DARSE PERMISO

Te ha pasado que algunas veces sientes deseos de hacer o no hacer algo, decir o no decir ciertas cosas y no sigues el deseo de tu corazón?

Quizás por miedo a generar algún conflicto, crear cambios en la rutina, sentir que no complaces a otros, o quizás pienses; y para que hacerlo…da igual, y el desgano consigue su objetivo, y así vas dejándote de lado, postergando tu amor propio, dejando tu validación en el olvido y de pronto, te sientes atrapada y no sabes por donde manifestar la voz de tu alma.

He visto últimamente, como las mujeres se desplazan a sí mismas, estando disponibles para otros, pero no para ellas, he escuchado a mujeres que se han acostumbrado a ser quien cubre las necesidades del resto de su clan, y las propias quedan en el olvido, y muchas veces ni siquiera es que las dejen la lado, sino que se desconectaron tanto de su brillo, que ya no pueden reconocer cuáles son sus propias necesidades y deseos.

Es por esto, que hoy te invito a seguir estos pasos:

  • Detente un momento en tu rutina
  • Date permiso para sentir tus necesidades y deseos
  • Escríbelo, para anclarlo a tu realidad
  • Coméntalo con alguna amiga o familiar
  • Busca como cubrir esa necesidad y/o deseo*

Agradece el espacio que te has regalado

*puedes buscar en tu interior, en una caminata en la naturaleza, una plaza, parque, playa, libros, quizás una película que te deje una enseñanza, tiempo con amigas, en algún circulo de mujeres, en internet, quizás una terapia, un taller o curso de tu agrado, o quizás solo es tiempo a solas contigo en descanso sagrado.

Aun puedes retomar tu conexión con esa dimensión olvidada o dormida de ti, aun puedes restaurar tu capacidad de brillar y sentir como la magia de la vida pasa a través de ti.

Recuerda que eres una mujer maravillosa, que tienes un poder infinito que habita dentro de ti y que puedes lograr lo que deseas transformar en tu vida, si te dispones a buscarlo y por sobre todo a darte el espacio y permitirte florecer.

A mí también me pasa, mi vida también va rápido, tengo dos hijas que requieren mucha energía y tiempo de calidad de mi parte, como también mi compañero, mi casa, el trabajo, mi gatita y mis plantas, e intento ir moderando los tiempos que otorgo a todo para permitirme espacios personales que me nutran y me hagan vibrar recordándome mi esencia.

Ayer fui a la clase mensual de un curso que estoy tomando, iba apurada como muchas veces, para poder almorzar con las niñas, y antes de llegar a la clase, tenía tanto deseo de tomar un café delicioso que ya sentía su aroma, y en el camino me dije, me voy a permitir llegar unos minutos tarde e iré por mi café, entonces, me detuve en una cafetería muy linda que quedaba antes de llegar, me bajé del auto con tranquilidad, miré la hora, ya iba tarde, pero disfruté ese momento y fui por mi deseado café, ahh que rico estaba, finalmente llegue media hora tarde, y no pasó nada! absolutamente nada! y complací mi deseo, me di permiso y ese detalle, por pequeño que sea, nos hace inmensamente felices y alimenta nuestra validación personal, de ser dueñas de nuestra vida y nuestro tiempo.

Así que ya sabes, tú también puedes hacerlo, no pienses que un café es un capricho, es más bien una excusa maravillosa para detenernos y darnos un momento para nosotras!

 

Irina Duran MartinezIrina Duran Martínez Psicóloga de Mujeres

www.irinaduran.com

Instagram: @irinaduranm

Facebook: Irinaduran2.0

Viña del Mar

 

Read more

Hola Angustia, Chao Angustia

En este período del año, es muy común que nos acompañe, la Angustia, el comienzo del Colegio, la Universidad, los desafíos laborales, las rutinas del año, el fin del verano y el término de los períodos de descanso, todo comienza junto y requiere que nos adaptemos de manera rápida a estas nuevas situaciones que requieren de mayor rigor, disciplina y rutina.

¿Qué experimentamos cuando estamos Angustiados?

Experimentamos una sensación difusa de malestar físico, que provoca incomodidad, dolor de estómago, dolor de cabeza, mareos, dificultad para conciliar el sueño, opresión en el pecho, sensación de falta de aire, entre otros. Además a ésto se le suman pensamientos de duda respecto de quienes somos y de nuestras capacidades.  Nos creamos películas propias de si seremos aceptados o no por nuestros pares, de cuán inteligente seré, de cuán atractivo soy y de todo aquello que me imagino al enfrentar un nuevo escenario que no conozco bien y en el cual quiero o debo estar de la mejor forma posible.

La angustia es una emoción y como tal, algo puramente subjetivo, que se manifiesta con síntomas físicos observables en algunos casos. La Angustia la percibe quien la siente y, como sucede en el interior de uno, permanece oculta a los otros. Por eso se experimenta en soledad, en una soledad cruda y desamparada. Se trata de la soledad en la que me enfrento a asuntos que solamente me conciernen a mí mismo, a lo más privado, íntimo y propio de mí.

Grandes filósofos y pensadores han descrito la importancia de este sentimiento diferenciándolo del miedo y la desesperación. Desde mi punto de vista la angustia es un sentimiento que nos puede paralizar o, que abre posibilidades, si somos capaces de detenernos a reflexionar y encontrar un camino. Yo recomiendo que en estados de angustia uno se tome el tiempo para tomar un café con otro, para mi esta expresión del café, permite tener la oportunidad de ser ayudados a encontrar respuestas, a analizar, a entender, a hacernos preguntas, a compartir experiencias, a entender que no estoy sola, a sentirme querido, acompañado, contenido y seguro, a ser escuchado y a poder expresar lo que por lo general no comunico.

Cuándo uno conversa se siente como se libera esa energía angustiante y se va cambiando por otras que me hacen sentir mejor y mas seguro.

  • Si notas angustia en tus niños acompáñalos, abrázalos, que sientan tu apoyo, dale el espacio para que te cuente que le pasa. Que dibuje, que juegue, léele un cuento, toma un té de Melissa conversado con ellos, de esa forma los niños podrán elaborar y hacer que la angustia disminuya o desaparezca. Dales contexto y tiempo para adaptarse.
  • Si notas cierto grado de angustia en ti mismo, tómate un café con alguien.
  • Si alguien te comenta que esta angustiado, tómate tu tiempo e invítalo un café.

 

florencia_vargasFlorencia Vargas Schmauk

Conoce más de Florencia AQUI

Psicóloga U Andes

 

 

 

Read more

La Seguridad Ciudadana y nuestro estilo de convivencia

Basta leer hoy la prensa para reconocer que uno de los temas que preocupa hoy a los ciudadanos es sin duda el tema de la seguridad. En  primer lugar y como todos sabemos, las leyes actuales son muy protectoras con los derechos de los delincuentes y es muy difícil mantener en la cárcel o incluso detener a  alguien que haya delinquido. Este hecho indudablemente no contribuye a mantener la seguridad y en general aumenta la percepción de temor de la ciudadanía.

Un segundo  factor que  complica la mantención de la adecuada seguridad ciudadana, es la cantidad de personal con que cuenta la policía actualmente para atender las necesidades de la población dadas sus cada vez más numerosas demandas.   En efecto, las fuerzas policiales,  de cuyo desempeño y dedicación y profesionalismo indudablemente estamos muy orgullosos,   en ocasiones no son suficientes en número  para atender las necesidades de los vecinos por lo que  muchas veces no logran satisfacer  de manera eficiente y oportuna todos sus requerimientos.

Un último factor que no contribuye a la seguridad ciudadana,  es el modo de vida y de convivencia propio de las grandes urbes y que empieza a instalarse con rapidez en nuestros barrios.  Ese modo de vida se caracteriza por el escaso tiempo para compartir, por las grandes distancias entre el trabajo y el hogar y por la necesidad de que ambos padres  deban trabajar en forma remunerada y lejos de sus hogares. Hoy día existen  también muchos hogares unipersonales ya sea porque son jóvenes independientes o bien adultos mayores que han sido gradualmente abandonados por sus familias y no tienen a  quien recurrir.   Una de las  consecuencias de estos estilos de vida es que  la convivencia entre los vecinos del  barrio se ve claramente deteriorada  ya que tienden  a aislarse unos de otros e incluso a veces ni siquiera se conocen  y apenas se saludan. Este factor se constituye en una oportunidad para que los delincuentes siempre atentos a delinquir, se vean atraídos a los barrios y busquen hacer de las suyas con mayor libertad en casas o departamentos desocupados  ya que los residentes al no compartir  hábitos o rutinas, no notan nada raro en los hogares vecinos.

De los tres factores mencionados,  donde tenemos más posibilidades de intervenir es sobre el tercero. Más allá de todas las consecuencias positivas de convivir con nuestros vecinos haciendo nuestras vidas y la de nuestros hijos más agradables y de habitar nuestros barrios de manera más humana, es indudable que hay una necesidad práctica de conocernos. Si sabemos quiénes son los que viven al lado,  podremos compartir no sólo una taza de café y prestarnos otra azúcar, también podremos actuar alertándonos mutuamente. En eso también contamos con la ayuda de Carabineros y su Plan cuadrante, de la PDI y del Departamento Municipal de  Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de la comuna.  Planes de apoyo vecinal, contar con los teléfonos de las instituciones mencionadas, postular a proyectos comunales de protección y  alarmas comunitarias,  son algunas de las estrategias que podemos implementar a través de nuestras organizaciones vecinales.

Las invito a organizarse aprovechando la gran capacidad natural que tenemos las mujeres para tejer redes a nuestro alrededor.  Una comunidad organizada   no sólo genera una sana y grata convivencia sino que  además disminuye en una medida importante los riesgos actuales  de  la delincuencia.

Read more