ADOLESCENCIA: Enfócate en sus fortalezas

“Siempre he tenido malas partidas en las carreras. Aún no soy muy bueno en eso, pero mi Coach (Glen Mills) me ha dicho que la mejor parte de mi carrera son los últimos 50 metros, así es que debo focalizarme en aumentar mi velocidad en esta etapa.” Usain Bolt, récord mundial de los 100 metros planos.

 Este 15 de julio se celebra el día mundial de las habilidades de la juventud, declarado por la Naciones Unidas para crear conciencia de la brecha que existe entre las capacidades y habilidades de los jóvenes y lo que requiere, el cada vez más cambiante e incierto mundo laboral. Es un llamado a hacer esfuerzos para que haya una adecuada transición hacia el mundo del trabajo desde la educación.

Este tema es muy relevante dado que el trabajo, después de terminar la educación formal, es la actividad en la que pasamos la mayor parte del tiempo, y puede ser una fuente de enorme tensión, cansancio y aburrimiento, o de satisfacción, logro y bienestar.

¿De qué depende? En gran medida de ser capaces de encontrar una vocación y poder desarrollarla en una actividad que se adecúe a las propias capacidades. Las personas podemos obtener un inmenso placer si tenemos la posibilidad de usar nuestras fortalezas.

A los adolescentes, y hoy día a los millennials, se les critica frecuentemente por ser desmotivados, sin objetivos, poco comprometidos e involucrados. Una encuesta de la Gallup a estudiantes universitarios en el mundo reveló que sólo un tercio cree que se graduará con las habilidades y el conocimiento necesario para ser exitoso en su trabajo. Somos los adultos los llamados a preguntarnos ¿qué papel tenemos en el despertar de la motivación de los adolescentes a nuestro alrededor?

Según nuevos hallazgos de la neurociencia, el cerebro en la adolescencia estaría, más que en cualquier otra etapa, apto para la motivación y la innovación. Uno de los sistemas que se ve alterado en esta etapa, es el circuito de la recompensa, donde se ha visto que ante una actividad placentera o novedosa, el cerebro adolescente produce niveles de dopamina mucho más altos que el cerebro infantil o adulto. Esto explicaría por qué un adolescente apasionado puede cambiar el mundo. Sin embargo, también tiene un riesgo, efectivamente hay actividades placenteras que son dañinas, como las drogas, el alcohol, la pornografía, etc. La clave está entonces en que debemos guiar al adolescente a encontrarse con actividades que le den alta satisfacción y que lo enfoquen en una dirección positiva.

La ecuación no es difícil, ¿cuándo uno se motiva? En el ejercicio de las propias fortalezas. Entonces la primera tarea de los padres de adolescentes es ayudarles a ellos a reconocer sus fortalezas. Esto no es tan fácil, especialmente en un mundo donde se valora poco la originalidad, hay estándares de logro muy rígidos y una competencia mal entendida, que lleva a muchos padres a proyectarse en los hijos, impidiéndoles un adecuado proceso de individuación.

Un ejercicio que puede ayudar para empezar es imaginar a tu hija o hijo feliz hoy. ¿Qué está haciendo? ¿Dónde y con quién está? Luego, imagina a tu hijo en su máximo esplendor en la adultez. ¿Dónde lo ves? ¿Qué estará realizando? Entre ambas visualizaciones, ¿Ves un hilo conductor?

Las fortalezas, son capacidades innatas de las personas, que se pueden observar desde la niñez. Según la evidencia de la psicología positiva, las personas que usan sus fortalezas y se enfocan en crecer en ellas, más que en cambiar o mejorar lo que les falta, florecen y logran altos niveles de desempeño. Usain Bolt es un buen ejemplo de ello. El foco de su coach lo ha hecho alcanzar lo más alto, no tratando de corregir lo que hace mal, sino sacando el máximo provecho de lo que naturalmente hace bien.

Entonces, ante todo atrévete a descubrir y reconocer las fortalezas de tu hijo o hija. Si, hay que atreverse, arriesgarse, por que esto va contra la creencia, muy arraigada, de que educar es corregir, lo que implica una mirada hacia lo negativo. Trata de cambiar la mirada en primer lugar. Haz el ejercicio cada día de encontrar, al menos dos cosas positivas en tu hija o hijo, y pasa por alto lo negativo.

Luego es necesario, para que puedas ser un buen guía, apreciar esas fortalezas. Exprésale cuánto valoras esos aspectos positivos y no dejes que la crítica se cuele. Hay que empezar a tener conversaciones con ellos acerca de lo que los motiva, aquello para lo cual creen que tienen habilidades, escucharlos y ayudarlos a pensar cómo pueden usar esas habilidades de mil maneras.

También es importante darles las oportunidades de usar esas capacidades. Y no es necesario hacer cosas extraordinarias o costosas. Si es creativo, dale la posibilidad de ayudar a encontrar soluciones cuando tengan problemas en la casa. Si tiene sensibilidad social, apoyarlo en sus iniciativas, no tener miedo. Si goza con el deporte, acompañarlo a su competencias. Si tiene habilidades manuales pedirle ayuda. Si le gusta enseñar, que le pueda ayudar a un hermano o compañera. Si quiere buscar un trabajo o tiene una iniciativa personal, darle apoyo e involucrarse. Mientras más conectado esté un adolescente con el ejercicio de sus fortalezas, más experiencias de satisfacción tendrá y surgirá muy pronto una mayor claridad en relación a la vocación. También tendrá una mente más abierta y flexible para entender que ésta no es lo mismo que una carrera, ampliando así las posibilidades para sus futuros estudios.

Si nos preocupáramos más de reconocer las fortalezas de nuestros hijos, que en sus resultados académicos, tendríamos muchos adolescentes motivados, con objetivos a largo plazo y con más herramientas para transitar hacia el mundo del trabajo en la adultez. Cuándo hay una meta, es mucho más fácil encontrar los caminos. Cuándo conoces tus fortalezas, es mucho más fácil recorrer esos caminos.

En el siguiente link, se encuentra un excelente cuestionario para descubrir las fortalezas personales.

Además en agosto ofreceremos dos talleres relacionados con el descubrimiento de la vocación. Uno dirigido a adolescentes desde los 15 años, DESCUBRE TU VOCACIÓN Y ALCANZA TUS SUEÑOS, y el otro a padres de adolescentes, CÓMO AYUDAR A TU HIJO A DESCUBRIR SU VOCACIÓN Y ALCANZAR SUS SUEÑOS. 

Alejandra Ibieta I, 

de AMA Consultora Parental

Articulo extraido de www.talleresama.cl

Read more

¿Es posible prevenir el bullying?

Al iniciarse el año escolar muchos padres, niños y adolescentes sienten preocupación porque significa volver a estar expuestos al maltrato y acoso escolar.

Es natural esta preocupación dadas las altas cifras de violencia escolar en Chile, tanto en los índices de percepción como en los índices de reporte de víctimas y victimarios. Según un estudio de los Ministerios del Interior y Educación, en alumnos de séptimo a cuarto medio un 44,7% declara haber sido víctima de algún tipo de violencia en el colegio. La violencia psicológica es la más común (42,6%) seguida por las agresiones físicas (29,7%). (http://www.seguridadpublica.gov.cl)

 Existen algunas confusiones, mitos e ideas equivocadas en torno al bullying o acoso escolar.

En primer lugar, aclarar que los conflictos, peleas o discusiones, así como las bromas o juegos pesados, no son bullying. En el caso de los conflictos, sin minimizarlos, son oportunidades para enseñar habilidades de resolución de conflictos, y por lo tanto prevenir escaladas de maltrato que pueden llegar a constituirse como acoso escolar. Respecto de las bromas y juegos que podrían dañar o herir a alguien, como adultos tenemos que averiguar qué sienten cada uno de los involucrados para poner límites o frenar una conducta.

El bullying es el maltrato reiterado de una persona que está en una situación de superioridad sobre otra, que no tiene la capacidad de defenderse. Esto es evidente en ciertas situaciones tales, como cuando un alumno mayor acosa a uno más chico, cuando se agrede a un alumno nuevo o cuando existe una evidente diferencia en la capacidad física. Pero hay desequilibrios de poder que no son tan evidentes, y por eso los adultos tenemos que estar atentos a las dinámicas de curso o de grupo.

Segundo, está la creencia generalizada de que tanto víctimas como victimarios son “niños con problemas”, que vienen de familias disfuncionales, que han sido víctimas de abuso en otras ocasiones o que tienen muy baja autoestima. Si bien se ha visto una correlación con estos factores, las cifras demuestran que cualquier niño puede convertirse en agresor o víctima bajo ciertas circunstancias. Muchas veces se pasan por alto situaciones de abuso porque no es creíble que tales o cuales niños sean capaces de acciones de maltrato, ya sea porque en sus casas se portan adecuadamente y de forma pacífica, o porque son considerados muy buenos alumnos, por su liderazgo, notas, etc.

Tercero, el mito que cuestiona el título de esta columna: el bullying ha existido y existirá siempre. Este creencia es probablemente la más perniciosa para prevenir el maltrato y promover la bondad, puesto que subyacen dos ideas: que las víctimas deben aprender a defenderse mejor y que lo que hacen los victimarios no es tan terrible en realidad. Muchas veces escuchamos adultos con frases como “así son los hombres”, “son típicas cosas de las niñitas”, “no hagas caso”, “si te pegan pega”, etc. Corolario de este mito que queremos desterrar. El bulliying puede tener consecuencias muy profundas en víctimas y agresores, y no sólo en ellos, también en los observadores pasivos. Está estudiada la correlación que existe entre rendimiento académico y clima escolar, porque sin duda el aprendizaje es puesto en jaque cuando los alumnos sienten temor, por la posibilidad de convertirse en víctima, o angustia, por verse obligados a consentir en acciones que van contra su conciencia.

Que haya existido siempre, no significa que no podamos cambiar. De hecho, los seres humanos hemos ido superando muchísimas situaciones de violencia y abusos de larga data, tales como la esclavitud, las desigualdades que afectaban a las mujeres, la discriminación a discapacitados, etc. Pero que sea posible no significa que sea fácil.

Es muy alentador que en nuestro país ya exista una ley de violencia escolar que exige a los colegios, públicos y privados:

1. Tener un encargado de Conviviencia Escolar

2. Tener reglamento interno que regule las relaciones entre los distintos actores, con medidas preventivas y pedagógicas

3. Crear protocolos de actuación ante situaciones concretas de maltrato o bullying.

4.  Definir qué acciones constituyen faltas a la buena convivencia, graduándolas según su gravedad.

5. Que esto sea conocido por toda la comunidad.

Pero esta ley nunca será suficiente si no hay una educación (a niños y adultos) en habilidades socioemocionales muy específicas, orientadas al fomento de la compasión, la asertividad y el aprecio, no sólo en los colegios, sino especialmente en nuestras familias. Aún cuando nuestros hijos no estén involucrados directamente en situaciones de maltrato y acoso escolar, ellos sí pueden hacer la diferencia si se atreven a defender a un compañero, o a pedir ayuda sin temor a las represalias y a generar un ambiente que no sólo condene la violencia sino que promueva un estilo de relacionarnos más sano y positivo.

Como padres cumplimos un rol modelador de este tipo de habilidades, que es casi insustituible, lo que nos presenta el desafío de evaluar  cómo vivimos nosotros el buen trato en los diferentes ámbitos y relaciones interpersonales. Algunas habilidades fundamentales que debemos desarrollar son: la capacidad de reconocer emociones en mí y en otros, saber escuchar activamente, hablar desde el yo, reconocer conductas de buen trato y mal trato, saber pedir ayuda, entre otras.

Algunos consejos para empezar a cambiar una cultura, desde la familia hacia el colegio:

1. Hablar de los eventos del día desde los sentimientos. No quedarse en el “¿qué hiciste?”,  “¿con quién jugaste?” O “¿Qué traes de tarea?”. Preguntar “¿cómo te sentiste?”, “¿qué te entusiasmó?”, “¿hay algo que te preocupe?”, etc.

2. Escuchar sus ideas, opiniones y sentimientos sobre el maltrato en su colegio o en la casa. Sin escandalizarse, pero tampoco minimizando.

3. Cuando hayan discusiones o peleas en la casa, tratar de intervenir para enseñar a resolver, no para parar la discusión ni para evitar el conflicto. Pedir más calma, respirar, establecer turnos para hablar y para escuchar, hacer lluvia de ideas, etc.

3. Ser muy claro en poner límite a acciones evidentemente de maltrato. No podemos aceptar golpes, insultos, sobrenombres hirientes, etc. El hecho de que seamos familia no nos da derecho a tratarnos mal.

4. Tener una mente abierta para aceptar la posibilidad de que un hijo puede ser víctima o agresor en algún momento, y eso no significa que hayas hecho algo mal. Podemos intervenir muy a tiempo, haciendo ver los daños o el dolor que provocan ciertas acciones.

Prevenir el bullying si es posible, e incluso es insuficiente, porque lo que queremos es crear comunidades de colaboración, respetuosas donde todos se sientan valiosos.

AMA ofrece un completo programa de desarrollo de habilidades socioemocionales para la promoción del buen trato a los colegios. Conéctate por el Buen Trato trabaja con alumnos, profesores, directivos y padres, desde pre kinder a cuarto medio. Abarcando a todos los estamentos podemos alinear a la comunidad y producir cambios desde las familias.

Alejandra Ibieta I, 

de AMA Consultora Parental

Articulo extraido de www.talleresama.cl

Read more

El 70% de niñas adolescentes abandonan la práctica deportiva, ¡cambiar esta realidad es posible!

Manifiesto Forum Bcn Dina y Esport, Barcelona, 28 de Octubre de 2016.

1. Sólo implicando a todos los agentes de cambio social podremos cambiar la realidad incómoda. Y los valores son la clave para comunicarlo.

2. La adolescencia es una etapa olvidada. Hay que cuidarla.

3. La gestión deportiva todavía está en manos de hombres.

4. Los padres y educadores deben ser el mejor ejemplo para nuestros hijos, hagamos deporte en familia.

5. Los adolescentes que practican deporte tienen mejor autoestima, son más resistentes y tienen mayor tolerancia a la frustración.

6. Muchas chicas dejan el deporte cuando éste deja de ser un juego y pasa a ser una competición.

7. Cuando nos ponemos en forma, nuestro cerebro también se pone.

8. Hacer deporte es una liberación mental.

9. Estar más de tres horas sentado durante el tiempo de ocio es perjudicial para la salud.

10. Nuestro cuerpo es como una hucha, ¡llénala de salud practicando actividad física y no lo dejes!

11. Con 3 minutos de saltar a la cuerda, cada día, es suficiente para combatir la osteoporosis.

12. Hay que incorporar la actividad física como un elemento más de nuestra rutina diaria.

13. No debemos estigmatizar las niñas gordas, sino darles las herramientas para que a través del deporte puedan sentirse mejor con ellas mismas.

14. Caminar con valores mejora a las personas. Juntos llegaremos más lejos.

15. El deporte puede tener y dar un valor incalculable en nuestras vidas.

16. Con una recompensa, es más fácil lograr una motivación para seguir moviéndose.

17. La atención escolar mejora cuando los niños y niñas hacen deporte.

18. Hace 10 años hacíamos zapatillas rosas para las mujeres. Ahora las hacemos adaptadas a su pie.

19. Caminar 45 minutos al día, es más saludable que correr maratones.

20. A las chicas les faltan referentes en el mundo del deporte porque no tienen visibilidad.

21. El deporte ayuda a superar las capacidades e ir más allá.

22. Las adolescentes pueden adaptar lo que aprenden en el mundo del deporte en su día a día.

23. Tenemos que ser competitivos. Luchar contra nosotros mismos es lo que nos hace mejorar.

24. Hay que evitar los entrenadores tóxicos que nos pueden hacer dejar la práctica deportiva.

25. El objetivo de un entrenador tóxico es la competición, no el grupo.

26. Escuchar, educar y motivar, por una práctica deportiva activa, igualitaria y saludable.

27. Los medios de comunicación tienen un papel muy importante en la creación de modelos
sociales y deportivos.

28. Debemos encontrar modelos femeninos reales y la publicidad tiene que ayudar.

29. Romper estereotipos no es rebeldía. Es avanzar, evolucionar.

30. La publicidad debe mostrar una mujer más fuerte y más real.

31. Los medios de comunicación tienen su responsabilidad, pero no los culpabilicéis de una
situación de desigualdad endémica.

32. El deporte ni es masculino ni femenino. Es deporte.

33. Animamos a las niñas y adolescentes a seguir practicando deporte para que se conviertan en grandes profesionales que construyan un mundo mejor.

34. Cuando se trata de motivación, las mujeres están predispuestas hacia el objetivo.

35. Cuando hay un punto de solidaridad, de motivación añadida, la mujer siempre se suma.

36. Las redes sociales reflejan más la participación de la mujer en la práctica deportiva.

37. Hay que cambiar el deporte a un molde femenino.

38. Debemos lanzar mensajes diferentes para niños y niñas.

39. Con un mensaje singular y adaptado, podemos conseguir mejores propósitos.

40. Las niñas necesitan deportes y actividades más relacionales, la competición puede convertirse en un elemento secundario.

41. El género es una cuestión social, no de mujeres.

42. En la sociedad actual todavía hay demasiado micromachismo.

43. Las madres tienen una gran fuerza para evitar que las adolescentes dejen de hacer actividad física a una edad tan temprana.

44. Entrenar es educar en el ocio.

45. La administración debe responder y dar respuesta a la sociedad a la que representa.

46. Hay que personalizar la oferta deportiva que se da desde las administraciones.

47. Si queremos que las mujeres hagan deporte, nos tenemos que adaptar a ellas, y no viceversa.

48. Debemos educar a las niñas para ser valientes y no perfectas.

49. Hay que incorporar a los hombres en el cambio.

50. Que cada niña que quiera hacer un deporte pueda hacerlo y sentirse parte de un grupo.

 

 

gemmaGemma Cernuda-Canelles

gemma@peixandco.com

http://www.ellasdeciden.com

@peixco

Barcelona, 28 de Octubre de 2016.
www.donaiesport.com
©Forum BCN Dona i Esport

Read more

Mentiras clásicas de juventud (que tú también dijiste)

Los papás les dicen mentiras a los hijos para controlarlos y ellos hacen lo mismo con sus padres para salirse con la suya: es el gran ciclo de la vida. Mane Cárcamo revive algunas de las mentiras clásicas que dijo en su infancia y, al parecer, nunca pasarán de moda.

Nuestros padres nos mintieron cuando chicos.Y mucho. Nos hicieron creer que tenían promedio 9 cuando en verdad se habían quedado pegados dos veces, nos traumaron con el viejo del saco y nos convencieron en la adolescencia de que si tomábamos gin quedaríamos ciegos (aún tengo mis dudas con ese tema)

¿Pero quiénes somos nosotros para tirar la primera piedra? Todos les mentimos alguna vez, también. Y obviamente nuestros hijos también lo harán con nosotros. Tendrán que ser más creativos eso sí, porque en la era de los grupos de Whatsapp y los GPS, las chivas que solíamos usar definitivamente prescribieron.

La carta al Viejo Pascuero

Esta es como una venganza que se disfruta. Después que estuvimos cual Carlos Pinto paseándonos por toda la casa para verlo, luchamos contra el cansancio para presenciar el momento exacto en el que entraría por la chimenea (sin mancharse con hollín, obvio) y defendimos su existencia frente a todo el grupo de las populares del colegio, lo mínimo es que a nuestros padres les cueste caro el habernos vendido la pescá. Y lo digo literalmente.

Tienes 13 años, ya te sacaron a bailar y anduviste solo en micro, peroles sigues diciendo a tus papás que crees en él. Y disfrutas con maldad haciendo la famosa carta en donde les pides: una PlaStation, un viaje a Disney, las zapatillas del momento y un Smartphone con un plan de 1000 minutos. ¿Por qué como tus papás te van a matar la ilusión? Y ahí están ellos pagando en 76 cuotas los regalos mientras tú estás negociando el precio en el que vas a vender el celular en Facebook.

La famosa fiebre

Tienes prueba global de química con esa profesora que te odia porque ni el puzle del diario puedes hacer con lo poco que te sabes la tabla períodica. Dijiste que ibas a estudiar en la noche, obvio que te quedaste pegada a la TV. Pusiste el despertador a las 5 AM y después de apretar 10 veces “posponer” te percatas que la condena mortal es inminente. Entonces a lo único que nos podemos aferrar es a nuestras dotes actorales.

En la primera infancia aludimos a la fiebre. Craso error porque obvio que una mamá relativamente Vivaldi se da cuenta después de poner el termómetro que 36,3 NO es una temperatura para faltar al colegio. Entonces creces y empiezas a ponerte más creativo/a. Fuertes dolores de estómago (u ovarios en el caso femenino), jaquecas invalidantes o mortales dolores de oídos no son comprobables,pero si tocan el corazón de una madre sensible. ¿Fin de la historia? Tres películas en la mañana, 4 panes con palta (si es que no aludiste a la chiva estomacal) y dos rojos menos en tu libreta.

El permiso

Se viene el festón del año, donde irán todos los colegios, los mariscales de campo y las porristas (si vives en una película). El problema es que tu mamá aún cree que un panorama entretenido es juntarse a jugar bachillerato, comer cheezels y Almendrado de postre. Hola Mamá: crecí. Entonces cuando le planteaste la idea de la fiesta, su ojos se inyectaron, su cabeza comenzó a dar vueltas como Linda Blair y habló lenguas extrañas indescifrables. Ya te imaginó en el Centro de Rehabilitación o tras las rejas, porque si hay algo que tenemos productivo las madres, es la imaginación. Y tu entendiendo que harías todo para ir al magno evento recurriste al clásico “Mamá, TODO el curso tiene permiso. Seré el bicho raro si no voy”. Y en esa bendita época en la que el teléfono era el único medio de comunicación y en donde además tenías que buscar apellido por apellido en la guía de teléfonos, la mentira podía resultar. Aunque no faltaba la mamá que, como la, mía cantaba fuerte y claro, “me da lo mismo lo que hagan todos tus compañeros, ellos tienen sus propios papás y reglas. Nosotros cumplimos las de esta casa”. Y ahí terminabas tú, pasada a Laca Dúo, comiendo chocolates Calaf mientras la lagrima caía por la mejilla. Muy dramático todo.

Clásicos de Clásicos: Algo me cayó mal y la Pepita fumó al lado mío

Entrando en la adolescencia la mayoría de los jóvenes comenzamos nuestro primeros coqueteos con el cigarro y el alcohol. Es una realidad y a mí que tengo un hijo de 10 años, me empieza a bajarel anhelo de meterlo al freezer para que se siga emocionando con una barra de Trencito y su máximo panorama sea un día en el Chuck and Cheese. Pero eso no pasará y las chivas para tratar de embolinarme la perdiz son una realidad innegable.

Fumaste más que empresario de SQM después de entregar su notebook y aunque te comiste todos los Halls de la nación, el olor está ahí. Vamos echándonos las colonias de moda, pero la ráfaga de tabaco no se va. Y apenas te subes al auto tu papá te mira con cara de PDI y la pregunta ya está instalada. “¿Fumaste?”. Y ahí tú, con la mejor cara de poker que puedes poner, simulas un enojo diciendo “La Pepita (que además te cae mal) fumó toda la noche al lado mío y me dejó pasada a esta cochiná”. Papá que ama a su hija y la observa como si fuera Leticia de España, prende el auto satisfecho y queda en llamar al papá de la Pepita para contarle acerca de los vicios de su hija.

Algo parecido podría haberles pasado con la primera vaina o primavera con licor que se sirvieron. No se tomaron una, sino dos y el querer ser parte del grupo les jugó una mala pasada. Llegaste corriendo a abrazar el WC y arrojar todo. Padres tocando la puerta y tú tratando de disimular. En dos minutos te viene la iluminación y les dices. “Habían unos pastelitos muy rancios en la fiesta, obvio que algo me cayó mal”. Madre corre a hacer una agüita pelando a los apoderados que organizaron la fiesta y tu papá te mira con cara de “por esta vez pasa”.

Las chivas y mentiras son y serán siempre parte de la juventud. Pero ojalá que nos mientan lo menos posible. Que nuestros cabros sepan que la verdad es un valor que está por sobre el error y que en nuestras casas el caminar por la vida con honestidad incluso los podrá liberar de los castigos. Porque aunque suene grave, alguien que dice siempre la verdad, se mete en varios problemas, pero duerme siempre tranquilo.

¿Qué mentiras le dijiste a tus padres?

Magdalena Cárcamo – Periodista

Fuente: www.eldefinido.cl

Read more