Consejos de personas que han logrado salir de una relación tóxica

Si tienes una pareja que en vez de darte motivos de alegrías te genera angustias y dolor emocional. Si viven discutiendo, si te critica y hace sentir inferior, si te maltrata física o psicológicamente y tú no has sido capaz de poner límites para protegerte, este articulo es para ti. Conoce los consejos que dan las personas que han logrado salir de una relación tóxica.

Puede suceder que aunque nuestra pareja nos genera más sufrimiento que placer, a pesar de que nos maltrata y descalifica nos quedamos atados a esa relación. Nos inventamos razones para no terminar, a veces hasta le justificamos o mantenemos la esperanza de que va a cambiar solo porque nosotros le amamos incondicionalmente. Con frecuencia preferimos sufrir a su lado a la soledad de terminar con esa relación tóxica.

En Phrónesis, entrevistamos a personas que lograron salir de una relación tóxica. Entérate de lo que nos contaron y los consejos que te dan.

Tere, 37 años. Debes poner límites. Hay que saber hasta dónde aguantar por amor.

Llevaba dos largos años viviendo con R. Él bebía demasiado, apostaba y me quitaba mi dinero. Traté de ayudarlo hasta que entendí que es un enfermo. Para salvarme, debía terminar con esa relación o arruinaría mi vida. Un día me agredió fisicamente y vi la gota que derramó el vaso. Ese mismo día me mudé con una amiga y he sido tajante, aunque me duela no lo volveré a ver. ¿Si no soy feliz con una pareja para qué la quiero?

Ariel, 35 años. Primero debes estar tú. No puedes querer a nadie más de lo que te quieres a ti mismo.

10 años de noviazgo, le propuse matrimonio pero ella siempre ponía excusas, su trabajo, su realización profesional. Apenas nos veíamos, era una relación de fin de semana. Ella era fría, estaba de mal humor pero yo me negaba a verlo, era su perro rastrero hasta que me enteré que tenía otro. A las dos semanas de sufrimiento entendí que aunque la amaba no podía quererla más que a mi mismo, rompí toda comunicación con ella. Ahora me siento mejor.

Rosa, 23 años.  Me di cuanta que el miedo no es amor

Era mi primer novio formal, 10 años mayor que yo, divorciado. Yo tenía 19 años.  Desde el principio me decía hasta como vestirme y a quien podía tratar. Me revisaba el teléfono. No era violento fisicamente pero yo le tomé miedo con el tiempo, me volví  insegura. Se lo conté a mi tía y ella me dijo que eso no era normal. Me di cuenta que el miedo no es amor, así que decidí terminar. Busqué ayuda de mis padres y de la policía porque él no me dejaba en paz.

Marian, 38 años. Recuperar la autoestima, buscar ayuda:

5 años de relación y yo sentía que era el último hombre, como si no existiera otro.  Mantenía la esperanza de casarnos, claro él tenía que divorciarse primero, algo que nunca haría, pero yo me negaba a verlo. Él se perdía meses, luego regresaba y yo lo aceptaba. No tenía dignidad ni amor propio. Una amiga me recomendó una psicóloga para recuperar mi autoestima. Empecé terapia y a los tres meses lo eché de mi vida. Lamento el tiempo perdido.

Deli, 45 años. Lucha por ser feliz. Nunca es tarde:

Me casé muy jovencita por un embarazo no planificado. Mi marido era un verdadero monstruo, agresivo y amargado. Yo aguantaba, porque estaba enamorada, después por el compromiso de los hijos. Un día me vi con 40 años, mis dos hijos grandes en la universidad y yo a merced de un déspota, me miré al espejo y me sentí todavía joven, hablé con mis hijos y me apoyaron. Decidí divorciarme, buscar un trabajo, independizarme. Ahora soy feliz.

Hoy puede ser el día para recuperar tu libertad, hoy puedes romper esas cadenas emocionales que te atan a esa relación tóxica. ¿Qué más vas esperar para hacerlo?

Extraido de: Editorial Phronesis

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Esto es lo que debes saber del amor y qué no lo es

El poder definir el amor es algo muy complicado, puesto que existen diferentes formas de amar. Estas dependen completamente de la intensidad y a la persona a quién va dirigido. El concepto de amor como algo concreto y tangible es difícil de manejar, sobre todo cuando está fuertemente influenciado por preceptos sociales. En las siguientes líneas, nos centraremos en analizar al amor romántico: un tipo de amor conocido por todos, pues su fama es grande a lo largo de la historia.

El amor es un sentimiento universal, con el cual todos los seres humanos se sienten inspirados. El amor es la motivación necesaria para seguir adelante. Cuando una persona se enamora es feliz.  Por otro lado, también puede causar mucho sufrimiento cuando el amor no es correspondido. Es por ello que, mucho se habla del amor y el desamor, al punto que películas, canciones y novelas lo usan como tema principal. Sin embargo, el amor es algo más que eso. Por esta y muchas otras razones hemos decidido traer especialmente para ti todo lo que debes saber del amor y qué no lo es. ¡Sigue leyendo!

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando nos enamoramos?

Antes de enfocarnos en la definición de amor romántico, es necesario repasar una serie de descubrimientos científicos. Estos descubrimientos, al menos en occidente, han ayudado a dilucidar lo que ocurre en el cerebro cuando se está enamorado. Algunos resultados consolidan que el amor y el enamoramiento se respaldan por una serie de patrones conductuales que ayudan a intensificarlo. De acuerdo a los hallazgos obtenidos, el amor actúa como una droga para el cerebro de la persona, ya que modifica el funcionamiento del mismo.

Los factores culturales también son importantes. En mayor o menor medida, estos factores son responsables de que ocurran una serie de reacciones químicas en el cerebro, sobre todo en lo que respecta a la sinapsis neuronal. El amor termina alimentándose de las expectativas e ilusiones de la persona, por ello podemos enamorarnos varias veces a lo largo de nuestra vida. Cuando nos enamoramos se liberan grandes cantidades de serotonina, la cual provoca que el estado de ánimo mejore considerablemente cada vez que pensamos en la persona amada.

El amor también libera una serie de neuroquímicos como la adrenalina, esta permite que la persona esté más energizada. Así como la dopamina, que está implicada en la adicción a las drogas, especialmente porque refuerza las conductas placenteras. La cascada neuroquímica, producida por el amor, también puede ocasionar grandes problemas cuando se sufre de un sentimiento opuesto al detonante, como es el desamor. La persona terminará deprimida e inestable emocionalmente.

Sternberg y su concepción del amor

Robert Sternberg es uno de los científicos más reconocidos en el campo del enamoramiento y el amor. Este profesional publicó un libro llamado: Teoría triangular del amor, donde se describen los distintos elementos que componen el fenómeno de enamorarse y las posibles combinaciones de sentimientos al momento de formalizar cualquier tipo de relación.

Según este científico, las tres cualidades claves a la hora de que perdure el amor en una pareja son: intimidad, pasión y compromiso. La intimidad se puede definir como la cercanía que presentan los individuos que componen la relación, representando la conexión entre lo emocional, el afecto y la confianza; elementos que llevados de la mano con el amor garantizan el éxito de una relación.

La pasión puede ser concebida como la energía y la excitación que sienten dos personas que tienen un amor mutuo. Se relaciona con ese fuerte impulso y necesidad de estar con el otro, por lo que, termina siendo una atracción física. De acuerdo a la combinación de estas cualidades se pueden dar diferentes tipos de relaciones. Para Sternberg, el amor más intenso y gratificante es cuando aparecen estas tres cualidades en conjunto.

El amor tóxico no es amor ¡Debemos aprender a identificarlo!

Esto es lo que debes saber del amor y qué no lo es

El amor tóxico es un concepto que se ha hecho muy popular en la actualidad. Cada vez es más común encontrar parejas que mantienen una relación basados en esta clase de amor. Muchos de ellos ni siquiera se dan cuenta. El amor tóxico se caracteriza porque presenta una serie de conductas cuya dependencia emocional y control terminan por convertir la relación de pareja en algo dañino. Es por ello que los individuos involucrados terminan por vivir en un completo tormento. ¿Sabes cómo identificar al amor tóxico? ¡Aquí te lo contamos! Presta atención a los siguientes síntomas:

-Dependencia y codependencia emocional:

Esto ocurre cuando uno de los miembros de la pareja presenta una autoestima muy baja. La felicidad depende de la presencia del otro y su mayor temor es encontrarse consigo mismo y estar solo. También se da el caso contrario, cuando a uno de los individuos le gusta que su pareja dependa de él, de esta manera, su amor es condicionado.

-Vida social limitada:

La pareja deja de lado sus amistades y termina por depositar su atención únicamente en su relación.

-Irracionalismo e ilusiones desmedidas:

Es un amor que se ha alimentado por expectativas irreales, lo cual genera una tremenda frustración cuando no se cumplen las expectativas.

Otros aspectos negativos que definen al amor tóxico

-Necesidad de aprobación:

La persona al sentirse vacía busca en la pareja seguridad, estabilidad, amor y comodidad. Espera que cada aspecto de su vida sea agradable para su pareja. De esta manera, se esfuerza para complacerlo y mantenerlo contento a costa de su propia felicidad.

-Posesión, control y celos:

Es un tipo de amor que no es libre en absoluto, ya que uno de los miembros de la pareja interpretará que la otra persona es de su posesión, siente la necesidad de ejercer un control total sobre todo. Los celos, por su parte, deterioran por completo el amor. Todo termina siendo una completa infelicidad producto de los reclamos y desconfianza.

-Manipulación:

Cuando existe el chantaje emocional por parte de cualquiera de las dos personas que componen la relación, debemos aprender a decirle no a un amor enfermizo.

-Falta de comunicación y conflictos excesivos:

La comunicación no termina por ser fluida. Es por ello que, el amor o mejor dicho la relación no termina por ser cordial. La confianza que siempre debe perdurar se pierde por completo y los conflictos están a la orden del día.

El amor y sus curiosidades…

Debido a que en las últimas décadas ha habido una gran cantidad de estudios sobre el amor y el enamoramiento, se ha obtenido nueva información, la cual resulta bastante curiosa llegando incluso, a sorprender a cualquiera. Los datos científicos que se han recabado a lo largo de los años han confirmado, entre otras cosas, que:

Los pequeños detalles realmente son importantes para mantener el amor. Según lo pudo concluir una investigación realizada por el Economic and Social research Council en el Reino Unido.

-Un estudio liderado por Ronald Rogge ha determinado que las películas de amor son la mejor terapia para aquellas parejas que atraviesan problemas sentimentales.

¡Recuerda!

-Las redes sociales son la primera causa de divorcio, especialmente porque se comprometen muchos sentimientos donde la desconfianza termina degradando el amor. Estos datos fueron obtenidos por una encuesta de la Academia de Abogados Matrimoniales de Estados Unidos.

-Las relaciones a distancia pueden funcionar siempre y cuando haya amor de por medio.

-De acuerdo a un estudio realizado por el Instituto de Medicina del Comportamiento de la Universidad de Ohio, el amor puede hacer que la persona aumente de peso.

 

Extraido de: Editorial Phronesis

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MI HIJO ESTÁ DISTINTO: ¿QUÉ HAGO?

Muchas veces, como padres sabemos que las cosas no andan bien, sentimos que no vamos por el buen camino y algo nos va indicando que deberíamos desviarnos para llegar a puerto seguro. Muchísimas veces nos sentimos perdidos en lo que le pasa a nuestros hijos. No sabemos leerlos, nos preocupan y no tenemos idea cómo llegar a ellos. Tenemos la imagen de que algo no camina, pero no sabemos por dónde partir para descubrir qué podemos hacer distinto. Vamos intentando distintas soluciones, dando palos de ciegos, los cuales en reiteradas oportunidades nos vuelven más inconsistentes como padres, lo que inevitablemente impacta en nuestros hijos, muchas veces, empeorando la situación. Porque con la inconsistencia de las soluciones intentadas ineficaces, viene la incertidumbre. No sabemos qué esperar y perdidos, intentamos de todo para ayudar a nuestros hijos. Este proceso de incertidumbre para nosotros como padres, solo va angustiando aún más a nuestros niños en sus emociones, haciéndoles casi imposible leer lo que les pasa y descubrir el camino que los llevará a estar mejor.

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En un mundo que nos exige tener hijos perfectos y ser padres perfectos, tendemos a escuchar los pedidos desesperados de profesores, amigos o pares, de que por favor alguien ayude a nuestro hijo. Y entonces nos sale natural preguntarnos ¿podré ayudarlo yo? ¿necesitará ayuda profesional? ¿cuándo realmente se hace necesario consultar?. La mayoría de las veces el mundo nos dirá que nos queda grande el problema y que tenemos que pedir ayuda a un profesional. Sin embargo, vale la pena poder detenerse y mirar el problema con perspectiva, ¿qué nos entrampa?  ¿qué nos hace a nosotros como padres y a ellos como hijos, estar paralizados frente a una situación?.

Bajo mi mirada, la mayoría de las veces buscamos distintas soluciones, pero que finalmente terminan siendo más de lo mismo y esto empeora el problema. Entonces me encuentro en la consulta con padres que me dicen “lo hemos intentado todo” “ya no sabemos que hacer” “nada de lo que hago resulta como espero“, y la verdad es que sin darnos cuenta estamos haciendo todo el tiempo más de eso que complica la situación. Mi hijo tuvo un año difícil el año pasado, empezó a tener conductas que no eran propias de él, estaba irritable, sensible, agresivo. Con mi marido sabíamos que algo no andaba bien, y nos perdimos en un sin fin de intentos que solo llegaron a empeorar la situación. Algunos días lo conteníamos, otros lo retábamos y también lo reforzábamos….solo inconsistencia. Fue necesario para nosotros como papás detenernos y darnos cuenta que necesitábamos ayuda. Una nueva mirada de lo que estaba pasando y una manera distinta de hacer las cosas por parte de nosotros como padres.

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Siempre el cambio en nosotros, repercute directamente en nuestros hijos, la vida es interacción y los problemas muchas veces se alimentan de esta interacción. Basta con que podamos mirar el problema y ver qué podemos hacer distinto para que se rompa ese círculo vicioso. ¿Cómo darnos cuenta? Lo primero es poder sentarnos y descubrir qué es lo que esta pasando con ellos, no basta con saber que algo anda mal. Averigüemos, conversemos con ellos, observémoslos con sus pares, miremos cómo se mueve en el mundo adulto y por sobre todo intentemos pensar qué es lo que me está queriendo transmitir con sus conductas, ¿qué es eso que esta necesitando y yo no estoy pudiendo entregarle?. Para mí, mi hijo estaba en un grito de ayuda desesperado a que algo en su vida tenía que cambiar y para eso tuvimos que tomar decisiones más radicales, el tema es que uno tiene que tener la entereza de mirar eso y hacerse cargo como papás, con o sin ayuda. La decisión de pedir ayuda depende del camino que ustedes como padres decidan recorrer. Nosotros decidimos pedir ayuda porque ya nos sentíamos demasiado perdidos en los intentos por ayudar a nuestro hijo, y nada estaba dando resultado para que él estuviera mejor.

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Somos como padres, el espejo de nuestros hijos, y muchas veces el cambio en nosotros se verá reflejado en ellos. Mirémonos en nuestros defectos, en eso que me hace ruido de mí misma y tratemos de pensar cómo eso se relaciona con cómo estoy viendo o relacionándome con mi hijo. Si cargo con miedos, exigencias y el perfeccionismo, no puedo pensar que eso no impacta en su manera de ser. De alguna manera lo veremos reflejado, quizás en niños autoexigentes, críticos, o cautelosos. Todo lo que somos los impacta, todo lo que trasmitimos de nosotros mismos los afecta y todo aquello que yo puedo cambiar es por lejos lo que más los ayuda al cambio.

¿Cuándo pido ayuda? Cuando veo sufrimiento en mi hijo, cuando me siento entrampada en mis soluciones como mamá  o papá, cuando necesito una mirada distinta que me haga reflexionar. Pero estemos claros, para consultar tenemos que estar dispuestos como padres a mirarnos, descubrirnos y por sobre todo a cambiar. Si no estamos dispuestos, nada de lo que hagamos, ni siquiera con ayuda, dará resultado. Porque finalmente nosotros somos los portadores del cambio, nosotros somos los que vamos construyendo camino y acompañando a nuestros hijos en construirse y descubrirse. Ojo!! Nunca, pero nunca lleven a sus hijos obligados a pedir ayuda, eso no sirve, eso solo les hace sentir incapaces y enojados frente al no entendimiento. Para poder pedir ayudar, es fundamental poder crear con ellos algo que los motive al cambio, y esa primera tarea es totalmente nuestra como padres. Si ellos no quieren recibir ayuda, no habrá ningún profesional que pueda lograrlo, nunca olviden que ustedes son los primeros actores del cambio en sus hijos y toda solución que encuentren debe ser co-construida con ellos.

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Muchas veces las decisiones más difíciles son las que darán más fruto y ese fue mi caso. Tenemos que atrevernos como papás y como personas a mirar la realidad desde un lado más flexible, porque solo esa actitud se nos abrirá la posibilidad de intentar algo distinto. Todos tenemos problemas, varios de nuestros hijos presentarán síntomas alguna vez en sus vidas, el tema está en poder tomar las decisiones necesarias y abrirse a las distintas posibilidades. Me encanta una frase que dice “el cambio nunca es doloroso, solo la resistencia al cambio lo es“…. ¿cómo podemos abrirnos al cambio?. Si necesitan ayuda, pídanla, siempre con la mente abierta a intentar cosas nuevas, ayudando a nuestros hijos a lograr su bienestar y abiertos siempre a que el cambio parte por nosotros….sobretodo por nosotros.

María José Lacámara – Conoce más AQUI

joselacamara@gmail.com

Instagram: @joselacamarapsicologa

 

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Si ves a una mamá sola

La próxima vez que veas a una mamá con un bebé chiquito llegar solita a ese parque al que siempre llevas a tus hijos, acércate, salúdala, háblale. Para ella todo el ambiente y el mundo de la maternidad es muy nuevo y esta llena de miedos y dudas, las mismas que tu tenias cuando tuviste a tu bebé. Quizás al ver a las otras madres que parecen tener todo bajo control le da vergüenza acercarse, quizás es tímida, tal vez esta insegura y teme que le pregunten cosas que no sabe y la juzguen. La pobre ha dormido solo un par de horas y aun con muy poca energía trato de armar su pañalera y organizar el día para poder ir al parque un ratito porque quedarse toda la mañana encerrada con su bebé le da angustia.

Ella necesita conectar con otras mamás, necesita una tribu que la acompañe, le de consejos y la apoye. Recuerda por un minuto lo sola que te sentiste cuando todo empezó, más aún porque tus amigas cercanas no tenían hijos y tu familia estaba tan lejos.  Ponte en su lugar y con mucha valentía (si, esa valentía que la maternidad te regalo) acércate y preguntale algo, cualquier cosa. Conecta. ¿Que puedes perder? Nada, solo que ella no esté interesada en hablar pero puedes ganar muchísimo, y ella más.

Cuando veas a una mamá sola en el parque y ella te regale un “buenos días” o un sonrisa, contéstale, evita juzgarla, evita ignorarla porque estas con tus amigas. Esas actitudes debemos dejarlas atrás. La maternidad nos ha enseñado que importante es hacer tirbu y que difícil se hace cuando no conoces a nadie, eres nueva en el barrio o ninguna de tus amigas de toda la vida tiene niños o tal vez ya son todos mayores.

Si eres mamá primeriza o has vuelto a ser madre después de muchos años, anímate, acepta esa invitación, no importa si llegas con los pelos revueltos, no importa si aun tu ropa favorita no te queda, acepta la invitación, te aseguro que te arrepentirás de no haber ido pero no de ir. En ese momento podrás hacer catarsis con otras mujeres que están pasando por tu misma situación y podrás contarles esas cosas que cuando le cuentas a tu pareja parece no comprender.

Si tu amiga de toda la vida que fue mamá hace muy poco ha tenido cambios de humor, parece alejada o no acepta ninguna invitación no la juzgues, no la critiques con tus otras amigas. Su vida ha cambiado por completo y ya no es ni dueña de sus horarios, ni de su cuerpo,  ni siquiera es dueña de sus emociones que la sobrepasan. Se pasea del amor inexplicable al temor profundo o al agotamiento extremo. Quizás podrías pasar una tarde por su casa y llevarle un té con una magdalena, algo que sea espontáneo y sin mucha planificación.

Yo he sido todas estas madres, la nueva del parque, la antigua que sonríe, la que no le responde a sus amigas, la que está lejos de la familia, la que trata de que el mundo crea que tienen todo bajo control aunque no lo hace. Yo he sido todas estas madres y he aprendido muchísimo de mis experiencias. Hoy puedo decir que sin las otras mamás que me han apoyado aunque no fuéramos íntimas amigas el recorrido hubiera sido mucho más pesado.

La Sororidad comienza con la empatía por las congéneres.

Por Ana Acosta Rodríguez, Mamá Minimalista

Facebook: @mamaminimalista

Fuente: mamaminimalista.net

Ana_AcostaAna Acosta Rodriguez

Maestranda en Psicología Positiva Aplicada y experta en Mindfulness,  Inteligencia Emocional y Crianza con apego.

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mamaminimalista.net/

Instagram: Nutri_mama

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Autenticidad

Hoy les quiero hablar sobre un tema que está tomando fuerza y me alegro de ello, se trata de la Autenticidad. Surge la necesidad en una sociedad cada vez más digital, visual, donde toma protagonismo la imagen. La tecnología vino a quedarse y a seguir avanzando a pasos agigantados, jóvenes y adultos se expresan a través de ellas. Por esto, es cada vez más importante reforzar el ser auténtico como un gran poder y valor.

La autenticidad nos da identidad y lo más importante nos hace únicos,. nos aumenta la creatividad, seguridad y autoestima. Ayuda a que seamos capaces de generar conversaciones difíciles, dar nuestra opinión, la única fórmula de fortalecer “nuestro Ser Único” es partir por respetarnos, conocernos y en forma automática aprendemos a respetar a otros, logramos reconocer al otro tan único como nosotros, nos hacemos responsables y protagonistas de nuestra vida.

La imagen toma una gran fuerza, ¿sabes que recordamos un 80% lo que vemos frente a un 20% de lo que leemos? y si hoy nuestra comunicación está fluyendo en una ambiente de tecnología, que mejor que proyectar lo que realmente eres, con una imagen sana, aquella que sea coherente contigo. No existe la imagen perfecta, porque somos perfectamente imperfectos. Busca una “rareza” en tí que por miedo a no ser aceptado o a no pertenecer la has dejado oculta, compártela con el mundo porque la necesitamos. Hemos aprendido la palabra “rareza” como algo malo, pero si nos vamos a su significado es algo “extraordinario” “único” “singular” “original”.  ¿Crees que los grandes creadores, gente exitosa, personas que creyeron en algo y lucharon por ello, no los tildaron de locos o raros?.

Por mientras hay ideas y sueños que rondan por tu cabeza y palpitan en tu corazón, aparece el miedo. Como dice una frase por ahí “Hazlo ¿tienes miedo? Hazlo con miedo” Te invito a un viaje de autoconocimiento que encuentres la confianza, la seguridad de creer en ti. Es bueno equivocarse, se aprende desde este espacio. Detente unos minutos, la creatividad nace en ese momento. Despierta los sentidos, todo es comunicación. No escondas tus emociones, aprende a usarlas. Se auténtico, sin miedo a ser distinto, original. Entender que todos somos distintos, no juzgar al otro por pensar y actuar diferente. Puede gustarme o no, pero lo respeto.

El ser tú, no significa pasar a llevar. La persona auténtica sabe quien ser en cada momento, no tiene que convencer a nadie de lo que es.

Cuando lo sientes, lo piensas y actúas. Mente + Corazón + Cuerpo = COHERENCIA

 

Catalina Perez Izquierdo

Diseñadora de Vestuario

Foto Portada: Ilustradora Carolina Rios

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Las Emociones tóxicas que te detienen

A menudo nos sentimos abrumados por emociones tóxicas de las que no somos conscientes la mayoría de las veces. Nos atrapan y nos manejan como marionetas.

La manera de volver a tomar el control de nuestra vida es haciendo una buena gestión de esas emociones, identificándolas, tomar consciencia de ellas y transformarlas en emociones positivas y potenciadoras que nos beneficien a nosotros mismos y a las personas con las que nos relacionamos.

Las  emociones tóxicas que debes identificar en tu día a día son: 

1-La Culpa: 

Sentirse culpable de una manera permanente hará que te auto castigues o que te dejes manipular por otras personas.

Deberás poner límites y no sentirte responsable por los sentimientos o acciones  de otras personas. Sólo así podrás irte liberando de la culpa.

2-El Apego: 

Si sientes que no puedes hacer nada sin que la otra persona esté presente y si piensas que el otro es más importante que tú y antepones todo por esa persona, olvidando tus propias necesidades, entonces es cuando estarás perdiendo tu identidad. Aferrarse a una persona u objeto sólo te traerá infelicidad. Deberás buscar qué actividades te hacen feliz, dedicarte tiempo y vivir tu propia vida.

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3-La Ansiedad: 

Sientes ansiedad cuando crees que tienes un peligro cerca de ti y te preocupas en exceso por el futuro, viéndolo de manera negativa. La ansiedad primero ocupa tu mente y luego invade tu cuerpo dando unos síntomas como taquicardia, sudación, etc… Una manera de poder librarte de la ansiedad es intentar mirar que ocurre en ese momento a tu alrededor para que te puedas centrar en el momento presente.

Practica con este ejercicio de Mindfulness: Espacio de Respiración de 3 minutos para eliminar tu ansiedad:

4-El Miedo: 

El miedo es una señal de nuestro cuerpo que nos avisa de un peligro para conservar nuestra supervivencia. Sentir miedo es normal pero vivir constantemente con miedo o el miedo irracional, no lo es. Éste miedo puede llegar a paralizarte y que dejes de vivir realmente, por estar anclado a algo que puede o no ocurrir pero que en realidad no ha sucedido. El miedo lo puedes vencer enfrentándote a él, trabajando tus fortalezas, y dándote cuenta que vivir con miedo no te lleva a ninguna parte.

5-La Depresión: 

Alguna vez nos hemos sentido tristes o de bajón, incluso lo verbalizamos diciendo que nos encontramos un poco “depres”. Pero la tristeza mantenida en el tiempo es lo que nos puede llevar a sufrir una depresión. Superar esta enfermedad es posible. Deberás permitirte expresar aquello que tanto daño o dolor te produjo en el pasado, quizás una pérdida, un duelo no realizado, etc..

6-La Ira: 

Sufrir ataques de ira frecuentes muestra tu incapacidad de autocontrol emocional. Deberás utilizarla para impulsarte en vez de atascarte en peleas y conflictos con las personas con las que te relacionas. Una buena gestión de la ira te ahorrará muchos disgustos.

7-El Rencor: 

El rencor es una de las emociones más tóxicas pues no te deja pasar página y te devuelve una y otra vez al pasado. No te deja avanzar. Te deja estancado en el sufrimiento y en el dolor de una experiencia pasada pudiendo ocasionar malestares y enfermedades.

Utiliza las técnicas del perdón para deshacerte del rencor.

8-Frustración: 

La frustración continua nos puede llevar a otras emociones tóxicas como la ira, la tristeza, e incluso la resignación. En casos extremos puede llevarnos a padecer adicciones.

9-Insatisfacción: 

Sentirse insatisfecho y quedarse estancado en esa emoción hace que no puedas cumplir tus sueños o sentirte realizado. El perfeccionismo es la expresión de la insatisfacción y nos lleva a exigirnos y castigarnos sin poder disfrutar de la vida.

Entra aquí para ver más sobre Estrategias Emocionales 

10-La Envidia: 

Esta emoción hace que la persona prefiera sufrir y pasarlo mal, antes de ser feliz y ver feliz a los demás. Hace que desee lo que tiene el otro y se sienta rabia por los que no ha alcanzado ella misma. Te sugiero que inviertas tu energía en lograr tus propios objetivos y sueños. Centrándote en ti y en tu evolución tendrás las claves para salir de esta emoción tóxica.

11-La Angustia: 

Esta emoción te puede producir malestar, depresión y te mantiene en la queja y el dolor. La angustia se refleja en el cuerpo en forma de dolores de cabeza, de estómago, etc.. limitándote  y condicionándote a cada paso que quieras dar.

12-El Victimismo: 

El victimismo te lleva a la autocompasión y te cierra las puertas para que tomes el control de tu vida y encuentres las fuerzas necessarias para resolver o enfrentarte a las dificultades. Hay personas que usan el victimismo para dar pena y lograr que el otro haga lo que ellos quieren.

13-Los Celos: 

Detrás de los celos está el miedo a perder lo que tenemos. Es una de las emociones más peligrosas y destructivas, relacionada en un alto porcentaje con la violencia de género. La persona celosa suele ser controladora e insegura. Si te concedes el permiso de tener, perderás el miedo a perder y así podrás controlar tus celos.

14-La Vergüenza: 

Es una de las emociones que más nos limitan en la vida. Dejamos de hacer cosas debido a ella. Te aleja de tus sueños y te hace sentir que  no vales. Deberás aprender a dar pequeños pasos para eliminar esta emoción, quitarle fuerza, y que saques todo el potencial que llevas dentro.

15-Rechazo: 

La persona que sufre rechazo emocional es porque siempre busca la aceptación de los demás en cada paso que desea dar. Busca validar sus acciones en las opiniones que los otros tengan sobre ella. Le convierte en una persona hipersensible y débil ante la opinión de los otros. Deberás quererte un poco más, valorarte y darte cuenta que eres un ser único y que cuando te des cuenta que disfrutar de la vida es más importante que las opiniones de los demás, habrás trascendido esta emoción.

 

Fuente: Emociones Tóxicas de Bernardo Stamateas

Redacción y Adaptación Instituto Draco

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Extraido de www.institutodraco.com

 

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Beneficios de la Coherencia Emocional en tu Salud y Bienestar

La palabra coherencia lo oímos mucho pero la practicamos poco.

En la sociedad en  que vivimos la practica habitual es ser “políticamente correcto”, lo que significa que decimos Si cuando queremos decir No, hacemos cosas que no deseamos, incluso hacemos halagos que no sentimos. Vivimos en una constante contradicción.  Muchas veces mentimos y nos justificamos ante los demás en que era una “mentira piadosa” y que no queríamos herir los sentimientos de alguien, dejando de ser coherentes.

Una persona coherente es aquella que actúa según sus ideas, principios y valores, es decir que hay una relación lógica entre lo que piensa, dice y hace.

Pero ¿qué es la coherencia emocional o la coherencia del corazón?

Es el estado cuando el corazón, la mente y las emociones están alineadas, es decir, van en la misma dirección.

Según el Institute HeartMath que lleva más de 20 años de investigación sobre la coherencia cardíaca, cuando hay una coherencia psíquica (mente) y fisiológica (corazón), hay un aumento de la armonía entre los sistemas cognitivo, emocional y fisiológicos, resultando en un funcionamiento armonioso de los tres en conjunto.

Entra aquí para aplicar la coherencia con la  BioEmoción

Además afirman que cuando el modo de coherencia fisiológica está impulsado por un estado emocional positivo, al cual llaman coherencia psicofisiológica, este estado se asocia con una emoción positiva sostenida  y un alto grado de estabilidad mental y emocional.

Las personas estudiadas y que mantenían esta coherencia sostenida en el tiempo demostraron numerosos beneficios, entre ellos se encuentran:

-Reducción del Estrés

-Reducción de la Tensión Arterial

-Reducción de la Depresión y la Ansiedad

-Mejora de la memoria a corto y a largo plazo

-Reducción de la Fatiga

-Equilibrio Hormonal

-Mejora del Sistema Inmunitario

-Regula el ritmo Cardíaco

-Aumento de la Concentración

-Toma de mejores decisiones

Por tanto, si actuamos de modo incoherente sobre todo cuando se trata de tomar decisiones importantes en nuestra vida puede traernos consecuencias serias sobre todo en el ámbito de la salud. Te invitamos a que hagas el ejercicio: 5 Pasos para la Coherencia Emocional para que encuentres tu bienestar y mejores tu calidad de vida. Sé feliz y recuerda que en ti están todos los recursos que necesitas.

Redacción Instituto Draco

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Extraido de www.institutodraco.com

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¿Buscas culpables de tu enfermedad o desgracia?

Muchas corrientes de pensamiento, encabezadas por el psicoanálisis y seguidas por otras muchas, consideran a los padres como causa, o por lo menos, la vía principal, por donde los programas de pensamiento del ego llegan hasta la mente inconsciente, quedándose a vivir allí hasta que pueden ser detectados (o no), comprendidos, analizados, etc.

Muchas veces mediante largos procesos que duran toda la vida terrenal del cuerpo, llegando a formar parte, como no, del sistema de pensamiento del ego, con el cual éste está fuertemente entretenido. Una visita semanal o quincenal al analista para seguir ahondando en lo que se cree que son las causas de la infelicidad puede constituir, y de hecho lo hace a menudo, en parte importante de ese deseo de ser especial tan importante para la supervivencia del ego. Y al mismo tiempo lo mantiene sujeto a su ocupación favorita: Buscar preguntas y no respuestas. Se me ocurre que la típica imagen del psicoanalista en silencio mientras deja que su paciente se haga preguntas sobre el origen de sus males y su posible solución, sería una magnífica imagen gráfica que nos podría ayudar en la comprensión de ese pasatiempo del ego: Buscar causas en aquello que solo son efectos. Como dice UCDM:

“Sin causa no puede haber efectos, mas sin efectos no puede haber causa….El cuerpo puede curar gracias a los efectos de la pureza, los cuales son tan ilimitados como ella misma. No obstante, toda curación tiene lugar cuando se reconoce que la mente no está dentro del cuerpo, que su inocencia es algo completamente aparte de él y que está allí donde reside la curación. ¿Dónde se encuentra, entonces, la curación? Únicamente allí donde a su causa se le confieren sus efectos. Pues la enfermedad es un intento descabellado de adjudicar efectos a lo que carece de causa y de hacer de ello una causa.”

No niego el valor de todas las disciplinas que el hombre ha inventado para poder “descubrir las causas” y cambiar los efectos que éstas tienen sobre el estado mental del individuo. Pero todas fallan en lo mismo: En realidad solo cambian unos efectos a priori muy perjudiciales por otros que no lo son tanto. Y, por tanto, se sigue conviviendo con la causa, aletargada, pero presente como una bomba de relojería lista para estallar cada vez que encuentra un estímulo emocional que dispara la espoleta. Algo que ilustra maravillosamente Eckhart Tolle en El Poder del Ahora cuando habla del cuerpo-dolor:

“Toda emoción negativa que no enfrentemos y reconozcamos deja tras de sí un rastro de dolor…crea una impronta emocional/energética de dolor que queda almacenada en alguna parte del cuerpo físico/mental.

Todos los vestigios de dolor que dejan las emociones negativas fuertes y que no se enfrentan y aceptan para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía residente en las células mismas del cuerpo. Está constituido no solamente por todo el sufrimiento desde la infancia hasta la vida adulta… Este campo de energía hecho de emociones viejas pero que continúan muy vivas en la mayoría de las personas, es el cuerpo del dolor.

El cuerpo del dolor no es solamente individual. También almacena el sufrimiento experimentado por un sinnúmero de seres humanos a lo largo de una historia de guerras tribales, esclavitud, violaciones, torturas, etc. Ese sufrimiento permanece vivo en la psique colectiva de la humanidad y se acrecienta día tras día como podemos comprobarlo viendo los noticiarios u observando el drama de las relaciones humanas.”

Y, claro está, padres y madres, calificados como “castradores”, “sobreprotectores”, “ausentes”, “maltratadores”, “torturadores” y un largo etcétera de etiquetas, son a menudo nuestros “culpables favoritos”, a los que les otorgamos interior y exteriormente el papel de villanos en nuestra percepción del sueño. Del despertar del cual nos alejamos cada vez más cuando el cuerpo-dolor reacciona una y otra vez a los pensamientos que refuerzan este guión. “No puedes despertar del sueño si crees que no eres el soñador.”

Si a esto le sumamos esa parte, tan bien guardada en nuestra sombra, del programa que tiene que ver con que “debemos honrar a nuestros mayores”, “cuidarles”, “amarles y respetarles”, etc., ya tenemos la máquina de generar y acumular culpa perpetuamente en marcha.

Y no solo eso: La lucha interna entre la proyección de la culpabilidad en ellos y el deseo de cumplir con las expectativas del programa del buen hijo o hija, mezclado con la cotidianeidad, la convivencia y, por tanto, con la frecuencia de que esas emociones y esas espirales de pensamiento negativo se disparan, retroaliméntadose constantemente, como busca siempre el sistema de pensamiento del ego, hacen que desemboquemos en enfermedades calificadas por la medicina como “crónicas” (puesto que crónico es el pensamiento tóxico que se solidifica en nuestra mente), “incurables” y “terminales” (pese a que no terminan nunca, puesto que la muerte no existe).

Extracto curso Ucdm

Redacción y Adaptación Instituto Draco

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La honestidad en la pareja: por una relación de pareja emocionalmente ecológica

“Érase una mujer que vivía disfrazada de mujer y un hombre que vivía disfrazado de hombre. Cuando se encontraron creyeron esa comedia y formaron pareja. El hombre falso y la mujer falsa, haciendo esfuerzos tremendos, alcanzaron una modorra que llamaron felicidad. El hombre y la mujer verdaderos nunca llegaron a conocerse.”

Con este relato de Alejandro Jodorowsky introducimos este artículo en el que nos planteamos la honestidad de nuestras relaciones de pareja. ¿Nos mostramos como realmente somos o bien nos valemos de máscaras para esconder una realidad que consideramos arriesgado mostrar? El miedo al rechazo, la falta de reconocimiento de nuestro valor, el buscar en la pareja la solución a una vida incompleta, el uso del otro para nuestros propios fines; son algunos de los contaminantes que impiden la construcción de un buen amor. Solo la honestidad hará posible un clima emocional donde nacerá una confianza, que será la base para lograr una pareja emocionalmente ecológica.

Un amor libre de contaminación

Busco a la persona que sea capaz de amar al otro sin castigarlo por ello, sin hacerlo prisionero o desangrarlo; esa persona del futuro que sepa llevar a cabo un amor independiente de ventajas o desventajas sociales, para que el amor sea siempre un fin en sí mismo y no siempre el amor con vistas a un fin.”

Carl Jung expresaba su deseo de hallar una persona honesta capaz de dar un amor en estado puro no contaminado por otras finalidades, en una de las cartas que forma parte de su correspondencia con Sigmund Freud. Después de casi un siglo, ¿en qué punto estamos? ¿Nos hemos acercado o alejado del ideal de Jung? ¿Somos honestos con nuestra pareja?

Lo que se puede prometer y lo que no

En uno de sus viajes por los pequeños planetas, el Principito se encontró con un geógrafo que anotaba en un gran libro de registro montañas, ríos y estrellas.

El Principito quiso registrar su flor, pero el geógrafo le dijo:

—No registramos flores, porque no se puede tomar a las cosas efímeras como referencia.

— ¿Qué significa efímero? —preguntó el Principito.

—Efímero significa amenazado de desaparición rápida.

Cuando el Principito oyó esto, se entristeció mucho. Se había dado cuenta de que su rosa era efímera.”

Antoine de Saint Exupery

El amor perdura mientras no «demos nada por supuesto», no nos dejemos llevar por la rutina y lo cuidemos como la planta delicada que es. Prometemos amarnos toda la vida, pero es poco realista prometer sentimientos ya que estos no dependen de nuestra voluntad. Sí que podemos, en cambio, prometer conductas: Te prometo que alimentaré cada día este amor que hoy siento por ti. Te prometo que si un día no siento amor por ti, te seguiré respetando como persona y procuraré tu bienestar. O en otra línea: Seguiré conviviendo contigo aunque mi corazón y mi deseo estén en otra parte. Te prometo compartir mi salario, mi cuenta corriente y mis posesiones, pasar mis vacaciones contigo, dormir en tu mismo lecho…. Y si bien también es posible faltar a dichas promesas, puede ser más honesto hacerlas que la actual fórmula matrimonial: “Te amaré hasta que la muerte nos separe.

«Lo que Dios ha unido que no lo desate el hombre», la fórmula con la que se cierra el ritual religioso del contrato matrimonial pierde sentido. Hombres y mujeres pueden decidir libremente separar sus caminos cuando estos divergen, se llega a un conflicto irreconciliable o cuando el hecho de continuar juntos sea un atentado para la propia integridad o dignidad. Salvar la relación como sea deja de ser el objetivo porque la relación de pareja no debería ser una finalidad por sí misma sino una elección de crecimiento personal y conjunto. Cuando se convierte en una fuente de sufrimiento y desequilibrio, será preciso «desatarla». Dos personas con el alma rota nunca formarán una pareja amorosa, por más casados que estén. Salvar una pareja a costa de uno mismo es una elección destructiva. El éxito de la fórmula «pareja» no depende del contrato matrimonial sino de la capacidad de mejora personal, generosidad y conductas amorosas de las personas que la forman.

El matrimonio es un contrato que firmamos, el amor es un sentimiento que sentimos y que no cabe en ningún tipo de contrato ni seguro. En la actualidad vivir en pareja ya no supone la obligación de llegar al límite a la hora de resolver los problemas de convivencia, ni tampoco tener que «aguantar» determinadas actitudes deshonestas, egoístas, faltas de respeto o violentas. Sin  amor ni crecimiento personal ¿Qué justifica vivir en pareja?

Cuestión de confianza

La confianza es un sentimiento imposible de imponer. Exigir: Tienes que confiar en mí, es algo absurdo por imposible. ¿Qué idea tenemos sobre la confianza? ¿Qué acciones nos generan confianza y cuáles desconfianza? La confianza es una construcción difícil de levantar y muy fácil de hundir pero, al mismo tiempo, es la llave que permite acceder al otro. No nace por lo que decimos sino por lo que se desprende de la acción coherente. Una persona que mantiene equilibrado su eje mente-emoción-acción genera confianza.

— ¿Confías en tu pareja? —se preguntó en un curso a varios participantes.

—Totalmente —dijeron la mayoría.

— ¿Tenéis alguna posesión en común?

—Una casa, un apartamento, una cuenta bancaria… —fueron algunas respuestas.

—Entonces, si confiáis plenamente en ellos, mañana vais al notario y ponéis todas vuestras posesiones comunes a su nombre.

— ¡Ni hablar! —fue la reacción general.

Lo curioso es que confían a su pareja todo su capital emocional y comparten con ella la responsabilidad de la educación y cuidado de sus hijos, pero no la consideran lo suficientemente íntegra y honesta como para que sea justa a la hora de repartir los bienes comunes en caso de separación. La desconfianza surge del desconocimiento de uno mismo y del otro. Esta ignorancia genera inseguridad en el propio criterio en la elección de la pareja con la que se comparte la vida.

Sobre la fidelidad, la lealtad y la honestidad

Mi táctica es ser franco

y saber que sos franca

y que no nos vendamos simulacros

para que entre los dos

no haya telón ni abismos. Mario Benedetti”

Fiel: persona que es capaz de respetar un compromiso realizado en libertad. El compromiso es una obligación contraída por una promesa o por la palabra dada. La fidelidad no es un sentimiento, sino la actitud y la conducta que tomamos ante una realidad, a partir de un compromiso previo.

Fidelidad no significa amor aunque lo acompaña. Significa coherencia con uno mismo, honestidad hacia el otro, respeto y lealtad. Solo si somos capaces de ser fieles a nosotros mismos podremos serlo con nuestra pareja.

En la órbita de la fidelidad se mueven la confianza, la lealtad, la honestidad, la honradez, la coherencia y la sinceridad. Ser leal significa guardar la fidelidad debida, ser incapaz de traición. Ser honesto y honrado significa evitar acciones desleales y engaños. Ser sincero significa evitar la simulación y mostrar nuestro pensar y sentir centrándonos en la coherencia con nuestra realidad.

¿A qué y a quién somos fieles? ¿Se debe guardar fidelidad a cualquier precio? ¿Es posible ser fiel a otra persona si, para serlo, dejamos de ser fieles a nosotros mismos y a lo que sentimos?

Fidelidad, ¿a qué y a quién?

En una comunidad espiritual, el maestro hizo llamar a uno de sus discípulos y le anunció:

—Con todo el cariño debo decirte que he decidido pedirte que te vayas de aquí.

—Pero ¿por qué? —preguntó el joven extrañado.

—Por fidelidad.

— ¿Por fidelidad?

—Sí, por haber sido extraordinariamente fiel —explicó el mentor.

Indignado y dando gritos, el discípulo protestó:

— ¡Esto es increíble! Es la primera vez en el mundo que expulsan a alguien por fidelidad.

—Por tu fidelidad —dijo el maestro— durante muchos años. Tu fidelidad al embuste, la holgazanería, la irritabilidad, la descortesía, la negligencia y la vanidad. Nadie ha sido tan fiel como tú, amigo mío.

Relacionamos ser infiel con la infidelidad sexual, con el incumplimiento de la cláusula de exclusividad y menos con el hecho de ir «a escondidas», mentir o engañar.

«Mi pareja me ha engañado» -dice alguien. Y todos interpretan que el engaño se refiere a una infidelidad sexual. En pocos casos se interpreta engaño como falta de sinceridad o de honestidad en la relación. Pero el engaño no existe si el marco de relación está bien definido y se respeta. Tampoco lo habrá si la comunicación es sincera. Si existe el compromiso de guardarse mutuamente fidelidad sexual y uno desea cambiar esta cláusula relacional, así debe expresarlo al otro, con sinceridad y claridad. Así actúa de forma honesta y permite que su pareja pueda elegir libremente aceptarlo o no. Siempre habrá algún precio a pagar pero, en todo caso, no habrá engaño.

El problema surge cuando, a fin de evitar pérdidas que no se quieren asumir, se engaña al otro en un intento de poseer «lo mejor de ambos mundos». Ahí empieza la deshonestidad, el sufrimiento y la infidelidad. No es lo mismo ser fiel a alguien porque se elige serlo, que serle fiel por miedo a ser castigado o a pagar el precio de ser descubierto. En el primer caso la conducta es coherente y supone fidelidad a uno mismo; en el segundo caso, se es infiel a uno mismo y deshonesto con la pareja.

 Nadie es dueño de nadie

El quid de la cuestión no era que Alice no confiase en Eric, sino que no se consideraba a sí misma una persona capaz de inspirar la lealtad del afecto de otra persona por lo menos durante un período dilatado de tiempo.” Alain de Botton.

Nadie es dueño de nadie. La pretensión de diluirse o mezclarse con el otro está encaminada al fracaso o a la autodestrucción. Ante todo, uno debe ser fiel a sí mismo. ¿Podemos ser fieles si renunciamos a ser quienes somos por comodidad o para evitarnos problemas o dolor? Ser fieles significa actuar de acuerdo a nuestro más profundo sentir y a nuestra ética personal. Y para ser fieles debemos ser valientes y vivir de forma coherente. Alice no puede confiar en su pareja porque es incapaz de confiar en sí misma, su autoestima es baja e ignora su valor como ser humano. Esta relación fracasará si Alice no crece y madura.

De la teoría a la práctica

La exigencia de renunciar a los engaños sobre la propia situación es la exigencia de renunciar a una situación que necesita del engaño.” –  Karl Marx

Curiosamente muchas personas sexualmente infieles no son capaces de aceptar la misma conducta en su pareja. Si bien se sienten libres de mentirle, no aceptan, en ningún caso, ser ellas las excluidas o engañadas.

La experiencia nos dice que puede provocar mayor dolor el engaño emocional continuado que una infidelidad sexual puntual. Esta se puede entender y aceptar mejor que el hecho de que, durante muchos años la pareja haya mantenido una vida emocional paralela y escondida, mostrándose como realmente no era, por miedo a perder su status quo.

Lo que más se recrimina a sí mismo quien ha padecido una infidelidad, es su propia incapacidad para darse cuenta del engaño. Entonces, cuando toma conciencia de ello, puede dirigir la agresividad que siente hacia sí mismo. Al dolor de la infidelidad de la pareja se añade el sufrimiento provocado por su ignorancia, candidez y descuido. Puede sentir que se ha fallado al no haber sido capaz de protegerse y culparse por no haber sabido conservar su relación. Hay quien se odia a sí mismo por haberlo  “hecho tan mal”.

Cuando el espejo se rompe

Cuando el espejo se rompe no sirve de nada pegar los pedacitos. Un espejo así va a dar una imagen totalmente distorsionada del que se ponga delante. Si comparamos la relación de pareja basada en el amor y la confianza, a un espejo, la infidelidad —en todas sus gamas: engaño, traición, deshonestidad, deslealtad— es la ruptura del mismo. Reunir los pedazos de una relación que ha quedado hecha añicos y pegarlos no dará un buen resultado. El espejo queda con tara, nunca más será el mismo.

Ante una infidelidad es preciso tomarnos tiempo para poner orden al caos emocional que se produce y valorar qué sentimos, qué pensamos y qué deseamos realmente en nuestra vida y plantearnos nuestra libertad a la luz del conocimiento interior. Libertad es la diferencia entre dos monosílabos: Sí y NO, dijo Octavio Paz. Si decimos SÍ a nuestra relación de pareja, después de una infidelidad, debemos ser conscientes que el trabajo que nos espera será arduo. Ya no se tratará de pegar los trocitos que queden de la relación, sino de refundir los pedazos rotos con mucho amor. El buen amor tiene la capacidad de volver a alisar la superficie del espejo. Gracias a su poder la imagen que nos devolverá podrá volver a ser nítida y perfecta. Pero esto no es gratis.

Opciones emocionalmente ecológicas 

Nuestro problema más complicado es vivir y nuestra creación más eficaz, inteligente y ecológica es hallar como vivir de forma más sabia y armónica. Actuar de forma honesta y emocionalmente ecológica previene la confusión y el caos amoroso. Algunos  aspectos que proponemos tener en cuenta nuestra cartografía emocional de la vida en pareja:

—Para confiar en otro ser humano primero debemos ser capaces de confiar en nosotros mismos.

—La confianza se asienta en el conocimiento propio y en el de la persona que nos acompaña.

—La fidelidad no es, por sí misma, un valor a defender. Se puede ser fiel a muchas cosas: al embuste, a la irritabilidad, a la descortesía, a la negligencia… cuando nos pidan fidelidad debemos concretar fidelidad a qué y a quién.

—El compromiso y la lealtad es esencial para construir una relación de pareja.

—Hay muchos tipos de engaño, no solo el sexual. El peor de todos es el engaño y la infidelidad hacia uno mismo, fruto de nuestra incoherencia y de nuestra incompetencia para cuidarnos.

—Nadie nos pertenece. Relacionarnos en libertad es la única posibilidad para crecer juntos.

—No hay fórmulas de relación únicas. Cada pareja puede pactar y crear los marcos en los que ambos van a crecer. El diálogo y la negociación constantes mantendrán activa y viva la relación.

—Tenemos el derecho a elegir continuar o cerrar una relación. Elegir lo que nos abre en lugar de lo que nos cierra o nos entierra, elegir caminos abiertos en lugar de lo que nos pone contra la pared es nuestra responsabilidad indelegable. Sabremos que nuestra elección es emocionalmente ecológica cuando la alegría esté presente en nuestra relación.

La pareja no se justifica si no es un espacio donde podemos ser nosotros mismos sin ser penalizados, Porqué al final del camino, de nuestro corazón saldrán todos los nombres que justificarán nuestro paso por el mundo: los de todas las personas que hemos amado de forma honesta, libre y responsablemente. Y esta será nuestra obra.

 Por Maria Mercè Conangla

www.ecologiaemocional.org

www.fundacioambit.org

@EcoEmocional

Extraido de: Editorial Phronesis

www.elartedesabervivir.com

www.facebook.com/elartedesabervivir.ph

Bibliografia:

Juntos pero no atados. Jaume Soler i Maria Mercè Conangla. RBA bolsillo

La ecologia emocional. Jaume Soler i Maria Mercè Conangla. RBA bolsillo

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La Anemia en la BioEmoción

La anemia es un trastorno que afecta a los glóbulos rojos y la hemoglobina viéndose disminuida su concentración en la sangre y por consiguiente el aporte de oxígeno a los órganos del cuerpo. La más común es la anemia ferropénica , por la falta de hierro que es el responsable directo de la formación de hemoglobina.

Los síntomas que puede experimentar una persona con anemia son:

-Mareos

-Visión borrosa

-Cansancio o Fatiga

-Ritmo cardíaco acelerado

-Desmayos

-Dolores de cabeza

-Irritabilidad

-Sensación de debilidad

-Sensación de frío

-Falta de concentración

Las causas de la anemia son la pérdida de sangre, la baja producción de glóbulos rojos y su rápida destrucción.

También pueden existir otras causas como:

-Embarazo

-Períodos menstruales abundantes

-Hemorragias

-Úlceras

-Dieta baja en hierro y vitaminas

-Problemas en el colon: cáncer o pólipos

-Falta de glucosa

-Anemia aplásica

-Trastornos hereditarios

-Cáncer

-etc…

Según la BioEmoción:

La anemia y en los problemas en la sangre en general, significa desvalorización en la familia. La persona que lo sufre no se siente valorada dentro del clan familiar y se siente excluida. Siente que no vale y que estorba.  Suelen ser personas con conflictos familiares incapaces de resolver y se sienten desprotegidos. Le falta alegría en el proceso de la vida.

Resentir: “No quiero molestar a mi familia” “tengo que vivir poco porque molesto” “me ahogo en esta familia”.

Conflicto: Desvalorización profunda en el clan familiar consanguíneo

Anemia por falta de hierro (no hemoglobina):
Calcio (función paterna) + Magnesio (Función materna)

Resentir: “Necesito que me ayuden en mi función materna”, “Me ahogo en mi familia”, Alguien cercano a ti se está muriendo y quieres darle el oxígeno para vivir”, “Atmósfera tóxica, no respiro bien”.

Según Lisa Bourbeau:

Bloqueo emocional:

En metafísica, la sangre representa la alegría de vivir: esto es lo que ha perdido la persona anémica. Incluso puede resultarle difícil aceptar esta encarnación hasta el extremo de no desear seguir viviendo. Se deja invadir a menudo por el desánimo y ya no establece contacto con sus deseos ni con sus necesidades. Se siente débil.

Bloqueo mental:

Si tienes anemia en este momento, debes volver a contactar con tu capacidad de crear tu vida sin depender de los demás. Toma más consciencia de los pensamientos negativos que te impiden encontrar la alegría en tu vida. Deja salir al niño que hay en ti, ese que quiere jugar y tomarse la vida menos en serio.

Según Louise L. Hay:

Causa probable: Actitud de «sí, pero». Falta de alegría. Miedo a la vida. Sentimiento de no valer lo suficiente.
Nuevo modelo mental: Confiadamente puedo experimentar alegría en todos los ámbitos de mi vida. Amo la vida.

Si padeces Anemia deberás hacer un acto de observación, analizar tus conflictos familiares y buscar dentro de ti aquello que te molesta o te irrita. Deberás reconocerte primero cómo persona independiente que no necesita la aceptación, la aprobación ni el reconocimiento de nadie. Deberás respetarte y valorarte.

Buscar las emociones y pensamientos negativos recurrentes y transformarlos en positivos puede ser un principio para recuperar la alegría de vivir.

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

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