¿PREOCUPADA POR TU FUTURO? PRUEBA ESTO.

¿Alguna vez te has encontrado preocupada por tu futuro?

Hace poco me escribía una lectora diciéndome esto:

 

Me gustaría lograr un trabajo que me dé una estabilidad y me quite la preocupación sobre el futuro y estar tranquila.

 

Así, a priori, es algo que todos queremos, ¿verdad?

Tranquilidad, quizá estabilidad (y digo quizá porque hay personas como yo a la que nos gustan los cambios y no necesitamos tanta estabilidad) y, sobre todo…

Que nos quiten las preocupaciones, ¿verdad?

Hasta ahí todo bien. Sin embargo, lo que me dijo esa lectora tiene una pequeña trampa.

Digamos una trampa mental, por llamarla de algún modo.

Es esta: “lograr un trabajo que me de una estabilidad“.

¿Y qué tiene de trampa esa frase?, podrías preguntarte.

Pues asumir que tu estabilidad y tranquilidad dependen de un trabajo. Darle a un trabajo todo el peso de tus preocupaciones, estabilidad y tranquilidad.

Si me lees desde hace tiempo ya sabes que siempre digo que tu carrera es una parte de tu vida, no toda tu vida. Y de la misma manera, tu trabajo es parte de tu vida, no es el encargado de asegurar tu estabilidad, tranquilidad, felicidad, diversión y amor.

Obviamente tener un trabajo te da unos ingresos y, en muchos casos, una realización profesional muy importantes en tu vida.

Eso está claro.

Pero si todo el peso de tu vida se lo pones a tu trabajo, en cuanto te falte o no sea el que tú quieres, te pasarás la vida siendo desgraciada.

Por otro lado, seguro que conoces a alguien que con trabajo también tiene intranquilidad, inestabilidad y preocupaciones.

Lo que quiero decir es que aunque tu trabajo sea muy importante para tu calidad de vida; tu tranquilidad y eliminar las preocupaciones solo dependen de una cosa.

De TI.

Porque es tu mentalidad la que importa en estos casos.

Y sí, sé que es difícil de asumir y más aún de ponerlo en práctica.

Tampoco me refiero a que tengas que dejar de buscar trabajo o de mejorar tus condiciones, sino a cambiar tu mentalidad y actitud para que esas etapas no te afecten tanto.

Porque absolutamente todos pasaremos por etapas de mayor inestabilidad. Cuando dejas el trabajo, no encuentras otro, tienes un gran gasto inesperado o la vida le da un vuelco a tu situación.

Y por supuesto habrá momentos de agobio, desbordamiento e intranquilidad.

Eso es lo normal de la vida.

Lo que sí depende de ti, en lugar de esperar a que algo (en este caso un trabajo) te de tranquilidad y te quite preocupaciones, es SER TÚ la que se encargue de conseguir esa tranquilidad.

¿Y cómo?

Leyendo, meditando, siendo agradecida por lo que ya tienes, fijándote en lo bueno, escuchando música, haciendo ejercicio u otras actividades que te den paz, alegría y tranquilidad…

Está claro que tener un trabajo, o cambiar de trabajo cuando no eres feliz, mejorará tu vida.

Pero mientras eso sucede puedes aprovechar las pequeñas cosas que te da la vida o trabajar tu mentalidad para conseguir esa tranquilidad ya.

Por ejemplo, cuando empecé con mi negocio en el 2010 estaba agobiada porque, como es normal, no tenía muchos clientes ni ingresos. Al principio le daba mil vueltas a la cabeza, superagobiada.

Hasta que me di cuenta de que lo que sí tenía era mucho tiempo libre que, luego, cuando tuviera más clientes, quizá no tendría.

Me di cuenta de que podía disfrutar de esa etapa sin clientes ni dinero, empleando el tiempo libre en cosas que me gustaran en lugar de en quedarme delante del ordenador sin hacer nada y agobiada.

Así que hacía mi trabajo del día e intentaba aprovechar el resto del día haciendo otras cosas sin sentirme culpable.

Eso es lo que te propongo.

Que, mientras sigues haciendo lo que tienes que hacer, ya sea buscar trabajo, formarte, conseguir más clientes, etc, te centres en disfrutar de lo que tienes ahora.

Y si lo que necesitas para encontrarte mejor es esa sensación de estabilidad, tranquilidad, paz o lo que sea, pregúntate esto:

 

¿Qué es exactamente TRANQUILIDAD para ti?

¿Qué harías si estuvieras tranquila/en paz/ sin preocupaciones…?

 

Ir a dar un paseo, sentarte a leer, hacer ejercicio, tomar un té, llamar a una amiga.

¿Qué asocias con esa sensación que buscas?

Averígualo y añádelo a tu vida ya.

 

No dejes que un trabajo sea el responsable de tu bienestar.

Y no, muchas veces no es nada fácil, pero merece la pena probarlo porque te aseguro, por mi propia experiencia, que aunque al principio te cuesta, luego lo disfrutarás y aprenderás a vivir mejor tu vida incluso en los peores momentos.

Al final eso es lo que cuenta, ¿no?

Que a pesar del dolor o el miedo o la intranquilidad vivamos de la mejor manera posible.

Te dejo con esta reflexión.

Una ACLARACIÓN: Como siempre en mis artículos y en mi web me refiero a situaciones cotidianas no extremas. Si tú estás pasando una depresión, has vivido una gran tragedia en tu vida o vives en condiciones al límite, te recomiendo que busques otro tipo de ayuda, un psicólogo, psiquiatra o la ayuda que necesites en estos momentos.

Que tengas un buen día y si no lo tienes que saques al menos un rato bueno : )

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

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QUÉ HACER CUANDO NO SABES CÓMO CAMBIAR TU RUMBO

Me escribía hace poco una lectora diciéndome que quería cambiar su rumbo pero no tenía ideas.

Quizá te haya pasado a ti también…

Sabes que quieres cambiar tu rumbo y que estás estancada, pero no tienes ni idea de por dónde empezar o qué opciones considerar.

Entonces, ¿qué puedes hacer cuando quieres un cambio profesional pero no sabes qué otra cosa puedes, quieres o te gustaría hacer?

Si ese es tu caso, vas a tener que hacer un buen trabajo introspectivo para tener muy claro qué quieres en la vida.

No puedo explicarlo todo en un solo artículo, para eso ya tengo un programa completo, pero te daré unas ideas para que puedas ir avanzando.

Para empezar, recuerda siempre que tu trabajo es una parte de tu vida, no toda tu vida.

Y, por tanto, tienes que tener claro qué tipo de vida quieres, antes de poder determinar qué profesión alternativa buscas.

Esto es algo que no siempre se tiene en cuenta y es muy importante, para que no acabes igual o peor que ahora.

Así que párate a pensar qué tipo de vida quieres, qué es importante para ti y cuáles son tus necesidades y valores, para que tus elecciones sean coherentes.

Ese es el primer paso.

Después de eso, a la hora de cambiar tu rumbo también puede ayudarte el saber qué buscas en una profesión y de qué huyes.

¿Qué es lo que no te gusta de tu profesión actual?

Lo que no te aporta ya nada.

Lo que no querrías ni loca si te dieran a elegir.

Haz una lista y a cada cosa que hayas apuntado dale la vuelta y así tendrás una pista sobre lo que buscas.

Por ejemplo, si no quieres tener que pasar una hora en el coche para ir a trabajar, apunta que quieres trabajar cerca de casa o más cerca, o que quieres usar transporte público.

Si llevas fatal madrugar (como yo ; )), apunta que no tenga horarios intempestivos.

Así tendrás una primera lista de requisitos que harán que tu día a día profesional sea muy diferente. Si quieres profundizar más en este tema te invito a que te apuntes a mi programa, te ayudará mucho a tenerlo todo claro y a hacer ese cambio.

Otro paso importante, además de los dos anteriores, es determinar qué te apasiona y en qué brillas, en qué eres buena. Tienes un artículo al respecto aquí –> 3 formas de descubrir tu pasión

Poder cambiar de rumbo cuando no tienes ideas requiere una serie de pasos, como te digo no puedo explicarlo todo en un solo artículo pero espero que estas recomendaciones te ayuden al menos a dar un primer paso.

Cuéntame en los comentarios qué es lo que más te ha ayudado, me encantará saberlo.

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

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¿AGOBIADA POR TODO? HAZTE ESTA PREGUNTA A MENUDO

¿Alguna vez has estado en una situación en la que se te juntan varias cosas y de repente te ves agobiada por todo? ¿Saturada y bloqueada?

Si es tu caso, hoy te quiero proponer algo que yo personalmente uso mucho en esas situaciones que todos hemos pasado y que pasaremos más de una vez…

 

Como te decía, seguro que alguna vez has vivido momentos en los que de repente no sabes hacia dónde tirar.

Que estás tan agobiada que te bloqueas y no ves cómo salir de la situación.

Y puede ser algo leve y de poca importancia o algo más grave. Puede que tengas que hacer mil cosas a la vez y te agobies, o que tengas que tomar una decisión profesional importante.

En todos esos casos yo paro, respiro y me hago esta pregunta:

 

¿Qué necesito ahora mismo?

 

Parece simple, pero esa pregunta consigue que tu cerebro se centre y los miles de pensamientos que tienes descontrolados paren un poco y te dejen determinar qué es lo más importante para ti en ese momento.

 

Como si estuvieras hablando con una amiga, solo que eres tú misma : )

 

La respuesta a esa pregunta te dirá por dónde seguir en ese momento concreto. Escucha siempre la primera que se te pase por la cabeza al preguntarte eso.

 

Lo puedes aplicar cuando estás muy estresada, por ejemplo.

 

¿Qué necesito ahora mismo?

 

Ir a dar un paseo/al gimnasio, escuchar música, descansar, no pensar en esto unas horas…

 

Lo haces y cuando ya estás más serena vuelves centrada y aprovechas mejor el tiempo.

 

Yo la uso también cuando tengo un montón de oportunidades o de cursos que quiero hacer o posibles vías para algo.

 

¿Qué necesito ahora mismo?

 

Visibilidad, vender más, descansar, buscar X o Y, un curso específico de Z.

 

Siempre tendrás una respuesta en la que centrarte y poder así salir del bloqueo.

 

Además, esa pregunta va muy ligada a esta otra:

 

¿Qué quiero ahora mismo?

 

Tienes que saber lo que quieres para saber lo que necesitas. O a lo mejor saber lo que necesitas te da pistas sobre lo que quieres…

 

Usa esa combinación cuando te sientas perdida, agobiada, estancada o bloqueada.

 

¿Qué necesitas ahora mismo?

 

¿Qué quieres ahora mismo?

 

Apuntalo y sigue adelante : )

 

Y si a nivel profesional no tienes claro ni lo que quieres ni lo que necesitas, ya sabes que te puedo ayudar a encontrar tu camino así.

Como siempre espero que te ayude este artículo, si es así compártelo y dime lo qué necesitas tú, estaré encantada de leerte : )

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QUÉ HACER PARA TENER LO QUE QUIERES PROFESIONALMENTE

¿Sabes qué hacer para tener lo que quieres profesionalmente?

El otro día leí en Medium un artículo muy interesante que decía que en 2005 la National Science Foundation había encontrado que una persona tiene entre 12.000 y 60.000 pensamientos al día.

De los cuales el 80% son negativos y el 95% son exactamente los mismos pensamientos repetitivos del día anterior.

Es decir, que la gran mayoría de lo que se te pasa por la mente es lo mismo que pensabas ayer. Y antesdeayer…

Que tus conversaciones internas son las mismas.

En el artículo Benjamin P. Hardy añade que ya sabes lo que quieres y que ya sabes lo que tienes que hacer. Que la cuestión es hacerlo.

Y averiguar qué te para, por qué no lo haces.

Yo tengo que decir que discrepo, porque hay muchas personas, a lo mejor a ti te pasa, que no saben lo que quieren o que no saben qué hacer.

Puede haber muchas razones pero una de las que menciona como más importante en el artículo y que yo he comprobado en mis clientes y lectoras es el miedo a lo desconocido, a la incertidumbre.

El no saber qué va a pasar cuando hagas ese cambio.

Y prefieres quedarte con la malo conocido que con lo bueno por conocer. Aún sabiendo que no eres feliz (o no del todo), que no es lo que quieres, que podrías estar mejor.

Y así mantienes las mismas conversaciones mentales, los mismos pensamientos un día tras otro.

Y así te sientes segura.

Porque una cosa está clara el hecho de que sigas como estás es porque ganas algo. Y ese algo suele ser comodidad, estabilidad o seguridad.

 

Pero hay una importante contrapartida a eso…

Siempre te preguntaras qué podría haber sido. Y puede que te arrepientas de no cambiar, de haber podido elegir algo mejor para ti y haberte quedado con lo que ya tenías cuando no era lo que querías.

 

Y fíjate que aquí no hablamos de tener lo mejor. Sino de tener lo que quieres, lo mejor para TI.

Es el cambio lo que te da miedo, lo que hace que te quedes como estás.

 

¿Y cómo se supera eso?

Yo te recomiendo dos cosas:

Ábrete a los cambios.

Prueba cosas nuevas, exponte a situaciones distintas, a personas distintas; cambia tus rutinas, apúntate a algo que siempre hayas querido hacer.

Porque, por experiencia te digo, cuando empiezas a hacer cosas diferentes…

Actividades que te llaman la atención pero que quizá te ponen un poquito nerviosa porque te sacan de tu comodidad, descubres que puedes, que no es tan difícil.

Te sube la autoestima, la seguridad en ti misma, las ganas de probar y te das cuenta de que puedes intentar lo que quieras, no te da tanto miedo cambiar.

Y te pones manos a la obra. Y eso lo cambia todo : )

 

Déjate llevar por lo que te atrae.

Comentan en el artículo que hay dos tipos de motivación: en la que empujas y la que te empuja.

En la primera tú fuerzas la motivación, te obligas a hacer cosas y es duro.

En la segunda te sientes atraída, te dejas llevar porque tira de ti, sientes que es lo correcto para ti, lo que quieres hacer.

Y es eso lo que tienes que seguir. Eso de lo que siempre dices o piensas: “pero es que yo quiero...”, “me encantaría hacerlo“, “sé que me gustaría“, “me apetece mucho probarlo“.

Es, por ejemplo, lo que me pasó a mi con el coaching o con el doblaje o con la ciencia.

Leía, buscaba y me encantaba aprender sobre esos temas. Buscaba cómo sería dedicarme a eso, sacaba tiempo de donde fuera una vez que ya estaba  formándome y trabajaba las horas que hiciera falta. Porque me sentía atraída por eso.

 

Por tanto, lee bien este artículo, piensa qué es lo que de verdad quieres hacer en tu vida, haz una lista, elige aquello que te atraiga, que te llame y empieza por abrirte al cambio haciendo pequeñas acciones que te hagan cambiar y salir de la rutina.

Así le perderás el miedo al cambio y darás un paso más hacia esa reinvención profesional que estás buscando.

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

 

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CÓMO VENCER EL AUTOSABOTAJE QUE TE MANTIENE BLOQUEADA PROFESIONALMENTE

¿Alguna vez has pensado “si cambio de carrera significa que soy una fracasada en esto” o “si ahora cambio de carrera habré tomado por la borda todos los años de formación y experiencia que tengo” o “todo el mundo va a pensar que a ver si siento la cabeza ya/que esta mal de la cabeza...”?

Es totalmente normal, y es que seguro que has oído alguna vez que uno de los mayores obstáculos a los que te puedes enfrentar es tu propia mente, lo que tú misma te dices.

Y es que el cerebro tiene sus trucos…

Por un lado puede ser tu amigo y principal aliado, por así decirlo, y por otro puede ser el primero que te diga que qué estás pensando, que te dejes de “tonterías”.

¿Te suena? Es autosabotaje puro y duro.

Y puede hacer que estés bloqueada profesionalmente mucho tiempo…

Y lo mejor que puedes hacer es saber cuáles son esos trucos o distorsiones cognitivas (que es el nombre científico) para poder identificarlos y que no te afecten la próxima vez que te pase.

Una distorsión cognitiva no es más que esto: ciertos pensamientos que se te pasan por la cabeza en algunas situaciones y que tú crees que son verdad cuando no lo son.

Digamos que tu cerebro te convence de que son verdad pero no es así.

Ni eres un fracaso por cambiar de carrera, ni habrás tirado por la borda nada, ni todo el mundo va a pensar X o Y (puede que algunos sí pero desde luego no todo el mundo).

Y ya sabemos que lo que piensas determina lo que sientes y como actúas y, por tanto, los resultados que obtienes.

 

¿Con cuál de estas te identificas?

 

TODO o NADA, blanco o negro.

Para ti sólo hay dos opciones: o está bien o está mal. No hay punto medio.

Por ejemplo: o hago esto perfecto o soy una inútil.

 

Telepatía absoluta.

Cuando predices lo que los demás van a pensar. Por ejemplo: “Todo el mundo va a pensar que soy una inmadura y tengo mil pájaros en la cabeza si decido cambiar de carrera otra vez“.

Y no, no solo todo el mundo NO lo va a pensar. Sino que muchas personas se sentirán exactamente igual que tú, otras te admirarán, otras te apoyarán y las que sí que piensan así no te interesan, la verdad.

 

Reglas internas absurdas.

De estas tenemos todos y son especialmente frecuentes si tienes el Síndrome del Impostor. Son una reglas internas muy estrictas que nos hemos autoimpuesto o nos han impuesto en la infancia.

Reglas del tipo: si haces preguntas demostrarás que en realidad eres tonta, así que no hagas preguntas nunca.

O del tipo: tienes que encontrar tu vocación y dedicarte a ella toda tu vida o si no nunca podrás ser feliz y serás una fracasada.

 

Justificaciones.

Relacionas dos ideas que en realidad no tienen nada que ver para justificar tu decisión. Por ejemplo: “No puedo cambiar de carrera porque gano un buen sueldo.”

Son cosas independientes y que en realidad no están relacionadas, aunque te creas que sí o tu cerebro te convenza de que sí.

 

Autoengaño.

Te convences de algo que realmente no crees para justificar tu decisión. “No pasa nada si...”

Aunque en realidad sí pase.

 

Exageración pura y simple.

Cuando haces una montaña de un granito de arena. O a lo mejor no es un granito de arena, pero lo magnificas. Como cuando dices: “Si me echan de mi trabajo mi vida está acabada“.

 

Estos son unos ejemplos de las triquiñuelas que hace tu cerebro. ¿Identificas alguna o más de una en tu vida?

Es importante que seas consciente de estas cosas para que la próxima vez que pienses algo de esto digas “ahí está una de esas distorsiones que decía Aida” y reflexiones sobre cómo te está parando.

De hecho, determina ahora alguna que hayas pensado ayer mismo y si quieres me lo dices en los comentarios.

Espero que te ayude mucho : )

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

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La razón por la que tus clientes no se pueden permitir tus servicios (y la solución)

¿Te preguntas alguna vez (o más bien muchas) por qué la mayoría de tus clientes potenciales te dicen que no se pueden permitir tus servicios?

Una de las preguntas que me hacen muchas veces mis lectores es esa, qué hacer cuando la gente te pide descuentos o no tiene dinero para contratarte.

Hasta cierto punto es normal que haya algunas personas que no tengan el dinero para contratarte. Es difícil llegar a todo el mundo, aunque siempre puedes ofrecer algo gratuito (como estos artículos) a personas que no puedan permitirse tus servicios.

Pero si has afinado bien tu nicho y tu estrategia de atracción de clientes no será tan frecuente, el problema es cuando te sucede MUY a menudo.

Y eso es algo especialmente común justo al empezar.

Y ¿sabes por qué?

No porque tengas menos experiencia.

No porque no seas una buena profesional o porque no tengas credibilidad.

Sino porque les estas intentando vender coaching o cualquier otro servicio y las personas no compran coaching, ni mentoría, ni asesoría ni lo que sea que les estás ofreciendo.

No le ven la importancia suficiente como para invertir su dinero o incluso su tiempo.

No es que no tengan dinero, es que no quieren invertirlo en algo a lo que no le ven beneficio.

Así que quédate con esto:

Lo que quieren y compran no son los métodos sino el resultado.

No compran coaching, invierten en decidir su siguiente paso profesional.

No tienen dinero para mentoría o asesoría, invierten en alguien que les diga cómo conseguir clientes e ingresos de forma estable.

¿Qué les estás ofreciendo tú? ¿Coaching, asesoría, consultoría, diez sesiones, quince vídeos?

¿O un resultado tangible y creíble?

Ese es tu objetivo.

Esto es algo CLAVE a la hora de ofrecer tus servicios. Tienes que ser muy consciente y explicar con claridad los RESULTADOS que obtendrán trabajando contigo. A todos los niveles.

Si no es así, te seguirá costando mucho tener clientes.

Así que siéntate a pensar qué resultados tangibles y concretos obtendrán trabajando contigo. Qué beneficios  verán en su vida.

Extraído de www.coachdelaprofesional.com

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

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Un cuento para detectar más oportunidades en tu negocio o profesión

Hoy tengo una historia para ti. Léela con atención porque te dirá cosas muy importantes acerca de cómo detectar más oportunidades en tu vida ahora mismo…

Es una historia que pertenece a un clásico de desarrollo personal “Lead the field” de Earl Nightingale.

Una de las cosas que dice y que me encanta es:

Si el jardín de tu vecino parece más verde…

Es porque seguramente lo está cuidando mejor.

Que las cosas funcionen no es cuestión de suerte o circunstancias, aunque algo puedan influir. Es cuestión de actitud y acción.

Y un jardín verde requiere muchos cuidados.

Ahora sustituye “jardín” por carrera, negocio, desarrollo profesional, lo que tú quieras.

Las cosas no se consiguen solas, hay que tener dedicación, compromiso y cuidado.

Y muy relacionado con eso tenemos esta historia: Acres de diamantes.

Te hago un resumen:

Un granjero africano escuchó algunas historias de otros granjeros que se habían hecho millonarios descubriendo minas de diamantes.

Estas historias le emocionaron tanto que estaba impaciente por vender su granja y salir a buscar diamantes él mismo.

Vendió su granja y pasó el resto de su vida viajando por África buscando diamantes sin éxito.

Al final, desesperado y frustrado, se tiró a un río y murió ahogado.

Mientras tanto, el hombre que compró su granja encontró un diamante en un arroyo del terreno. Y esto le llevó a descubrir una de las minas de diamantes más productivas de África.

Sin saberlo, el primer granjero poseía gratis y en su terreno…acres de diamantes“.

La moraleja está clara, ¿verdad?

Antes de buscar algo en en cualquier otra parte, busca en lo que ya tienes, porque siempre hay diamantes esperando ser encontrados.

Pero a veces la impaciencia no nos deja darnos cuenta de eso.

A veces vemos el jardín de otro más verde, la granja más rica y nos olvidamos de que nosotros también tenemos nuestros recursos.

Busca dentro y fuera de ti.

¿Dónde puedes conseguir más clientes? ¿Dónde tienes recursos para cambiar de carrera, para decidir qué quieres hacer, para ganar más confianza en ti misma?

Elige qué estás buscando y mira cerca de ti antes de volverte loca mirando en otras partes…

 

Espero que te ayude esta historia y te haga reflexionar : )

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

 

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Cuando poner en práctica un cambio profesional

¿Estás pensando en reinventarte profesionalmente y poner de una vez en práctica alguna de tus ideas?

Hace poco me escribía una lectora diciéndome que está cansada de tener mil ideas y no saber por dónde empezar o cuándo poner en práctica un cambio profesional.

Todo eso debido al miedo a fracasar y a no ser lo suficientemente eficaz o creativa, al miedo a que juzguen negativamente lo que haces o a fallar y no poder volver a intentarlo.

Y, como ella, seguro que tú también quieres  ganar confianza, organizarte y que las cosas fluyan…

¿Verdad?

Por eso, hoy te voy a dar mi opinión sobre cuándo lanzarte y poner en práctica tus ideas. Cuándo lanzarte a hacer el cambio, porque es algo que angustia mucho y, de hecho, muchas veces es el único obstáculo, no atreverte a dar el paso y lanzarte.

 

Antes de nada tienes que tener muy en cuenta tus circunstancias personales.

Porque no es lo mismo estar soltera y sin compromisos, que tener hijos o familiares que dependan de ti, por ejemplo, o un trabajo que te absorba muchas horas.

No es lo mismo estar asentada que acabar de trasladarte a una ciudad o país nuevo.

Tienes que tener muy en cuenta tu realidad, no para usarla como excusa sino para planificarte con cabeza.

Por ejemplo, cuando me planteé crear Coach de la Profesional justo me acababa de mudar a España y tenía que encontrar piso, proveedor de Internet, colegio para mi hijo, etc.

Para mi no era momento de lanzarme porque no tenía la energía ni la concentración necesarias. Ya no el tiempo, porque tiempo se puede sacar, sino la energía.

Una vez estuve asentada, entonces sí, me centré y lancé la nueva web.

Otro ejemplo…

Yo aproveche que estaba de baja de maternidad para formarme como coach y lanzar la primera versión de mi negocio, porque ese momento era bueno para mi, aunque estaba al 100% con mi hijo.

Sin embargo, un poco más adelante me di cuenta de que no podía escalar mi negocio hasta que no tuviera más tiempo, hasta que mi hijo no fuera al colegio, porque tenía tantas interrupciones que no podía centrarme.

Estos son ejemplos de distintas situaciones vitales que puedes tener y cómo adecuar tus expectativas.

A veces te puedes lanzar y a veces es mejor esperar un poco. Porque vas a necesitar tiempo, dinero y sobre todo compromiso y energía.

Otro ejemplo es en la baja de maternidad de mi segundo hijo, yo automaticé todo, contraté una asistente personal y no hice nada porque ya sabía que no iba a tener ni concentración, ni ganas.

Todo esto porque sabía lo que quería y qué necesitaba para conseguirlo, algo clave.

Así que los pasos a dar serían:

  • Saber qué necesitas hacer exactamente para hacer el cambio.
  • Pensar en tus circunstancias actuales y a medio plazo para ser realista con tus expectativas.
  • Planificar el primer paso y el ritmo que vas a necesitar y a tener.

En realidad es así de sencillo, que no fácil. Lo que pasa es que en la mayoría de las ocasiones tienes varias ideas en mente o algo borroso y difuso y eso te genera inseguridad.

Por eso es importante primero aclarar bien qué necesitas.

Y fíjate que hacer eso no es complicado, pero casi nunca lo hacemos.

Estás tan metida en tu círculo vicioso de pensamientos de si podrás hacerlo o fracasarás y qué dirán y podré vivir de esto y qué elijo…

Que no te paras a pensar en qué necesitarías hacer de verdad para lanzarte.

¿Qué necesitas?

Hacer una carrera o formarte, viajar, crear una estrategia, preguntarle a alguien, invertir dinero, averiguar precios de algo.

Averigua exactamente los pasos que tienes que dar para vivir de eso que tienes en mente, para hacer ese cambio profesional.

Y cuando tengas eso claro podrás planificarlo bien.

Por ejemplo, cuando me interesaba ser coach, averigüé qué tipos de cursos había, cuánto duraban, cuánto valían, qué se requería y así pude decidir que mientras hacía el doctorado no era el momento y, más adelante, que entonces sí era el momento.

A veces, simplemente informarte facilita muchísimo las cosas y te ayuda a decidir cuánto dinero necesitarás, si tienes que ahorrar o ya puedes lanzarte, etc.

Así que piensa, ¿qué cambio quieres hacer y qué se requiere para hacerlo?

 

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

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Cómo evitar que el perfeccionismo y la necesidad de reconocimiento externo te mantengan bloqueada

He hablado varias veces con clientes de mi programa PQH sobre la necesidad que a veces tenemos de reconocimiento externo y cómo muchas veces nos afecta más de lo que queremos.

Quizá te haya pasado a ti también.

Esa necesidad de que los demás reconfirmen que lo has hecho bien, que parece que si no hay un reconocimiento externo lo que has hecho no vale tanto para ti.

Que si no te felicitan o de dan un premio o te nombran, es como si no hubieras hecho nada.

¿Te suena?

Ese estar preguntándote si de verdad lo has hecho bien, la necesidad de que alguien te de una palmadita en la espalda. Cuando lo ideal sería que no lo necesitaras.

Que sí que está bien que te reconozcan los méritos, pero no que te sientas insegura o que dudes interminablemente si no te lo han confirmado varias veces, o varias personas, o varias veces varias personas.

Y, ¿qué puedes hacer al respecto, entonces?

 

Hoy quiero compartir contigo algo que a mi me ayuda mucho y que, poco a poco, podrá hacer que no dependas tanto de ese reconocimiento externo.

Porque muchas veces lo que opina la gente te detiene a la hora de cambiar de profesión, por ejemplo.

Especialmente si estás pensando en un cambio radical a otro campo que quizá no sea tan reconocido o no tenga tanto prestigio.

Entonces…

Cada vez que hagas algo importante para ti, en vez de preguntarte si lo has hecho bien (y mirar alrededor para ver la cara que ponen los demás), pregúntate en su lugar:

 

¿Ha sido importante para mí?

¿Me ha hecho feliz?

¿Ha supuesto un desafío para mí?

 

Porque eso es lo verdaderamente importante. Y si vas cambiando las preguntas que te haces interiormente, podrás cambiar tu actitud y tus actos.

Si eso no fuera suficiente y te dijeras, por ejemplo: “Sí, para mí sí pero, ¿de verdad, lo habré hecho bien?”

Piensa entonces:

 

¿Qué pensaría si no necesitara que alguien me lo confirmara?

¿Y qué haría?

 

Y lo haces.

 

Por ejemplo:

¿Qué pensaría si no necesitara que alguien me confirmara que he dado bien esta charla?  Pensaría que lo he hecho estupendamente y que me merezco celebrarlo.

¿Y qué haría? Ir a celebrarlo, sonreír de oreja a oreja y estar muy feliz.

Pues eso es lo que tienes que hacer. Así evitas que las dudas te paren y actúas como si no estuvieran ahí.

Y ahí está el quid de la cuestión, que lo haces igual, no te quedas bloqueada o te vas a casa desanimada.

 

A mí esa pregunta “de ¿qué haría si no… o si ya tuviera X?” me ayuda muchísimo a cambiar mi actitud y centrarme.

Si la usas, poco a poco te irás dando cuenta de que ya no necesitas ni preguntártelo porque te empezará a salir de forma natural.

Y eso es justo lo que queremos.

No que no necesites el reconocimiento externo (eso probablemente requerirá más trabajo o la ayuda de un psicólogo), sino que no te afecte, no te entristezca, no te agobie o te paralice. O al menos no demasiado.

 

Así que la próxima vez que te sientas así recuerda estas preguntas:

1 – ¿Ha sido importante para mi? ¿Me ha hecho feliz? ¿Ha supuesto un desafío para mí?

2 – ¿Qué sentiría si no necesitara que alguien me lo confirmara? ¿Qué pensaría? ¿Y qué haría?

 

Y lo mismo para el perfeccionismo.

Teniendo en cuenta que si eres perfeccionista lo que a ti te parece normal estará muy bien hecho, cuando veas que no eres capaz de lanzarte porque el perfeccionismo te para, pregúntate exactamente eso “¿Si no fuera perfeccionista que pensaría de esto? ¿Que haría?”

Y el 99,9% de las veces (por no decir el 100%) tú misma te dirás que la respuesta es “pensaría que está bastante bien/muy bien” y “lo haría ya mismo”.

Así que pruébalo y me dices si ves alguna diferencia. Recuerda que lleva un tiempo, es cuestión de usarlas y de ser constante.

Y, por supuesto, si tú ves que te afecta muchísimo no dudes en consultar con un psicólogo que es quién más te podrá ayudar en estos casos.

Yo solo comparto las preguntas que yo uso y me funcionan a mí esperando que te sean útiles a ti también : )

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Los CINCO ingredientes necesarios para que tu negocio online prospere

¿Cuáles son los ingredientes necesarios para que un negocio, tu negocio, prospere?

¿Te lo has preguntado alguna vez?

Después de llevar muchos años con mi negocio online (desde el 2010), con clientes de más de 17 países distintos, miles de visitas a mi web, apariciones en medios reconocidos y, lo más importante para mi, la libertad y flexibilidad que siempre he buscado (y que fue la razón principal de que me embarcara en esto)…

Te digo cuales son, según mi experiencia, los cinco ingredientes necesarios para que tu negocio online prospere.

Aclarar  antes que el contexto es negocio online de servicios, que es mi especialidad.

Aquí los tienes…

 

 

1. Saber qué hacer.

Esto te puede parecer obvio pero hay tanta, tanta gente que comienza y no sabe qué tiene que hacer para conseguir clientes.

Y es normal, a mi también me pasó al principio.

Estás perdida, vas leyendo blogs o mirando que hacen otras personas reconocidas, pero en realidad no tienes NI IDEA de qué pasos dar.

Y es fundamental.

Mi negocio empezó a progresar y después a estabilizarse y después a escalar cuando aprendí qué tenía qué hacer.

Y depende de la etapa en la que estés en tu negocio, claro. Cada etapa requiere unos pasos.

(Hay 5 que son básicos y tener que tener en cuenta estés en la etapa que estés y  te los cuento en esta clase gratuita porque dan para más de un artículo).

Por tanto, el primer paso para prosperar es saber lo que estás haciendo. Y para eso vas a tener que aprender sí o sí lo que necesites según tu modelo de negocio.

 

2. Ser tú.

Esto es IMPORTANTÍSIMO, tienes que darle personalidad a tu negocio, que transmita cómo eres tú.

Porque las personas queremos contratar a otras personas, queremos sentirnos cuidadas, comprendidas, queremos que nos encante la persona a la que le compramos, o que nos guste lo que dice o cómo lo dice o lo que defiende.

Es imprescindible que cuando pienses en tu web, en tu negocio, veas que te encanta, que te refleja totalmente y que transmite lo que tú quieres.

Yo, por ejemplo, siempre he querido transmitir profesionalidad, espontaneidad y libertad.

En mi negocio procuro ser muy profesional a la par que hacer lo que de verdad quiero y a mi manera, tanto si encaja con lo que hacen otros profesionales del mismo campo como si no.

Yo escribo porque me encanta escribir, escribo como hablo, si hablas conmigo ves que soy igual. Mi negocio es online porque es lo que yo quiero y me da igual que los demás hagan talleres, charlas o lo que sea. Hay muchas maneras de hacerlo y esta es la mía.

Y eso hay sido clave en mi negocio.

Porque la gran mayoría de mis clientas me han contratado no solo porque sepa cómo ayudarlas, porque sea coach o porque lleve años con mi negocio, sino porque les ha gustado mi estilo, lo que digo, cómo escribo.

Y por eso quieren trabajar conmigo, por mi.

Y eso es lo que tienes que buscar tú. Que te busquen no solo por lo que haces sino por CÓMO LO HACES.

Que te digan que se identifican totalmente con lo que haces, que confían en ti, que te ven diferente, más…. (transparente, divertida, honesta…Lo que sea que tú quieras transmitir).

A mi no solo me hace feliz ayudar a mis clientes sino cuando te dicen además: y es que me río mucho contigo, y es que con tu voz ya me siento más reconfortada, es que me encantan tus artículos, es que eres más directa y dices las cosas claras.

Eso es lo que me diferencia y es lo que necesitas tú también.

Y no te hacen falta mil estrategias para esto, sólo ser honesta contigo misma y tener claro qué quieres transmitir.

¿Cómo eres tú? Bromista, directa, romántica… Transmítelo en tu marca.

¿Qué te gusta? A mi me encanta usar mi voz y hago podcasts. Me encanta escribir y escribo.

¿Cómo eres tú, qué te gusta?

Elige tus tres adjetivos y dímelos en los comentarios.

 

3. ¡Trabajar! Con constancia.

Otra obviedad que no lo es tanto. Hay que hacer cosas, actuar, probar, experimentar.

Y ser constante.

Y cuesta más de lo que parece.

De hecho, yo diría que es lo que más veo, poca constancia. Constancia significa publicar en tu blog todas las semanas (o cada dos semanas, o todos los días, según tu estrategia).

Significa hacer seguimiento a las personas que se han puesto en contacto contigo. Buscar oportunidades para tener más visibilidad.

Hacer lo que TÚ ya sabes que tienes que hacer.

Porque nos conocemos perfectamente y cuando estás ocho horas escribiendo un artículo ya sabes que te estás entreteniendo, que el perfeccionismo te está parando, que no estás haciendo lo que tienes que hacer, que es publicarlo ya.

Hay ciertas actividades que te hacen sentir ocupada y que tú sabes DE SOBRA que no te hacen progresar. Y puede que tengas que hacerlas, pero no dedicarles tanto tiempo.

Ten siempre claro qué actividades son las realmente importantes, las que te dan beneficios y priorízalas.

Y serán las que te den más miedo, claro, pero si quieres que tu negocio prospere, hay que hacerlas.

Las cosas no se regalan, requieren un esfuerzo. Y yo no soy de las que creen que hacen falta sacrificios extremos para lograr las cosas.

Yo apuesto por hacer lo que te gusta y te divierte más. Pero hay que hacerlo.

A mi me encanta escribir pero eso no significa que no lleve tiempo. Y lo hago igual.

Y me encanta crear webinars y lo disfruto y lleva MUCHO tiempo y esfuerzo.

Hay que trabajar y esforzarse. Esfuerzo del bueno, del que te gusta y te llena.

 

4. Arriesgar

Cómo nos gusta la seguridad y hacer lo que nos resulta cómodo. A mi la primera, pero…

Arriesgarme es lo que mejores resultados me ha dado. En la vida en general.

Arriesgarme a dejar mi carrera sin saber si podría vivir del coaching.

Arriesgarme a vivir de mis ahorros.

Arriesgarme a subir el precio de mis programas y tener precios altos.

Arriesgarme a escribir, a estar en las redes, a dar webinars.

Arriesgarme a apuntarme a cursos que eran una buena inversión o a contratar a mentoras.

Arriesgarme a ser visible (y el miedo que da).

Eso no quita que sigas teniendo miedo o nerviosismo, pero lo haces igual porque en el fondo sabes que es lo que quieres y necesitas.

Y no me refiero a hacer locuras, sino a otro tipo de riesgos.

Cuando sabes que tienes que subir precios y te tiembla el estómago. Cuando sabes que es hora de contratar a una asistente o diseñadora o una mentora y te cuesta desprenderte del dinero porque lo ves como un riesgo. Pero sabes que estaría genial.

Ese tipo de riesgos.

Como cuando me lancé a hacer tirolina aunque me daba miedo, porque en el fondo sabía que me iba a gustar y no me iba a arrepentir.

A esos riesgos me refiero. Son riesgos controlados porque en el fondo tú sabes que quieres, que lo necesitas o te gusta.

Cada una tiene los suyos y sabes cuales son. No leas esto y digas: “sí, tiene razón” y te vayas a ver Facebook. Ponte a ello. La acción es clave.

 

5. Recalibrar

Por un lado ir revisando tus acciones y tus resultados para ver qué funciona mejor, qué merece la pena dejar o cambiar y para ir haciendo cambios para conseguir tus objetivos.

Por ejemplo, yo me hago un plan anual y cada mes voy revisando lo que he hecho, lo que ha funcionado y si quiero cambiar algo. De hecho, yo en vez de organizarme en trimestres pienso en términos de “entre vacaciones”.

Es decir, programo qué voy a hacer entre Navidad y Fallas, entre Fallas y Semana Santa, hasta verano, de septiembre a Navidad.

Porque las vacaciones son importantes para mi y las tengo muy en cuenta.

Lo primero que hago al planificar el año es marcar vacaciones, fiestas y fechas importantes y me organizo en torno a eso.

Y, como digo, cada mes reviso, cada “trimestre” reviso y a final de año reviso. Porque es muy fácil poner el automático, hacer siempre lo mismo y luego darte cuenta de que no ha funcionado igual esta última vez.

Es muy importante ir ajustando y recalibrando.

Y no solo a nivel estratégico o de tácticas, sino a nivel de negocio en general.

Considerar si todavía te sientes realizada haciendo lo mismo o es hora de hacer cambios.

Hay épocas en las que las cosas no te llenan igual, por la razón que sea y es hora de parar y reconsiderar qué ofreces, si necesitas un descanso, si te sigue gustando y qué vas a hacer después.

Para asegurarte no solo de que tu negocio progresa sino de que tú sigues igual de motivada y realizada. Porque cosas que te podían encantar antes puede que ahora te agoten o ya no te motiven.

Y es momento de preguntarse:

¿Es hora de cambiar o eliminar esto? o ¿qué puedo hacer para que vuelva a entusiasmarme?

 

Esas son las cinco claves que consideras fundamentales para que tu negocio prospere. ¿Por cuál vas a empezar?

Cuéntamelo en los comentarios y no olvides apuntarte a mi Programa Acelerado de Mentoría “Clientes, Ingresos y Libertad” donde te enseño paso paso todo lo que necesitas para poner tu negocio en marcha y vivir de él.

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La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

 

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