“Mamá, me visto solo”: 8 ventajas de dejarlos elegir su atuendo

‌En casa dejamos que los niños elijan su ropa. Como nuestros hijos son muy pequeños (3,6 y 1,8) les damos dos o tres opciones y ellos escogen, combinan y agregan accesorios a su gusto. Darles alternativas no es para limitarlos, es por economía del hogar y salud: si está nevando afuera y mi hijo decide salir en calzones probablemente se enferme, o si todos los días se pone el mismo atuendo sin darme chance de lavarlo es poco higiénico, etc.

Hay ocasiones especiales en las que puede ser más complicado dejarlos elegir, pero en el día a día tiene muchísimas ventajas:

1) Los ayuda a expresar sus gustos en cuanto a colores, texturas, combinaciones y su estado de ánimo.

2) Les permite mostrar su individualidad frente a la masificación.

3) Promueve su Independencia.

4) Evita conflictos y ahorra tiempo: Cuando es el niño el que decide que ponerse seguramente se cambiará mucho más rápido que si tratamos de que use algo que no le gusta o con lo que no se siente cómodo.

5) Les enseña la importancia de cuidar la ropa: Mi hijo ha aprendido que si llena de comida su traje de superhéroe o se tira en el barro deberá esperar al menos un día para usarlo de nuevo porque hay que lavarlo. Eso lo ayuda a dimensionar la importancia de cuidar algo que le gusta mucho.

Mac 1.jpg6) Es divertido ver las combinaciones que escogen: En casa hoy tengo un Ninja con rosario y gorra de béisbol, el otro día tenía a una niña spiderman con corona y hace una semana un pirata con casco de caballero y pantalones de pijama. Estos atuendos quedarán grabados en mi retina por siempre.

7) Los hace sentir orgullosos y empoderados: Cuando mi hijo se mira al espejo luego de combinar su vestuario veo ese brillo en sus ojos que no tiene precio.

8) Favorece el apego: Si los dejamos elegir los niños sienten que son tenidos en cuenta, que confiamos en su criterio y que NO los amamos en función de cómo lucen sino de quienes son.

Recuerdo cuando mi mamá me obligaba a usar camisas con cuellos gigantes llenos de puntillas y como yo las odiaba y ni bien salía de casa metía el cuello de la camisa para adentro porque me hacía sentir tonta y ñoña.

En definitiva, aunque tratemos de imponer nuestros gustos los niños encontrarán una forma de hacer valer su opinión porque son seres distintos de nosotras. Podemos entonces elegir entre generar una tensión innecesaria con ellos o aceptarlos como son, incluyendo sus gustos por más excéntricos o diferentes de los nuestros que sean. Dejar el ego de lado y dejar de preocuparnos por el qué dirán es difícil, lo sé, pero vale la pena intentarlo.

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

 

Fuente de Imagen de Portada: http://nbclatino.com/2013/01/29/urban-baby-blog-toddler-style-without-the-sticker-price/#s:adiwearinggoggles

Read more

CÓMO EL MINDFULNESS MEJORÓ LA RELACIÓN CON MI HIJO

Mi hijo de 3 años y medio está en el patio solo. Desde hace diez minutos no escucho ni una mosca volar y todos sabemos que cuando un niño pequeño está muy callado por un largo rato la probabilidad de que este haciendo algo prohibido o peligroso es alta.

Salgo afuera a ver que pasa entre curiosa y asustada y ahí lo veo: desnudo metido en una maceta llena de tierra con una de mis cucharas tirando tierra par afuera y hablando solo. Mi versión de mamá estresada y de poca paciencia analiza la situación de la siguiente manera: “Ahora seguro se ensucia todo, voy a tener que bañarlo de nuevo y recién sale de la ducha, voy a tener que barrer toda la tierra y encima está con la cuchara que uso para cocinar y la llena de microbios y está desnudo, aunque no hace frío se puede enfermar”. Mi antigua Yo-Mamá-Alterada hubiera sacado al niño de la maceta en ese instante y acto seguido le hubiera dado un buen reto en un tono de voz elevado con frases del tipo: “las macetas no son para jugar, ¿Y ahora quien limpia este desastre?”. Mientras tanto, mi hijo seguramente enojado se pondría a gritar o a llorar sin querer salirse y sin entender por qué estoy tan enojada.

Pero mi Yo-Mamá-Consciente, la actual, la que ha trabajado muchísimo y sigue trabajando en la regulación de sus emociones, la que ha tomado cursos y leído sobre mindfulness e inteligencia emocional, la que sabe que no es el fin del mundo, la que ha investigado lo bueno que es que los niños jueguen solos y con objetos de la naturaleza, esa mamá actúa muy diferente:

Respira hondo, cuenta hasta diez y en lugar de estresarse y gritar se contiene y primero analiza la situación, lo que está pasando en ese preciso instante sin pensar en lo que sucederá luego, sin irse al futuro: ¿Esta situación ahora mismo es peligrosa?, ¿Es el fin del mundo? y la respuesta es No. Entonces sigue analizando más en profundidad y de ese análisis surgen preguntas como: ¿Qué es lo peor que puede pasar?, ¿tener que bañarlo, tener que barrer un poco más?, ¿amerita un enojo y un conflicto?, ¿Qué puede pasar si lo dejo seguir jugando?, ¿que se entretenga solo un rato largo, que deje volar su imaginación?.

Definitivamente la situación no amerita ni justifica que tenga una disputa con mi hijo, que ambos nos estresemos. Entonces no le digo nada y decido vivir el momento. Me siento a su lado con mi café medio frío a verlo jugar y le pregunto que está haciendo, a lo que él me contesta que está preparando chocolate puro para darle a todos los niños en halloween y nos reímos juntos, nos divertimos. Que maravillosa es la mente de los niños cuando la dejamos ser.

La tarde siguió su curso y él jugó un rato más. Luego me ayudó a barrer y una vez en la bañadera me contó lo rico que le había quedado su chocolate y que bien se lo había pasado, me brazo y me dijo, como todos los días, “mamá estoy muy feliz contigo”.

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

Read more

4 ALTERNATIVAS AL RINCÓN DE PENSAR

Te encanta la crianza respetuosa, eres la fan número uno, pero a la hora de los conflictos te paralizas y sientes que te faltan estrategias.

Por eso, y en afán de darte una mano, voy a compartir contigo estás cuatro alternativas para el popular Rincón de Pensar que no es más que uno de los tantos castigos disfrazados y te preguntarás: “¿qué tiene de malo?”, y es normal que creas que ésta opción es mejor que un grito o un golpe porque, en teoría, solo estás poniendo distancia entre tu hijo y tú evitando la violencia. Le pides que se vaya a “pensar” en lo que “hizo mal” y que no puede salir hasta que “reflexione” o “se calme”.

Pero esperar que un preescolar comprenda y reflexione sobre un accionar que quizás simplemente no percibe como algo incorrecto no es realista. Por el contrario, cuando tu hijo hace algo que para ti no es correcto y como resultado lo apartas o lo ignoras probablemente sienta angustia de separación, se sienta humillado, rechazado o simplemente se quede en el rincón imaginando algún juego hasta que le saques el “castigo”.

Si lo que quieres es que tu hijo se calme el rincón de pensar cumplirá su cometido, pero si lo que realmente te interesa es que tu niño aprenda a regular sus emociones lo ideal sería entonces ayudarlo a procesarlas, ayudarlo a comprender las razones por las cuales su accionar no fue el más adecuado e indagar los motivos detrás de la acción.

“Y entonces, ¿qué hago?, ¡ya no me quedan opciones!”, me dijo un día Marcela en uno de mis talleres, y así compartí mis 4 opciones:

1) Expresa tus Emociones: Explícale a tu hijo cómo te hace sentir lo que está haciendo, o como su accionar afecta a otras personas. Se clara en la causa y el efecto: “Cuando gritas tan fuerte me asustas y me duelen los oídos”. Evita términos negativos o hirientes: “solo los niños maleducados gritan” o “cuando gritas pareces una bestia”. A mi me ha funcionado de manera excelente ser honesta con mi hijo cuando algo me molesta o me hace mal y en la mayoría de las ocasiones él lo comprende y cede.

2) Las Dos Opciones: En la mayoría de los conflictos de los niños pequeños hay opciones que pueden mantener a las partes en paz. Por ejemplo: Si el problema es que tu hijo empuja continuamente a otros niños para subir primero a la resbaladilla lo primero que debes hacer es alejar al niño del lugar de conflicto, explicarle en calma las razones por las cuales no es lindo empujar y colarse, en lo posible ponerlo en el lugar de los demás niños “¿a ti te gusta cuando te empujan?” y preguntarle por qué lo hace, ya que a veces es una reacción a una agresión que tu no viste. Acto seguido le ofreces dos opciones: disculparse con los niños y seguir en la resbaladilla respetando los turnos o ir a los columpios o a otro juego que él quiera.Algunas mamás me han dicho que se debe obligar al niño a pedir disculpas y aquí discrepo, los preescolares están aprendiendo sobre la empatía y en muchas oportunidades aún no comprenden que el otro se siente mal por lo que ellos han hecho (lo que es normal para su edad), entonces si lo obligamos a pedir perdón en realidad le estamos enseñando a mentir. Lo que deberíamos hacer es trabajar en desarrollar su empatía. Este artículo puede ser de utilidad.

3) Cambiar de Ambiente: Muchas veces cuando los niños pequeños están muy irritables el problema está en el entorno: demasiada gente, demasiado ruido, poco espacio, etc. Por ejemplo, cuando mi hijo mayor tenía 18 meses llegamos a la conclusión con mi marido de que si en el lugar a donde lo llevabámos a jugar había más de 6-8 niños él tenia la tendencia a alterarse, empujar o quitar juguetes pero si eran 5 o menos jugaba muy tranquilo, entonces tratábamos de evitar lugares llenos de niños o cambiábamos de ambiente. ¡Ojo! también puede ser sueño.

4) El Rincón de Relajación Para Papás: Muchas veces los que necesitamos regular las emociones somos los adultos. Me ha pasado que cuando la paciencia está al límite en alguna ocasión termino gritando o alterada por situaciones nada graves. Es importante reconocerlas y estar alerta. Si estamos agotados y no logramos que nuestro hijo nos escuche podemos decirle: “Estoy muy cansada y un poco enojada porque nadie me escucha ni colabora conmigo, entonces voy a salir afuera unos minutos para calmarme”. Por supuesto que siempre debemos dejar a nuestros hijos con otro adulto o ir a un lugar desde donde podamos monitorizarlos, pero cuando el pequeño observe como ante la frustración nosotros actuamos de manera calmada y sin estallar le estaremos enseñando con el ejemplo a regular las emociones. Seguramente pasados unos minutos ya estará mucho más abierto a escucharnos y nosotr@s mucho mas relajad@s (eso me ha pasado la mayoría de las veces). En este articulo explico como regular mis emociones mejoró mucho la relación con mi hijo.

Por último no te sientas culpable si en alguna oportunidas éstas u otras opciones no te funcionan, porque criar con respeto y consciencia no es nada fácil. Recuerda siempre abrazar a tus hijos y decirles que los amas, el amor nunca está de más y mucho menos cuando el niño está abrumado.

Si estás interesado en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Si encuentras errores ortográficos o caligráficos enviame un mail a ana@nutrimama.com (no me linches, escribo desde mi celular con autocorrector y si me pusiera en perfeccionista  nunca publicaría artículos porque no tengo tiempo, ¡gracias!)

Foto: www.goodhousekeeping.com

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

Read more

YO, LA PEOR DE TODAS

Si, soy una mala madre. Hoy en el súper mi hija me apretó todos los botoncitos que conoce y cedí: le compré unas papitas de las más chatarrozas para que me deje terminar el super y ya en la caja sentía todas la mirada inquisidoras de otros papás de nenes chiquitos y de papás de nenes grandes que, quizás, ya se olvidaron lo demandante que es la primera infancia.

Sentía sus miradas en la nuca entre murmullos: “como alimenta así a su hija?, que horror!, cómo será en la casa”. Lo que ellos no saben es que en casa mi hija en lo que va del día comió un trozo de salmón, media zanahoria, algunas nueces y 1/4 de manzana. Lo que ellos no saben es que cuando le abrí sus papitas tire 3/4 de la bolsa en la basura. Lo que no saben es que ella comió algunas y dejó el resto porque no está acostumbrada a comerlas. Lo que no saben es que anoche dormimos 4 horas y bastante mal dormidas. Lo que no saben es que anoche por alguna razón se despertó muchas veces y entre mordidas y tirones a mis pechos mientras tomaba teta trataba de volverse a dormir.

Pido perdón a la sociedad y a mis colegas por no ser perfecta como Julio Basulto. Tratemos de no quedarnos con la foto y juzguemos menos. Las nutricionistas también a veces la embarramos.

Read more

A VECES SE ME OLVIDA

Como cada noche mientras duermen, entro al cuarto en puntitas de pie para tocarles su pancita y corroborar que respiran. Les acarició la cabeza, suave para que no despierten y los miro entre las sombras de la lamparita, tan perfectos, tan puros, tan míos.

Mi corazón, agotado por las actividades del día y por las tensiones, se apacigua en ese mismo instante y en un exhalar eterno se llena de amor y energía para afrontar la próxima jornada que llegará en muy pocas horas, mientras me repito a mi misma lo afortunada que soy de tenerlos cerca y sanos.

Mi vida podría haber tomado mil caminos pero terminó aquí siendo su mamá, por elección, por devoción, por amor.

Si embargo a veces se me olvida lo afortunada que soy, se me olvida cuanto lloré cuando perdí aquellos embarazos y cuánto envidiaba a las que tenían a sus hijos sin ningún problema. A veces se me olvida cuanto le recé a la virgen para tenerlos y el amor inconmensurable que sentí la primera vez que los vi. A veces se me olvida con cuánta ilusión los esperaba mientras los imaginaba, nos imaginaba. A ratos se me olvida el pavor que tenía de ser una mala mamá y como ustedes me enseñaron a no serlo.

Por eso, cuando el cansancio me gana y la rutina me consume simplemente me olvido por momentos de lo “suertuda” que soy y es ahí cuando corro a buscar el lápiz para plasmar esto que siento en un papel así ya no se me olvida: Quiero que sepan que cada noche antes de cerrar los ojos y sin importar cuán pesado haya sido el día le agradezco a Dios por el privilegio de ser su mamá y que el amor incondicional que por ustedes siento, hijos, ese nunca se olvida.

Ana Acosta Rodríguez ~ @mamaminimalista

 

IMG_20171008_151111_HHT

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

Read more

LA REGLA DE LOS 4 REGALOS (ADAPTADA)

Sé acercan las fiestas y es un buen momento para poner en práctica el minimalismo, cada familia a su ritmo y según su realidad.

En un anterior artículo les he contado sobre el peligro de tener demasiado juguetes y la influencia negativa que tiene en la felicidad de la vida adulta una niñez materialista, por lo que llenar a los niños de regalos en Navidad o Reyes puede llegar a ser contraproducente.

Por todo lo mencionado me pareció muy interesante una nota que encontré en inglés en la que se propone “La Regla de los Cuatro Regalos“: algo que el niño necesite, algo que le haga mucha ilusión, algo que pueda usar y algo para leer. Yo le hice adaptaciones para aquellas familias que están comenzando en este camino del Minimalismo.

Si siguen mis editoriales sabrán que mi estilo de crianza está orientado a fomentar la empatía, la gratitud, los lazos y la creatividad, por estos motivos realice la lista de “Los Cuatro Regalos de Mamá Minimalista”:

1) Una experiencia:

Un estudio realizado por la universidad Estatal de San Francisco reveló que los individuos que gastaban dinero en experiencias en lugar de objetos materiales resultaron más felices y esto también sucede con los niños. No es necesario gastar una fortuna en un viaje, las experiencias pueden ser también ir de camping un fin de semana, llevarlos a un parque temático, ir al cine, a la feria. Puede ser un vale para tomar un helado en su heladería favorita, ir de voluntarios a bañar perritos sin hogar. La lista es infinita y depende de cada familia.

2) Algo que estimule la imaginación:

Aquí dependerá de los gustos de tus hijos y las edades. Para los pequeños los bloques de madera, libros para pintar, plastilinas o cajas de cartón vacías de diferentes tamaños pueden darles horas de diversión. Para los más grandes un juego de herramientas, un libro, un set para armar collares, un instrumento musical o un costurero son buenas opciones.

3) Algo que deseen con el corazón o necesiten mucho: 

No hay nada comparado con ver la carita de un niño al abrir un regalo que ha deseado y soñado por un largo rato. Cada papá sabe cuál ese objeto, viaje, mascota.

4) Algo para compartir: 

Si son hermanos el regalo será para todos y si son hijos únicos para compartir con amigos o primos. Los juegos de mesa, un maso de cartas, paletas de tenis o un rompecabezas gigante son excelentes opciones.

Es importante ponerse de acuerdo con abuelos y tíos para que cada quien elija cual de los cuatro regalos vendrá de su parte y no que todos los obsequios sean solo de los papás.

En mi familia también tenemos una regla que es regalar la misma cantidad de juguetes que recibimos, ya sea para amigos o como donaciones. Eso sí, no regalamos juguetes rotos o en mal estado.

Otra cosa que hacemos seguido y nos encanta es la de compartir experiencias con gente al azar. Por ejemplo, si les pagamos a nuestros hijos una vuelta al carrusel y quedan asientos vacíos invitamos a los niños que están alrededor dejando de lado la vergüenza, porque no hay felicidad más grande que la compartida.

Nota: En el artículo que me inspiró mencionan que uno de los regalos sea “algo para usar”, yo lo entiendo como ropa y quizás pueda ser excelente para preadolescente o adolescentes, pero desde mi propia experiencia no había nada menos atractivo cuando era una niña pequeña que abrir un regalo y encontrarme con un par de calcetines.

Si estás interesad@ en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

Read more

Ser Supermamá apesta

Cuando fuí mamá me proyectaba como una “todo terreno”. Me puse la capa de “superwoman” a los días de nacido mi hijo: empecé a entrenar muy rápido para recuperar la figura, cuando mi bebé dormía aprovechaba y trabajaba en diseño gráfico, me quedaba levantada hasta tarde limpiando, daba la teta todo el día y toda la noche, participaba de mercados locales, me inscribí en un par de posgrados y era una mamá de tiempo completo. Quería ser como esas madres pulpo que veía en instagram que tienen un cuerpazo, comen saludable, van al gimnasio todos los días, son las mejores esposas, empresarias exitosas, sus hijos y sus casas están siempre impecables. Si ellas podían hacerlo, yo también. Mi slogan era el de siempre “yo puedo sola”, ¡y si que podía!. Pero, ¿realmente quería todo eso?, ¿a quien estaba tratando de impresionar o con quien estaba tratando de competir?, ¿llenarme de cosas me hacían una mejor mamá?, ¡NO!.Sad-impersonators-02

¿En qué momento las mamás nos exigimos y engañamos tanto como para creer que somos las únicas personas de la tierra que debemos hacer mil cosas para ganarnos la admiración y el respeto de los demás?, ¿En qué momento aceptamos el desafío de hacer todo lo posible para aparentar que la maternidad no nos cambió en nada, qué podemos hacer lo mismo o más que una soltera sin hijos 15 años más joven, que los cambios hormonales y anatómicos del embarazo no nos cambiaron ni un poco, que nuestra piel no resiente la falta de sueño? Esta continua negación de una maternidad normal es el camino a la depresión.

Con el correr del tiempo me di cuenta que los sentimientos que más afloraron cuando me imponía ser una supermamá era más de angustia y de decepción que de alegría  y plenitud. Y es que pretender ser la mejor en todo o hacer mil cosas de manera perfecta con tiempo limitado es imposible. Como decía mi abuelo, “el que mucho abarca poco aprieta”. Tantas actividades y tantas presiones autoimpuestas me agotaban, limitaban mi paciencia y descargaba mi frustración,  muchas veces,  con mi esposo y con mi hijo.

Era una “supermamá” de Instagram, pero una madre enojona y gritona puertas adentro, una mujer agotada y exigente consigo misma y con el mundo, una persona incapaz de aceptar la mediocridad en algunas actividades en esta búsqueda ilusa de la perfección. Ser mediocres en algunos ámbitos de la vida no es el fin del universo o algo de lo cual avergonzarnos, el problema es que distorsionamos el concepto de felicidad = éxito absoluto. Mi Instagram está bonito, si,  pero solo muestra el 10% de nuestra vida como familia. El otro 90% es en parte caótico, no es tan atractivo, ni tan perfecto: limpiar, cambiar pañales, limpiar de nuevo,  juntar juguetes,  intervenir en disputa de hermanos, hacer de comer,  salir a dar una vuelta,  etc. y ninguna mamá que conozco es perfecta en todo o tiene una vida libre de problemas.

150602_2870604_How_to_Be_the_Perfect_Mom__Laundry_Hell

La gran epifanía de mi rol de madre fue asumir que la maternidad del día a día es una sumatoria de momentos comunes con algunos chispazos eclípticos y muy fugaces de momentos únicos, increíbles, fuera de este mundo, maravillosos e irrepetibles como son los primeros pasos, las primeras palabras, un beso espontáneo de tu hijo, un abrazo de hermanos y que lo importante radica en estar plenamente presente en esos pocos momentos en lugar de forzar perfecciones absurdas que solo los opacan.

Tratar de que el día sea perfecto o de ser perfectas en todo es irreal e ilusorio, además implica una presión y una ansiedad constante que nos impide disfrutar de esos pequeños y fugaces momentos de felicidad absoluta. Necesitamos imperiosamente trabajar en la conciencia plena, en vivir el momento y darnos espacios de ocio. Necesitamos dejar de compararnos, necesitamos enfocarnos en la carrera o en  los hijos o en lo que nos traiga felicidad pero enfocarnos al fin y al cabo. Necesitamos admitir que los momentos comunes no son malos ni son algo para sentirse avergonzada sino que son parte de la vida y lo fueron antes de ser mamás también.

Creo que muchas nos hemos auto etiquetado “supermamás” quizás por ese deseo interno de no perder a la mujer que fuimos antes de ser madre, pero esa mujer se merece un par de años sin presiones porque a fin de cuentas, la niñez es tan corta, pasa tan rápido que estar plenamente acompañando a los hijos en este camino y quizás postergar algunas cosas vale la pena.

Ayer fue una tarde común y silvestre en mi casa, estábamos sentados escuchando música antes de comer algo y mi beba se puso a bailar y a reír. En ese momento y al mirarla caí en la cuenta de que ya le queda poquito tiempo de bebé, que esa etapa se estaba acabando y en ese instante no pude contener las lágrimas de alegría porque me di cuenta que estuvimos juntas todos los días desde que ella nació, no me perdí de nada, lo vivimos todo a la par. En ese instante fui plenamente feliz y dejaron de importarme tanto o de ocupar espacio en mi mente los kilos extra que me dejó este segundo embarazo o la carrera que estoy postergando. Gracias por leerme.

Si estás interesado en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

Fotos:

http://gorabbit.ru/article/deti-vs-karera

http://www.vaishalipatelpsychotherapy.com/swsgroupprogram/

http://twentytwowords.com/celebrity-and-superhero-impersonators-looking-sad-10-pictures/

http://www.kiana.com/fit-mom/fit-mom-tv-bloggers/

http://www.bravotv.com/odd-mom-out/videos/how-to-be-the-perfect-mom

http://mommyguilt.me/2014/02/not-perfect-mom/

Read more

Niños malcriados, adultos infelices: 3 claves para evitarlo

Aquel que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo. -Friedrich Nietzsche.

Una de las características de la posmodernidad de la cual son víctimas los “millennials”, es la pérdida del sentido de la vida, como producto del vacío Existencial, el cual comienza a desarrollarse desde la niñez. Y son nuestros niños sobreestimulados, llenos de juguetes, que no se conforman con nada, que no se divierten con nada y a los que no les damos la oportunidad de aburrirse, quienes muchas veces no desarrollarán esta resiliencia qué vemos en el niño de la foto y con el correr de los años comenzarán a experimentar un sinsentido de la vida. Los estamos condenando, aunque sea de manera inconsciente, a la desesperanza de los millennials.

RonaldoPareciera que a los padres actuales nos da pánico que nuestros hijos se aburran, es como si los quisiéramos dopar, porque si se aburre se quejan, si se quejan probablemente lloren, griten o demanden atención y estamos tan ocupados que mejor tratamos de apaciguar su ímpetu con estímulos que los entretengan (juguetes, Ipod) y de paso los vecinos no creerán que somos malos padres. Lo que no tenemos en cuenta es que frente a estas actitudes los niños podrían sentirse ignorados, afectando su autoestima y debilitando el vínculo con nosotros,  los padres. Y no solo podrían desarrollar una sensación de vacío, muchas veces experimentarán ira, rabia, bronca. No es de extrañar que el bulling y las matanzas colectivas en las escuelas sean un mal de esta época. Es evidente que estamos fallando no solo en la educación escolarizada sino también en la crianza en el hogar.

Esto no es un juicio de valor, ser padre es difícil y sobre todo en este tiempo de lo instantáneo, en el que hay tanta competencia, tanto ego, tanta despersonalización de las relaciones. Un tiempo en el que el sistema educativo está obsoleto tratando de educar trabajadores de fábricas como en la revolución industrial. Una época en la que los compromisos en las relaciones son muy frágiles, un tiempo en el que la jornada laboral es de hasta 12 horas con un franco semanal. Hay padres que malcrían porque creen que el poseer es sinónimo de felicidad y éxito (porque eso nos vendió la televisión) y otros que malcrían porque simplemente no-crían, porque están ausentes, cegados por su propia vida individualista del placer instantáneo, porque tienen hijos floreros. Hay de todo en la viña del señor.

En este sentido quiero citar a la Profesora e Investigadora de la Facultad de Filosofía de la FUNLAM Paula Grialdo, la cual menciona que para el individuo posmoderno la idea de felicidad y realización personal se traduce en términos del goce y el disfrute del momento presente y en el  anhelo de poseer ayudado aquí por los medios de comunicación. En esta idea de felicidad y al prevalecer los valores individualistas del consumo y del placer se ve muy afectada la dimensión relacional de las personas quedando subordinados los valores de la convivencia, el respeto mutuo y la solidaridad, entre otros. El efecto es el vacío existencial que, según el neurólogo Viktor Frankl, se definiría como “la pérdida del sentimiento de que la vida es significativa”, y ha dejado  e ser significativa al perder todo referente de humanidad, es decir, la relación con los otros y con el otro.

¿Qué podemos hacer los papás para cortar este ciclo? Debemos trabajar en facilitar y fomentar la resiliencia, la empatía, la gratitud y la amabilidad en nuestros hijos para que los niños puedan aprender a ser felices diariamente en las pequeñas cosas y no llenar sus vidas con la pseudo felicidad del poseer. Aqui les dejo 3 claves que pueden ayudarnos a lograrlo:

Practicar la Gratitud y los Actos aleatorios de Bondad diariamente:

Cuando somos agradecidos y practicamos actos aleatorios de bondad obtendremos como resultados una mayor calma interior, claridad de pensamiento, un corazón lleno de amor y felicidad. Les aseguro que si lo practican una semana seguida todos en la familia sentirán más felicidad y plenitud. Pero esto no es locura mía, la ciencia me respalda: Una investigación comprobó que las personas amables experimentan más felicidad y tienen más recuerdos felices. Simplemente al recordar los actos de bondad realizados durante una semana, las personas parecieron volverse más felices, más amables y más agradecidas. En este mismo estudio se citan tres investigaciones (Emmons and Crumpler, 2000; McCullough et al., 2002; Peterson and Seligman, 2004) que han demostrado que la Gratitud es una fortaleza humana muy importante la cual contribuye a la felicidad subjetiva.

En mi artículo 5 SECRETOS PARA CRIAR NIÑOS BUENOS Y FELICES” menciono varios tips para practicar la gratitud. Con respecto a los actos aleatorios de amabilidad (random act of kindness) serían, a grandes rasgos, realizar todos los días algún gesto amable o bondadoso con alguien al azar. Esto no tiene que ser algo excepcional, puede ser  muy simple y se dice que son “aleatorios” porque no los planificamos con anticipación, sino que surgen espontáneamente durante el transcurso del día. Algunos ejemplos: sostenerle las bolsas del super a una persona mientras abre el auto, llevarle comida a alguien en situación de calle, sentarse a hablar con un abuelo en la plaza, ceder el lugar en la fila a una persona que parezca muy apurada. Para facilitar y fomentar la amabilidad en los niños no hay nada mejor ni más efectivo que Predicar con el Ejemplo.

Ser Minimalistas con Nuestro Tiempo:

Y aquí lo que quiero decir es dejar de presionarnos por ser padres “pulpos”, priorizar actividades y dejar de tratar de hacer tantas cosas por día. Es necesario enfocarnos en lo que realmente importa y es crucial: crear y mantener un vínculo con nuestros hijos, sobre todo en la primera infancia y el principio de la adolescencia. Creo que es más importante una hora de juegos en el parque con papá/mamá que una hora en la clase de fútbol mientras papá/mamá hace magia para coordinar, la salida de la oficina, las compras y el tráfico. Y aquí también la ciencia me respalda: Según un estudio publicado por la Academia Americana de Pediatría, el tiempo con los padres es un factor significativo en la salud y el desarrollo de los niños. Las actividades compartidas promueven relaciones estrechas y caritativas que son críticas para el ajuste psicológico y conductual de los jóvenes y su capacidad para desarrollar relaciones. Yo sé que las largas jornadas laborales, las exigencias y el estrés de la vida diaria, sumado a la falta de políticas públicas y laborales que favorezcan el cuidado de las relaciones en el seno de la familia, son factores que limitan el tiempo que uno le dedica a los hijos, pero siempre podemos mejorar un poco, podemos elegir aun entre limitadas opciones. Quizás un par menos de horas extras por semana retrasarán la compra del auto nuevo pero le darán la oportunidad a papá/mamá de salir a andar en bicicleta al parque con los chicos.

Dejar de darles tantos Juguetes (Y menos horas en la pantalla):

Para que nuestros hijos construyan o reconstruyan el significado de felicidad, alejándose de la idea de que “poseer” es “ser feliz”, debemos dejar de echar leña al fuego, es decir, dejar de comprarles tantos juguetes. Aquí no hago referencia a ningún estudio sino mi experiencia propia: ¿No les has pasado de regalarle algo al niño y que a los diez minutos quiera otro juguete nuevo?. Poseer no nos hace felices, nos da placer, y este se evapora muy fácilmente cuando pasa la novedad. Según el exitoso psicólogo y autor Oliver James, los peques no necesitan muchos juguetes ya que “La mayoría de los niños solo necesita un objeto de transición, por ejemplo, su primer oso de peluche que llevan a todas partes, pero todo lo demás es una necesidad socialmente construida”. En general los MASS Media son los generadores de necesidades inventadas por excelencia. Pero no darles demasiados juguetes no significa dejar de jugar, por el contrario, las criaturas deben jugar imaginativamente y para ello basta y sobra con los juguetes que tienen o con objetos, lo importante es dejarlos liberar su imaginación. A nosotros nos ha resultado mucho dejarles a mano o presentarles una caja de cartón, cintas, sogas, ganchos de la ropa, utensilios de la cocina, armar tiendas de campaña con sábanas y almohadas. En este artículo EL PELIGRO DE TENER DEMASIADOS JUGUETES comparto varias recomendaciones.

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza y me ha orientado en el Minimalismo. Es una inspiración, lo admiro no solo como padre sino como ser humano y le dedico este artículo.

Si estás interesado en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Read more

6 TIPS PARA CRIAR NIÑOS “TESTARUDOS” (PACIFICAMENTE)

¿Eres la afortunada mamá de un preescolar testarudo?, ¡Felicitaciones! En realidad eres la mamá de un niño tenaz y de voluntad firme, lo que es un ENORME desafío en la primera infancia pero si lo crías desde el amor y la empatía se transformará en un joven exitoso y perseverante. La tarea más importante de los papás de niños tenaces es la de no quebrantar su voluntad  (por más canas verdes que nos saquen) y fomentar sus habilidades de liderazgo desde el respeto. ¿Parece imposible?, no es nada fácil pero totalmente posible.

¿Cómo son los niños de voluntad firme?

En general solemos tildarlos de “tercos” o “caprichosos”, pero estas características son negativas y deberíamos evitar usar estos términos. Los niños tenaces, en general y a grandes rasgos, son personitas que no se dejan influenciar fácilmente por otros puntos IMG_20170618_094714de vista, tienen mucha energía y espíritu aventurero. Les gusta sentir en todo momento que ellos están “a cargo” y suelen poner a pruebas los límites. Su estilo de aprendizaje es mediante la experiencia sin que alguien los dirija todo el tiempo, por eso tienen poca tolerancia hacia la educación del tipo conductista y se dispersan muy rápido cuando las actividades no dan espacio a la creatividad. No aceptan un “no” como respuesta fácilmente y buscarán los argumentos más insólitos para fundamentar sus elecciones. Con frecuencia, los niños de voluntad fuerte son propensos a las luchas de poder con sus padres o con sus pares. ¿Estoy describiendo a tu hij@?, ¡Bienvenida al club!.

Obviamente es mucho más fácil y menos desgastante educar un hijo que nos obedezca y haga lo que “nosotros queremos” o decimos todo el tiempo, pero lo que ningún padre debería querer es un hijo que siempre haga lo que alguien mayor le pide solo por “obedecer”. Por el contrario, los padres deberíamos hacer lo posible por criar un hijo que haga lo que le pedimos porque confía en nosotros, porque nos respeta y se siente respetado, porque está aprendiendo que a pesar de que muchas veces decimos que no lo hacemos por su bien (físico, mental, social y psicológico).

Los papás de un niño tenaz o “poderoso” (este es el adjetivo que usa mi hijo para referirse a él mismo) no debemos reprimir o quebrantar su espíritu de liderazgo y su tenacidad, pero debemos ayudarlos a canalizar, propiciando y facilitando el aprendizaje del autocontrol, la autodisciplina, la responsabilidad por las propias acciones, la humildad y el respeto para con los demás. Debemos procurar criar un niño o una niña con las herramientas para averiguar en quién confiar y cuándo dejarse influenciar por alguien más. Si por el contrario lo humillamos, lo tratamos de terco y lo obligamos a ceder siempre rompiendo su voluntad vamos a lograr que nuestro hijo se deje influenciar muy fácilmente por otras personas quienes a menudo pondrán sus propios intereses por sobres los de nuestros hijos.IMG_20170706_151041

Todo suena muy lindo, pero la cruda realidad es que criar a estos niños cuando son preescolares implica mucha paciencia, calma y atención plena porque son muy persistentes, tienen muchísima energía y por momentos son desafiantes de toda autoridad, entonces: ¿Cómo potenciamos y canalizamos esas cualidades fabulosas sin perder la cabeza en el intento? Aquí mis estrategias que, como siempre, son fruto de mucha lectura, discernimiento y empirismo:

 

1- APRENDER SOLITO:

Piaget decía que “Cuando le enseñas a un niño algo, le quitas para siempre su oportunidad de descubrirlo por sí mismo”, esto es aún más significativo en niños de voluntad firme porque a ellos les gusta más aprender experimentando que copiando. Por eso es muy positivo darles libertad de probar a su manera, aunque hagan las cosas de una forma diferente, o al revés, aunque trepen la resbaladilla de abajo para arriba y se resbalen. A no ser que alguna acción implique un daño importante dales libertad, confía  y relájate.

2- SÍ A LA RUTINA:

Con este tipo de pequeños las rutinas funcionan mucho mejor que las reglas estrictas, así IMG_4548el niño está contenido por una estructura sin sentir que lo estamos mandando porque sí. “En esta casa la regla es lavarse los dientes antes de dormir”, probablemente nos cueste media hora lograr atrapar al monito corriendo por la casa y cerrando la boca porque no se quiere lavar los dientes, por el contrario si implementamos una rutina (cena, leche, cepillo de dientes, cuento y a dormir) el niño irá incorporando la cepillada de dientes en calma y, en muchas ocasiones, por su propia voluntad. Mi marido a veces pregunta: “¿Ya elegiste el cuento!?” y Máx solito responde, “pero falta lavarse los dientes primero” Magia Pura…

3- LAS DOS OPCIONES:

A este tipo de niños y niñas no les gusta que les digan lo que tienen que hacer, sienten que no tienen control sobre la situación. Seamos sinceros, ¿Cuántas veces por dia les decimos que no?, por eso, si en lugar de simples negativas damos dos opciones nuestro hijo sentirá que puede elegir y que no estamos imponiéndonos todo el tiempo, sentirá la libertad y potestad de tener voz y voto. Estas dos opciones pueden aplicarse en muchas situaciones como en la elección de la ropa,  de las actividades de la tarde, de los snack, si es posible.

4- EMPATÍA Y RESPETO:

Muchas veces los preescolares de voluntad firme se sienten avasallados y lo que IMG_4345proclaman es respeto. Si se los ofrecemos gratuitamente no tendrán la necesidad de pelear por obtenerlo. Como a cualquier ser humano, a tu hijo le gusta sentirse entendidos en lugar de juzgado. Si frente a alguna de sus elecciones o decisiones sientes que está equivocado o en peligro puedes hacerle ver que a pesar de que no podrá hacer lo que quiere en ese momento tú lo entiendes y respetas sus emociones en lugar de decirle “No, porque yo lo digo”.

“Quieres comer otro helado, te entiendo, los helados son muy ricos, yo me comería 10 al día si pudiera pero ya comiste uno muy grandote y tanta azúcar te enferma la pancita y los dientes como aquella vez, ¿recuerdas?. Pero lo que sí podemos es hacer son helados con las fresas que trajimos del mercado, “¿me ayudas?”

5- ANTICIPACIÓN:

Si tu hijo está haciendo algo entretenido o que les gusta mucho y de golpe les dices “nos vamos ahora” muy probablemente haya llantos, pataletas o gritos y una lucha de poder porque él o ella no quieren irse en ese momento. La estrategia es ir anticipando el fin de una actividad de manera que cuando se termine el peque ya haya asimilado la idea. Darles una anticipación en minutos y horas probablemente no funcione porque los niños pequeños aún no tienen esa noción del tiempo. Máx tiene 3 años y empecé a mostrarles las agujas del reloj contándole que cuando lleguen aquí o allá haremos esto o aquello y viene funcionando muy bien.

6- AUTORIDAD SOBRE SU PROPIO CUERPO:

Mi hijo vive vestido de superhéroe, le encanta, lo hace feliz. Él elige qué ponerse. En ocasiones ha usado su traje de spiderman super caluroso en pleno verano. A no ser que las consecuencias sean graves (como salir en pañales un día de menos 5 grados) dejarles elegir su ropa sin juzgarlos es muy beneficioso para su autoestima. Por otro lado ellos todavía son muy pequeños para dimensionar que más tarde puede hacer mucho frío si en este momento se sienten cómodos con la temperatura, así que ofrecen resistencia naturalmente porque no entiende nuestro punto de vista. Lo que podemos hacer es contarles que vamos a llevar un abrigo extra o una camisa sin mangas por si lo necesitamos luego o ellos cambian de opinión. No deberíamos socavar esa confianza en sí mismos, pero sí enseñarles que aceptar esta propuesta nuestra no debería avergonzarlos y que la próxima vez puede ser su propia iniciativa.

Debemos ser humildes y analizar la situación:  ¿Es tan importante que no use su capa de batman o es mi ego que habla por el temor de que otros padres piensen que él no tiene más ropa? Si su ropa no combina o siempre se viste de súper héroe, ¿Cuál es el problema real?, ¿Prefieres un niño que siga reglas sociales de etiqueta o un niño creativo y con una gran autoestima?. Si quieres un niño que siga las reglas de etiqueta ten en claro que tú tienes el problema y no el niño.

Como nota al pie quería contarles que mi hija Felicitas también es muy tenaz, pero digamos que ella sabe elegir sus batallas: si algo no le importa demasiado y para evitar el enfrentamiento cede, pero si es algo que ella desea con el corazón pelea con uñas y dientes hasta que lo obtiene, la mayoría de las veces de manera pacífica con alguna idea creativa de persuasión. Obvio yo no quiero que cambie, si sigue así será muy exitosa y feliz, no la llamamos “mandona”, le decimos que tiene espíritu de liderazgo.

Para finalizar quiero dejarlos con una frase sobre este tema que me encantó:

FB_IMG_1496982433964“Los niños con fuerza de voluntad a menudo serán adultos con fuerza de voluntad convirtiéndose en líderes mundiales, innovadores y serán quienes cambien y moldeen el mundo. Criarlos de manera pacífica no sólo es posible, es imprescindible porque sembrar la paz en sus corazones ahora mientras están a nuestro cuidado dará frutos de paz en el futuro, cuando el mundo esté a su cuidado “. L.R. Knost

Todos estos consejos y tips que comparto los implementamos en mi casa y mientras algunos han surgido de mi propia  lectura y análisis muchísimos han sido sugeridos por mi mejor amigo que es a la vez mi marido. Él ha cambiado radicalmente mi idea de crianza y me ha orientado en el Minimalismo. Es una inspiración, lo admiro no sólo como padre sino como ser humano y le dedico este artículo.

Si estás interesado en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Read more

EL FEMINISMO ANTI-MATERNIDAD

En el transcurso de mi vida y gracias a Dios,  crecí con una influencia feminista. Podía ser lo que yo quisiera, cuando yo quisiera, tenía el talento y el mismo potencial que cualquier hombre de mi edad. Podía estudiar, viajar,  trabajar, casarme,  ser soltera,  tener hijos o no.  Era libre de elegir. Me sentía empoderada, me sentía apoyada por las de mi género, me sentida aceptada.

Pero cuando fui mamá y opte por ponerle un alto a mi trabajo para criar a mis hijos sin el apoyo de guarderías me di cuenta que para muchas (no todas) pseudo feministas ser mamá no era compatible con el movimiento. Me di cuenta que podía elegir ser lo que quisiera,  menos mamá.  Porque paradojicamente son las propias congéneres las qué muchas veces menosprecian el ser madre,  las que predican que hacerlo es rendirse ante el patriarcado y su sumisión al hogar y que tenemos tanto potencial que es una pena desperdiciarlo siendo simples “amas de casa”.  Si,  amigas y conocidas (que no son madres) me han llegado a decir “estás desperdiciando tu vida”,  ó, “mis otras amigas mamás no se han abandonado como tu ,” ó,  “haz cambiado, tenías muchos proyectos y ahora no haces nada”. Es como si creyeran qué me vendí, como si me tuvieran lastima por priorizar la crianza de mis hijos por sobre otras elecciones más egoístas o egocéntricas. Les doy pena porque mientras mi esposo esta logrado todas sus metas profesionales yo no.

A ellas y a las que me juzgan sin conocerme les digo: Tengo una carrera universitaria y estoy en un máster,  he rendido exámenes de posgrado con mi hija al pecho, he viajado por el mundo, he trabajado de manera independiente de lo que he querido pero hoy escojo ser mamá.  Podría hace lo que yo quisiera y quizás en unos años retomaré algunos proyectos pero hoy, ante mi abanico de posibilidades y en completo uso de mis razones escojo ser madre de tiempo completo. No me tengan pena.

Yo me siento muy privilegiada de poder elegir quedarme con ellos y amo hacerlo porque soy consciente que estoy postergando mi carrera unos años para dedicarme al trabajo más importante de mi vida qué es el de construir un hogar estable para mis hijos y me ha costado mucho trabajo apaciguar mi ego, aceptar que ser mamá es suficiente.

Soy privilegiada por poder dar la teta sin tener que correr del trabajo. Yo no me pierdo de nada, conozco cada uno de los gestos de mis hijos,  sus días complicados, su evolución,  el nombre de sus amigos,  sus detonantes,  sus palabras inventadas. Para mi eso es muy importante y no lo veo como un sacrificio,  más bien como un desafío,  un privilegio y un aprendizaje.

Se que muchas mamás necesitan cargar energías trabajando fuera de la casa y eso es totalmente válido, no hay mejor mamá que la qué es feliz y plena con las decisiones que toma. Una mamá feliz que trabaja fuera de casa es más saludable para los hijos que una mamá Full Time deprimida o reprimida.

También les digo a éstas mujeres y hombres anti maternidad qué sienten pena por una mamá dedicada exclusivamente a la crianza de los hijos que   parecen ignorar la importancia que conlleva para la sociedad el criar niños y niñas socialmente adaptados, emocionalmente inteligentes y empáticos. Si todos los niños fueran criados con respeto, amor,  paciencia,  educados para ser solidarios, amables, honestos y respetuosos no existiría la palabra Hembrismo o machismo porque no habría “género superior”  sino géneros diferentes pero con igualdad de derechos y oportunidades.

Cuando nacen nuestros hijos el instinto materno nos empuja a no despegarnos de esta personita indefensa. Al fomentar separar a una mamá de su bebé pequeño dejándolo en manos ajenas para irse a trabajar estamos avalando la negación de nuestra naturaleza, de nuestro instinto que día a día se va apagando como medio de adaptación a la realidad impuesta por el sistema capitalista que la mayoría de las veces no nos da opción porque con una sola entrada económica no alcanza.  No creo que exista una mamá que no haya llorado al dejar a su bebé por primera vez en una guardería,  ¿es eso natural?.  Es más, hay nuevos estudios científicos que sostienen que estamos escolarizado a los niños  muy temprano.

La Mayoría de las familias no tienen opción,  mientras que muchas otras mujeres que si la tienen prefieren seguir con su carrera tiempo completo o medio tiempo y,  ¿saben qué? las felicito porque están haciendo lo que ellas desean,  porque una mamá plena es la mejor versión de Mamá y esa es la clave, respetar los deseos y las elecciones.

Porque al final de cuenta y más allá de las dos mil definiciones de Feminismo qué podamos encontrar yo lo entiendo como aquel colectivo de mujeres que eligen con plena libertad hacer de sus vidas lo que ellas quieran,  lo que les de plenitud, sin sentirse juzgadas, sin sentirse menospreciadas y lo más importante: sin tener que darle explicaciones a NADIE.

Nota: Mi marido es un punto aparte, el ejerce su paternidad de una manera impecable. El lava platos, ropa,  limpia, cocina a la par mía,  cuenta cuentos,  lleva al parque,  juega. El se levanta a las 6am con los niños y los cuida solo hasta las 8am. El además trabaja por la tarde y es la base de nuestra economía no porque es hombre sino porque su trabajo paga 4 veces más por hora que el mío por lo que para equiparar su ingreso yo debería trabajar 14 horas diarias. Su compañía contrata empleados por medio de entrevistas que no permiten saber el género hasta la elección  final para que las selecciones no puedan ser influencias por favoritismos,  él predica con el ejemplo. Él  está cambiando el mundo.  Él  es mi ídolo.

Si estás interesado en saber más sobre Crianza Consciente por favor Suscríbete

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

www.nutrimama.com

mamaminimalista.net/

Read more