, porque así nos brindarán la energía para volver a partir y tratar al menos de ser un poquito inspiradores para nuestros hijos y para los que nos rodean.

Hay gente inspiradora en todas partes

Este finde fue un regalo en ese tema. Gracias a twitter me gané unas entradas a la preciosa iniciativa de Corpartes “Ponle Pausa ¿De qué está hecha la música?” y partimos cuales carmelos a la capital a ver qué tal. La gracia de ser de provincia es que uno se asombra hasta con las escaleras mecánicas. Nunca tanto. Pero un poquito sí. El teatro es de primer nivel, pero lo que sucedió ahí fue mucho más potente que toda la infraestructura del lugar.

Paolo Bortolameolli, un joven director de orquesta nacional, que probablemente nunca se tomó una Free ni escuchó a Vanilla Ice, vestido simplemente con un jeans y una polera que en compañía de una conmovedora Orquesta Filarmónica Juvenil invita, sin importar la edad, a un viaje mágico por las nociones básicas de la música clásica en donde el recorrido es simplemente alucinante. Fuimos los 6. Desde los 4 hasta los 38 años y cada uno gozó, aprendió y vivió la experiencia según su propio tempo. Paolo es pura pasión. Ocupa los recursos de su generación, pero no abusa de ellos. Porque con su relato, su presencia y sus ganas de transmitir, basta. ¿O no?

 

Transcurrió el finde de los huastecas y ya retornados a nuestra querida Quinta Costa, la noche del domingo con mi compañero de isapre nos debatíamos entre partir tal o cual serie. Recién habíamos terminado la investigación periodística del caso de Lissete, la niña que murió en un hogar del Sename. Por ende, hasta Peppa Pig me resultaba demandante emocionalmente. Y caímos sin tantas expectativas, en el capítulo 1 de la segunda temporada de Chef’s Table, la serie documental que cuenta magistralmente las historias de los mejores cocineros del mundo.

Sólo puedo decir que casi enloquecí con la historia y el cómo fue narrada. Les diré sólo un nombre: Grant Achatz y en el diccionario de sinónimos esas dos palabras aparecerán al lado de la palabra inspirador. La historia es un mini curso de creatividad, resilencia, rupturismo y magia. Si no tienen Netflix engrúpanse a alguien que tenga sólo para que los invite a ver ese capítulo (y la serie completa ojalá)

Bienvenidas las personas motivadas

¿A qué voy con todo esto? (porque en verdad en qué les puede interesar mi fin de semana). A que necesitamos nutrirnos de gente que se la juegue, tenga una pasión y te remueva internamente a definir una hoja de ruta personal. A que andar en la vida a velocidad crucero y cocinado al vapor puede ser una opción válida, pero ¡qué opción más fome!

Los invito a hacer una lista de personas que los hayan inspirado en sus vidas y piensen por qué provocaron eso en ustedes. Por ejemplo yo creo, y lo digo muy seriamente, que Beatriz Vicencio debe haber motivado a varia/os a dedicarse al mundo de la moda (gente sub-35 ocupen google para estas líneas porfa). O cuántas terminamos con tortícolis y moretones por creernos Nadia Comanecci después de ver esa película que marcó a toda una generación. Esa sensación de experimentar algo, una obra, una iniciativa, una idea o una conversación y que te hace decir:” UFFF ¿Cómo seguimos de acá en adelante?” La gente que logra eso, es la de la que hablo en esta columna.

A cuantos cabros jóvenes estará inspirando Gabriel Osorio el director de “Historia de Un Oso” el primer cortometraje chileno (y producto cinematográfico) en ganar un Oscar. A cuantas personas esos cortos pero sublimes 11 minutos les hizo tomar un impulso para embarcarse en alguna decisión de querer hacer algo de manera distinta, creativa y única. Sólo 11 minutos que tienen un impacto que jamás podremos medir ni dimensionar. 11 minutos que tal vez hicieron que alguien se cambiara de carrera contra la voluntad de sus padres. 11 minutos que probablemente lograron que alguien fuera más empático que ayer. 11 minutos que incentivaron a más de algún niño a dejar un rato las pistolas de Call of Duty (lo odio y no lo negaré) para sólo disfrutar de una linda historia.

Y ¿el Chino Ríos? La gente lo esperó más que bono de marzo en Vértigo y debo reconocer que su personalidad está lejos de lo que considero atractivo. Pero si hablamos de gente que iluminó el camino de muchos chilenos, es él. La palabra ‘inspirar’ viene del verbo latín inspirareque significa infundir y en teología se aplica como “Iluminar el entendimiento de alguien y mover su voluntad.”

Y eso hace la gente inspiradora, nos saca a nosotros… los comunes, de nuestra zona de confort y nos invita a despertar, movernos y seguir un proyecto o idea que nos moviliza y transforma.

Es más pesado que vaca enyesada, ¿pero alguien puede quedar indiferente frente a esto?

Vamos por más dosis de gente inspiradora. Expongámonos a ellos sin miedo y con más curiosidad. Hay muchos más de los que pensamos. En las esquinas de nuestros barrios. Sin la necesidad de ser famosos o aparecer en youtube. Puede ser la que lidera la causa de proteger las Dunas, el profesor de futbol que encontró una técnica distinta y original para encender a sus alumnos o ese doctor que con libertad y vocación eligió trabajar en el consultorio en el que nadie quiere estar. Sólo porque tiene ese don. El de inspirar.

PD: Si no viste los videos, porfa hazlo. De verdad estas líneas no son lo mismo sin ellos. No será más de 5 minutos y vale la pena.

¿Qué cosas los inspiran a ustedes?

Magdalena Cárcamo – Periodista

Fuente: www.eldefinido.cl

 

Read more