Estructura flexible

Hoy me llegó por esas cosas de la vida, una invitación a una charla online acerca de el desafío de poder convivir con nuestros adolescentes en este período de Pandemia. Hubieron muchos conceptos buenos, pero por lejos el que más me gustó es la idea de poder conquistar una «estructura flexible». .
.
Una estructura flexible, significa que podamos sostener las normas de la casa y al mismo tiempo flexibilizarlas en esta pandemia. Por ejemplo, si la regla con mi hijo adolescente es acostarse todos los días a las 10.30pm porque al otro día hay colegio, hoy que las clases online son a las 10 a.m.. puedo flexibilizar esa regla y poner una nueva hora de acostarse. Lo importante es no olvidarse de la necesidad de una estructura: horas de comida, de sueño, de colegio y horas de no hacer nada. Lo importante es mantener una estructura pero que está sea flexible. .
.
Pienso que una estructura flexible no solo nos ayuda hoy durante la pandemia, sino en la vida en general. La flexibilidad muestra nuestra capacidad de adaptación y nuestras infinitas posibilidades de solución o enfrentamiento a un mismo problema. La flexibilidad nos ayuda a cambiar en el camino si es necesario y la estructura nos entrega seguridad y certeza. Ambas tienen que convivir juntas para que funcionemos, no solo hoy sino también mañana. .
.
Mucha estructura nos rigidiza y nos deja desprovisto de otras miradas para ver una misma situación. Y mucha flexibilidad nos hace ser poco claros e impredecibles a los ojos del otro, tanto como papas como personas. .
.
Hoy atesoro este nuevo término y se los comparto porque lo encontré simplemente iluminador como una manera de enfrentar la pandemia, la vida y sus desafíos. .

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

Los invitamos a conocer nuevo libro de María José Lacámara

Más conectados: La conexión emocional como eje central de la crianza

MAS_CONECTADOS

La psicóloga infanto-juvenil María José Lacámara publica este libro que  busca ayudar a padres y madres a encontrar un método de crianza propio, que se ajuste a sus necesidades y les permita sintonizar con lo que requieren sus hijos.

Lo pueden encontrar en: Contrapunto, buscalibre, Antártica, que leo, editorial planeta y en formato digital.

 

Read more

Reinventarse

Creatividad, reinventarse, pensar fuera del molde, buscar nuevas maneras….son solo algunas de las palabras que giran y giran en mi cabeza sin cesar. Y es que esta nueva realidad nos pega a todos desde nuestras distintas veredas y nos exige movernos hacia lo nuevo y a ratos tan desconocido.
.
Lo que hacías hace un mes hoy lo haces distinto. Hemos tenido que reinventarnos en nuestra manera de trabajar, de comunicarnos, de hacer ejercicio, de estar en familia o lejos de ella. Y es en esta reinvención donde hoy intento poner mi energía….que a ratos…. no puedo negar….se va a la zona del miedo y me va dejando estática, pensando en que ya no tengo lo de antes y que lo nuevo no sé como hacerlo o como enfrentarlo.
.
Pasan los días como si fueran semanas y las semanas como si fueran meses, me ha costado esto de ser creativa y de redireccionar mi energía hacia un nuevo lugar que de frutos. Todo lo conocido se desvaneció y con ello todos los planes. Lo cierto es que hoy todo es incierto y a ratos me esta costando lidear con eso. Y aunque sé que hay que ir un día a la vez y que necesitamos poner nuestra energía en el hoy, no puedo negar como a ratos esa energía también se desvanece.

Me encantaría tener todas las respuestas, pero estar viviendo esto implica no tenerlas y tratar de ir encontrándolas en el camino. Hoy desde un lugar menos enérgico o positivo escribo estas líneas….porque soy una convencida que tenemos que darle espacio a estas emociones para entrar a ese siguiente estado. No es fácil dejar lo viejo para poner energía a lo nuevo. El cambio implica tiempo, reflexión, pérdidas, miedos y dudas, y no pasa nada si a ratos también le damos espacio a ellas, no pasa nada con ser humanos, no pasa nada con sentirse sin ganas, no pasa nada con conectarse con la angustia, no pasa nada si nos damos permiso para estar en pausa.

Para reencontrar esa energía, creatividad y flexibilidad, necesitamos pasar por estos días que la resistencia y el miedo al cambio ganan. Si negamos estos sentimientos más estancados nos quedamos. La vida viene con lo dulce y lo amargo. Podemos quedarnos en lo amargo un rato para aprovechar lo dulce.
Existen miles de maneras de vivir.

.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

Read more

Paradojas de la vida

Hoy una vez más la vida nos enseña de paradojas. En un mundo cada vez más individualista y competitivo, nace la necesidad obligada de conectarse con lo esencial. Hoy es el Universo, Dios o como quieras llamarle, es el que nos llama a frenar, a detener y a mirar hacia el interior. Y entonces nacen infinitas paradojas:

Cuando pensabas que la tecnología era un monstruo que nos estaba comiendo, te das cuenta que no es ella el monstruo sino nosotros. Dándonos ella misma (a esa que teníamos vetada) la oportunidad única de poder conectar, hacer comunidad y acercarnos con nuestros seres queridos y con el mundo. Hoy es esta herramienta que finalmente aprendimos a usar con un distanciamiento obligado, la que nos regala la posibilidad de compartir, hacer deporte, reírnos y aprender.

Cuando pensabas que el mundo iba más rápido de lo que podías soportar y pedías a gritos una pausa que no existía, el universo nos viene a mostrar que podemos cuidarnos parando, frenando nuestro hacer para enseñarnos a estar con otros…..aislados pero por primera vez conectados desde lo más profundo del corazón.

Cuando pensabas que el tiempo en familia y el hacer estaban equilibrados, vienen nuevamente a mostrarte que lo esencial está en los vínculos, en nuestra familia y que nunca es suficiente…..que el regalo de estar juntos es infinito y que por mucho que intentes equilibrar, te das cuenta de lo importante cuando paras, te conectas y lo vives.

Cuando pensabas que tenías los planes y el futuro bajo control, una vez más la vida y el universo te muestran tus límites, tu vulnerabilidad y tu fragilidad, poniéndote en pausa para que puedas nuevamente tomar perspectiva de que lo único seguro que hoy tienes es el HOY.

Cuando pensabas que te conocías, que meditabas y que tenías tu norte claro, nuevamente esta pausa obligada viene a mostrarte que conectarte con tu interior es indispensable y nunca suficiente. Te enseña una vez más que el ocio es un regalo y que tus necesidades básicas están suplidas, porque tienes un techo y una familia.

Cuando pensabas que tenerte a ti era suficiente para seguir viviendo….una vez más nos muestra la tierra que somos un colectivo y que estamos todos unidos. Que todo lo que yo decida impacta en la vida del otro, así como ese otro impacta en mi vida.

Es extraño y paradójico sentir que en estos días he logrado agradecer y apreciar las cosas simples: despertarme sin apuros, tener tiempo para leer, jugar con mis niños, hacer deporte con mi marido, hablar con mis amigas por videollamada, escuchar el viento, ver películas, escribir, cantar a todo pulmón, reírme de lo paradójico, respirar profundo y agradecer por ese respirar.

Sin duda estamos en una situación desafiante, dura y llena de incertidumbre….y la simple paradoja que me regala la vida hoy es que me siento más acompañada que nunca, que veo más generosidad y comunidad que nunca en las redes sociales, y que me siento útil y ayudando al estar en casa….¿que más se podría pedir? Cuando te das cuenta que tu mejor ayuda al mundo y a la comunidad es quedándote en TU mejor lugar….es simplemente impactante. Y donde además hoy el Universo te da la oportunidad de poder construir y crear un HOGAR lleno de vínculos y conexión en tu casa.

.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

Read more

Consejos prácticos en tiempos de Corona Virus

Aquí va un mini mini resumen de la conferencia online dictada por Ben Tal-Sahar el viernes pasado. El tema «Resiliencia en tiempos de Corona Virus», analizó tres de las maneras en que lo enfrentamos. En nuestros afectos (lo que sentimos), en nuestra conducta (lo que hacemos) y en nuestra cognición (lo que pensamos). .
.
Cada una de estas áreas con dos consejos prácticos para poder enfrentar de la mejor manera posible la situación en la que todo el mundo unido se encuentra hoy.
.
.
Solo me gustaría sumar dos palabra: flexibilidad y bajar las expectativas. No podemos esperar estar haciendo lo mismo que hace dos semanas. Todos bajaremos la productividad y nuestros hijos no podrán aprender todo lo que hubieran aprendido asistiendo al colegio. Tengamos una rutina que podamos flexibilizar de acuerdo a las necesidades del día a día y de mi familia. .
.
Analicemos donde queremos canalizar nuestra energía (que a ratos decae). No nos exijamos estar todo el tiempo juntos, entretenidos, sin peleas, trabajando y aprendiendo toda la materia del colegio. Pongamos nuestra energía en mantener la armonía familiar y nuestro bienestar emocional. Eso ya es suficiente, los niños pueden aburrirse, estar un rato solos y sin estudiar las tareas escolares. Cada uno decide como vivir este tiempo y como cada una de esas decisiones impactará en nuestra familia. .
.
Yo por el minuto estoy recién adaptándome, poniendo la energía en mantenernos en armonía e intentando hacer de este encierro lo más llevadero posible: respetando espacios individuales, dejando espacio al ocio, flexibilizando lo tiempos de pantalla, adaptando los lugares de la casa para que cada uno pueda hacer y estar sin sentirnos invadidos. Y aunque los primeros días fueron muy difíciles cuando solté y bajé expectativas fue cuando todo fluyó mejor. Hoy hasta logró ver los beneficios de esta cuarentena, .
.
No existe una manera de vivir este encierro, ni una manera «buena» de hacerlo. Cada uno podrá hacer su mejor intento para seguir funcionando, aceptando que será un funcionamiento distinto y a otro ritmo. El universo nos pide parar….paremos un ratito con él. .

90811406_1540352619447660_6230171863272652800_o90841339_1540352679447654_6884187888011968512_o91183527_1540352562780999_3496751983430205440_o
.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

Imagen de portada: yogesh more en Pixabay

Read more

Frena la curva

Para mi todo lo que está pasando hoy es la forma que tiene Dios o el Universo de frenarnos. De frenarnos y detenernos forzadamente a reflexionar: para poder volver a lo esencial, para conectar con nuestra familia y para por fin poder darnos cuenta de ese mensaje que hoy está más claro que el agua, acá TODOS co-existimos. Lo que yo decido afecta directamente en la vida de un otro.
.
.
Espero que hoy podamos decidir conscientemente por la vida, por cuidar a esos que si están en grupos de riesgo, por cuidarnos entre todos y ser solidarios. Ser solidarios ya sea en la manera de comprar, en salir a carretear, en no dejar a nuestros papás cuidando a nuestros hijos o en no sacar a nuestros niños a plazas públicas, cines, malls o casas de amigos. Necesitamos frenar la curva de contagio, pero por sobretodo necesitamos construirnos y cuidarnos como COMUNIDAD. Estamos TODOS juntos en esto, y lo que hoy decides o decido impacta directamente a los que nos rodean.

Esta es también una tremenda oportunidad para nuestros hijos de aprender que la vida es prestada, que todo lo que eligen implica a un otro y que existen tiempos donde no todo es inmediato y no pasa por nuestra decisión.

Este tiempo también los llevará a ellos descubrirse en el aburrimiento y hacerse cargo de sus procesos de aprendizaje escolar. Todo depende de el significado y el sentido que le demos a esta FRENADA forzada. Si tu le das sentido y significado, se lo dará tu hijo, tu señora, tu mamá, tus amigos y así estaremos contagiando. Y no estaremos contagiando un virus sino el significado y el sentido de vivir en COMUNIDAD. .

Esta es también una frenada que implica revisar nuestros valores, repensar en la empatía y conectar con lo esencial de lo que queremos construir para nuestras vidas. .

¡Solo espero que todos lo tomemos en serio! ¡besos y abrazos virtuales para todos!! …. ¡porque pucha que hacen falta cuando uno ya no los tiene!

Yo por mi parte estaré atendiendo vía video llamada! Sumando un granito de arena a este inmenso universo que nos DETIENE. 

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more

2020: QUE TU META SEA EL OTRO

Se viene el ansiado fin de año, las vacaciones tan esperadas, la posibilidad de poner pausa para volver a tomar las energías necesarias, conectarnos con eso que queremos y las personas que nos rodean y amamos. Aparece una luz de esperanza en este ajetreado y terremoteado 2019. Una luz para poder cambiar, crecer y alcanzar todo eso que queremos para el próximo año 2020.

126c12b209907910294b3b2e2b6bfbc8

Que importante es poder analizar y reflexionar en este periodo de tiempo. No podemos quedarnos ajenos a mirar y mirarnos en este año que esta por pasar. Cada uno de nosotros, sin duda, ha crecido o ha dejado cosas por hacer, en esa interminable lista de pendientes. Además, cerramos un año distinto para todos, un 2019 que en los últimos meses ha estado cargado de mensajes, de movimiento interno y de violencia extrema. Esta época nos deja un sabor amargo, una mirada de la sociedad y del mundo distinta. Al menos para mi, ha sido difícil y duro reconocer como de esta crisis salió lo más sombrío del ser humano: el juicio, la agresión, la prepotencia, el insulto, la polarización…. humanos deshumanizados. ¿Dónde quedó la oportunidad de aprendizaje, esa que nos regala cada crisis?.

la-oportunidad-que-tanto-esperabas-1024x535-1

Al menos creo o quiero creer que estos meses han estado cargados de cuestionamientos, tocando a ratos el abismo de la incertidumbre, esa que nos permite conectarnos, aprender y mirar el futuro con esperanza. Este fin de año, aunque duro, nos deja la oportunidad de cuestionarnos al menos, como estamos aportando a este mundo. ¿Cuál es el granito de arena que regalo día a día? ¿Cuál es mi huella? ¿Cómo quiero sumar en esta sociedad que me necesita? ¿Qué quiero dejarle a mis hijos, amigos o pareja como aprendizaje?.

Este año más que nunca necesitamos detenernos, mirarnos a nosotros mismos para poder detenernos en el otro. Se viene una navidad distinta, en la cual por primera vez tenemos la oportunidad de volcarla a la reflexión y no a la locura de las compras para cumplir con regalos. Hoy tenemos la ocasión de dejar lo accesorio para optar por celebrar y vivir esta fecha de una manera distinta: poniendo toda nuestra energía en el vínculo y la conexión con el otro que quiero.

web3-time-to-put-away-christmas-decorations-theo-crazzolara-cc-by-2.0

La violencia descarnada de estos meses nos ha hecho a casi todos parar y reflexionar, o al menos eso espero y sueño que haya pasado. Esta crisis nos ha dado la posibilidad (si la hemos aprovechado) de mirar al del lado. De echar un vistazo a ese otro como una persona íntegra que necesita de nuestra mirada, sonrisa y saludo. Dignidad es lo que todos pedimos y eso no ocurrirá si no logramos detenernos en el otro. Porque un trato justo, digno y respetuoso, parte porque cada uno de nosotros ponga como meta al otro en su camino.

Hemos hablado mucho de la empatía en estos días y la verdad es que siento que ese es el mejor regalo que podemos darle al mundo y a nosotros mismos en esta navidad, y en este tan esperado fin de año. Que nuestra meta sea el otro, significa que por un momento puedo parar de mirarme a mí, para poder encontrarlo a él y sus necesidades. Solo así podemos soñar con ser mejores personas. Como me dijo un papá hoy en la entrega de premios de sus hijos “no me importan las notas o los resultados, solo me importa que mis hijos sean buenas personas”. ¿No debería ser lo que todos queremos para nosotros mismos y para todo aquél que nos rodea? ¿Ser buenas personas? Que esperanzador sería que todos lucháramos por esa meta. No soñemos con que nuestros hijos solo “sean felices” y tampoco esperemos solo esa “felicidad” para nosotros mismos, soñemos más alto, caminemos más profundo, intentemos ser BUENAS PERSONAS….y para construirnos en buenas personas es vital mirar, reconocer y detenerse en el otro.

buena-persona-e1564363715321

A ratos nos quedamos tan fijados en nuestras propias metas finales o en los resultados que obtuvimos, que nos olvidamos del camino recorrido. Olvidamos evaluar y mirar si en ese camino logramos ser humildes, respetuosos, cariñosos, generosos y más humanos, con nosotros mismos y con todos aquellos que me rodean en mi día a día. Ser mejores personas implica dejar de mirarnos el ombligo y entregarnos al otro, con la libertad y la certeza de que ese es el único y mejor camino.

Solo sueño que en este camino recorrido del 2019, no olvidemos revisar y mirar cómo queremos seguir nuestro próximo año, porque si queremos que este sea diferente no podemos dejar de detenernos, de mirar y reflexionar que necesitamos cambiar para llegar a eso que soñamos como personas y como sociedad.

dignidad-humana-portada-1200x470-1

Mi invitación hoy, es hacer ese viaje hacia el interior para poder desde ahí, volcar nuestra mirada hacia el exterior, hacia ese otro que nos necesita, que nos mira y que espera un trato digno, respetuoso, justo y cariñoso de nosotros.

Por un 2020 distinto, por una navidad centrada en la reflexión, por un cambio en la manera de conectarnos: volquemos nuestra energía hacia el exterior, hacia el otro….hacia el AMOR.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more

ADOLESCENTES: DESCUBRIENDO SU PROPIO CAMINO

La realidad es que a medida que nuestros adolescentes crecen, se van cerrando puertas para comunicarnos con ellos. Como padres dejamos de ser referentes y pasamos a ser los que “no los entienden”, “sermonean” y “no los escuchan”. ¿Cómo vamos abriendo caminos para comunicarnos con nuestros hijos?, ¿cómo nos conectamos con aquello que los hace vibrar y motivarse?, ¿Qué pasa si eso que sueñan es muy distinto a lo que nosotros soñamos o esperamos para ellos?. La verdad es pocas veces nos hacemos estas preguntas. Además, sin darnos cuenta, eso que soñamos, se va transformando en una exigencia para ellos. Una idea o sueño intransable a lo que nuestros adolescentes deben adherir, ciegamente aunque no tenga sentido para ellos.

 

Muchas veces esos sueños nos impiden conectarnos con aquello que hace feliz a nuestros hijos, eso que los mantiene motivados y los hace ilusionarse con un futuro que se vuelve alcanzable. ¿Cuántas veces solo miramos lo que queremos para ellos desde lo que a nosotros nos hace felices? ¿cuántas veces damos por sentado que el futuro será mejor si deciden hacer aquello que les dará seguridad y estabilidad? La mayoría de las veces imponemos lo que nosotros queremos o eso que pensamos es lo mejor para nuestros hijos. La realidad es que frente a esta mirada, solo logramos que nuestros adolescentes se alejen, al no sentirse entendidos o aceptados. Cuando no logramos leer, escuchar o entender lo que los mueve y motiva en la vida e imponemos caminos trazados por nuestros sueños, estamos destinados al fracaso en nuestra tarea de guiarlos y acompañarlos. Esto los aleja, cierra las puertas de la comunicación y a la larga nos hace perderlos. Todas esas posibilidades que se podrían abrir se cierran automáticamente.

dos-hermosos-estudiantes-adolescentes-caminando-juntos_1328-1095

Nuestros desafío como padres de adolescentes será entonces estar constantemente abriendo caminos de comunicación. ¿Cómo podemos lograr esto? Lo primero y fundamental es abrir nuestra mente a su mundo, y por sobre todo descubrir y aceptar a nuestro hijos en sus fortalezas y habilidades. Debemos conversar con ellos, tomarnos tiempo para conocer aquello que los mueve, qué les gusta leer, escuchar, qué hacen en su tiempo libre. Sumémonos a alguna actividad que ellos elijan, propongámosle que nos inviten a su mundo y cuando lo hagan no olvidemos aceptar esta invitación.

padres-y-adolescentes

Dentro del mundo adolescente, una de las cosas más difíciles es poder conversar. Ellos son escuetos, las respuestas generalmente son monosílabos y dan por sentado que todo aquello que cuenten, será recibido por sus padres de mala manera, lo que traerá un sermón, un juicio o un “consejo” no pedido. En mi experiencia clínica y como mamá, normalmente no preguntamos para que ellos reflexionen y respondan, generalmente les damos las respuestas, pautas y muchas veces nuestros juicios…..y entonces, ¡no están tan equivocados!. Al abrirse a nosotros inevitablemente se encontrarán con aquello que no quieren: respuestas, soluciones, juicios, sermones y “enseñanzas”. Todo esto solo cierra aún más esos caminos de comunicación que necesitamos abrir. La comunicación entonces tiene que ser bidireccional, deben conocer nuestro mundo y nosotros debemos aprender a preguntar y escuchar. Detenerse y escuchar. Detenerse y preguntar. Hagamos preguntas abiertas, que los lleven a pensar, a dar respuestas que no se pueden responder desde solo un sí o no.

20120504madre-abrazo-hijo-620x320

Si lográramos tener conversaciones profundas y poderosas con nuestros hijos adolescentes, no solamente abriremos caminos de comunicación, sino que también de confianza, aprendizaje, y por que no, de equivocación… pero siempre en conjunto con ellos. Crearemos de nuestra relación, un factor protector para sus futuras vivencias y decisiones. Démonos el tiempo de conocer a nuestros hijos, trazar su camino según lo que ellos son o sueñan ser, descubrámoslo juntos. No dejemos que nuestros propios fantasmas o exigencias hablen por nosotros, ellos están escribiendo su propia historia y tendrán la valentía de ir por ella donde sea y como sea. No dejemos que esa historia la escriban solos, acompañémoslos con una mirada abierta, comprensiva y sin juicios. Aprendamos a preguntar, escuchar y acompañar, eso es lo que nuestros hijos adolescentes necesitan de nosotros.

225ecdf67a4ace6ac071565d3497a35c

Y por sobretodo si tienes niños más pequeños y estás leyendo esto: empieza hoy!!. Conversar y aprender a dialogar es vital para poder conectar con el otro. Mientras antes empecemos más fácil será en la adolescencia. No nos conformemos, sigamos intentando, conversar es conectar y conectar es crear relaciones profundas de amor y de confianza.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more

CHILE DESPERTÓ: LA OPORTUNIDAD DE UNA LUZ EN LA SOMBRA

Ha sido una semana extremadamente dura de digerir, de mirar y de vivir. Cargada de emociones difíciles como la angustia, la tristeza, la rabia, la incertidumbre y el miedo. Una semana con un tinte oscuro que no conocíamos. Porque si bien conocimos y vivimos un terremoto el 27/F que nos hizo reconstruir un país en el suelo, no conocíamos como se sentía un terremoto social. Una crisis en donde lo que se destruyó, fue destruido por nosotros mismos y donde lo que hay que reconstruir hoy es mucho más profundo que casas caídas, porque hoy la reconstrucción nos incluye a nosotros como personas formando un país distinto.

terremoto-e048af8e0a349e5d53e2d9d3380c76e0-600x400

Hoy necesitamos reconstruir lazos, detenernos a reflexionar y mirar al otro. Necesitamos lograr mirarnos como los seres humanos imperfectos que somos para actuar desde el respeto y amor al otro aún en su imperfección. Necesitamos aprender y buscar mayor equidad, justicia, cariño, amor, respeto, humildad y empatía…..pero sin destruirnos entre nosotros.  Respetar la mirada distinta del otro y poder compartir lo que nos hace crecer, no lo que nos violenta. El odio genera más odio, la violencia más violencia, la intolerancia más intolerancia….y esta semana ha sido una semana cargada y desbordada de imágenes y mensajes que muestran nuestra peor cara.

Los últimos días han sido una invasión de imágenes violentas, de mensajes deshumanizados, de peleas políticas, de escuchar con ira lo que el otro piensa, de ver mensajes y audios que generan pánico, de miradas polarizadas cargadas de odio. Como en toda crisis hemos podido ver la luz y la sombra. La luz de un pueblo que se une por ser mejor, más justo, más unido y equitativo, y al mismo tiempo la sombra de ver como en la necesidad de gritarlo tan fuerte para ser escuchados, nos encontramos con una violencia extrema que sin darnos cuenta nos daña profundamente.

5dab21599b449

¿Como podemos digerir todo esto? ¿Como podemos seguir adelante? ¿Como seguimos conviviendo con la angustia, el miedo a la incertidumbre y la frustración al no ver cambios concretos?.  ¿Por dónde empezamos?.

  1. Reconocer y aceptar nuestras emociones: No podemos negar nuestras emociones, parte de vivir la crisis como una oportunidad, viene de poder abrazar esas emociones que nos nos gusta sentir, para reconocerlas y que ellas mismas nos impulsen a hacer un cambio. No escondamos nuestros sentimientos debajo de la alfombra, mirémoslos y dejemos que nos remueva esta crisis, que solo así podremos hacernos cargo. No podemos olvidarnos que estar expuestos a un estado de alerta provoca en nosotros cambios: síntomas, cansancio extremo irritabilidad, hostilidad, rabia, pena. Tenemos que hacernos cargo de ellos si queremos realmente sanarnos, para poder sanar al otro y finalmente sanarnos como sociedad.
  2. Reflexión: démosle un sentido a esta crisis, para que realmente aprendamos de ella y sea una oportunidad de crecimiento tanto personal como grupal. No puede ser que de la sombra no nazca la luz y la union. Nuestros hijos, amigos, padres, compañeros de trabajo y nosotros mismos tenemos que comenzar a vivir con más empatía y más consciencia social. Si esto no te remueve ¿entonces que?. No sigamos esperando catástrofes para reflexionar y movernos al cambio.protesta1
  3. Empatía: logremos mirar más allá de nuestro metro cuadrado. Miremos el sufrimiento o dificultades por las que pasa todo aquél que me rodea en la vida. Solo así lograremos reflexionar y digerir todo lo que ha ocurrido. Necesitamos urgentemente que aparezca la empatía y la mirada genuina y generosa hacia el otro. La empatía sana.
  4. Actos de bondad: sueño con que no necesitáramos ser removidos para ser solidarios. Podemos ser solidarios todos los días, y sostenerlo en el tiempo, no solo porque esto hace feliz, ayuda al otro y ayuda a construir una sociedad  más altruista, sino porque también nos permite mejorar aunque sea con un granito de arena la vida de otro ser humano, esa debería ser razón suficiente. Esta comprobado que una de las cosas que más alimentan nuestro bienestar emocional es darse a otro de manera gratuita. La bondad indudablemente sana al otro, a nuestra comunidad y a nosotros mismos. No perdamos esta oportunidad en esta pasada.
  5. Mirar nuestras necesidades y pedir ayuda si lo necesito: para poder ayudar al otro necesito estar bien emocionalmente, es hoy donde necesitamos también velar por nuestro autocuidado. Si no logro cuidarme y mirar que es lo que necesito para estarlo….cuidar al otro, empatizar, reflexionar y hacer actos de bondad será imposible. Mirarnos en nuestras necesidades significa saber que es lo que me hace bien y mantenerlo: ir a la plaza con mi hija, escuchar música, no ver tanto las noticias, estar menos conectada en redes sociales para estar más conectada con el que me rodea, hacer deporte, dormir las horas que necesito, etc. Si somos capaces de mantener lo que nos hace sentir bien, seremos capaces de tener la generosidad de ver al otro y salir a su encuentro.

chile-cara-pintada

De esta crisis NO podemos NO salir fortalecidos…al menos ese es mi sueño. Lo que si necesitamos tener claro, es que esto solo ocurrirá en la medida que seamos capaces de decantar y reflexionar esta avalancha de información, para que podamos abrazar el sufrimiento que esto nos ha provocado a TODOS. Solo desde ahí podremos prepararnos para una cambio más profundo y constante en el tiempo. No aprendamos a ser empáticos para luego olvidarnos, no aprendamos a valorar lo que somos para luego mirarnos en menos, no aprendamos a escucharnos para luego hacer oídos sordos a las necesidades del otro, no aprendamos a amar para después odiar de nuevo. Porque si solo aprendemos por un momento, nada de esto habrá valido la pena. Que esto cuente  y sea significativo en nuestras vidas y en la de nuestros hijos o de aquellos que nos rodean. Que todo lo que estamos viendo y viviendo logre  generar una cambio profundo y sostenido en el tiempo. Si nosotros cambiamos, entonces los que me rodean cambian y podemos soñar por un Chile mejor y más justo.  Porque finalmente eso es construir comunidad, sociedad y país. ¡Chile con más luz y paz lo hacemos todos!.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more

​EL ARTE DE PELEAR LIMPIO: “SOY YO; NO ERES TÚ ”

Sin duda el matrimonio es un vínculo de amor profundo que es necesario alimentar todos los días. El amor para sostener este vínculo es necesario, sin embargo no suficiente. Hoy quiero compartir el conocimiento que adquirimos como pareja al asistir a un taller organizado por una agrupación de psicólogos clínicos especializados en temas de pareja llamada “Amar no Basta”. Este taller nos entregó herramientas concretas como pareja, para poder trabajar sobre el vínculo del matrimonio. Para poder profundizarlo, para cuidarlo y no dañarlo con las distintas situaciones a las que nos vemos enfrentados como matrimonio día a día. No puedo dejar de recomendarles este increíble grupo de terapeutas que está poniendo el énfasis en prevenir las crisis matrimoniales, entregando ejercicios y herramientas concretas. Para poder estar al tanto de los talleres y charlas pueden seguirlos por Facebook, Instagram o su página web http://www.amarnobasta.com.

wp-image-1595951639jpg.jpg

Podemos partir comentando datos duros acerca del matrimonio. Hoy el 50% de los divorcios se dan en los primeros siete años de matrimonio y se ha visto que con la llegada del segundo o tercer hijo las parejas experimentan una disminución en la sensación de satisfacción en conjunto con un aumento en los conflictos. Sin duda la llegada de los hijos se transforma en uno de los grandes desafíos de adaptación para la relación e inevitablemente comenzamos a pensar en otro ser humano más allá de nuestra pareja, aparecen las diferencias en la crianza e irremediablemente aparece aquello con lo que venimos cargado de nuestras historias familiares de origen. Probablemente con la llegada de los hijos además comienzan los conflictos acerca de los roles y tareas que cada uno debe cumplir en la crianza. Sobre todo durante los primeros años de crianza se torna más difícil la comunicación, aumenta el cansancio y los niños pasan a ser parte importante de los temas de conversación. Casi sin darnos cuenta la vida con hijos va consumiendo la vida de pareja, aumentando así los conflictos.

¿Por qué prevenir? ¿Qué pasa si nos ocupamos antes de que comiencen los problemas? ¿En qué aporta que podamos aprender estrategias concretas y comunicarnos mejor? Está comprobado que mantener una mala relación de pareja, no solo afecta tu salud mental sino que incluso puede afectar en una disminución en la expectativa de vida. Es por esto que sostener vínculos saludables y trabajar por ellos, promueve una mejor calidad de vida, una vida sexual más plena, un aumento de la comunicación, una mayor estabilidad de pareja y longevidad. Además de todo esto, promueve en nuestros hijos, mayores niveles de seguridad y desarrollo emocional. El que puedan vivir en un ambiente saludable, sin duda determinará sus relaciones con un otro. Si nuestros hijos tienen la vivencia de ver que sus papás se respetan, quieren, escuchan y resuelven sus conflictos, será un modelo para sus relaciones interpersonales tanto en el hoy como en el mañana. La capacidad de influir en nuestros niños se basa en lo que les reflejamos, como personas y como pareja.

La buena noticia es que podemos aprender a sostener un vínculo que sea de calidad y duradero en el tiempo. Solo necesitamos querer, poner el esfuerzo necesario y por sobretodo cultivarse como pareja. Para esto se torna vital aprender a conocérsenos profundamente y respetarnos en nuestras diferencias, además de poder desarrollar habilidades de comunicación efectivas y estrategias de enfrentamiento para nuestros conflictos. Sin duda el poder tornar nuestro ambiente en un ambiente positivo, ayudará. Poder reírnos de nosotros mismos, del otro, de nosotros como pareja, dejando que el humor forme parte de nuestro día a día, es muy importante. Poder darle vida a un ambiente donde haya música por ejemplo, tardes de deporte, paseos o noches de película, puede sumar mucho en la calidad y profundidad de nuestro vinculo de pareja.

Pero nos hemos preguntado ¿por qué discutimos?, la gran mayoría de las parejas pelea, esa es una realidad innegable. Y la verdad es que la respuesta puede ser a ratos bastante sencilla: SOMOS DIFERENTES. Partamos de la base que uno es hombre y otro es mujer, y aunque suene hasta casi tonto, por el simple hecho de ser hombre y mujer tenemos una mirada distinta de la vida y una distinta manera de enfrentar las situaciones. Cada uno tiene su propia historia de vida, su familia de origen, su biología, sus rasgos de personalidad, sus hobbies, sus minutos del día, ideología y opiniones. Es por esto que la mayoría de las veces que peleamos y que con esta pelea buscamos cambiar al otro, este cambio generalmente no se da. Y la verdad es que no es porque el otro no te quiera, no te escuche o quiera molestarte, sino que simplemente no puede ya que no está en su manera de ser.

En general las parejas tienden a pelear una y otra vez por los mismos temas. En ciertas ocasiones estas peleas pasan a temas más profundos y en otros momentos es tanto lo que hemos peleado por ellas, que ya simplemente las evitamos y nos vamos alejando silenciosamente como pareja. Entonces más importante que entender los problemas, que es lo que tendemos a hacer como respuesta natural, será poder ver como los manejamos.

Finalmente se ha visto que más que resolver los problemas, el poder regularlos hace que las parejas puedan mantenerse cercanas, con menos peleas y en un ambiente más positivo. Si logramos regular estos problemas y enfrentarlos juntos de manera constructiva, nos hará una pareja más feliz.

Una de las cosas que más me quedó marcada de este taller fue el saber, que existen problemas resolubles y no resolubles. Y que los no resolubles son el 70% de los problemas que tenemos como pareja, y por lo que tendemos a pelear una y otra vez. La realidad de esta cifra entonces, es que ese 70% de las peleas que tenemos, por más que las sigamos discutiendo, no van a cambiar. ¿Malas noticias?, la verdad es que uno podría dar vuelta la mirada y redefinir este número en nuestra cabeza, como algo bastante más aliviador. Finalmente este número nos da pie para entender y reflexionar, que más que nada debemos aprender a acomodarnos el uno al otro. Más que intentar cambiarlo, (porque simplemente eso no va a pasar) no quedan más opciones que bajar la bandera de lucha y poder ser aliados en esta batalla.

El querer cambiar a mi pareja, para que sea alguien distinto al que yo conocí, y del cual me enamore, lo hará sentirse poco querido y valorado dentro de la pareja. Uno elige al otro para ser él mismo, uno lo aprende a amar con sus defectos y virtudes, no sé qué va pasando en ese camino de ser pareja que comienzas a necesitar que el otro cambie, se acomode a lo que uno necesita o quiere de él. Comienzan las críticas y las decepciones porque lo que espero del otro, él o ella no ha sido capaz de cumplirlo. Y lo más importante aún es que por mucho que el otro esté dispuesto o quiera cambiar, el 70% de las veces le será imposible. Simplemente no es él, no está en su ADN, y no puede cambiarlo.

Finalmente cualquier cosa que te moleste demasiado del otro pasa a ser más un problema tuyo, y no del otro. Ver cómo podemos solucionar y lidiar con esos sentimientos es parte importante de lo que debo hacer para mejorar mi relación de pareja “soy yo, no eres tu”.

¿Y entonces que hacemos como pareja con ese 70%? Bueno no queda más que aprender a negociar, ceder y adaptarse. Buscar cómo ajustarse a eso que no cambia, aceptarlo, y acomodarte será la clave. Finalmente si logramos entender y sentir que no vale la pena pelear, quedas desprovisto de ese “para que” y de esa razón que te hace pelear, y encuentras una alternativa de solución mucho más positiva frente a las dificultades. Dejas de pelear por aquello que es incambiable.

Un ejercicio que podríamos hacer es pensar en qué peleas son frecuentes con mi pareja, qué es aquello por lo cual siempre discutimos sin llegar a ninguna parte. Si ya tienes una en mente, ahora puedes pensar si eso está en este 70%, si es así habrá que buscar otra manera: adaptarse, negociar, ceder o acomodarse. Finalmente las parejas que mejor se llevan, que son más felices y estables NO resuelven el 69% de sus problemas.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

Read more

CONSTRUYENDO VÍNCULOS PROTECTORES

Nuestros hijos adolescentes se ven expuestos hoy,  a una realidad de riesgos distinta a la nuestra, una realidad de la que sin duda necesitamos hacernos cargo como padres.  Hoy mi invitación es a pensar cómo hacerlo y descubrir qué es lo que podemos hacer como familia para protegerlos, guiarlos y acompañarlos en este camino hacia la adultez. Camino que cada día se torna más difuso y del que pareciera ser que nuestros adolescentes quisieran escapar.

Soy una convencida de que no existe la familia perfecta, y al mismo tiempo creo y trabajo día a día para que cada familia pueda detenerse a mirar, buscar y en definitiva encontrar su mejor versión con sus luces y sombras. Mi desafío hoy es a que nos detengamos a mirar qué factores protectores estamos desarrollando como familia. ¿A qué le estamos dando espacio? ¿Cómo hemos logrado modificar la relación de padres que teníamos con un niño que hoy es adulto?

18divorce8-master675

Está comprobado que la relación que construimos con nuestros hijos, es ÉL factor protector por excelencia. No porque sí, en Finlandia una de las políticas públicas creadas para disminuir el consumo de alcohol y drogas en adolescentes, tuvo que ver con aumentar las instancias familiares, generar más espacios de encuentro y buscar fortalecer vínculos. La realidad es que nuestros hijos adolescentes están más protegidos si nosotros logramos acercarnos a ellos y acompañarlos en el camino que implica crecer.

Voy a ser clara: el ir a buscar a fiestas, estar presente en los carretes en nuestras casas para ver qué está pasando, saludarlos cuando llegan para ver si están curados, normar horarios, saber con quién se devuelve, dónde está y con quién se está juntando, preguntar sobre la fiesta y hablar sobre el consumo de alcohol… para mí es el DESDE. Necesitamos ir mucho más allá para realmente protegerlos de los riesgos. Necesitamos hacer una transformación profunda en nuestras familias, cambiar patrones y realmente generar espacios de encuentro real, donde estemos conectados en el aquí y en el ahora para ellos. Sin celular, sin televisión, sin compañía externa…todos en familia. Es más, si lográramos instalar al menos una vez al día una instancia familiar de comer o tomar desayuno todos juntos, ya estaríamos logrando un gran cambio.

noti_331ed607a829538ed3bc9f005ce97c06

¿Suena fácil cierto?, la realidad es que cuando planteo esto a amigos, familia o pacientes, tiendo a escuchar lo mismo “es que los horarios no calzan” “es que mi marido llega tarde” “es que los niños tienen distintas edades”, en fin…excusas y más excusas para dejar de hacer algo que nos fortalece como familia, que nos conecta y que nos hace detenernos en  este mundo que nos invita a vivir con el acelerador a fondo. Si solo lográramos darnos este tiempo podríamos trabajar miles de factores que protegen a nuestra familia.

¿Cuáles son esos factores que nos acercan como familia y que podemos buscar desarrollar para proteger a nuestros niños y adolescentes?

La conexión familiar, es el núcleo que alimenta todo el resto de aquello que buscaremos desarrollar, porque nos habla de vínculos, es decir, nos habla del más puro AMOR. Porque es en esa conexión emocional y vínculo con el otro, cuando realmente logro que mis hijos se sientan amados incondicionalmente y aceptados como personas únicas e irrepetibles. ¿Cuánto la logramos? ¿nos damos el tiempo de sentarnos y compartir en familia? ¿Cuánto salimos en el uno a uno con cada uno de nuestros hijos? La conexión es una invitación que podemos regalarle a ellos diariamente o tomar la que ellos nos hacen inconscientemente día a día “papá quédate un ratito acá” “mamá estudia conmigo” “¿mamá vamos a comprarnos ropa?” “¿papá juguemos cartas?”. Identifiquemos esas invitaciones y tomémoslas, o intentemos hacernos cargo de nosotros invitarlos a ellos a CONECTAR al menos por unos minutos al día.

bd14b3_be5db8cac3844153af2d852b9970851f

¿Somos un equipo como familia?, la cohesión familiar nos habla de la importancia de configurarnos como equipo. Sentirnos todos en el mismo barco y remando en la misma dirección. ¿Cuál es nuestra dirección? ¿tenemos clara nuestra flor de los cuatro vientos y hacia dónde queremos navegar? Necesitamos fortalecer los valores que nos identificarán como familia. ¿Humildad, generosidad, perseverancia, responsabilidad, honestidad, respeto, sencillez, empatía, solidaridad, justicia? Son miles las opciones, detengámonos en nuestra familia, elijamos tres y conversémoslo con nuestros hijos. Necesitamos tener nuestro mapa de navegación claro, porque al final estamos todos juntos en esta travesía y no mirarlo de esa manera nos aleja y a ellos los hace naufragar.

¿Cómo nos comunicamos día a día en nuestra familia?, la efectividad en la comunicación solo se logra cuando podemos eliminar palabras como “tú siempre” o “tú nunca”, cuando dejamos de quejarnos y aprendemos a pedir, cuando dejamos de juzgar y criticar los errores, y aprendemos a resolverlos y cultivar enseñanzas de ellos. Si lográramos abrir espacios de conversaciones, en la que invito al otro a la reflexión y a mirar las cosas desde distintas perspectivas, nuestros diálogos con nuestros hijos dejarían de ser unidireccionales y quizás comenzaríamos a escucharlos hablar más. Generemos instancias de conversaciones sin críticas y sin quejas, preguntando y abriendo la oportunidad de pedir lo que necesito y aprender también de la respuesta de nuestros hijos, sin juicios.

bons-vizinhos

Ser modelo, ¿somos realmente?, sé que esto suena obvio, incluso quizás no debería ni ponerlo… pero ¿realmente estamos siendo modelos a seguir para nuestros hijos? ¿dejo de mirar el celular cuando me habla, yo que le pido que use menos pantalla? ¿No bebo en asados familiares, yo que le pido que se regule con el consumo de alcohol? ¿No le grito cuando estoy enojado, yo que le pido buen trato? ¿Qué estamos dispuestos a transar nosotros para ser modelos? Solo les dejo esas preguntas, suena obvio,¿pero es realmente obvio lo que estamos haciendo?

¿Logramos respetar a nuestros hijos en lo que son diferentes a nosotros? La mayoría de las veces, miramos en ellos nuestros sueños inconclusos o les exigimos ser lo que nosotros somos o no fuimos. Las expectativas de lo que creemos que los hace felices los destruye y desprovee de sus propios sueños. Necesitamos comprender que nuestros hijos son distintos a nosotros, que tienen sus propios sueños y distintas habilidades. Necesitamos respetar su individualidad porque eso los hace ser personas únicas y amadas por ser lo que son… simplemente ELLOS.

madreehija

Entonces no nos aburramos de decirles cuanto los amamos, porque esa es la manera más simple y básica de sentirnos queridos. ¿Cuántas veces nos detenemos en esas dos palabras? ¿Cuánto los abrazamos? La expresión afectiva, que parece irse perdiendo en la medida que crecen, es algo que hace crecer las relaciones y que nos hace sin duda sentirnos amados. Y aunque pareciera ser que en la adolescencia se vuelven lejanos y esquivos, aún no conozco adolescente que no se sienta feliz, alegre o querido cuando lo abrazan, le dicen te quiero y lo llenan a besos. ¡¡¡Simplemente necesitamos hacerlo más!!! Cada te quiero es un cariño al corazón, es un paso más para acercarse a ellos.

Muchas veces, insertos en un mundo de exigencias, tendemos a ver lo que nuestros hijos no están haciendo y lo que les falta por mejorar. ¿Cuánto realmente valoramos sus cambios, sus esfuerzos y lo que si hacen? Basta de ver el vaso vacío, miremos sus recursos, valoremos sus esfuerzos, solo así ellos podrán tener la mirada en lo que si tienen. Nosotros más que nadie necesitamos tener la mirada puesta en sus conquistas diarias para poder celebrarlas.

ac0176_082c0e64a9ea44fc9c3bb7908d0b9960mv2

¿Cuánto confía mi hijo en mí? ¿me cuenta sus conflictos? El clima de confianza se forja cuando hemos logrado trasmitirles a nuestros hijos que todos somos humanos y nos equivocamos y que cuando ellos se equivoquen estaremos ahí para ellos. El clima de confianza se logra cuando hemos creado espacios de conexión e instancias de acercamiento, cuando somos un equipo donde todos nos ayudamos. La confianza la hemos logrado cuando dejamos de juzgar para poder abrazar los errores del otro y cuando hemos aceptado a nuestros hijos en su individualidad. Cuando valoramos sus esfuerzos y han escuchado un “te quiero” una y mil veces. Será esta confianza ganada la que nos permitirá proteger a nuestros hijos, porque solo si sabemos lo que les pasa podremos ayudarlos.

papahija

Y finalmente normar, dejemos de mirar que normar es simplemente sancionar o imponer una conducta. Normar va mucho más allá. Normar es guiar, acompañar, proteger y prevenir a nuestros hijos. Normas basadas en vínculos profundos, valores familiares y confianza mutua.

Entonces: el control parental es el DESDE. Dejemos solo de controlar… ¡necesitamos ir mucho más allá! Intentemos construir vínculos realmente PROTECTORES, no necesitamos cumplir cada uno de estos factores, pero sí necesitamos decidir a cuales les pondremos fuerza en la relación con cada uno de nuestros hijos.

¿Qué  estamos cultivando hoy como familia y como padres? ¿Cuántas instancias estamos creando diariamente como familia para realmente proteger a nuestros hijos pequeños o adolescentes?. Dejemos de solo hablar de lo “mal” que están nuestros jóvenes y comencemos hoy, aquí y ahora un CAMBIO.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

Read more