¿Amarras de Oro o Imanes?

Hubo un tiempo, en que yo también caí en esa trampa, esa de la fidelización de los colaboradores. ¡Es que las empresas con baja fluctuación son un ejemplo!

Pero, en realidad llegué al convencimiento, de que no tiene sentido invertir millones y millones en generar amarras de oro, para que esas almas libres en las cuales se ha invertido tanto y “se les han acomodado las cosas”, se queden – en el fondo – contra su natural voluntad.

Observando a terceros y menos a partir de mi propia experiencia, concluí que es más eficaz invertir en imanes en lugar de amarras de oro. Yo mismo me incluyo en aquellos que se han puesto nuevos desafíos o han tenido otros intereses en la vida, lo que algunas veces me llevó a cambios de trabajo, otras, fueron circunstancias forzadas. En mi caso, no siempre tomé las decisiones correctas, pero tampoco tuve la guía o no lo quise ver. A ello se suma que las empresas más dinámicas de hoy, requieren de “sangre fresca” y no se enorgullecen de bajos índices de fluctuación. Cada vez más, las personas buscan libertades  (no libertinajes).

En realidad, la inversión en imanes significa realizarla en el desarrollo de la propia atractividad, no sólo para clientes, sino también para colaboradores. Sí, es sano desarrollar algunos pocos talentos claves al interior de la organización, pero sobre todo, captar grandes talentos, en consciencia que serán aves de paso. La historia nos ha enseñado el bajo aporte de construir muros, ya que finalmente son derribados.

Directivos visionarios y experimentados saben que no se acabará el mundo, si algunos buenos colaboradores abandonan la organización. Claro, ello es un problema, pero será mucho más fácil de resolver si existe la atractividad para captar rápida y eficientemente nuevos talentos. Debe generarse una buena reputación y ello, es muy individual según la empresa y el sector económico-social en que se desenvuelva. Piensen en las empresas que son imanes para cierto tipo de talento: obviamente el talento que debe captar Google no es el mismo que requiere la Clínica Alemana, así como tampoco el tipo de reputación que posee Google es análoga a la Clínica Alemana.

En la dinámica de hoy, es mejor contar con grandes talentos por períodos más cortos que colaboradores que  marquen el paso y no posean la disposición o competencias para movilizar cambios. El ritmo de renovación, evidentemente depende del rubro. Estoy seguro que hoy, esta dinámica de atraer talento sistémicamente, contribuye al logro de mejores resultados.  Obviamente hay excepciones en las cuales vale la pena invertir en amarras de oro, pero son las que justifican la nueva regla. Las empresas de “headhunting” van a alegrase con este comentario.

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

articulo extraído de www.gevert.com

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Cómo encontrar tu vocación si eres multiapasionada

¿Te resulta difícil elegir una profesión? ¿Centrarte en una sola cosa o encontrar tu vocación?

Quizá tengas intereses o pasiones muy distintas entre sí. O quizá vas probando cosas y abandonas enseguida porque te aburres…

¿Te suena?

En un mundo donde estar hiper especializado parece la mejor opción teniendo en cuenta que cada vez tenemos más conocimientos y que, por tanto, especializarse es lo más eficiente…

 

¿Qué pasa si la idea de dedicarte a una sola cosa toda la vida te agobia?

¿Qué pasa si no has sido capaz de encontrar TU vocación (hasta ahora)?

Lo que pasa es que es muy probable que seas una persona multiapasionada, con muchos y diversos intereses.

Y te cuesta dedicarte solo a uno por el miedo a perderte los demás y porque al cabo de un tiempo… te aburres.

En el libro “The Da Vinci Curse“, Leonardo Lospedato explica algunas de las razones por las que abandonas al poco tiempo de sentirte fascinada por algo.

 

[Por cierto, el libro se llama así por  Leonardo Da Vinci que, como bien sabes, fue pintor, escultor, inventor, anatomista y arquitecto. No se especializó en nada.

¿Cómo te suena esa idea? Te resulta atrayente? Entonces es muy probable que sea multiapasionada  : )]

No voy a entrar en detalle en las razones que menciona el libro, pero incluye dos:

  • El miedo a la competencia, que hace que abandones cuando las cosas se empiezan a poner interesantes, cuando tu misma consideras que podrías ser buena si quisieras pero lo dejas para no arriesgarte (bastante relacionado con el síndrome del impostor, por cierto).
  • El miedo a las críticas.

 

Así lo más lógico para ti es abandonar antes de que las cosas se compliquen o de que te puedan criticar. Autosabotaje puro y duro…

 

Aparte de eso, lo importante es que, puesto que tener una dirección clara y un sentido te aporta serenidad y propósito, como persona multiapasionada, al no tener esa claridad, puedes sentirte infeliz.

 

O bien puedes aceptar que no necesitas una sola profesión y disfrutar haciendo varias cosas (como es mi caso por ejemplo con la ciencia, el coaching y el doblaje, y lo que queda).

 

Pero si tú sí sientes que quieres encontrar una profesión donde puedas combinar todos tus talentos, si no quieres ir cambiando porque sientes que has perdido el tiempo y que sabes de muchas cosas pero no logras concretar…

 

¿Qué puedes hacer?

 

El resumen sencillo pero IMPORTANTÍSIMO del libro que te he mencionado es este:

 

Encontrar UNA sola actividad que integre varios de tus talentos y que sea lo suficientemente compleja para que te mantenga interesada a largo plazo.

 

¿Por qué?

Porque si es demasiado sencilla para ti, te aburrirás enseguida.

Y si solo empleas uno de tus talentos estarás deseando probar el resto, no querrás quedarte solo con uno : )

Un ejemplo es el propio caso del autor, que probó todo tipo de profesiones y aficiones sin encontrar lo que de verdad quería hacer hasta que dió con la fabricación de guitarras eléctricas. Eso era complejo y requería conocimientos de acústica, física, diseño e ingeniería eléctrica. Aparte de satisfacer su pasión por la música y por ayudar a otros.

 

Ese es un ejemplo de una profesión compleja y que combina varios talentos o aspectos diferentes.

 

Conmigo desde luego esa definición da en el clavo.

Encontrar una actividad que suponga un desafío y donde pueda emplear varios de mis talentos, pasiones o fortalezas es justo lo que necesito y lo que tenía con la ciencia y ahora con el coaching y el doblaje.

Todas son actividades complejas que requieren distintos talentos y que mantienen mi interés a largo plazo. ¿Por qué? Porque estoy aprendiendo y desafiándome continuamente y porque requieren muchas cosas diferentes.

Yo no podría hacer hacer solo una cosa toda la vida. O elegir una profesión donde siempre tuviera que hacer lo mismo.

 

A lo mejor a ti te pasa lo mismo.

 

Y recuerda, yo siempre digo que tu profesión no tiene que satisfacer todas tus necesidades y que puedes combinar profesión y tiempo libre para lograr la realización y satisfacción que buscas.

 

Es decir, puedes buscar y probar hasta que des con una profesión que combine todo lo que quieres y que sea compleja. O puedes combinar profesión y afición y tu vida será igual de plena.

 

 ¿Qué profesión o actividad combina varios de tus talentos? O ¿cómo podrías combinar varios talentos en profesión y afición?

Dale vueltas, puede que no se te ocurra a la primera de cambio pero ya sabes qué es lo que tienes que buscar, céntrate en eso…

 

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

Extraido de http://coachdelaprofesional.com/encontrar-tu-vocacion/
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La gracia

Cada tanto tiempo hacemos en Santo Domingo retiros cortos – de Jueves a Domingo – durante los cuales trabajamos con un grupo pequeño – de seis a ocho personas – en temas relevantes a su salud y a su auto-realización.

 

Durante el último retiro sucedió algo del todo inesperado. Bien avanzado el desarrollo de las actividades preguntamos a las personas – como ejercicio – sobre las cosas que tienen sentido de vida para ellas, cosas locas con un fuerte arraigue en su biología, “chaladuras del alma” como me gusta nombrarlas, temas, acciones, anhelos, movimientos íntimos arraigados en la profundidad de sí que desean expresar existencialmente. Lo sabemos, es un ejercicio poco habitual.

 

De acuerdo a los tiempos en que vivimos, a los temas que están de moda en todas partes, en los medios de comunicación, en reuniones sociales y familiares, y a los motivos por los cuales muchos se esfuerzan día a día, uno podría esperar que en una situación como la descrita se nombren – en forma más o menos ligera – cosas como una cierta seguridad económica para sí y para su familia, un no quedarse atrás socialmente, un avance profesional, un reconocimiento social por el trabajo desplegado en el último tiempo, un recorrido turístico y cultural por capitales europeas como premio caído del cielo, en fin, cosas ligadas al ideario y a las prioridades de nuestros días.

 

No así en esta ocasión. Algunas personas nombraron el querer retomar el canto, otras dijeron que querían volver a bailar, una persona nombró el querer escribir poesía como cuando joven. Repentinamente en el salón se mostró algo ya latente en las actividades realizadas hasta el momento, pero ahora con toda claridad: el salón se convirtió en algo así como una academia de arte, en un paraíso de juegos adultos, en una instancia de maduración de gracias postergadas, se convirtió en el lugar de encuentro con cosas propias más profundas que la moda, la necesidad o la presión social.

 

En el mundo de lo útil hay muchas cosas que se pueden automatizar o delegar a dispositivos y máquinas capaces de llevar a cabo tareas de relativa dificultad. Pero no todas. Hay actividades que son exclusivamente humanas: el cariño, el cuidado por otros y por el mundo que nos rodea, la flexibilidad, la delicadeza, la creatividad, la gracia.

 

¿Estamos entrando a una nueva época? ¿Quieren las personas volver a desplegar sus dones naturales inocentemente como en otros tiempos menos competitivos, gozar la expresión de sus potenciales personales, enamorarse de la vida de nuevo por encima de horizontes de tensión, utilidad, lucha y codicia? ¿Buscan las personas complementar y enriquecer sus vidas con actividades distintas a las habituales? ¿Hay muestras de fastidio, cansancio o repulsión al modo como hemos estado viviendo en los últimos años, en las últimas décadas? ¿Está cambiando algo?

 

Expresarse en canto, baile, poesía. El mundo de la gracia.

¿Qué hemos conquistado? ¿A dónde vamos?

 

 

Jens Bücher – Ingeniero Comercial, Fellow, American Institute of Stress y miembro del Colegio de Ingenieros – Chile, dirige el Centro de Desarrollo de la Persona Bücher y Middleton Ltda.

www.persona.cl

 

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