Constelaciones Familiares y los órdenes del amor

El primer orden del amor nos dice que, en la red de vínculos, todos sin excepción, con independencia de si se les juzga positiva o negativamente, tienen el mismo derecho a pertenecer y a ser incluidos y dignificados, permitiendo y exigiendo que asuman su destino y sus culpas y las consecuencias de las mismas, cuando así fuera el caso.

En la práctica ocurre que los sistemas familiares excluyen o apartan a algunos de sus miembros porque condenan su comportamiento, o porque su recuerdo es demasiado hiriente, vergonzoso o doloroso. A veces, hay personas que murieron pronto, o personas que se suicidaron, y esto ocasiona dolor o vergüenza en los descendientes, o bien incluso padres a los que se juzga por no haber hecho lo adecuado o por irresponsables, malos, maltratadores, abandonadores, alcohólicos, etcétera.

En realidad, excluir es un movimiento de la mente personal que trata de protegerse de lo que le genera dolor. Pero la Mente Colectiva, el Alma común, no entiende el lenguaje de la exclusión y sigue un principio existencial que reza que “todo lo que es tiene derecho a ser tal como ha sido, y a ser reconocido de esta manera”. Cuando este principio es respetado, como fruto de cavar en el propio proceso emocional y asentir a los asuntos familiares, el pasado queda liberado y el futuro puede ser fuerte y real.

Cuando hay exclusiones, la Mente Colectiva impone la consecuencia inevitable de que lo excluido será encarnado de nuevo por personas posteriores, que no tienen nada que ver con el asunto, y que muchas veces inconscientemente, sin saberlo, siguen el destino del excluido. Es el efecto de las habitaciones prohibidas que atraen inevitablemente a algunos en un intento fallido de elaborar y cerrar capítulos dolorosos de los sistemas. ¿Cuántos se hacen alcohólicos siguiendo a un padre despreciado por su alcoholismo? ¿Cuántos padecen un apego frágil a la vida cuando en el corazón de la familia se les vive como miembros que reemplazaron a alguien perdido por muerte temprana, por ejemplo, o se sienten atados a la persona que falleció, y con dificultades para tomar la vida en plenitud? ¿Cuántos sienten impulsos suicidas cuando otros, anteriores, también se quitaron la vida o bien se hicieron culpables de la muerte o la desgracia de otras personas?

Joan Garriga
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Conversando con Joan Garriga

En una calurosa mañana santiaguina de noviembre, MUNDO MUJER se reunió con el psicólogo Joan Garriga.

Joan estuvo de visita en Chile el pasado mes de noviembre, dictando un Taller sobre Salud del Cuerpo y Salud del Alma, invitado por el Círculo de Constelaciones Familiares y estuvo dispuesto a reunirse con Mundo Mujer, sus columnas son publicadas periódicamente en la web … Ver AQUI

 

Fue una mañana de conversación y aprendizaje, donde buscábamos conocer las claves de las relaciones de pareja, tratando de entender qué puede llevar a éxitos y fracasos.

El tema de la relación de pareja es claramente uno de los más importantes en la vida de toda persona, generando alegrías, frustraciones, emociones y miles de sentimientos. Cuando tenemos crisis de pareja buscamos explicaciones en lo divino y lo pagano, tratando de encontrar el secreto de la felicidad.  Después de conversar con Joan Garriga, uno entiende mejor los factores que influyen en toda relación humana y como analizar las relaciones de pareja con mayor profundidad y conocimiento.

 

“Estar bien no depende tanto de la pareja, depende de uno mismo.”

 

Esta afirmación es de Joan Garriga, psicólogo y terapeuta especialista en abordar y analizar las relaciones humanas y de pareja.

En un mundo de oportunidades pero también de incertidumbres, las relaciones de pareja parecieran ser cada vez más complejas. Es en este contexto donde Joan Garriga afirma que debemos cultivar no solo el arte de tener pareja, sino también el arte de soltarla, bajando las expectativas para ser felices.

¿Cuánto influye la relación no resuelta con los padres, con los abuelos, con ex parejas? Estas y otras preguntas son parte de los estudios y años de experiencia en talleres y terapia del especialista en el tema.

 

Joan Garriga es licenciado en Psicología por la Universidad Central de Barcelona.

Interesado por la psicoterapia de corte Humanista se formó en la misma y se especializó en Terapia Gestalt, PNL, abordaje Ericksoniano, y métodos escénicos y corporales.

Es el creador del Institut Gestalt de Barcelona, donde desarrolla su actividad como terapeuta y formador en Constelaciones Familiares, coaching sistémico, terapia Gestalt y PNL.

Se ha transformado en uno de los principales exponentes de esta terapia en España y el mundo hispanohablante.

Es autor de diversos libros, tales como “La llave de la buena vida. Saber ganar sin perderse a uno mismo y saber perder ganándose a uno mismo”, “El buen amor en la Pareja. Cuando uno y uno suman más que dos”, “Vivir en el alma: amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son” y  “¿Dónde están las monedas? Las claves del vínculo logrado entre hijos y padres”.

 

  • Partamos con la pregunta del millón de dólares: Cómo se enfrenta o aborda una nueva relación después de un quiebre? ¿Qué aspectos consideras claves en esta transición?

Es una buena pregunta. En realidad las personas inteligentes aprenden de los errores. Por ello todo fracaso de pareja también puede ser de alguna forma un aprendizaje, hasta incluso un éxito personal, ya que permite afrontar asuntos pendientes que no han sido afrontados en tu vida y están latentes.

Por eso siempre digo que ante una crisis se abren espacios para abordar estos asuntos pendientes, pero no sólo con ex parejas o antiguas relaciones, sino también con otros entornos y contextos como la relación con los padres, posiciones infantiles aún no resueltas desde la infancia.

Por lo tanto, es fundamental que después de una separación debamos darnos un respiro, el cual consiste en otorgarnos un tiempo para vivir el dolor, frustración, la culpa y el malestar, el alivio, la alegría y todas las emociones que quieran visitarnos. ¡Y esto es justamente parte del juego de la vida de todos nosotros!

Y este proceso hay que mirarlo como una oportunidad de crecimiento y aprendizaje para cada persona, para de esta forma estar listo para una nueva relación de pareja.

Pero los invito a hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuántos de nosotros solo cultivamos el arte de tener siempre una pareja, pero no el arte de soltar una pareja? Esto es clave para nuestra felicidad, ya que cuando uno sufre, hay que preguntarse quién sufre dentro de uno. Y nos daremos cuenta que no sufre tanto el amor genuino de que tenemos por la otra persona, sino más bien el orgulloso que dice que a él jamás lo deberían haber dejado, o la víctima, o el narcisista, u otras identidades de una extensa galería de identidades internas forjadas en la infancia. Y este error lo repetimos siempre, tropezando con la misma piedra en reiteradas ocasiones.

Estos temas los abordo justamente en mi libro “¿Dónde están las monedas””, donde analizo la influencia de referentes como nuestros padres en las relaciones de parejas. Sin estos temas resueltos es muy difícil ser feliz en pareja.

 

  • Entonces habría que revisar en cada uno de nosotros “el niño interno” para volver a abordar una relación de pareja futura?

Así es. Es común por ejemplo decir que mi anterior pareja era un desastre, una porquería, pero que la futura pareja va a funcionar todo bien. Lamentablemente esto generalmente no funciona: ¿Y saben la razón? Es porque uno no aprendió nada de su fracaso de pareja. Es mejor decir que la anterior pareja fue la adecuada para mí mientras funcionó, y ahí puse mi corazón, y cuando terminó la relación me dolió, pero sigo mi camino. Asumo las heridas y voy hacia un amor de mejor calidad, y si no de mejor calidad que al menos sea mas nutritivo. A veces cuando las heridas son bien transitadas y bien asumidas tienen el potencial de abrir más el corazón, bajo expectativas más reales.

¿Se han preguntado por qué tenemos tantas extrañas ilusiones en el mundo de pareja? En mi opinión se debe a que trasladamos problemas de la pareja de los abuelos y la de los padres a nuestras propias relaciones de pareja, abordando por ejemplo roles pasados que dañan la relación presente.

En definitiva, cada quién tiene que encontrar su propio modelo de pareja, pero ya con una mirada de superar estadios de relaciones familiares pasadas. Si aún están presentes en mí día a día con mi pareja, entonces no avanzamos y nos estancamos.

 

  • ¿Y cómo se aborda la fidelidad de las parejas, o más bien la infidelidad?

Y aquí entramos en tema clave en las actuales relaciones de pareja que a ratos me cuesta entender. El problema de la fidelidad es que casi siempre es pactada en la pareja, prometiéndose y jurándose ser fieles para toda la vida.

Sin embargo, en diversas ocasiones (o muchas ocasiones!) simplemente no se cumple. ¿Por qué hay tanta infidelidad?  ¿Por qué nos metemos en relaciones de pareja pactando fidelidad si no queremos ser fieles? ¿No sería más honesto plantear eso desde un comienzo? Se hacen pactos que no se van a cumplir, y lo extraño de todo es que nadie está obligado a hacer ese tipo de pactos. Hoy en día podemos crear modelos propios de relación y pactar lo que sintamos adecuado. Si lo analizamos es muy extraño e incongruente: se promete lo que  no se cumple y a menudo duele tanto el engaño, la deslealtad como la propia infidelidad sexual.

 

  • Pero quizás hay formas de relación de parejas diversas, en las cuales se hacen acuerdos o pactos que son cómodos o cercanos pero no necesariamente tradicionales en cuanto a lo que generalmente se espera de uno al hacer pareja

Exactamente. Las relaciones de pareja se abordan de acuerdo a las expectativas que cada uno tiene de una relación. Y va a depender de los tiempos y proyectos, donde por ejemplo probablemente una pareja que está pensando en hijos o que los tiene requiere de más convivencia, de núcleo. Pero en otros momentos, una pareja estaría mucho mejor sin una convivencia intensa, sino más bien con más espacio entre ambos. Todo acá es válido, ya que depende de los contextos y proyectos de las parejas.

 

  • Abordando las relaciones de pareja desde una mirada más sistémica, donde confluyen varios factores en las relaciones, y donde se repiten las relaciones de fracasos de una generación a otra, cuáles son las claves de un “buen amor”?

Aquí hay que detenerse en el siguiente punto: El pasado tiene una energía conservadora que busca que el futuro se le parezca. Por suerte tenemos la energía del futuro que es más potente que la del pasado.

Te doy un ejemplo:

En un taller que hice, una mujer dice que deseaba soltar ya a su ex pareja, con gran agresividad y rabia. Y yo le dije que era muy vistosa su exhibición pública de desprecio hacia su ex pareja.  Al día siguiente trabajamos con los desprecios que tenían su madre y su abuela contra sus parejas, que era su padre y su abuelo. ¡Y ella asumió eso y entendió la influencia familiar pasada que es la constelación familiar y esa es la clave!

En el trabajo de constelaciones familiares se observa que hay redes muy sutiles que influyen en los individuos. El instinto más fuerte en la actualidad es pertenecer a grupos, a ser iguales o leales por ejemplo a la familia y a los padres. Incluso hay formas de sufrimientos que expresan la lealtad a nuestros anteriores ¿Dónde está la clave a mi entender? En romper ese círculo complejo, que acompaña durante la vida y hace repetir patrones de comportamiento. En ese sentido las constelaciones familiares son muy importantes y sanadoras para enfrentar el futuro.

Por eso, en definitiva el problema no es que las personas no se quieran, sino más bien la mala gestión del amor, por decirlo de alguna forma.  El amor necesita de un orden para desarrollarse, que cada quién esté en el lugar que corresponde. Que el padre sea realmente padre, la madre lo mismo, y el hijo también. ¡Cada cual en su rol!

 

  • Los abuelos dicen que antes lo que se rompía se reparaba, que no se desechaban las relaciones como ahora. Bajo esta mirada crees que en la actual sociedad, en la cual según Zygmunt Bauman, “se han debilitado los vínculos humanos, convirtiéndolos en lazos más frágiles y menos sólidos”, se desecha más fácilmente una relación?

Yo pienso que algo hay de eso. Claramente hay mayor individualismo. El “yo” es más importante que el nosotros. Antes el yo era un “yo” más colectivo, pero ahora estamos empezando a pagar el precio del individualismo. Por ejemplo, en países como Suecia mucha gente muere sola y nadie se da cuenta, y ésto es debido a la completa soledad en que vive la gente.

Y hoy en día se espera que la pareja satisfaga el “yo personal”, y no es necesariamente la función de la pareja satisfacer ese “yo”.

Más que estar preparado de tener pareja, hay que estar preparados para ser pareja. Más que una mirada del “yo”, es una mirada más del “nosotros”. Fíjate que la gente se ha vuelto tan independiente que probablemente nos olvidamos de la importancia de la comunidad. Y cabe señalar que muy probablemente al mercado le conviene que exista este individualismo, donde cada uno es un consumidor individual.

 

  • Un profesor de marketing de una importante universidad decía que el secreto de la felicidad está en bajar las expectativas. Todo el mundo busca la felicidad. Sin embargo, por diversas razones pareciera que no siempre llegamos a ella debido por ejemplo a altas expectativas que nos imaginamos y que no siempre se cumplen.

 

¿Cree usted que una de las llaves de la felicidad desde la pareja es en moderar las expectativas, o en como usted dice en sus textos en comprender y asumir que el otro puede no hacerte feliz ni tampoco infeliz, y sería más bien ¿apostar a la felicidad dentro de cada uno?

Estoy de acuerdo que habría que bajar las expectativas pensando que nuestra felicidad no depende de la pareja. La felicidad actual se confunde con complacencia, eso claramente no es felicidad. Al parecer hay muchos “niños internos” en los adultos y hay que despedirse de ese niño interno.  Por la razón de que la pareja no es asunto de niños, sino una opotunidad para despedirse de la infancia.

Y el estar bien o estar mal no depende tanto de la pareja, depende de uno mismo, eso es fundamental. La pareja no es la encargada de cubrir los problemas que tuve por ejemplo con mi padre o mi madre. Se generan en definitiva expectativas confusas.

Además recordemos que la pareja no va a durar siempre, por lo que apostar a la felicidad es no esperar nada y disfrutarlo todo. No es resignación ni siquiera conformidad. Es aceptación y entrega a la vida. Y eso es fundamental para un buen amor.

 

Decálogo Joan Garriga:

  1. Sin ti no podría vivir / Sin ti también me iría bien
  1. Te quiero por ti mismo / Te quiero por ti mismo… bueno a pesar de ti mismo
  1. Hazme feliz / Siento el deseo espontáneo de que seas feliz
  1. Quiero una pareja / Mejor me preparo para ser pareja
  1. Te lo doy todo / Mejor dame lo que me mantiene en el mismo rango que tú
  1. Dámelo todo / Dame lo que tienes y eres y yo puedo compensar para mantener en mí Dignidad
  1. Ojalá sea intenso y emocional / Ojalá sea fácil
  1. Lucho por el poder / Cooperamos
  1. Yo pienso, tú sientes y ante lo difícil sálvese quien pueda / Reímos y lloramos juntos y juntos nos abrimos a la alegría y el dolor
  1. Que sea para siempre / Que dure lo que dure
  1. Primero los padres o los hijos y luego tú / Primero nosotros, antes que nuestras familias de origen y que nuestros hijos en común
  1. Te conozco / Cada día te veo y te reconozco de nuevo

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Entrevista realizada por Carolina Mancini – Periodista

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La relación de pareja y las constelaciones familiares

 

Cuando una pareja se encuentra por primera vez y se sienten atraídos, creen que sólo son él y ella, no toman en cuenta que detrás de cada uno de ellos está el padre y la madre, más atrás los abuelos, los bisabuelos etc., ambos son como los vértices de una pirámide invertida, también se encuentran los hermanos en la misma línea horizontal.

Cada uno de los integrantes de una pareja trae consigo toda la información genética de su familia que es mucho más que el color de ojos y la forma de la nariz, heredamos también  las experiencias positivas y negativas que ellos grabaron en su ADN, compartimos con ellos el “alma familiar”, como le llama Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares.

En esta información que compartimos con nuestra familia está lo fácil y lo difícil.

Cuando dos deciden formar una pareja no son solo 2 personas, son dos sistemas los que se unen y ambos entran en una comunidad de destino.

Hay casos en que uno de los integrantes de la pareja quiere separar al otro de su familia y eso genera grandes dificultades pues señala que no lo toma tal como es, que no lo respeta, quiere que el o la otra dejen de ser lo que son o cómo son, para ser como ellos/as quieren que sea.

Muchos piensan que al encontrar una pareja se logró un objetivo y se sientan a descansar, no se dan cuenta que este encuentro es realmente el comienzo de algo muy importante en el destino de ambos y que hay que trabajar para lograr un destino más rico y más pleno.

En esta unión de los dos sistemas hay tres palabras que para Bert Hellinger son de gran importancia: “SI” , “Por Favor” y “Gracias”

Muchas veces deseamos que los demás perciban, piensen y actúen como yo, lo que es muy difícil, por lo que comienzo a crear la fantasía de  poder cambiarlos, si no lo logro, me frustro, me enojo y comienzan las dificultades.

Bert Hellinger, creador de  Constelaciones Familiares,  señala en uno de sus libros: “…la relación de pareja sólo se logra cuando el hombre respeta a la mujer tal como es, exactamente como es, y que la mujer respeta al hombre tal como es, exactamente como es.”  Y yo me pregunto si he elegido a una pareja, a un igual ¿qué pasó con mi elección que no lo respeto? ¿lo veo como un igual o como alguien inferior?

Al elegir una pareja además de la atracción que es lo primero que nos lleva a contactarla, está el sustrato de valores y proyecto de vida que posee, los que si coinciden con los nuestros nos lleva a proyectar esa unión hacia el futuro. En el camino de la vida las personas realizamos cambios ya sea por experiencias vividas o por caminos de crecimiento personal, si éstos no modifican los cimientos, la pareja se mantiene diciendo periódicamente:  “SI, TE TOMO COMO ERES”

Hellinger continúa diciendo: “El asentimiento: Yo te amo  así como eres… así como eres, eres buena para mi…..esto le da seguridad a la pareja……Entonces agrega algo más: me alegra ver a tu madre, tal como es y me alegra ver a tu padre, tal como es…. La pareja se siente mucho más segura si sus padres son reconocidos y amados, tal como son.”

Tomar a la otra persona tal como es, es tomarla con sus fortalezas y fragilidades, tal como tú deseas que  te tome, tal como eres. Es respetar al otro  como quieres que te respeten a ti.

En lo cotidiano es natural tener diferentes puntos de vista los que se pueden compartir y discutir en forma positiva existiendo en esa comunicación el respeto mutuo y la apertura personal a estar equivocado, a reconocer el error o a buscar una solución diferente a la original de c/u. Esta forma de convivencia refleja que ambos están en el mismo nivel,  ninguno es superior al otro, ni pretende controlarlo.

Hay un factor importante a tener en cuenta:  el hombre es diferente a la mujer, son complementarios pero no iguales,  sus cerebros funcionan de manera diferente especialmente en lo emocional, lo que en una relación de pareja  es bastante crucial. ¡Cuántas veces escuchamos decir “mi pareja no me comprende”, “yo no sé por qué reacciona de esta manera”!

Hellinger señala  “El crecimiento significa: yo asumo en mi interior algo que hasta ahora me era ajeno y que me desafía a renunciar  a mi superioridad. Ambos lo hacen mutuamente, el hombre y la mujer. Con eso crecen.”  Crecen como personas y como pareja.

 

Eliana Zlatar Z.

Consteladora Familiar Sistémica – Practitioner en PNL

www.comprendiendo.cl

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