5 cosas que solo pasan en la familia (y que debemos cuidar)

Artículo publicado originalmente en El Definido

A raíz de la triste situación de tantos niños que han sido vulnerados en sus derechos en Chile, Mane Cárcamo nos recuerda las razones de por qué es tan importante la familia y por qué debemos velar por protegerla como sociedad.

Hace unos días leí una entrevista a la neuróloga infantil y directora de la Fundación para la Prevención de la Violencia infantil (Previf), Laura Germain, que aparte de confirmar todas las situaciones terribles y tristes que ocurren en el Sename, pone en la palestra la urgente necesidad de hacer visible, revitalizar y enaltecer a la familia.

Germain cree que lo que más daña a los niños del sistema actual es “que no son nada. Los niños no tienen identidad en ese tipo de instituciones. Todo esto que hablamos de la necesidad del vínculo del niño en una familia, de ser alguien, que tiene que tener a alguien que lo guíe, una persona que le dé afecto. Nada de eso existe en el sistema actual. Ese daño es para todos los niños”.

La crisis del Sename tal vez no es solo una crisis de recursos, de expertos, de gestión del Estado, tal vez es ante todo una crisis de amor, de afecto, de entender que los niños no necesitan “funcionarios acreditados a cargo”, sino ante todo personas que sean capaces de vincularse con cada niño en un ambiente cálido, acogedor… básicamente familiar.

Dicha entrevista me hizo pensar que no por nada la palabra “hogar” viene del latín “focus” que es de donde viene la palabra castellana “fuego”. En el hogar, en la familia, todo el calor y la bravura del fuego se hacen patentes. Y es en torno al fuego, que ocupaba un lugar central en la casa y por necesidades de luz y calor, donde los integrantes se congregaban. En la familia ocurren cosas que no pasan en ningún otro lugar, no es un modelo copiable, no acepta imitaciones. Tiene ese “qué se yo” que hace que la mayoría de los seres humanos anhelen una. Y no cualquiera, una feliz. Y feliz no quiere decir perfecta, porque evidentemente esa no existe. Feliz para mí quiere decir que todos los días ese grupo humano lucha por quererse más, por cuidarse con mayor detalle, por estar ahí para aplaudir los éxitos y abrazar sin decir nada cuando vengan fracasos. La definición que iré haciendo a continuación puede sonar al “decálogo” de tarjeta de cumpleaños o película de Disney. Algunos me leerán y dirán “pobre ave ilusa, no existen las familias así”.

Claro tal vez no existen las que cumplan con todos estos requisitos, pero podría apostar que tu familia al menos tiene algún ingrediente de lo que viene a continuación.

  • En la familia uno descansa, aunque el lugar físico no sea ni el más cómodo, ni el más lujoso, ni el más espacioso. Esa sensación de llegar al hogar y sentir que “ese es nuestro lugar” es tan misterioso como inexplicable.
  • En la familia las peleas pueden ser dantescas, explosivas, incluso hirientes, pero se dan en un contexto que cuando el amor es lo que la orienta, esas discusiones pasan al olvido, vuelven las risas, las tallas, aunque hayan significados llantos y desilusiones, incluso aunque sepamos que esas guerras peligrosas pueden volver a estallar. Pero es en familia y eso permite que el vínculo tenga una resistencia mayor a cualquiera que se le parezca.
  • En familia se da un perfecto matrimonio entre aceptación de la diferencia y la exigencia cariñosa. Habrán personajes que son centros de mesa, intelectuales, deportistas, sensibles, observadores, desordenados y detallistas. La familia es como un gran rompecabezas en donde cada pieza es distinta, pero necesaria. Y además de querernos tal cual somos, también nos invitan a mejorar lo que es corregible, lo que nos hace mejores personas, los que nos permitirá soñar en grande.
  • En familia aprendemos a leer el mundo como sólo esa familia sabe leerlo. No hay una familia igual a otra. La familia nos entrega un filtro particular (del cual después podemos desprendernos), para entender a nuestro entorno, establecer nuestros límites, definir el marco valórico que orientará nuestros actos, gozar la vida, entender aquellas cosas que nos mueven y motivan. Es en esa tropa donde recibimos nuestra primera carta de navegación, que muchas veces nos ha salvado del naufragio total.
  • En familia sabemos que nos pueden mostrar muchas tarjetas rojas frente a nuestros pastelazos, pero que nunca nos echarán del partido. Nos leerán la cartilla cuando estemos perdidos, nos quitarán el piso si es que estamos equivocados, pero por muy grande que sea el condoro ellos estarán ahí… pase lo que pase. Y eso la hace imprescindible.

La lamentable situación de tantos niños vulnerables en nuestro país debería abrir una reflexión acerca de cómo la sociedad apoya la formación de familias para que puedan tener las condiciones básicas para poder construir lo anteriormente descrito. Si el mundo que nos rodea generara redes de educación para pololeos sanos, trabajos que permitieran vivir dignamente a quienes se lanzan en esta aventura, no castigara la maternidad (e incluso la celebrara), permitiera la conciliación laboral y familia, otro gallo cantaría.

Y también en donde nosotros influimos cabe preguntarnos: ¿aporto a que aquellos con los que me relaciono puedan darle tiempo, amor y dedicación a sus familias? ¿Promuevo un estilo en donde los vínculos afectivos sean la prioridad por sobre los resultados de la pega, la productividad y el éxito?, ¿o soy de aquellos que critica el sistema con grandes posteos, quejas afiebradas en Twitter, extensas sobremesas, pero cuando tengo la posibilidad de cambiar el mundo en mi lugar de trabajo, en el lugar que influyo, mantengo sistemas abusivos en contra de la familia?

Grandes preguntas y desafíos que al menos a mí me dan mucho para pensar.

Magdalena Cárcamo – Periodista

Fuente: www.eldefinido.cl

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4 TIPS ANTI BERRINCHE: LOS TERRIBLES 2

Máx quería jugar con su autito azul, entonces lo busqué en la caja y se lo di. De repente: llantos, gritos, manos por todos lados. No entendía qué pasaba, si le había picado un bicho, si se había cortado o que era tan grave. Cuando pude lograr que se calmara un poco y le pregunte que le pasaba, entre sollozos me dijo: “Yo no quería este azul, quería el otro azul”. ¿Algun@ se siente identificad@?

Lo que para mi era una tontería que se solucionaba en un segundo dándole el otro autito, para él era algo muy grave, algo que le provocaba angustia real. No estaba haciendo una escena dramática, realmente quería su auto azul. Aprender a controlar las emociones es uno de los desafíos más grandes que afrontan los preescolares, de hecho yo aún estoy tratando de controlar las mías a mitad de mi tercera década.

La buena noticia es que podemos prevenir muchas situaciones explosivas que desencadenan las rabietas mediante estos 4 Tips que compartiré a continuación. También puedes encontrar otras recomendaciones en mi anterior artículo que ha sido un éxito en LATAM y España.

1-LAS DOS OPCIONES:

“¿Puedo comer otro dulce?”,  “¿Puedo jugar con el cuchillo?”,  “¿Puedo cortarme el pelo?”, “¿Puedo pintar la mesa con tu esmalte de uña?” NO, No, NO. No se si a tod@s les pasará, pero da la casualidad de que el 80% de las cosas que mis hijos quieren hacer implican peligro de muerte, destrucción de propiedad o intoxicación. Pero los niños pequeños se frustran cuando continuamente les decimos que NO. Por eso, si en lugar de simples negativas damos una opción (máximo dos porque sino se abruman) los pequeños van a sentir que pueden elegir y que no estamos imponiéndonos todo el tiempo, sentirán la libertad y potestad de tener voz y voto. Porque como siempre digo hay que ponerse en el lugar del niño, ¿Cómo te sentirías si alguien se negara todo el tiempo a dejarte hacer todo lo que quieres y no comprendieras el por qué?
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EJEMPLOS:

“No hay chocolate, pero podemos hacer licuado de fresas y plátano juntos”.

“No quiero que saltes en la cama, pero podemos jugar carreritas afuera”.

“No puedes cortarle el pelo a tu hermana, pero podemos contárselo a aquella muñeca que está muy viejita y le hace falta”.

2-ANTICIPACIÓN:

Si tus hijos están haciendo algo entretenido o que les gusta mucho y de golpe les dices “nos vamos ahora”, muy probablemente haya llantos, pataletas o gritos. Esto es normal en niños pequeños que aún están aprendiendo a controlar sus emociones. La estrategia es ir anticipando el fin de una actividad de manera que cuando se termine el peque ya ha asimilado la idea. Darles una anticipación en minutos y horas probablemente no funcione porque los niños aún no tienen esa noción del tiempo. También es muy importante establecer rutinas.

EJEMPLOS:

“Vamos a contar 10 vueltas y luego es el turno de tu amigo en el carrusel”.

“Aprovecha a jugar un poco más porque cuando termine mi café nos vamos a casa”.

“Cuando termine este episodio apagamos la tele”.

3- HAZLOS PARTE DE TUS ACTIVIDADES AUNQUE EL PROCESO SEA MÁS LENTO:

A veces me pasa que tengo que lavar trastes o cocinar (porque sino no comemos) y justamente en esos momentos mis hijos dejan mágicamente de jugar y solicitan mi presencia, entonces tengo dos opciones: puedo enojarme, gritar y reclamarles que nunca me dejan hacer nada o puedo hacerlos parte de la actividad.

EJEMPLOS:

  • A mi hija pequeña la siento con los trastes en el lavamanos, le doy una esponja y mientras yo lavo ella disfruta el agua.
  • A mi hijo mayor le acerco su banquito a la mesa y él me ayuda lavando las verduras y condimentado o cortando vegetales con mi asistencia.

Ciertamente las tareas llevan más tiempo, pero ahorrarme toda esa energía negativa y el estrés del conflicto vale la pena.

4- NOMBRA SUS SENTIMIENTOS:

Reconocer sus sentimientos y hacerles ver que entendemos su frustración es clave. Cuando el niño empieza a sollozar o a elevar el tono de voz o quizás tira un objeto, si le decimos que no exagere, que ya se calle o que deje de quejarse por todo, seguramente  la situación va a exacerbar y terminará en berrinche. Por el contrario, si cuando percibimos el origen de una explosión emocional reconocemos y nombramos la situación de fondo que pudiera estar causándola nuestro pequeño se sentirá comprendido  y quizás pueda calmarse y resolverla.2017-01-29 11.29.38

Ejemplos:

“Querías ponerte el pantalón solo pero no pudiste y estas enojado, yo lo entiendo. A muchos de tus amigos les pasa lo mismo, ¿quieres que intentemos juntos”.

“Tu hermano te saco su muñeco y eso te hace enojar mucho,  lo entiendo pero es su juguete. Seguramente en un rato se aburre y te lo presta”

Como ven, la mayoría de los ejemplos requiere de nuestra presencia y de nuestro tiempo y ahí radica la importancia de “conectar” de “estar presente”. Por otro lado estas situaciones son a veces señales de que el niño está cansado, quiere irse de algún lugar o quizás se está enfermando.

Muchas veces nos pasará que aunque queramos aplicar estos tips caeremos en el lado oscuro, gritaremos o diremos cosas poco felices y es VÁLIDO porque no debemos olvidar que los papás también somos humanos, también nos cansamos,  tenemos sentimientos y días difíciles.

Por último la crianza consciente demanda mucho trabajo personal para mantener la tranquilidad y la serenidad en momentos tensos, por eso hay que trabajar continuamente en uno mismo quizás con psicoterapia, tiempo a solas o con ejercicios de mindfulness. Los abrazos nunca están de más y son terapéuticos, abracemos a nuestros hijos a diario.

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este Blog. 

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Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

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Diferencias generacionales que no cambian: cosas que los niños odian y nosotros amamos

Artículo publicado originalmente en El Definido

¿Cómo pueden odiar tanto los niños la ansiada ducha si uno la adora? Esta y otras grandes distancias que nos separan a kilómetros de los más pequeños y los adolescentes.

Se terminan las vacaciones de invierno y volveremos a la locura de los turnos, las tareas, los despertadores al alba, las loncheras y las circulares que debemos firmar. Hace rato que para mí estos días de descanso dejaron de ser como dijo un columnista por ahí “vacaciones de infierno” y disfruto que el cabrerío esté en la casa, descansando, jugando y muchas veces haciendo casi nada. Porque para ir a meterme a malls o entretenciones en donde las filas son como las de Servipag el último día del mes, ya no tengo paciencia.

Pero lo que sí he hecho es observarlos con detención y he confirmado eso de que hay cosas que los niños odian hacer y los adultos amamos. Peleas que damos entre generaciones y que probablemente se seguirán ando hasta el final de los tiempos. Porque pase lo que pase, la niñez podrá variar en estilo y hábitos de consumo, pero la esencia será siempre la mismaAquí algunas de esas diferencias irreconciliables entre grandes y chicos:

La ducha

Lo más normal es que un adulto sin ducha considere que no puede salir de su casa y mucho menos trabajar. Lo hemos visto estos días en que miles de santiaguinos tuvieron que lavarse por presas para aguantar con dignidad los días sin electricidad. Con la mayoría de los niños en cambio el tema de la ducha es una verdadera batalla campal. “Juanito ¡a ducharse!” Probablemente es una frase que uno repite al menos 8 veces en un intervalo de 5 minutos, seguido de argumentos de nuestra contraparte tales como: “¿Otra vez? Si me duche el viernes (estamos a lunes ojo)” y varios alegatos más que nos hacen invocar con fervor a Job, el santo de la paciencia.

Nunca olvidaré la historia de un amigo que contó que en su tierna adolescencia llegó al extremo de prender la ducha, dejarla correr, mojar el piso del baño con agua para simular humedad y mojarse el pelo para hacer creer a sus padres que se había bañado. Misterios sin resolver de la juventud y la tirria a la higiene personal.

La siesta

Una de mis principales interrogantes del universo es: ¿por qué los niños aborrecen la siesta si es uno de los mejores inventos de la historia después del scaldassono, la depilación láser y el ceviche? Muchas veces marcharía porque la siesta fuera un derecho obligatorio, irrenunciable y gratuito. ¿Y los niños? La odian tanto como Tiago a Alexis. Clásico es que para una fecha importante tipo Navidad o Año Nuevo uno les sugiere una siesta para que puedan resistir con dignidad el trasnoche y ellos te miran como si los obligaras a hacerse cargo de la Gerencia de Servicio al Cliente de Enel.

Los panoramas en la casa

Me doy cuenta que estoy entrando al team Corega, porque cada día disfruto y amo más esos días en que el máximo carrete es quedarse en la casa, con un rico picoteo, una buena película y sin tener que recomponerme la cara después de un viernes agotador. Mi casa = mi mejor panorama… y hace 20 años atrás encontraba que era un fracaso total no tener nada que hacer y quedarme en la casa acompañada de Video Loco, comiendo Traga Traga sentada en la cama de mis papás.

Pues bien, para los adolescentes la cosa se mantiene de manera similar. Odian al igual que nosotros a su edad cuando nuestras mamás nos decían: “¿Por qué no hacen un panorama mucho más choro que ir a esa fiesta? ¿Y si piden unas pizzas y se quedan jugando bachillerato?”. En verdad los viejos debemos asumir que la oferta es CERO atractiva y que NINGÚN panorama (y menos los ñoños que ofrecemos nosotros los papás), le competirán al fiestón donde supuestamente “irá todo el mundo”. Es hora de asumir esa realidad queridos compañeros de Caja de Compensación.

La buena gastronomía

Acá no me las daré de bloguera saludable, que goza con la leche de almendras, las hamburguesas de lentejas y los pie de mantequilla de maní no se con cual o tal semilla. Me como feliz un combo en el auto cada cierto tiempo y las papas fritas de la gran M siguen siendo mis favoritas con kétchup y mayonesa. Pero la vejez nos pone más exigentes cuando hablamos del placer gastronómico. Las ramitas en un carrete me ponen mal genio, los Chis Pop solo los consumo en caso de desesperación y cuando me ofrecen bilz concluyo que el que lo hace me desea la muerte.

En cambio los niños miran con asco los mariscos, el queso azul, las aceitunas amargas, las berenjenas, el ají de gallina y una rica cazuela. Todos manjares que aplaudo de pie y que me alegran el día. Igual acá creo que hay un desafío interesante para las familias. Así como debemos enseñarles el gusto por la naturaleza, la buna música y la belleza, también deberíamos promover una cultura gastronómica amplia en donde el puré en caja, las salchichas y los nuggets queden reducidos solo a la desesperación del domingo en la noche. Gran desafío… y caro también.

Obvio que en todos estos puntos hay excepciones. Tal vez tu hijo se levanta feliz a lavarse el pelo, le fascina ver ET en familia un viernes cuando tiene 15 años, celebra cuando hay zapallitos italianos con puré rústico de menú y su siesta es sagrada para poder estar descansado el 18 de septiembre. Si es así… agradécelo mucho. Si no, eres de los que como yo al menos sabes, con resignación, que esos extraños hábitos de la juventud gracias a Dios se mejoran con los años.

¿Qué otras diferencias generacionales agregarías?

Magdalena Cárcamo – Periodista

Fuente: www.eldefinido.cl

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Disciplina y pataletas

Últimamente me ha tocado escuchar y leer bastante de berrinches, pataletas y disciplina y lo he tomado casi como una señal…

Los niños que me rodean las presentan a ratos y lo tomo como lo natural que es, sin embargo he descubierto y aplicado un par de técnicas que me han funcionado bien, aquí se las comparto.

Sabido es que no hay que desesperar cuando un niño presenta una pataleta, si lo hacemos aumentaremos su nivel de estrés, no olvidemos que la pataleta nace producto de una frustración, y las frustraciones nos ponen en un estado de desgano y rabia por no obtener lo que deseamos y nuestro cerebro comienza a funcionar torpemente producto de la liberación de cortisol. Mantengámonos pacientes frente a la pataleta de un hijo, acojamos a quien la está padeciendo. CONTENER ha sido mi mejor aprendizaje en ese aspecto, es el apoyo clave que un niño necesita en esas circunstancias. Algunos querrán ser abrazados y otros respetados en su pensar! (impresionante como ayuda ser comprendido), otros necesitarán tiempo y silencio aunque es lo menos recomendado, hay algunos niños que se les irá pasando solos su enojo, por último habrán otros que necesitarán de una cuota de humor, y en cualquiera de estas maneras estaremos conteniendo, respetando y acompañando.

Muy relacionado con lo anterior, es que he incorporado hacerme un tiempo para conversar con mis hijos cuando los noto ansiosos o inseguros, muy por el contrario cómo se acostumbraba anteriormente que se tomaba distancia de los hijos cuando presentaban gritos o pataletas, tal como promueve la crianza respetuosa que recomienda eliminar el time out cuando un hijo ha tenido una pataleta y no dejarlos solos en la pieza pensando en el comportamiento que han tenido, siguiendo esa misma linea, lo que yo recomiendo es primero calmarme yo como adulto, luego como ya se dijo, lo contengo, después lo distraigo (idealmente con humor) y finalmente CONVERSAR del problema que le provocó la pataleta. Para tratar de empatizar con sus sentimientos y entender lo que le molesta. Mucho me ha servido conversar con ellos para ir haciendo un mapeo de las cosas que los frustran y cuándo las presentan… y así uno como adulto sabe cuáles son las zonas peligrosas y poder prevenir ataques de rabia y ver también en qué aspectos como mamá puedo cooperar para promover un ambiente más tranquilo. Pero la conversa es en otro momento bastante alejado del episodio de pataleta.

En niños entre los 2 y 5 años aproximadamente es normal que presenten pataletas, pues no poseen mecanismos de regulación emocional para aplicar frente a sus rabias y frustraciones. Es por esto, que aprendí cuan importante era el AMBIENTE donde los crío, mi casa debe intentar ser un lugar lúdico y libre, además, si mi hogar no está en calma, difícilmente puedo esperar que mis hijos estén serenos y que no sobrerreaccionen frente a una frustración, pues no están ni contextual ni biológicamente preparados para tolerar algún problema. Promovamos tranquilidad en el lugar, conversemos en un tono de voz bajo todo el tiempo, pongamos música más bien relajada cuando estemos en casa, hablemos de uno a la vez, evitemos los gritos con y entre nuestros hijos, intentemos darles más tiempo a ellos, y tener reglas y hábitos lo más claros posible, pues la pataleta es en cierta medida una cuota de estrés por la poca atención que les brindamos debido al estilo de vida que llevamos los adultos.

Paciencia, las pataletas son naturales y nos demuestran que nuestros hijos van creciendo, ya pasarán. Y a ellos, es a los que menos les duran…

 

claudiapaseteneClaudia Pastene Gorigoitía

Mamá de tres hijos.

Psicopedagoga, Profesora Básica y Terapeuta Floral

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Científicos Canadienses: 3 Tips Para que tu Niño ya No Pegue

Cuando llegan los “terribles 2” la mayoría de las mamás caemos en la desesperación. De golpe y porrazo nuestro bebé amoroso y dulce se transforma en un pseudo adolescente furioso que grita, hace berrinches y le pega a otros niños. Simplemente no sabemos cómo superar esta etapa sin tener que recurrir a los gritos,  los castigos o “la chancla”.

Uno de los comportamientos que particularmente me preocupaba de mi hijo era que cada vez que salíamos a jugar con otros niños él los empujaba, les pegaba o invadía su espacio personal. Esta situación me estresaba mucho. Creía que era el único que se comportaba así y muchas veces ya no tenía ganas de salir con él porque no sabía cómo controlarlo. Me sentía la peor madre del mundo.

Por eso, en este artículo voy a abordar particularmente el tema de los niños preescolares que pegan a sus pares dejando las rabietas y berrinches para un próximo artículo. También les daré tips para desarrollar las habilidades que harán que sus hijos disminuyan los episodios de agresión física.

Por qué pegan los niños pequeños?

Lo primero que pensé cuando Máx empezó a pegarle a otros niños (tenía 18 meses) era que me estaba desafiando, que estaba probando mi paciencia y tolerancia, que le gustaba sacarme de quicio. Comencé entonces a devorar libros de crianza y debatir con mis amigas.

Comprendí entonces que lo que mi hijo tenía era pura frustración y ansiedad. Él quería hacer amigos pero no sabía cómo. A su manera y con limitadas habilidades sociales y lenguaje estaba tratando de comunicarse conmigo y con sus pares, de llamar la atención de la única forma que conocía hasta el momento: los gritos, la contradicción y la violencia física. Él era demasiado chico para entender qué podía llamar la atención de manera positiva. Tenía deseos y necesidades pero aún no encontraba la forma de hacerse entender.

Descubrí que las razones principales por las que él actuaba de forma violenta eran: frustración, escasas habilidades sociales y falta de dominio del lenguaje verbal propias de un niño tan pequeño.  Pero también aprendí que existen causas funcionales del desarrollo del cerebro y hasta genéticas por las cuales la mayoría de los niños a esa edad reaccionan violentamente en algunas ocasiones. Lo que yo pretendía como mamá era ayudar a mi bebe a superar esta etapa sin tener que recurrir a los gritos o a los golpes: ¿Cómo voy a enseñarle a no pegar pegándole? Es totalmente inconsecuente.

En este sentido y según el reporte “El aprendizaje temprano previene la violencia juvenil” realizado por la Agencia de Salud Pública de Canadá el 70% de los niños entre 2 y 3 años pegan a sus pares, mientras que el 80% de los niños de 30 meses tomará por la fuerza un objeto deseado y el 25% de los niños de 17 a 30 meses morderán a otros. En los preescolares la agresión física ocasional No es un signo de un problema de conducta pero si se transforma en la única forma de conseguir lo que quieren deben ser observados por un profesional. En dicho reporte se exponen hallazgo científicos sobre la violencia en niños y adolescentes en base al análisis de numerosas investigaciones que citan, es muy interesante.

Se mencionan también las Habilidades que han adquirido los Niños Pacíficos que ya no pegan y son las siguientes:

  1. Desarrollo del Lenguaje:  La fluidez del lenguaje involucra dos habilidades: La de decodificar lo que los demás dicen y la de hacernos entender por otros. Cuando los niños las dominan adquiere una nueva herramienta para expresar su frustración sin la consecuencia negativa de la violencia física. En términos generales a mayor desarrollo del lenguaje, menor serán las veces que el niño usará la agresión física y viceversa.

Tips Prácticos que Aplicamos en mi Familia:2016-11-12 17.46.41

  • Romper el Hielo: Cuando Max iba a jugar con otros niños nosotros nos acercabamos a ellos y a modo de intérpretes los presentamos: “Hola, el es Max, tiene 2 años y quiere jugar contigo. ¿Cómo te llamas?”. Este simple hecho fue la causa de un cambio sustancial en la relación de nuestro hijo con otros niños. Esto es de gran ayuda entre los 2 y 3 años mientras el niño aprende a hablar y formar oraciones más complejas.
  • Guiarlos para Comunicarse: Aunque el niño esté dominando progresivamente el lenguaje en algunas ocasiones puede recurrir al grito, al sollozo o al golpe,  por ser una reacción más instantánea. Lo que podemos hacer es explicarles que ellos ya saben hablar y que para nosotros es más fácil ayudarlos si nos dicen con palabras lo que les molesta. Otra forma es describir la situación: “¿Se te cayó tu juguete y eso te hace sentir enojado?
  1. Desarrollo de Habilidades Sociales: Mientras más habilidades sociales el niño aprenda las reacciones agresivas disminuirán. Dichas aptitudes incluyen compartir, ayudar a otros, esperar su turno, hacerse comprender, la empatía a sus pares y el comprometerse a realizar algo. Estos comportamientos nos están mostrando la habilidad del niño para acercarse, entender a los demás y complacer a los mayores y a sus pares. Al dominar estas capacidades los niños aprenden otras formas de obtener lo que quieren o necesitan de una manera positiva evitando el conflicto.

Tips Prácticos que Aplicamos en mi Familia:2016-10-01 10.54.53

  • Empatía: Hablar sigue siendo lo más importante en la relación con nuestro hijos. Describir situaciones conflictivas que pasan alrededor con otros niños o adultos y preguntarles como se sentirian si les pasara lo mismo los ayuda a desarrollar la empatía. Del mismo modo cuando algún compañerito se niega a compartir sus juguetes o jugar con ellos podemos hacerles ver que feo se siente.
  • Los Turnos: Los preescolares están aprendiendo a compartir, pero nunca debemos obligarlos a hacerlo, sus juguetes son de su propiedad. Si no respetamos esto no estamos tomando en cuenta sus sentimientos y probablemente lo hacemos de manera inconsciente para no quedar mal con los otros padres presentes. Es importante tener en cuenta que a esta edad aun no comprenden qué al prestar un juguete lo recuperarán, todavía la temporalidad es complicada para ellos y cree  que cuando prestan el juguete nunca más lo tendrán.  La alternativa es sugerir turnos de juego con los otros niños y contarles que es mucho más divertido compartir que jugar solo, estos turnos deben expresarse con temporalidad acorde a la edad del niño, por ejemplo: cada uno dará dos vueltas en el triciclo (y las contamos). Pero si el niño se rehúsa no hay que obligarlo, con el tiempo irá adquiriendo esta habilidad si repetimos la situación y lo respetamos.
  • Aceptar sus emociones: Es importante evitar frases del tipo “no pasa nada”, porque de esta forma estamos enseñándoles que cuando algo malo o feo pasa debemos negarlo y hacer como que todo está bien y emocionalmente esta actitud es desfavorable. La realidad es que el niño se golpeo y le duele, si lo reconocemos y lo aceptamos nuestro hijo va a sentirse comprendido y aceptado y esto lo ayudará a aceptar y comprender a los demás.
  • Negociación: Este comportamiento surgió espontáneamente en Máx. Cuando queria algun juguete se acercaba al niño que lo tenía y le ofrecía una opción para intercambiar. Fomentar esta habilidad los ayudará a evitar arrancar el juguete o golpear para obtenerlo. Por eso tener escondido en la bolsa o cartera algún autito o muñequito para intercambiar puede ser práctico.
  • Reconciliar: Cuando los niños se ponen violentos y se pegan entre ellos es importante separarlos, tratar de que se pidan perdón y hacerles ver que lo que pasó ya está solucionado y que pueden seguir jugando en lugar de separarlos y evitar que vuelvan a interactuar. Si los niños son de la misma edad debemos tratar de que resuelvan sus diferencias solos, si se ponen muy violentos o la diferencia de edad es mucha deberíamos intervenir.

3) Jugar a la Peleita: La mayoría de los papás desconocen que jugar a pelearse les otorga a los preescolares una experiencia de aprendizaje muy valiosa, es más, tanto animales como humanos usan la simulación de peleas para interactuar con sus pares. Aunque pudiera parecer peligroso, la pelea simulada es positiva ya que marca un nuevo estadio en el desarrollo del niño debido que esta acción requiere de autocontrol por un lado y de la habilidad de simular con gestos. Al mismo tiempo les permite aprender a seguir ciertas reglas como pueden ser dejar al otro ganar ocasionalmente, no usar demasiada fuerza, no lastimar al otro jugador y asegurarnos que todos los participantes se están divirtiendo. Al jugar a pelearse el niño aprende a controlar las reacciones agresivas y disminuyen, de esta forma, la frecuencia de los golpes.

Tips Prácticos que Aplicamos en mi Familia:

  • EL Juego en Familia: En nuestro hogar todos los sábados por la mañana hacemos guerras de almohadas o jugamos a la peleita en la cama, siempre poniendo límites antes de empezar.
  • El Juego con Amigos: Cuando vemos que nuestros hijos juegan a las peleas con sus pares no les decimos que dejen de hacerlo, pero si nos acercamos y ponemos algunas reglas, por ejemplo: evitar golpear en la cara o en los ojos, parar cuando el otro niño ya no quiera jugar, no utilizar objetos. Es importante también hablar con los padres del otro niño para explicarles nuestro punto de vista.

La Buena Noticia:

Según el mismo reporte cuando los niños alcanzan los 4 años de edad la tendencia a agredir físicamente a sus pares ya ha decrecido sustancialmente. Una de las razones por las cuales a esta edad  los niños pueden controlarse mejor y según los hallazgos de otro estudio es que la corteza frontal de un niño entre 4 y 5 años está mucho más desarrollada que a los 2 o 3 años. La corteza frontal es la encargada de controlar cómo reaccionamos ante emociones fuertes. Un niño de 4 años que sigue usando la agresión física de manera regular y persistente para conseguir lo que quiere o para controlar la frustración puede requerir ayuda profesional.

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este Blog. 

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Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

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Los niños y el invierno: Cómo prevenir accidentes y de qué manera incentivar la actividad física

Con la llegada del invierno suele disminuir el abanico de actividades físicas en los niños, pero también en esta época están expuestos a sufrir una fractura, lesión o caída. El jefe del Centro Médico y traumatólogo de Clínica Vespucio, Dr. Rodrigo Rivera, se refiere al ejercicio recomendable y cómo prevenir este tipo de accidentes.

Los niños a cierta edad se vuelven más inquietos y es habitual verlos “revolotear” por la casa y más aún en el colegio, donde pueden interactuar con más libertad frente a sus pares. Los cambios de temporada, eso si, son un factor que influye en la disminución de actividades y, por este motivo, el especialista de Clínica Vespucio, enfatiza en la importancia de promover cierto tipo de rutinas en los niños, a fin de evitar el sedentarismo en ellos.

Por otro lado, el profesional enfatiza en la importancia de que los padres puedan incentivar el autocuidado en sus hijos, ya que en esta época suelen aumentar los accidentes por el piso resbaladizo, lo que podría ocasionar una caída y con ello una lesión, fractura e incluso un traumatismo.

Prevención de resbalones y caídas

Para muchos podría parecer una tontera, pero los resbalones pueden tener serias consecuencias. El traumatólogo de Clínica Vespucio, explica que “una caída de este tipo es sumamente peligrosa, ya que el niño está expuesto a una fractura en alguna de sus extremidades o peor aún, a un traumatismo encéfalo craneano”. Este tipo de accidentes  son bastante comunes tanto en el hogar, como en el colegio y según el doctor Rivera, “el riesgo es mayor, si esto ocurre en escaleras”.

Por lo anterior, es importante que los padres recomienden a sus hijos ser más cuidadosos, especialmente cuando está lloviendo y para ello, es importante que tengan en cuenta lo siguiente:

  • Si están en el colegio, lo ideal es que circulen por lugares y pasillos con aserrín o que estén adaptado con alfombras u otro material anti resbalones.
  • Respecto del zapato, lo ideal es uno que sea blando y que se adhiera bien al piso, con el fin de reducir el riesgo de caídas y lesiones.
  • Se deben evitar las plataformas y tacos, ya que facilitan la posibilidad de sufrir una torcedura o esguince.
  • Sugiera que utilicen pasamanos en escaleras y rampas, ya que ayudan a proteger de caídas.

 

Ejercicios y actividades en invierno

Las bajas temperaturas y la llegada del invierno, son factores que influyen en que los niños bajen la intensidad de sus actividades. Para evitar que en este periodo se transforme en una etapa sedentaria, el doctor Rodrigo Rivera, de Clínica Vespucio,  explica que “los padres deben asegurarse de que sus hijos hagan suficiente ejercicio, por lo que es fundamental idear estrategias para vencer el sedentarismo en este periodo del año”.

¿cuál es la recomendación?

De acuerdo a lo anterior, el traumatólogo explica que “los niños mayores de dos años deben realizar a lo menos 60 minutos de ejercicio moderado a enérgico, en la medida de sus posibilidades. Lo recomendable es que lo realicen a diario o, casi todos los días de la semana”.

Para evitar que los niños se aburran en el encierro, los mismos padres o familiares pueden incentivar a los niños con actividades al interior de la casa, como baile entretenido, coreografías o incluso, ayudar en las tareas de la casa, que también implica esfuerzo y movimiento.

La práctica del ejercicio físico es un hábito saludable de gran importancia, ya que según el especialista, “mejora la coordinación motora favoreciendo el crecimiento de huesos y músculos”. De la misma manera, fortalece la adquisición de hábitos saludables y ayuda a que los niños se mantengan en un peso adecuado.

El traumatólogo, Rodrigo Rivera, entrega algunos consejos al respecto:

  • Se debe preparar el cuerpo antes de hacer ejercicios y para ellos, es importante realizar estiramientos, que ayudarán a los músculos y los tendones a responder de manera adecuada.
  • Es importante que los niños se mantengan hidratados si van a realizar ejercicio, ya que se pierde mucho líquido con la práctica del deporte.
  • El especialista también recomienda vigilar los cambios de temperatura y enfatiza en la importancia de abrigarlos después de cada actividad, pero no hacerlo en exceso durante el ejercicio.

 

 

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Los Peligros de Tener Demasiados Juguetes

En esta nueva entrada de mi Blog voy a contarles con base científica como el  tener demasiados juguetes limita la creatividad en los niños y les daré Tips Prácticos para comenzar una crianza MINIMALISTA que en el mediano plazo disminuirá las rabietas,  los berrinches y la frustración en vuestros hijos.

Como buena latinoamericana crecí afrontando muchas crisis económicas. Gracias a Dios nunca nos faltó alimento, techo o educación, pero por temporadas simplemente no había dinero para comprar juguetes. Algunas navidades los regalos fueron ropa o calcetines, no por mala voluntad de mis padres sino por priorizar necesidades.

Para tener algún juguete de los caros que deseara mucho tenía que esperar hasta mi cumpleaños y muchas veces llegaba la versión económica del juguete “de marca”. Así y todo crecí MUY feliz. Recuerdo que con las cacerolas y las bandejas de la cocina armaba la piscina de la Barbie (que no era Barbie) y con cajas de zapatos creaba closets y camas.

Quizás muchos de ustedes crecieron como yo. Creo que por eso destaco siempre que el trabajo principal en la crianza es la introspección de los adultos. Los padres debemos tratar de no proyectarnos en nuestros hijos, de evitar tratar de satisfacer las necesidades que nosotros tuvimos porque probablemente no sean las mismas necesidades de ellos. Nosotros crecimos con el discurso de que la abundancia era símbolo de éxito, estatus y plenitud, por eso no es raro que como padres creamos que debemos llenar a nuestros hijos de cosas para que ellos sean felices aún a costa de endeudarnos.P2 c

En este contexto, al nacer mi hijo mayor yo quería colmarlo de juguetes, que no le faltara nada. Todos los regalos que pudiera darle se los daba, hasta que me di cuenta que eso no lo hacía realmente  feliz. Noté que en el momento que le daba un juguete nuevo el estaba muy emocionado, jugaba 10 minutos pero al rato lo dejaba tirado o pedía otro regalo.

Definitivamente no era el tipo de felicidad que veo cuando jugamos a los pirata en el parque, era una especie de euforia y un deseo de poseer más y más que me parecia medio raro para un niño de casi dos años.

Por esto y al ver a mi marido iniciar su camino en el minimalismo me detuve para investigar un poco y en efecto, mientras más juguetes les damos a nuestros niños más limitamos el desarrollo de su creatividad, su capacidad de enfrentar las negativas y de resolver problemas. En este artículo voy a enfocarme en cómo la abundancia material atenta contra la creatividad.

Como se que muchas veces para hacerles entender a los abuelos nuestras ideas “alternativas” sobre la crianza de nuestros hijos necesitamos un respaldo científico voy a compartirles un estudio interesantísimo realizado por un investigador y una investigadora de origen Alemán, Strick y Shubert. En su investigación realizaron un experimento convenciendo al personal de una guardería de que se deshagan de todos los juguetes que había en el salón por 3 meses. Los maestros reportaron que aunque durante los primeros días los niños parecían aburridos y confundidos, al final del tercer mes estos pequeñitos pasaban el tiempo inventando juegos descabellados usando su imaginación y los elementos que estaban en el aula. Así mismo el nivel de concentración aumento y se comunicaban de una forma más efectiva. Los investigadores concluyeron que poseer demasiados juguetes impide a los niños desarrollar su creatividad.

Cuando se tienen demasiados juguetes las criaturas muchas veces se limitan a verlos solo como lo que aparentan en la superficie: un palo de mini golf es solo eso y para jugar necesito las pelotas, mientras que cuando los juguetes escasean se dan la libertad de usar los que tienen de diversas maneras: un palo de mini golf puede ser una espada o un bastón o una varita mágica. El niño se llena de experiencias nuevas y empuja su imaginación para divertirse. Lo que antes fueron 10 minutos de jugar al golf puede transformarse en una hora de juego imaginativo.

Tips Prácticos que aplicamos en mi casa para facilitar experiencias creativas en preescolares:

  • En el juguetero siempre tenemos a la mano: cierres, telas, sogas, cajas vacías, envases de plástico (vacíos y lavados), pedazos de juguetes rotos. Con los pedazos de tela hacemos capas de superhéroes y con  platos de cartón antifaces.
  • Para no tirar los juguetes que ya tienen nuestros hijos los rotamos entre semanas. Escondemos en el closet dos bolsas con juguetes y se los p2-b.jpgvamos cambiando, también intercambiamos con amigos.
  • Cuando alguno de los niños celebra su cumpleaños dejamos que reciba solo un par de regalos (generalmente de familiares cercanos) y sugerimos a los invitados colaborar con dinero en una alcancía que dejamos a la vista en la fiesta y utilizamos ese dinero para una cuenta de ahorros de los niños o para colaborar con ONGs. De esta forma también estamos practicando la empatía,  la solidaridad y le ahorramos al mundo un poco de plástico.
  • Cuando mis hijos reciben varios juguetes de regalo solo les dejo uno y los demás los guardo y se los voy “dosificando” a lo largo del año, al ser pequeños ellos no se dan cuenta.
  • Para el día del niño u otros días festivos regalamos “experiencias” en lugar de juguetes. De esta manera evitamos que asocien todos estos festejos con regalos materiales.
  • A sus amigos tratamos de regalarles libros, plastilinas, pinturas o algún juego didáctico.
  • Cuando salimos a caminar o en carriola siempre les doy un palo pequeño y suave,  algunas hojas o flores que recojo en el camino y ellos se inventan sus juegos.
  • Cuando salimos a hacer actividades al aire libre no llevamos juguetes (idea de papá). Hemos notado que de lo contrario los niños tienden a aislarse, no interactúan con sus pares de la misma forma o se genera un conflicto por poseer el juguete en cuestión.

En este enlace (en inglés) se analizan diferentes estudios científicos sobre esta temática.

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“La inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”- Jean Piaget

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

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FENG SHUI Y NIÑOS

Los espacios de los niños son un desafío para el Feng Shui ya que además de ajustarlo a la edad, tienen que cumplir dos funciones contrapuestas: dormir y jugar. Dentro de este marco se encuentra el ambiente en el cual se desarrollan y aquí entra naturalmente, el Feng Shui.

feng Shui y niñosLos niños tienen muchísima energía que irán desplegando a medida que interactúen con el medio, aprendiendo cada día nuevas habilidades y conocimientos, un espacio que los anime a explorar, a aprender de los errores, a confiar en sí mismos, que los estimule a ser creativos, curiosos, sociables, alegres y afectuosos es lo que buscamos con esta sabiduría. El orden y la higiene de su hábitat son aspectos importantes por varios motivos: potencia la seguridad del lugar, ayudan desarrollar hábitos saludables, permiten organizar los pensamientos y establecer roles familiares claros. Para lo cual, por momentos tendrán que desordenar y  ensuciar. Por eso, en una casa con niños hay que encontrar un equilibrio permanente entre las libertades y los limites

La luz natural es esencial, lo mismo que el contacto con la naturaleza ideal cultivar en macetas, realizar un terrario o tener una mascota. lo que los conectara con la naturaleza.Dentro del hogar, el Qi que asimilamos a diario condiciona nuestras emociones, salud, bienestar y también a tus hijos. Te damos tips para que la decoración y disposición de tu casa ayuden a potenciar lo mejor de esta etapa vital maravillosa: la infancia.

  • Es fundamental para el flujo o circulación de la energía Qi, no sobrecargar los dormitorios con juguetes, colores brillantes, figuras de acción o imágenes de mucha actividad, pues ayudará a los niños a mantenerse despiertos y activos, los que podrían dificultarles el relajo yel dormir.
  • Generar en lo posible zonas destinadas al estímulo que se asocia a la energía Yang con juguetes y elementos que inviten a la actividad y por otro lado cuidar la zona de dormir y descanso que se asocia a una energía Yin.
  • Trabajar en renovar constantemente los objetos decorativos y juguetes de esta manera evitamos el  estancamiento del QI y acumulación de elementos que ya no aporten el desarrollo e intereses de nuestros niños,

sacando los que ya no usan, del mismo modo, el Feng-Shui recomienda que la habitación crezca en la misma medida que lo hace el niño, reciclando juguetes e imágenes que ya cumplieron su ciclo.

  • En cuanto a la materialidad de los objetos e imágenes que contiene, se recomienda el empleo de materiales seguros, sanos y naturales, además recomendables son los llamados atrapa sueño y los móviles coloridos (una linda excusa para realizarlos en familia) son aportes de energía positiva.
  • Importante es una buena ventilación diaria de la habitación que limpiara y renovara la energía asegurando un espacio limpio y sano.
  • En estos espacios a diferencia que la de los adultos es muy recomendable la presencia de fotos de familia cerca de la cama, que puedan transmitirles amor y seguridad. Así mismo es esencial que se sientan inmersos en un ambiente positivo, con elementos que favorezcan la autoestima, la confianza, la protección y la serenidad.

En general, podemos utilizar toda la gama de colores con una intensidad más baja que en los adultos, dependiendo de las cualidades que nos interese potenciar en nuestras asesorías recomendamos colores neutros dando importancia al color en los accesorios dejando los colores más lúdicos a la decoración. En cuanto a los juguetes lo más recomendable es guardarlos un rato antes de acostar al niño, ya que, ellos necesitan sentir tranquilidad, tipo osito de peluche.

El uso de aromaterapia apoya muy bien en crear un ambiente ideal para los niños, aromas como la lavanda, naranja, mandarina y manzanilla, entre otros. Aportan para su tranquilidad, relajo o estímulo, dependiendo de lo que se quiera lograr.

Como conclusión, debemos escuchar nuestra intuición en conjunto con el sentido común, lo que nos conectará desde el amor a crear el ambiente más sano para nuestros niños.

Si quieres saber más de este tema contáctanos

La Botica de Confucio

Espacios Conscientes

Asesoría laboral y Hogar

www.laboticadeconfucio.cl

+56965884342  +56995474704

Erika Cassanello y Ana Paulina Farìas

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Me cuido porque me quiero

Cada día me llegan más niños más pequeños con problemas alimenticios y temor a engordar. Hace poco vi a una niña de 9 años recién cumplidos que sabía más tips para bajar de peso que yo. En sus juegos los personajes salían a correr después de comer y tomaban té para ir al baño. Terrible.

Me pregunté porqué niños de esa edad pueden tener ese tipo de preocupaciones y conocimientos. Sin duda los medios de comunicación y los actuales estándares de belleza influyen. Pero creo que más importante que eso, es nuestro ejemplo y los mensajes que les transmitimos de manera directa (cuando hablamos con ellos) e indirecta (cuando hablamos con otras personas o hacemos comentarios en relación a nosotros mismos). Si contamos calorías delante de ellos, no esperemos que ellos no lo hagan. Si nos miramos en el espejo y nos tocamos la guata, no esperamos que ellos no lo hagan.

No se trata de dejarlos comer lo que quieran y cuánto quieran. Los niños necesitan límites y aprender a comer sano. Lo importante es cómo lo hacemos y el mensaje que les entregamos. Comer sano no es sinónimo de no engordar. Comer sano significa nutrir y cuidar nuestro cuerpo. Independiente del peso que uno tenga.

Enséñales que mucha azúcar, sal y grasa le hacen mal al cuerpo. Que el cuerpo necesita vitaminas y minerales para crecer, estar bien y combatir enfermedades. Enséñales que comer sano es cuidar nuestro cuerpo. Que comer sano es amar nuestro cuerpo.

Evita comentarios del tipo “no comas eso que engorda” o “vas a engordar si sigues comiendo eso”. Cámbialos por “eso tienen mucha azúcar, trata de no comer mucho que le hace mal a tu cuerpo” “sé que quieres una galleta, pero no has comido fruta en todo el día, alimenta tu cuerpo”. Si te preguntan porqué compras productos light, no digas “porque no engordan”, diles “porque tienen menos grasa y mucha grasa le hace mal al cuerpo”.

Lo mismo para el deporte. Evita comentarios del tipo “voy a salir a correr para quemar el pedazo de torta que me comí ayer” o “voy al gimnasio para no engordar”. Di “voy a salir a correr porque me gusta” “voy a salir a correr porque le hace bien a mi cuerpo”. Enséñales que hacer deporte es entretenido y le hace bien a nuestro cuerpo, especialmente a nuestro corazón. 

Si ya le has enseñado a tu hijo a comer sano y hacer deporte “porque hace bien”, agrégale el factor “porque me quiero”. Aunque no lo creas esto marca una diferencia importante. Instala el concepto de autocuidado y le agrega un valor afectivo especial. 

Incluso te ayudará a fomentar una buena alimentación. A mis hijas les cuesta comer sano. De colación, siempre prefieren comer cereales que fruta. Pero cuando les pregunto “¿Amas tu cuerpo?” y me responden que sí, les digo “entonces come fruta que le hace bien”. Cuando hago esto, aceptan comer fruta.  

El concepto “me cuido porque me quiero” permite además enseñarles a los niños a cuidarse de otras cosas nocivas. Como por ejemplo no permitir ser mal tratados o que les hagan o digan cosas que no les gustan. Este es aprendizaje es esencial para evitar bullying y abuso sexual.

Así que ya sabes. El mensaje es “me cuido porque me quiero”.

Andrea Cardemil Ricke

Mamá de 3

Psicóloga Infanto Juvenil

Magíster en Psicoterapia Integrativa

Diplomado en Terapia de Juego

Diplomado en Manejo Interdisciplinario de las Dificultades del Escolar

Autora del libro “Apego Seguro: Cómo relacionarte con tu hijo a partir de los 2 años”“Separarse con niños pequeños: cómo seguir nutriendo tras la ruptuta” de Ediciones B.

 

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Viajar con niños

Este verano embarazada ha sido más necesario llenarse de practicismo e intentar así tener unas vacaciones descansadas…

Les dejo acá todas las soluciones que fui encontrando y que me han dado resultado (y a hijos y marido también!)

  1. Nunca jamás nunca olvidar algo para que los niños coman en el viaje, fruta y pan fresco, agua, galletas y leche en cajita.
  2. Bajo ningún punto de vista olvidar toallas húmedas y ropa de cambio (uno no sabe cuándo podrían aparecer vómitos!)
  3. Este verano hemos tratado luego de reiteradas insistencias de mi parte de dejar el auto cargado antes de que yo logré salir de la casa. Nada de salir juntos como si fuéramos a la plaza, si nos vamos de vacaciones es imposible que cruce mi puerta una sola vez, y como ya lo tenemos confirmado, hemos intentado cargar el auto en la medida que voy armando los últimos detalles, así unos hacen caber las cosas en el auto y yo pienso y pienso en los detalles en paz!
  4. A propósito de eso mismo, cuando llego al auto y los niños ya están semi sentados y han pasado un momento interesante viendo ordenar la maleta del auto, yo llego con lo más frágil para recién ahí buscar dónde ubicarlo…
  5. No olvidar una bolsa con juguetes. Tres juguetes cada niño es más que suficiente, siempre que el tamaño de los mismos sea acorde al viaje.
  6. Una vez comenzado el viaje no estresarse si se duermen antes de la noche, los niños ya tienen regulado el sueño y cada vez que esté oscuro comenzarán a tener sueño aunque hayan dormido un par de horas en el auto.
  7. Semanas antes al viaje y durante el mismo les explico que estando más tiempo en casa deben ayudar en el orden de la misma, para lo cual por cada cosa bien hecha les retribuyo con algunas monedas; las que estando en el lugar de las vacaciones las pueden usar a su antojo así cada vez que vemos un kiosco de churros, un heladero, manisero, feria de artesanía, etc… podrán gastar su plata y organizar sus finanzas, así no están constantemente pidiéndome comprarles algo sin valorar la plata, ahora la gastan en algo que realmente quieren, y al mismo tiempo ayudan en casa con sentido.
  8. Dejo siempre armado un bolso playero o de excursión, (dependiendo del lugar donde se vaya), ubicado en la puerta de salida de la casa de verano, para evitar entrar más arena o bichos a casa.
  9. Luego de la playa entro a los chicos en brazo directo a la tina, y es ahí mismo donde saco trajes de baño, chalas, y demases, lavo ropa y cuerpos todo a la vez para no ensuciar ni perder tiempo (se oscurece tan tarde en verano que después queda corta la noche para los adultos, por eso les recomiendo optimizar el día para cosas infantiles y no dejarlas para la hora de los grandes…)
  10. Si el viaje fuera en avión, intento siempre ir con los niños uno a cada lado mío, llevar comida en la cartera, chicles para los aterrizajes, ropa de muda y bolsa de mareos… y si es en auto, idealmente sentarlos separados por un apoyabrazo entremedio o un adulto o bulto que haga de divisor….
  11. Si vamos a salir del país, todos todos todos los documentos de policía van juntos en una carpeta, revisada antes de salir de casa, así no se aumenta el estrés de viajar con niños por culpa de un papel faltante.
  12. Gorros gorros gorros por todos lados, se camina mucho cuando se va de vacaciones por lo que a falta de técnicas para ponerle crema protectora contra el sol a los niños, una rápida solución siempre es y será el sombrero.
  13. Si se va a la playa o piscina, para tranquilidad de los padres, recomiendo siempre llevar zapatillas para el agua, nada peor que cortes en el pie por caminar en las rocas o caídas en el borde de la piscina.
  14. Lo mismo con el repelente de mosquitos, uno como papá duerme mejor y al día siguiente no tenemos que ver tremendas picadas en la piel de los cachorrines…
  15. Aprovechemos el tiempo de vacaciones para salir a comprar con los hijos y que vean cómo llegan los alimentos a casa, y que intenten probar todo lo que llega a la mesa, es una buena oportunidad para enseñarles a comer de todo, aprovechemos que además andan con más hambre!
  16. No olvidar la lectura, formemos el hábito de leer en los niños y el placer por detenernos un tiempo a reposar en vacaciones leyendo, es nuestro tiempo de descanso.
  17. Meses a lo largo del año me paso repitiéndoles mi número de teléfono para que, al momento de veranear, al menos ese dato lo tengan incorporado y si se pierden ya saben cómo ubicarme.
  18. Si vas en auto, no olvidar la nueva reglamentación para el traslado de niños en el auto. Niños hasta 12 años sentados en la parte posterior del auto. Niños hasta 9 años deben ir sentados en silla para niños siempre y cuando el menor mida menos de 135 cm. y pese más de 33 kg.
  19. Por último, un detalle pero que ha contribuido bastante es utilizar platos y vasos de plástico para los niños, los venden por todos lados, y no valen nada. Así se evitarán más que platos rotos. Y tratemos de cocinar bien una vez al día, no nos estresemos con la calidad o cantidad de comida que ingieren a costa de nuestro descanso, una buena ensalada, un rico pan integral con jamón cocido o un huevo duro, y un yoghurt con fruta será más que suficiente para la cena. Frugal es la clave para el verano y una mamá feliz.

¡Que sigan descansando de estos lindos días!

Claudia Pastene Gorigoitía

Mamá de dos hijos y otro en camino.

Psicopedagoga, Profesora Básica y Terapeuta Floral

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