MALA MADRE: 5 TIPS PARA DEJAR LA CULPA Y SER UNA MAMÁ FELIZ

Uno de los grandes desafíos que muchas mamás afrontamos es el de dejar de sentirnos culpables: culpables cuando la paciencia se acababa y gritamos, culpables si nos tomamos un ratito para nosotras y los dejamos llorando con el papa o la niñera, culpables cuando gastamos dinero en nosotras, culpables si estamos cansadas y no tenemos ganas de jugar, culpables de no dedicarle el mismo tiempo al marido que antes,  culpables si la libido está baja, culpables de no tener la energía o el tiempo para ir al gimnasio, culpables de comer lo que sea cuando sea, culpables por estar leyendo este artículo en lugar de lavar los platos. Culpables,  culpables,  culpables.

Mucha de esa culpa podria nacer de la continua necesidad de sentirnos “perfectas” o de creer que la sociedad pretende que seamos súper mamás. La realidad es que ninguna mamá es perfecta y nadie debería esperar que lo fuera.

Pareciera que al convertimos en madre debieramos abandonar nuestra condición humana para pasar a ser “superheroínas”, robots o diosas mitológicas cuando en realidad seguimos siendo seres humanos: nuestro cuerpo resiente el agotamiento, tenemos hambre, necesitamos socializar con amigas, necesitamos también que alguien nos consienta a nosotras para variar,  nos enfermamos, tenemos días malos y esta culpa absurda auto impuesta o muchas veces demandada por el entorno social o la pareja nos hace sentir frustradas e insatisfechas.

La culpa es un sentimiento generalmente improductivo que no suma ni cambia nada y que suele ser bastante negativo para tu autoestima. En lo personal semanalmente paso 6 horas sin hijos, mientras que las otras 168 horas estoy con ellos y aun así me siento culpable si salgo con mis amigas y llego 15 minutos más tarde de lo esperado a casa, eso definitivamente no es saludable.

La buena noticia es que con práctica y toma de consciencia puedes dejar atrás estos sentimientos negativos y así sentirte más plena y feliz. Practica estos 5 tips a diario para deshacerte de esa culpa materna innecesaria:

1) TOMAR CONCIENCIA Y ANALIZAR LAS ACCIONES QUE NOS GENERAN CULPA:

Cuando te sientas culpable por algo, respira profundo, siéntate un minuto y analiza la situación. Puedes hacerte preguntas como: ¿Cuáles son los motivos que me hacen sentir así?, ¿Por qué elijo sentirme culpable en lugar de otros sentimientos? Quizás es más fácil sentirte culpable qué sentirte enojada o asustada. O tal vez no queremos que nuestro entorno piense que no somos perfectas.

Es fundamental ser honesta con nuestros hijos (y con la pareja) y decirles lo que sentimos “voy a salir un rato porque al igual que tu yo también tengo ganas de estar con mis amigas y eso no significa que te ame menos”. Si no lo hacemos nuestros niños crecerán creyendo que nuestras necesidades no existen y por ende no cuentan, sus expectativas implicarán una postergación de nuestro yo mujer, yo amiga, yo esposa que durará décadas.

2) DEJA QUE LOS SENTIMIENTOS TÓXICOS SE VAYAN:

Ya sea por medio de un diario, charlando con tus amigas, en terapia o en algún grupo de mamás en WhatsApp o Facebook debes hablar de lo que te hace sentir culpable y los por qué. No reprimas esos sentimientos que te intoxican, sacalos y compártelo. Liberate. Puede que  alguien de afuera te pueda dar su punto de vista o simplemente un abrazo y consuelo. La Empatía entre mamás ayuda muchísimo a superar la culpa y no sentirnos que estamos perdiendo la razón.

3) NO TE COMPARES:

Lo que Facebook te muestra muchas veces está lejos de la realidad. Compararse con otras mamás es improductivo porque no somos ellas y porque sus hijos y los nuestros no son iguales tampoco. Quizás la otra mamá tiene ayuda en casa, quizás sus hijos van a la guardería 8 horas por día y por eso tiene tiempo de hacerse las uñas, tal vez su bebé duerme de corrido toda la noche y por eso su piel se ve tan tensa, o puede que aunque la foto de Instagram de la ensalada le quedó hermosa nadie se la comió. En lugar de compararte agradece lo mucho que tienes, agradece por todas tus bendiciones, cuentalas, dilas en voz alta, piensa en ellas, reza o medita antes de ir a la cama (salud, techo,  pareja,  familia cerca,  trabajo,  estabilidad económica, agua, comida, etc.)

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4)  CREA TUS MANTRAS ANTI- CULPA Y REPITELOS VARIAS VECES AL DIA:

Las afirmaciones positivas nos ayudan a dejar sentimientos negativos atrás y son un disparo para nuestra autoestima. Repetirlas continuamente reprograma nuestro cerebro ya que, como dicen, somos lo que pensamos. Les comparto mis mantras anti culpa, pero cada una puede crear los  propios.

Soy un ser humano con necesidades afectivas,  biológicas y psicosociales. Soy mamá pero también soy mujer. Invierto la mayor parte de mi día en el bienestar de mi familia y necesito un tiempo a solas. Merezco ser amada. No soy perfecta y tampoco lo son mis hijos ni mi marido. Mi estabilidad emocional no es negociable. Los platos y la ropa pueden esperar. Hoy no pude comer saludable pero mañana será otro día. Mi cuerpo ha pasado por dos embarazos y necesita tiempo y mimos. Soy una buena mamá. Soy una buena persona. Mis imperfecciones me hacen única.

5) PRIORIZA EL TIEMPO A SOLAS:

Necesitamos imperiosamente salirnos por un rato del “modo mamá”, qué en mi caso me persigue hasta en mis sueños. Por eso es muy importante tomarnos un tiempo a solas, aunque sea un par de horas a la semana. No hay mejor dinero invertido que el gastado en sentirte relajada y en paz. Puedes contratar una niñera o quizás organizarte con el papá.

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¿En que te gastarás ese dinero?, ¿Más ropa o más juguetes? Tus hijos necesitan una mamá pacífica y para eso es indispensable estar un tiempo sola, sin llantos y sin “quiero, quiero”, aunque más no sea dando vueltas a la manzana o yendo al súper. Si no puedes pagar una niñera o el papá trabaja o no está presente puedes organizarte con algunas amigas y hacer un “círculo de mamas” en el que puedan rotarse (mientras unas salen las otras cuidan a los niños).

Recuerda que hacer lo mejor no es sinónimo de hacerlo “perfecto”, no seas tan dura contigo misma.

Finalizo esta entrada preguntándote: ¿Qué situaciones te hacen sentir culpable? Puedes descargarte en los comentarios…

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este Blog. 

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Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

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4 TIPS ANTI BERRINCHE: LOS TERRIBLES 2

Máx quería jugar con su autito azul, entonces lo busqué en la caja y se lo di. De repente: llantos, gritos, manos por todos lados. No entendía qué pasaba, si le había picado un bicho, si se había cortado o que era tan grave. Cuando pude lograr que se calmara un poco y le pregunte que le pasaba, entre sollozos me dijo: “Yo no quería este azul, quería el otro azul”. ¿Algun@ se siente identificad@?

Lo que para mi era una tontería que se solucionaba en un segundo dándole el otro autito, para él era algo muy grave, algo que le provocaba angustia real. No estaba haciendo una escena dramática, realmente quería su auto azul. Aprender a controlar las emociones es uno de los desafíos más grandes que afrontan los preescolares, de hecho yo aún estoy tratando de controlar las mías a mitad de mi tercera década.

La buena noticia es que podemos prevenir muchas situaciones explosivas que desencadenan las rabietas mediante estos 4 Tips que compartiré a continuación. También puedes encontrar otras recomendaciones en mi anterior artículo que ha sido un éxito en LATAM y España.

1-LAS DOS OPCIONES:

“¿Puedo comer otro dulce?”,  “¿Puedo jugar con el cuchillo?”,  “¿Puedo cortarme el pelo?”, “¿Puedo pintar la mesa con tu esmalte de uña?” NO, No, NO. No se si a tod@s les pasará, pero da la casualidad de que el 80% de las cosas que mis hijos quieren hacer implican peligro de muerte, destrucción de propiedad o intoxicación. Pero los niños pequeños se frustran cuando continuamente les decimos que NO. Por eso, si en lugar de simples negativas damos una opción (máximo dos porque sino se abruman) los pequeños van a sentir que pueden elegir y que no estamos imponiéndonos todo el tiempo, sentirán la libertad y potestad de tener voz y voto. Porque como siempre digo hay que ponerse en el lugar del niño, ¿Cómo te sentirías si alguien se negara todo el tiempo a dejarte hacer todo lo que quieres y no comprendieras el por qué?
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EJEMPLOS:

“No hay chocolate, pero podemos hacer licuado de fresas y plátano juntos”.

“No quiero que saltes en la cama, pero podemos jugar carreritas afuera”.

“No puedes cortarle el pelo a tu hermana, pero podemos contárselo a aquella muñeca que está muy viejita y le hace falta”.

2-ANTICIPACIÓN:

Si tus hijos están haciendo algo entretenido o que les gusta mucho y de golpe les dices “nos vamos ahora”, muy probablemente haya llantos, pataletas o gritos. Esto es normal en niños pequeños que aún están aprendiendo a controlar sus emociones. La estrategia es ir anticipando el fin de una actividad de manera que cuando se termine el peque ya ha asimilado la idea. Darles una anticipación en minutos y horas probablemente no funcione porque los niños aún no tienen esa noción del tiempo. También es muy importante establecer rutinas.

EJEMPLOS:

“Vamos a contar 10 vueltas y luego es el turno de tu amigo en el carrusel”.

“Aprovecha a jugar un poco más porque cuando termine mi café nos vamos a casa”.

“Cuando termine este episodio apagamos la tele”.

3- HAZLOS PARTE DE TUS ACTIVIDADES AUNQUE EL PROCESO SEA MÁS LENTO:

A veces me pasa que tengo que lavar trastes o cocinar (porque sino no comemos) y justamente en esos momentos mis hijos dejan mágicamente de jugar y solicitan mi presencia, entonces tengo dos opciones: puedo enojarme, gritar y reclamarles que nunca me dejan hacer nada o puedo hacerlos parte de la actividad.

EJEMPLOS:

  • A mi hija pequeña la siento con los trastes en el lavamanos, le doy una esponja y mientras yo lavo ella disfruta el agua.
  • A mi hijo mayor le acerco su banquito a la mesa y él me ayuda lavando las verduras y condimentado o cortando vegetales con mi asistencia.

Ciertamente las tareas llevan más tiempo, pero ahorrarme toda esa energía negativa y el estrés del conflicto vale la pena.

4- NOMBRA SUS SENTIMIENTOS:

Reconocer sus sentimientos y hacerles ver que entendemos su frustración es clave. Cuando el niño empieza a sollozar o a elevar el tono de voz o quizás tira un objeto, si le decimos que no exagere, que ya se calle o que deje de quejarse por todo, seguramente  la situación va a exacerbar y terminará en berrinche. Por el contrario, si cuando percibimos el origen de una explosión emocional reconocemos y nombramos la situación de fondo que pudiera estar causándola nuestro pequeño se sentirá comprendido  y quizás pueda calmarse y resolverla.2017-01-29 11.29.38

Ejemplos:

“Querías ponerte el pantalón solo pero no pudiste y estas enojado, yo lo entiendo. A muchos de tus amigos les pasa lo mismo, ¿quieres que intentemos juntos”.

“Tu hermano te saco su muñeco y eso te hace enojar mucho,  lo entiendo pero es su juguete. Seguramente en un rato se aburre y te lo presta”

Como ven, la mayoría de los ejemplos requiere de nuestra presencia y de nuestro tiempo y ahí radica la importancia de “conectar” de “estar presente”. Por otro lado estas situaciones son a veces señales de que el niño está cansado, quiere irse de algún lugar o quizás se está enfermando.

Muchas veces nos pasará que aunque queramos aplicar estos tips caeremos en el lado oscuro, gritaremos o diremos cosas poco felices y es VÁLIDO porque no debemos olvidar que los papás también somos humanos, también nos cansamos,  tenemos sentimientos y días difíciles.

Por último la crianza consciente demanda mucho trabajo personal para mantener la tranquilidad y la serenidad en momentos tensos, por eso hay que trabajar continuamente en uno mismo quizás con psicoterapia, tiempo a solas o con ejercicios de mindfulness. Los abrazos nunca están de más y son terapéuticos, abracemos a nuestros hijos a diario.

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este Blog. 

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Científicos Canadienses: 3 Tips Para que tu Niño ya No Pegue

Cuando llegan los “terribles 2” la mayoría de las mamás caemos en la desesperación. De golpe y porrazo nuestro bebé amoroso y dulce se transforma en un pseudo adolescente furioso que grita, hace berrinches y le pega a otros niños. Simplemente no sabemos cómo superar esta etapa sin tener que recurrir a los gritos,  los castigos o “la chancla”.

Uno de los comportamientos que particularmente me preocupaba de mi hijo era que cada vez que salíamos a jugar con otros niños él los empujaba, les pegaba o invadía su espacio personal. Esta situación me estresaba mucho. Creía que era el único que se comportaba así y muchas veces ya no tenía ganas de salir con él porque no sabía cómo controlarlo. Me sentía la peor madre del mundo.

Por eso, en este artículo voy a abordar particularmente el tema de los niños preescolares que pegan a sus pares dejando las rabietas y berrinches para un próximo artículo. También les daré tips para desarrollar las habilidades que harán que sus hijos disminuyan los episodios de agresión física.

Por qué pegan los niños pequeños?

Lo primero que pensé cuando Máx empezó a pegarle a otros niños (tenía 18 meses) era que me estaba desafiando, que estaba probando mi paciencia y tolerancia, que le gustaba sacarme de quicio. Comencé entonces a devorar libros de crianza y debatir con mis amigas.

Comprendí entonces que lo que mi hijo tenía era pura frustración y ansiedad. Él quería hacer amigos pero no sabía cómo. A su manera y con limitadas habilidades sociales y lenguaje estaba tratando de comunicarse conmigo y con sus pares, de llamar la atención de la única forma que conocía hasta el momento: los gritos, la contradicción y la violencia física. Él era demasiado chico para entender qué podía llamar la atención de manera positiva. Tenía deseos y necesidades pero aún no encontraba la forma de hacerse entender.

Descubrí que las razones principales por las que él actuaba de forma violenta eran: frustración, escasas habilidades sociales y falta de dominio del lenguaje verbal propias de un niño tan pequeño.  Pero también aprendí que existen causas funcionales del desarrollo del cerebro y hasta genéticas por las cuales la mayoría de los niños a esa edad reaccionan violentamente en algunas ocasiones. Lo que yo pretendía como mamá era ayudar a mi bebe a superar esta etapa sin tener que recurrir a los gritos o a los golpes: ¿Cómo voy a enseñarle a no pegar pegándole? Es totalmente inconsecuente.

En este sentido y según el reporte “El aprendizaje temprano previene la violencia juvenil” realizado por la Agencia de Salud Pública de Canadá el 70% de los niños entre 2 y 3 años pegan a sus pares, mientras que el 80% de los niños de 30 meses tomará por la fuerza un objeto deseado y el 25% de los niños de 17 a 30 meses morderán a otros. En los preescolares la agresión física ocasional No es un signo de un problema de conducta pero si se transforma en la única forma de conseguir lo que quieren deben ser observados por un profesional. En dicho reporte se exponen hallazgo científicos sobre la violencia en niños y adolescentes en base al análisis de numerosas investigaciones que citan, es muy interesante.

Se mencionan también las Habilidades que han adquirido los Niños Pacíficos que ya no pegan y son las siguientes:

  1. Desarrollo del Lenguaje:  La fluidez del lenguaje involucra dos habilidades: La de decodificar lo que los demás dicen y la de hacernos entender por otros. Cuando los niños las dominan adquiere una nueva herramienta para expresar su frustración sin la consecuencia negativa de la violencia física. En términos generales a mayor desarrollo del lenguaje, menor serán las veces que el niño usará la agresión física y viceversa.

Tips Prácticos que Aplicamos en mi Familia:2016-11-12 17.46.41

  • Romper el Hielo: Cuando Max iba a jugar con otros niños nosotros nos acercabamos a ellos y a modo de intérpretes los presentamos: “Hola, el es Max, tiene 2 años y quiere jugar contigo. ¿Cómo te llamas?”. Este simple hecho fue la causa de un cambio sustancial en la relación de nuestro hijo con otros niños. Esto es de gran ayuda entre los 2 y 3 años mientras el niño aprende a hablar y formar oraciones más complejas.
  • Guiarlos para Comunicarse: Aunque el niño esté dominando progresivamente el lenguaje en algunas ocasiones puede recurrir al grito, al sollozo o al golpe,  por ser una reacción más instantánea. Lo que podemos hacer es explicarles que ellos ya saben hablar y que para nosotros es más fácil ayudarlos si nos dicen con palabras lo que les molesta. Otra forma es describir la situación: “¿Se te cayó tu juguete y eso te hace sentir enojado?
  1. Desarrollo de Habilidades Sociales: Mientras más habilidades sociales el niño aprenda las reacciones agresivas disminuirán. Dichas aptitudes incluyen compartir, ayudar a otros, esperar su turno, hacerse comprender, la empatía a sus pares y el comprometerse a realizar algo. Estos comportamientos nos están mostrando la habilidad del niño para acercarse, entender a los demás y complacer a los mayores y a sus pares. Al dominar estas capacidades los niños aprenden otras formas de obtener lo que quieren o necesitan de una manera positiva evitando el conflicto.

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  • Empatía: Hablar sigue siendo lo más importante en la relación con nuestro hijos. Describir situaciones conflictivas que pasan alrededor con otros niños o adultos y preguntarles como se sentirian si les pasara lo mismo los ayuda a desarrollar la empatía. Del mismo modo cuando algún compañerito se niega a compartir sus juguetes o jugar con ellos podemos hacerles ver que feo se siente.
  • Los Turnos: Los preescolares están aprendiendo a compartir, pero nunca debemos obligarlos a hacerlo, sus juguetes son de su propiedad. Si no respetamos esto no estamos tomando en cuenta sus sentimientos y probablemente lo hacemos de manera inconsciente para no quedar mal con los otros padres presentes. Es importante tener en cuenta que a esta edad aun no comprenden qué al prestar un juguete lo recuperarán, todavía la temporalidad es complicada para ellos y cree  que cuando prestan el juguete nunca más lo tendrán.  La alternativa es sugerir turnos de juego con los otros niños y contarles que es mucho más divertido compartir que jugar solo, estos turnos deben expresarse con temporalidad acorde a la edad del niño, por ejemplo: cada uno dará dos vueltas en el triciclo (y las contamos). Pero si el niño se rehúsa no hay que obligarlo, con el tiempo irá adquiriendo esta habilidad si repetimos la situación y lo respetamos.
  • Aceptar sus emociones: Es importante evitar frases del tipo “no pasa nada”, porque de esta forma estamos enseñándoles que cuando algo malo o feo pasa debemos negarlo y hacer como que todo está bien y emocionalmente esta actitud es desfavorable. La realidad es que el niño se golpeo y le duele, si lo reconocemos y lo aceptamos nuestro hijo va a sentirse comprendido y aceptado y esto lo ayudará a aceptar y comprender a los demás.
  • Negociación: Este comportamiento surgió espontáneamente en Máx. Cuando queria algun juguete se acercaba al niño que lo tenía y le ofrecía una opción para intercambiar. Fomentar esta habilidad los ayudará a evitar arrancar el juguete o golpear para obtenerlo. Por eso tener escondido en la bolsa o cartera algún autito o muñequito para intercambiar puede ser práctico.
  • Reconciliar: Cuando los niños se ponen violentos y se pegan entre ellos es importante separarlos, tratar de que se pidan perdón y hacerles ver que lo que pasó ya está solucionado y que pueden seguir jugando en lugar de separarlos y evitar que vuelvan a interactuar. Si los niños son de la misma edad debemos tratar de que resuelvan sus diferencias solos, si se ponen muy violentos o la diferencia de edad es mucha deberíamos intervenir.

3) Jugar a la Peleita: La mayoría de los papás desconocen que jugar a pelearse les otorga a los preescolares una experiencia de aprendizaje muy valiosa, es más, tanto animales como humanos usan la simulación de peleas para interactuar con sus pares. Aunque pudiera parecer peligroso, la pelea simulada es positiva ya que marca un nuevo estadio en el desarrollo del niño debido que esta acción requiere de autocontrol por un lado y de la habilidad de simular con gestos. Al mismo tiempo les permite aprender a seguir ciertas reglas como pueden ser dejar al otro ganar ocasionalmente, no usar demasiada fuerza, no lastimar al otro jugador y asegurarnos que todos los participantes se están divirtiendo. Al jugar a pelearse el niño aprende a controlar las reacciones agresivas y disminuyen, de esta forma, la frecuencia de los golpes.

Tips Prácticos que Aplicamos en mi Familia:

  • EL Juego en Familia: En nuestro hogar todos los sábados por la mañana hacemos guerras de almohadas o jugamos a la peleita en la cama, siempre poniendo límites antes de empezar.
  • El Juego con Amigos: Cuando vemos que nuestros hijos juegan a las peleas con sus pares no les decimos que dejen de hacerlo, pero si nos acercamos y ponemos algunas reglas, por ejemplo: evitar golpear en la cara o en los ojos, parar cuando el otro niño ya no quiera jugar, no utilizar objetos. Es importante también hablar con los padres del otro niño para explicarles nuestro punto de vista.

La Buena Noticia:

Según el mismo reporte cuando los niños alcanzan los 4 años de edad la tendencia a agredir físicamente a sus pares ya ha decrecido sustancialmente. Una de las razones por las cuales a esta edad  los niños pueden controlarse mejor y según los hallazgos de otro estudio es que la corteza frontal de un niño entre 4 y 5 años está mucho más desarrollada que a los 2 o 3 años. La corteza frontal es la encargada de controlar cómo reaccionamos ante emociones fuertes. Un niño de 4 años que sigue usando la agresión física de manera regular y persistente para conseguir lo que quiere o para controlar la frustración puede requerir ayuda profesional.

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este Blog. 

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Los Peligros de Tener Demasiados Juguetes

En esta nueva entrada de mi Blog voy a contarles con base científica como el  tener demasiados juguetes limita la creatividad en los niños y les daré Tips Prácticos para comenzar una crianza MINIMALISTA que en el mediano plazo disminuirá las rabietas,  los berrinches y la frustración en vuestros hijos.

Como buena latinoamericana crecí afrontando muchas crisis económicas. Gracias a Dios nunca nos faltó alimento, techo o educación, pero por temporadas simplemente no había dinero para comprar juguetes. Algunas navidades los regalos fueron ropa o calcetines, no por mala voluntad de mis padres sino por priorizar necesidades.

Para tener algún juguete de los caros que deseara mucho tenía que esperar hasta mi cumpleaños y muchas veces llegaba la versión económica del juguete “de marca”. Así y todo crecí MUY feliz. Recuerdo que con las cacerolas y las bandejas de la cocina armaba la piscina de la Barbie (que no era Barbie) y con cajas de zapatos creaba closets y camas.

Quizás muchos de ustedes crecieron como yo. Creo que por eso destaco siempre que el trabajo principal en la crianza es la introspección de los adultos. Los padres debemos tratar de no proyectarnos en nuestros hijos, de evitar tratar de satisfacer las necesidades que nosotros tuvimos porque probablemente no sean las mismas necesidades de ellos. Nosotros crecimos con el discurso de que la abundancia era símbolo de éxito, estatus y plenitud, por eso no es raro que como padres creamos que debemos llenar a nuestros hijos de cosas para que ellos sean felices aún a costa de endeudarnos.P2 c

En este contexto, al nacer mi hijo mayor yo quería colmarlo de juguetes, que no le faltara nada. Todos los regalos que pudiera darle se los daba, hasta que me di cuenta que eso no lo hacía realmente  feliz. Noté que en el momento que le daba un juguete nuevo el estaba muy emocionado, jugaba 10 minutos pero al rato lo dejaba tirado o pedía otro regalo.

Definitivamente no era el tipo de felicidad que veo cuando jugamos a los pirata en el parque, era una especie de euforia y un deseo de poseer más y más que me parecia medio raro para un niño de casi dos años.

Por esto y al ver a mi marido iniciar su camino en el minimalismo me detuve para investigar un poco y en efecto, mientras más juguetes les damos a nuestros niños más limitamos el desarrollo de su creatividad, su capacidad de enfrentar las negativas y de resolver problemas. En este artículo voy a enfocarme en cómo la abundancia material atenta contra la creatividad.

Como se que muchas veces para hacerles entender a los abuelos nuestras ideas “alternativas” sobre la crianza de nuestros hijos necesitamos un respaldo científico voy a compartirles un estudio interesantísimo realizado por un investigador y una investigadora de origen Alemán, Strick y Shubert. En su investigación realizaron un experimento convenciendo al personal de una guardería de que se deshagan de todos los juguetes que había en el salón por 3 meses. Los maestros reportaron que aunque durante los primeros días los niños parecían aburridos y confundidos, al final del tercer mes estos pequeñitos pasaban el tiempo inventando juegos descabellados usando su imaginación y los elementos que estaban en el aula. Así mismo el nivel de concentración aumento y se comunicaban de una forma más efectiva. Los investigadores concluyeron que poseer demasiados juguetes impide a los niños desarrollar su creatividad.

Cuando se tienen demasiados juguetes las criaturas muchas veces se limitan a verlos solo como lo que aparentan en la superficie: un palo de mini golf es solo eso y para jugar necesito las pelotas, mientras que cuando los juguetes escasean se dan la libertad de usar los que tienen de diversas maneras: un palo de mini golf puede ser una espada o un bastón o una varita mágica. El niño se llena de experiencias nuevas y empuja su imaginación para divertirse. Lo que antes fueron 10 minutos de jugar al golf puede transformarse en una hora de juego imaginativo.

Tips Prácticos que aplicamos en mi casa para facilitar experiencias creativas en preescolares:

  • En el juguetero siempre tenemos a la mano: cierres, telas, sogas, cajas vacías, envases de plástico (vacíos y lavados), pedazos de juguetes rotos. Con los pedazos de tela hacemos capas de superhéroes y con  platos de cartón antifaces.
  • Para no tirar los juguetes que ya tienen nuestros hijos los rotamos entre semanas. Escondemos en el closet dos bolsas con juguetes y se los p2-b.jpgvamos cambiando, también intercambiamos con amigos.
  • Cuando alguno de los niños celebra su cumpleaños dejamos que reciba solo un par de regalos (generalmente de familiares cercanos) y sugerimos a los invitados colaborar con dinero en una alcancía que dejamos a la vista en la fiesta y utilizamos ese dinero para una cuenta de ahorros de los niños o para colaborar con ONGs. De esta forma también estamos practicando la empatía,  la solidaridad y le ahorramos al mundo un poco de plástico.
  • Cuando mis hijos reciben varios juguetes de regalo solo les dejo uno y los demás los guardo y se los voy “dosificando” a lo largo del año, al ser pequeños ellos no se dan cuenta.
  • Para el día del niño u otros días festivos regalamos “experiencias” en lugar de juguetes. De esta manera evitamos que asocien todos estos festejos con regalos materiales.
  • A sus amigos tratamos de regalarles libros, plastilinas, pinturas o algún juego didáctico.
  • Cuando salimos a caminar o en carriola siempre les doy un palo pequeño y suave,  algunas hojas o flores que recojo en el camino y ellos se inventan sus juegos.
  • Cuando salimos a hacer actividades al aire libre no llevamos juguetes (idea de papá). Hemos notado que de lo contrario los niños tienden a aislarse, no interactúan con sus pares de la misma forma o se genera un conflicto por poseer el juguete en cuestión.

En este enlace (en inglés) se analizan diferentes estudios científicos sobre esta temática.

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“La inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”- Jean Piaget

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Psicologos de Harvard: Padres que crian niños felices hacen estas 5 cosas

Muchas veces me cuestiono si estaré criando a mis hijos con las herramientas adecuadas para que lleguen a ser adultos amables, empáticos, cariñosos, exitosos pero más que nada, felices.

En la actualidad nuestros hijos están creciendo rodeados de nuevas tecnologías y avances científicos muy acelerados,  su realidad es distinta a la nuestra por lo que muchas veces nos sentimos abrumados y confundidos.

Por eso siempre es un soplo de aire fresco encontrar información científica que nos da una palmada en la espalda a los que elegimos la crianza consciente y nos dice “lo estas haciendo bien”.  En este caso psicólogos de la Universidad de Harvard, quienes basados en el análisis de estudios científicos, han revelado lineamientos para criar niños exitosos y compasivos.

En este artículo haré una bajada de estas directrices según mi punto de vista y con acciones concretas que practicamos en mi familia para avanzar en esta hermosa y desafiante tarea:

1) Tiempo de Calidad y Atención Genuina:

Los niños que pasan tiempo de calidad de manera regular con sus padres aprenden a ser compasivos y amorosos a través de los lazos que forjan con ellos. Por eso es importante que durante este tiempo seamos afectuosos y mostremos un genuino interés en sus actividades y comportamientos, felicitandolos por sus logros y su espíritu de superación.  Es imprescindible escucharlos y respetarlos en sus elecciones (aquellas que no impliquen peligro)

Tips Prácticos:

– Dialogar con nuestros hijos haciéndoles preguntas abiertas para facilitar una conversación significativa en lugar de preguntas cerradas que limitan respuestas a “si” o “no”.

– Cuando nuestros hijos quieran jugar con nosotros o contarnos algo debemos  involucrarnos de verdad, es decir, sin mirar de reojo el teléfono o dándoles la espalda mientras estamos lavando trastes.

– En el caso de los preescolares, darles siempre alternativas en lugar de una simple negativa (comida,  vestuario,  actividades) porque tener opciones los empodera  los hace sentir valorados y respetados, mientras que el continuo “no” provoca lo contrario.

2) Predica con el Ejemplo:

Los padres que demuestran con acciones concretas  la puesta en práctica de los valores morales de la familia estimulan un aprendizaje significativo y perdurable en sus hijos sobre dichas virtudes. Los niños no aprenden como loros por simple repetición sino por observación,  por eso más que simplemente hablarles de honestidad, humildad y empatía practicarla diariamente tendrá mayor impacto.

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– Pueden unirse a una ONG como voluntarios,  ser líder de un grupo de Boy Scouts, participar u organizar actividades solidarias en su iglesia local, ser amables con nuestros vecinos.

– Evita insultar, desacreditar o criticar a otras personas o pares frente a tus hijos y ojalá no lo hagas aún cuando ellos no estén presentes.

– Cuando cometas un error asume tu responsabilidad y pide disculpas.

– Anima a tus hijos a estar atentos a las necesidades de los demás: “Mira, a ese niño se le cayeron sus fichas, ¿lo ayudamos a juntarlas?”

– Saluda cuando llegues a un lugar o en la calle y pide “por favor” y “gracias” en lugar de decirle a tu hijo “saluda”  o “¿cómo se dice?” .

3) La Felicidad de Ayudar a Otros.

El estudio de Harvard también encontró que preocuparse por los demás es tan importante como la propia felicidad. Ayudar y hacer feliz a otras personas nos hace también felices a nosotros en el largo plazo y provoca una sinergia positiva que no deberíamos subestimar.

Tips Prácticos:
  • Motiva a tus hijos a resolver problemas teniendo en cuenta como las decisiones que tomen afectará a otras personas involucradas.
  • Practiquen en familia un “Random act of Kindness” cada día. A nosotros nos llena de felicidad.
  • Dialoga con tus hijos o quizás cuéntales una historia de lo que está sucediendo en el mundo con otros niños y otras realidades más desafortunadas o con respecto a la ecología y preguntales qué harían ellos para mejorar el mundo. De esta forma podrás expandir su entendimiento de ser solidario y empático a nivel macro.

4) Gratitud:

Este estudio también destacó que los padres y los hijos que practican la gratitud de manera cotidiana son más solidarios, generosos, compasivos, menos rencorosos y lo más importante es que también son más felices y saludables. Por todo lo anterior, ser agradecido es un factor clave para que los niños se conviertan en adultos capaces de encontrar felicidad a diario en las pequeñas cosas.

Tips Prácticos: FB_IMG_1494621449841.jpg

– Rezar diariamente nombrando nuestras bendiciones

– Repasar todas las cosas lindas que sucedieron durante el día en la cama antes de ir a dormir.

– Dar las gracias diariamente a otras personas que facilitan nuestra vida (el señor que recoge la basura, la maestra, el señor que maneja el autobús)

–  Ayudar en los quehaceres domésticos provoca que los niños dimensionen que tener una casa limpia, ordenada o comida en la mesa implica una labor y se traduce en gratitud.

– Para los adultos: Realizar ayuno un día a la semana, caminar en lugar de usar el auto o darse una ducha de agua fría de vez en cuando nos sacude de nuestra “comfort zone”  y no solo nos abre los ojos a nuestras bendiciones sino que activa nuestra empatía.

5) Resiliencia:

La resiliencia es la aptitud de hacer frente a los problemas superarlos,  transformarlos y hasta incluso fortalecerse por dicha adversidad. Es necesario que los niños sean optimistas para ser exitosos en sus vidas. Cuando a tu hijo se le presente un problema orientarlo para tomar acción y hablar de lo que está pasando. Animalo a resolver sus problemas destacando los aspectos positivos que surgieron de ese accionar. Ayuda a tus hijos a identificar sus sentimientos y provee las herramientas para manejarlos con control hasta que vuelvan a estar en calma.

Tips Prácticos:
  • Si este problema puede traducirse en una causa a la cual ellos puedan unirse orientales, por ejemplo si le dan pena los perros de la calle anímalo para ser voluntario de un albergue, o si su problema es que le da vergüenza hablar con otras personas inscribirlo en clases de teatro y actuación
  • Nunca minimices o te burles de sentimientos que tus hijos expresen aun cuando te parezcan exagerados o tontos.  Lo que a un adulto puede parecerle una tontería fácil de resolver puede genuinamente provocar dolor en un niño que todavía no cuenta con las mismas herramientas o experiencias.
  • Cuéntales historias de tu vida en las que hayas superado un problema y preguntales que hubieran hecho ellos.
  • Hazle saber a tus hijos constantemente que los amas incondicionalmente y que siempre estarás allí para apoyarlos

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza y me ha orientado en el Minimalismo. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este artículo.

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

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