Lograr tus metas 10 veces más rápido

Creo firmememente que la manera más efectiva de manifestar nuestros deseos, metas y sueños, es de adentro hacia afuera, es decir, comenzar a sentirnos ahora como nos sentiríamos cuando ese deseo lo veamos realizado.

Y esto también significa ponernos en acción, actuar, ser quien queremos ser, empezar a realizar el sueño que anhelamos. No quedarnos sólo en el juego de la mente y hacer la experiencia. Porque por cada paso que damos, nuestro sueño da un paso hacia nosotros.

Estas son las 10 claves para lograr tus metas 10 veces más rápido:

1 – NO COMIENCES CON METAS ¨REALISTAS¨ O PEQUEÑAS.

Si bien hay toda una cultura sobre fijarse objetivos realistas o pequeños, he descubierto

que ponernos metas difíciles o que al principio parecen imposibles, nos conduce a tomar

acción más allá de lo imaginado y a mejores resultados que los esperados.

Es fácil caer en la rutina de lo habitual, ocupar tu día con las típicas listas de tareas

alcanzables con metas realistas, sin tomar riesgos. Para generar cambios realmente

extraordinarios, precisas sentir que se trata de una misión de vida, ser ambicioso o

ambiciosa con tus objetivos, sin temor a pedir más de la vida, a elevar tus estándares

con objetivos que verdaderamente te inspiren.

Y no necesariamente se trata de tener proyectos grandes, sino de que tus metas sean

más grandes que las excusas, los problemas, hábitos limitantes, y los miedos. Si no te

arriesgas no creces, sino creces te mueres. Por eso es importante que tus metas sirvan

a una visión de vida, que realmente tenga un propósito para ti.

 

2 – COMPARTE TUS SUEÑOS Y TUS METAS CON PERSONAS QUE ESTÁN EN LA

MISMA SINTONÍA, Y MÁS AVANZADOS QUE TÚ.

Sal del anonimato y del silencio, muéstrate al mundo y comparte tus ideas, deseos,

sueños, aspiraciones, misión, metas. Suelo decir que hasta que no te tildan de loco y no

te ganas un par de enemigos, no eres un líder. Invítalos a ellos también.

Nadie avanza solo, y cuando comiences a hablar con otras personas sobre tus proyectos

también comenzarán a contribuir contigo, apoyarte, llegarán mentores o personas que

te indiquen nuevas direcciones, qué podrías hacer para avanzar, o qué habilidades

aprender.

 

3 – HAZ UNA LISTA DE AL MENOS 5 HABILIDADES QUE PRECISAS APRENDER

PARA MANIFESTAR TUS SUEÑOS, Y UN PLAN EN TU AGENDA PARA

INVESTIGAR, APRENDER, HACER CURSOS, EXPERIMENTAR Y

DESARROLLARLAS.

Por ejemplo, cuando comencé a crear y ofrecer mis cursos y trainings online, si bien ya

contaba con las habilidades de comunicación y presentación ante las cámaras que

adquirí en la universidad y trabajando en radio y televisión durante 12 años; había otras

habilidades muy importantes que aprender: diseñar los contenidos en un formato

adecuado para las características de un curso online, cómo crear un podcast, servidores

de almacenamiento de video, plataformas para ofrecer los cursos y comercializarlos, e-

commerce, marketing online, email marketing, y esas son algunas de las habilidades

que fui adquiriendo de manera autodidacta, modelando, en cursos específicos o con

mentores.

Por eso te sugiero que diseñes tu agenda de aprendizajes y comiences a desarrollar las

habilidades con las que avanzarás a tu próximo nivel.

 

4 – PRIORIZA.

Enfoca tu atención y acción en esas 4 o 5 acciones que mueven la aguja, que marcan la

diferencia y generan mayor impacto en tus objetivos y proyectos

¿Entonces cómo discernir lo importante de lo que no lo es? Para esto precisarás remover

justamente lo que no genera que progreses, esas actividades en las que pierdes tiempo,

energía y se convierten en distractores de tu atención. De la misma forma, determinar

cuáles son las actividades que debes delegar en otras personas.

 

5 – USA TU AGENDA.

Suelo repetir una y mil veces a mis clientes ¨Si no está en tu agenda, no va a suceder¨.

Es una regla para administrar con efectividad tu tiempo, y al mismo tiempo, determinar

las cosas que deben estar en tu calendario.

Tu agenda debe responder a estas preguntas sobre tus metas: ¿Qué? ¿Para qué

objetivo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Con quién?

Así que puedes agendar tus acciones diarias: movimientos, reuniones, actividades,

tareas, hábitos, espacios de tiempo para aprender, planificar, pensar, relax, etc.

 

6 – ADUÉÑATE DE LA PRIMERA HORA DE TU DÍA.

Los primeros 60 minutos de tu mañana son el espacio ideal para diseñar tu día. Cómo

quieres sentirte hoy, en qué proyectos te vas a enfocar, cuáles son las prioridades, a

quién debes contactar, etc.

Las personas suelen despertarse apurados, con los minutos justos para llegar a su

trabajo, prácticamente ni piensan que tipo de día quieren tener y así pasan 24 horas en

modo reactivo.

Tú no quieres eso para tu vida. Tú quieres adueñarte de tu tiempo, y eso comienza con

los 60 minutos que le siguen a abrir los ojos en la mañana.

 

7 – CONSIGUE UN MENTOR.

Es muy enriquecedor tener un mentor cuando estamos en momentos de decisiones y

cambios importantes. Así que consigue un experto que te oriente en lo que debes hacer

para progresar y lograr tus metas, te ofrezca información valiosa, conozca el camino por

su experiencia en el tema, te desafíe, impulse tus cambios, te haga las preguntas que

necesitas escuchar y también te ofrezca claridad a tus preguntas, te muestre nuevas

posibilidades o ajustes a realizar, te acompañe y le importe tu éxito tanto como a ti.

Yo tengo mi coach de negocios, y desde que trabajo con ella, su aporte para mi vida

personal y de mi empresa es invaluable. Busca un mentor que esté logrando lo que tú

deseas y contrátalo. El éxito deja huellas.

 

8 – HAZ ALIANZAS

En los negocios como en la vida, los aliados o socios son compañeros poderosos en el

camino del éxito. Dicen por ahí que nuestra manera de pensar es el promedio de las 3

personas con las que más tiempo pasamos. Elige bien a tus socios, amigos, colegas, con

ellos estás avanzando juntos, compartiendo y celebrando los aciertos, los errores, las

ideas y los sueños.

 

9 – APRENDE A INCREMENTAR TU ENERGÍA.

Aprender a elevar tus niveles de energía es fundamental para el éxito en todos los

aspectos de la vida. Aprende cómo entrenar tu mente para aprovecha r tu energía y

tiempo al máximo nivel. Aprende a manejar tus emociones, a meditar, respiración

consciente, a elegir tus pensamientos, a clarificar tus metas.

¿Has observado que hay personas que con su presencia elevan la energía de los sitios

dónde están, que cuando estás cerca de ellos te sientes genial? Generalmente son

personas exitosas, siempre están innovando, creando nuevas experiencias para disfrutar

de la vida, liderando proyectos, sumando valor a la vida de otras personas o

comunidades, compartiendo sus conocimientos, tienen actitudes generosas, se sienten

abundantes.

Para incrementar y sostener los niveles de energía, y el funcionamiento óptimo del

organismo, puedes comenzar con mis Biotips para incrementar tu energía.

 

10 – VISUALIZA TUS METAS Y LIBERA LOS SENTIMIENTOS ASOCIADOS A SU

LOGRO.

El Ser es mucho más poderoso que el nivel de consciencia del tener y del hacer. Por eso

hablo de convertirnos en quienes imaginamos ser, de adentro hacia afuera, dejando ir

los bloqueos internos, los sentimientos negativos e ideas limitantes, que surjen junto

con el deseo. Este es el verdadero trabajo interno para la realización de tus metas, que

hace que puedas alcanzarlas de forma más efectiva, sin sacrificios y con menos

desgaste energético. Derrochamos demasiado energía en cubrir de sentimentalismos e

ilusiones nuestros objetivos, cuando el significado que le damos está asociado a ¨sentirnos

personas más importantes¨ o al glamur.

El Poder de la Consciencia hace que lo que sostienes en tu mente, tienda a

manifestarse. Si, donde tu atención va, la energía fluye. Al visualizarte realizando tus

metas y sueños, traes esa experiencia que imaginas en el futuro, a tu presente, y te

alineas con la energía de lo que quieres crear, en los pensamientos y emociones. Activas

el Poder de la Intención, o de la decisión interna. Además vas entregando la emoción

del deseo que producen las limitaciones inconscientes, programas negativos, que te

separan de la realización de ese objetivo.

 

Agustin Andrade

Autor y Comunicador

www.agustinandrade.com

Extraido de www.institutodraco.com

Read more

El Poder de la Acción

No solo tenemos la capacidad de ponernos en acción con aquello que realmente queremos crear en la vida, sino que tenemos la responsabilidad absoluta de hacerlo. Cada vez que nos contamos una historia para convencernos de porqué no hicimos lo que sabíamos que queríamos hacer, y volvemos a hacerlo al día siguiente, una y otra vez, estamos alejándonos de nosotros mismos.

Y entre tantas historias y excusas con las que detenemos nuestro accionar, luego nos sentimos abrumados o confundidos.

¨Cada vez que no sigues tu coherencia, que no haces lo que realmente deseas, te vas muriendo poco a poco, funcionando como una batería a la que cada día le restas una celda de energía.¨

No, no es miedo. Literalmente nos desconectamos de nuestros auténticos deseos y de la coherencia emocional. Las creencias influyen en gran medida en el comportamiento, en que hagamos o dejemos de hacer algo. Y así como los hábitos se aprenden, también se pueden desaprender. Desaprenderlos para incorporar nuevas pautas, coherentes con nuestros máximos objetivos, requiere fundamentalmente de atención y disciplina.

Cuando estamos incorporando un nuevo hábito, suelen surgir algunas resistencias pues hemos acostumbrado a nuestra mente y cuerpo a pensar y actuar de cierta forma, quizás durante años; y en la transición estamos instalando nueva información. Las nuevas pautas empoderan el cambio si nos enfocamos en sostenerlas, si hacemos lo que sabemos que realmente queremos y debemos hacer.

Nuestro progreso comienza con la decisión de hacer un cambio de mentalidad, porque somos responsables de diseñar nuestra vida, una experiencia con la cual nos sentimos satisfechos, realizados, plenos, felices. Y  vivir en un estado hermoso.

¿Cuáles son esas 3 cosas que puedes hacer hoy para avanzar en cada una de tus intenciones, proyectos y metas de este año?

Es fundamental que tus acciones estén orientadas por tus objetivos esenciales. Es decir, ¡no hagas por hacer, haz con consciencia!

Agustin Andrade

Autor y Comunicador

www.agustinandrade.com

 

Extraido de www.institutodraco.com/es

Read more

QUÉ HACER CUANDO NO TIENES PACIENCIA PARA LOGRAR TUS METAS

Una de las preguntas que más me hacen y uno de los problemas que más suelo ver es la poca paciencia a la hora de lograr las metas.

¿Te suena?

Esperar resultados rápidos, querer ver cambios de la noche a la mañana y desesperarte si tardan más de lo que tú crees. Así que empiezas a pensar que te has equivocado de camino o que no eres buena y abandonas.

Empiezas otra cosa y lo mismo, no tienes paciencia y abandonas.

¿Cómo puedes solucionar esto? ¿Hay alguna forma de cambiarlo?

 

>> Escucha este artículo aquí –>Qué hacer cuando no tienes paciencia para lograr tus metas

 

El problema es que muchas personas pretenden tener resultados rápidos con el mínimo esfuerzo posible y, sinceramente, eso no es realista.

Me encuentro con esta situación cuando hablo con personas que quieren poner su propio negocio y que lo quieren ya porque necesitan dinero urgentemente (no es una buena razón para empezar un negocio).

O con personas que quieren un cambio profesional pero lo quieren todo hecho, nada de empezar desde cero y perder el estatus o la comodidad que ya tienen.

O quizá tu caso sea que te parece mucho tiempo lo que necesitas y te da pereza. No te vas a poner a estudiar otra carrera ahora, ¿no?

 

Lo que tienes que tener clarísimo cuanto antes que la GRAN MAYORÍA de los cambios y negocios requieren tiempo. Y normalmente más del que te imaginas.

 

Sé que no es lo que quieres oír, pero que no te guste no quiere decir que no sea verdad.

 

Así que considera esto cuando te estés planteando cualquier tipo de cambio o empezar tu propio negocio:

 

1. Sé realista.

No te embarques en algo que requiere tiempo si no lo tienes o no estás dispuesta a aguantar. Si tienes deudas y quieres un negocio para ganar dinero el mes que viene y salir de ellas, NO es la mejor opción. Probablemente acabarás más endeudada.

Si quieres cambiar de profesión pero no tienes tiempo o no quieres probar otras cosas o estudiar algo diferente o buscar trabajo, ¡no te embarques!

Siéntate seriamente a pensar cuánto tiempo vas a necesitar y añádele algo más de lo que te imaginas y cuando lo tengas claro entonces decide si estás dispuesta a lanzarte o no. Esta vez sabiendo el tiempo aproximado que va a conllevar. Así no perderás la paciencia tan rápido porque ya sabrás lo que esperas.

 

2. Aprende a mantener la motivación cuando las cosas vayan más lentas de lo que preveías.

Quizá pienses que una vez que tomas una decisión todo será un camino de rosas y estarás motivada siempre.

Y de repente te encuentras con que no es así y piensas que te has vuelto a equivocar de decisión.

Error.

Como bien dijo Zig Ziglar la motivación es como el baño, hay que hacerlo a menudo. No esperes estar motivada indefinidamente porque no va a pasar.

Tendrás altibajos, momentos de desánimo y desilusión y ES NORMAL.

Nos pasa a todos, no es que no valgas para eso o que no tengas paciencia. Trabaja tu motivación.

 

17582-frase-la-gente-suele-decir-que-la-motivacion-no-dura--bueno--zig-ziglar

 

 

 

3. Recuerda que no eres un robot.

Es fácil desesperarse pensado que no tienes paciencia, que no te salen las cosas, que tendrías que estar más motivada, que tendrías que…

Recuerda en esos momento que no eres un robot, eres un ser humano y es normal tener altibajos. No pretendas estar siempre entusiasmada, motivada, feliz, llena de ideas y creatividad.

No eres un robot. Y si tienes días malos no hay nada malo en ti ni en tu proyecto, es NORMAL.

(Otra cosa es que todos los días sean malos, ese ya es otro tema).

 

¿Qué me dices? Cómo mantienes a raya tu impaciencia. Compártelo en los comenzaréis y ayudaremos a más personas : )

————————————–

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera.

Read more

5 hábitos que indican falta de confianza en ti mismo

El término confianza se define como “la medida en que pensamos que una acción determinada conllevará resultados positivos”, o en otras palabras: el grado en que creemos posible lograr nuestros objetivos. La falta de confianza es un problema mayor que deteriora nuestra calidad de vida, en tanto afecta la visión que tenemos de nosotros mismos e impide que nos desenvolvamos correctamente en sociedad.

Es muy común que nos sintamos ansiosos antes de tomar una decisión importante o emprender un proyecto esencial en nuestra vida personal o profesional. La duda asoma con facilidad y pronto nos cuestionamos acerca de la posibilidad de alcanzar nuestras metas. La inseguridad en momentos cruciales es un estado natural, muchas personas exitosas atraviesan instantes de duda y, no obstante, saben cómo sortear estos episodios de debilidad humana y seguir adelante con sus planes para, finalmente, sembrar bandera en la cima más alta.

Pero ¿qué ocurre cuando la falta de confianza transforma periodos normales de nerviosismo y duda en tormentos de orden superior? O más importante aún: ¿cómo saber si nuestros periodos de duda son realmente naturales o si, en cambio, hemos estado siendo víctimas de una desconfianza agravada que nos paraliza y perjudica nuestra relación con nosotros mismos y los demás?

Señales de que la falta de confianza está frenando tu vida

  1. Búsqueda constante de aprobación

Si con frecuencia te preocupa de forma exagerada el punto de vista de los demás, esto puede ser un indicio claro de falta de confianza que, a su vez, acarrea una necesidad latente de validación.

Las personas que requieren ser validadas por agentes externos se muestran incrédulas ante sus propias cualidades y se sienten inferiores en comparación con el resto, por lo que demandan que una persona de “status superior” le indique el camino a seguir, le revele la decisión correcta o, simplemente, le garantice que cuenta con las virtudes necesarias para desempeñarse en una tarea por sí mismo.

  1. Tendencia a desplazar la responsabilidad por los actos cometidos

La falta de confianza también se vincula con la inmadurez al momento de afrontar las consecuencias de nuestros actos. Cuando no contamos con un carácter sólido para hacernos responsables de nuestros errores, la desconfianza en nuestras habilidades personales nos lleva a culpar a los demás para que sean ellos quienes se hagan cargo de lo que nosotros nos sentimos incapaces de manejar.

El procedimiento es similar a la dinámica hijo-padre.

  1. Necesidad compulsiva de dar explicaciones

Las personas con poca confianza en sí mismas se sienten obligadas a dar explicaciones constantemente por las decisiones que toman, el comportamiento que adoptan o su forma de pensar. Temen que la impresión que los demás puedan hacerse de ellas sea negativa, así que previenen la posibilidad de quedar mal frente al resto dando cuenta en todo momento de las razones que les llevan a actuar de una manera determinada.

  1. Especulación negativa acerca de los sentimientos o pensamientos de los demás

Una frase común entre las personas que desconfían de sí mismas es: “Seguramente piensa…” o “Seguramente le parezco…”, seguida de una conclusión pesimista. Y es que la falta de confianza se traduce en una imposibilidad para creer que el resto de las personas pueda tener una impresión inmejorable de nosotros, a pesar de haber tenido encuentros favorables y amistosos en el pasado.

La especulación siempre es peligrosa, pero cuando ocurre dentro de una mente que se automutila con dosis precisas de negatividad, es desastrosa, ya que nos pinta el cuadro más mortificante posible y nos genera altos niveles de ansiedad.

  1. Descreimiento en las propias facultades

Finalmente, una señal contundente de falta de confianza es el menosprecio de las propias capacidades, o lo que podría llamarse duda irracional.

Lo que diferencia la duda racional de la irracional es que la primera atiende a parámetros lógicos, corroborables, como el temor a no cumplir con una asignación en el tiempo estipulado; la duda irracional, en cambio, proviene de la inseguridad personal y funciona como un mecanismo que suprime todos los logros alcanzados con anterioridad y toda capacidad de auto reconocimiento para convencer al individuo de que es incapaz de hacer algo (incluso si ha realizado una tarea similar o exactamente igual en el pasado).

Todos sentimos miedo alguna vez, todos experimentamos ansiedad antes de hacer algo que consideramos importante, pero si la falta de confianza te priva de llevar una vida alegre y equilibrada, es hora de tomar acción.

Ponte metas, desafíate, realiza cambios como practicar más seguido un pasatiempo o hacer ejercicio con más regularidad. Darte cuenta de que eres capaz de cumplir esos objetivos por ti mismo te ayudará a aumentar tu confianza y ser más feliz.

Referencias:

Raising low self-esteem – Live Well – NHS Choices. (2016). Nhs.uk. http://www.nhs.uk/Livewell/mentalhealth/Pages/Dealingwithlowself-esteem.aspx

Escrito por: Editorial Phronesis

www.elartedesabervivir.com

 

Read more

¿Cómo salir de tu zona de confort?

Iniciar algo nuevo en tu vida es un cambio. Y un cambio, por pequeño que sea, conlleva salir de tu zona de confort. Es fácil no hacer ejercicio. Es fácil comer lo que sea con tal de calmar el hambre. Es fácil vivir con pereza. En cambio comenzar a hacer actividad física, cocinar saludable o ser productivo por las mañanas, requiere de energía y esfuerzo.  Todo cambio en tu vida, va requerir un esfuerzo por tu parte. ¡Tómalo como una inversión!

Mucha gente evita el cambio, aunque sea para mejorar, para evitar la incomodidad que genera. Dándole más preferencia a las rutinas insaludables, simplemente porque son más fáciles de llevar o porque son lo que ya conozco.

 

¿Por qué nos resistimos tanto a ese cambio? Existen varios motivos:

1. Queremos gratificaciones instantáneas

Descansar en el sofá es más cómodo en este momento que salir a hacer deporte. Revisar el correo o Facebook es más fácil ahora, que hacer ese proyecto que has estado posponiendo. Comer pastel de chocolate es más sabroso, en este momento, que comer verduras. Lo que se nos olvida, o quizás no queremos pensar en ello, son los resultados que conllevan estas acciones en el futuro.

2. Tenemos miedo a algo

Miedo a no hacerlo correctamente, miedo a fracasar, a lo desconocido… Eso nos hace querer posponerlo, haciendo algo sencillo, conocido y seguro en su lugar. Pero lo que no sabes, es que si no empiezas a tomar acción hoy, ya has fracasado antes de intentarlo.

3. Posponer el cambio es más fácil

No hay consecuencias negativas inmediatas vamos a pagar por ello más tarde, pero por ahora, nada malo pasará.

 

¿Y qué puedo hacer al respecto? Te propongo 3 soluciones:

Solución A: Deja de lado esa falsa creencia de que será fácil

Todos esperamos que el cambio sea fácil, tenemos la expectativa que los cambios sin esfuerzo existen y creemos fervientemente en esas historias acerca de los cambios de la noche a la mañana existen.  Pero eso no sucede en la vida real. Hay que saber que se requiere de constancia para lograr un resultado. En el ejemplo “Quiero correr un maratón este año”, se piensa que un buen día despertaremos fuertes y capaces de correr 42 kilómetros. Ridículo, ¿verdad?

Deja ir la idea de que es fácil, tal vez lo sea y te sorprendas a ti mismo, pero si no lo es, aprende a ser constante, recuerda que el esfuerzo que hagas hoy para incorporar un hábito en tu vida permanecerá para siempre.

Solución B: Toma el cambio en pequeñas dosis

Los cambios nos generan malestar ¿Pero qué pasaría si el cambio es tan pequeño que ni si quiera lo notamos?  Suena a una estrategia para engañar a nuestro cerebro, y lo es. Pero lo mejor es que funciona, por eso la mejor estrategia para lograr un gran cambio es comenzar con pasos muy pequeños y fáciles de alcanzar. De esta forma el malestar será mínimo y nos permitirá seguir con cambio más ambiciosos.

Empieza poco a poco, con dosis que tu consideres que puedes tolerar. No empieces a correr 42 kilómetros a partir de mañana, porque pasado mañana no podrás ni moverte, además de tener la sesación amarga de no haberlo conseguido y de fracaso. Mejor empieza con distancias pequeñas, aumentándolas gradualmente.

Solución C: Intenta hacer metas más disfrutables, además de alcanzables, realistas y específicas.

Ya sabemos que salir de nuestra zona de confort nos produce malestar, esto quiere decir que realizar una acción que genere un cambio no será cómodo. Si tienes que dejar el cómodo sofá para salir a correr, seguramente no tendrás una sonrisa de felicidad, por lo menos no al principio. Pero todo depende de la perspectiva desde donde se vea y de la imaginación que tengamos para cumplirla. Esta estrategia también forma tu plan de acción para cumplir la meta. Trata de hacer tus metas disfrutables, para mejorar su aceptación.

Por ejemplo: Si tienes que salir a correr como te lo propusiste, y esto te genera incomodidad y malestar ¿Por qué no escuchar música mientras corro? Este simple cambio puede hacer la actividad mucho más divertida y disfrutable, tanto que el tiempo que destinas a correr se pasara volando. Si correr se te hace una actividad muy solitaria, entonces, ¿por qué no reunirse con amigos para jugar fútbol? 

Ya ves que tienes varias soluciones, la cuestión en qué te centras, ¿en la solución o en el problema? ¿Qué solución vas a aplicar hoy?

 

 

Irene Morales

Psicóloga Clínica y de la Salud

www.facebook.com/IreneMoralesPsicologia

Extraido de www.institutodraco.com/es

 

Read more

¡Atención con las comparaciones!

El escritor portugués José Saramago publicó en 1947 su primera novela, pero su gran éxito lo logró en 1980 con su novela “Alzado del Suelo’, cuando cumplía sus 58 años de edad. A partir de esta obra, Saramago publica sin descanso consiguiendo así consolidarse como un escritor de referencia. Es decir, pasaron más de 30 años para que el mundo tomara conciencia que existía como escritor. Pero sus inicios fueron difíciles: Aunque Saramago era buen alumno, no pudo finalizar sus estudios porque sus padres ya no pudieron pagarle la escuela. Tuvo diversos oficios, pero mientras era administrativo en la seguridad social publicó la citada primera novela, sin ningún éxito. Prosiguieron más fracasos, por años, mientras trabajaba entre otros en una compañía de seguros, colaboraba como periodista en un periódico, como crítico literario en una revista, pudiendo recién desde 1976 dedicarse por completo a su trabajo literario.

¿Se puede decir entonces, que Saramago fue un escritor casi aficionado por más de 30 años y que desde 1980 recién se transformó en un escritor de verdad?  Claro, se podría decir que tener éxito recién tras más de tres décadas, es como si a un empleado nunca le suban el sueldo en unos 15 años trabajando para la misma empresa. Comparable con alguien que estudió teatro y pasó esperando una década hasta obtener un primer rol en una obra; con aquel que entrena para el maratón por largos años para correr la primera vez en unas seis horas. ¿Son éxitos o son fracasos?

En definitiva depende con qué y quienes te compares. Es un hecho, siempre existirá alguien más rápido, conocido, querido, capaz, lúcido, contactado que tú. Son muchos que ganan más dinero, que tienen más vacaciones, que poseen más beneficios en el trabajo, que manejan el auto que tú quisieras, que poseen una casa más grande, que tienen más seguidores en Instagram… Da igual qué y cómo lo midas o compares: siempre habrá quienes tendrán más.

Pero si ello es así: ¿cuál es entonces el sentido más profundo de la comparación? El solo hecho de compararlo, midiendo de alguna forma, no significa que realmente deba ser relevante para ti, o que sea justo o injusto. Mucho más importante debiera ser primero, que logres dilucidar qué es realmente importante en tu vida en general, en tu trabajo, en tu relación de pareja…  Definir qué quisieras cambiar o qué anhelas alcanzar, ignorando las comparaciones que no tengan estricta relación con ello. Muchas personas caen en comparaciones odiosas, resentidas, oportunistas, injustas, inapropiadas, descontextualizadas, etc., no sólo haciéndose daño a sí mismas, sino también a su entorno inmediato. Pero no sólo caen en ello, peor aún, se ponen en el rol de víctima, esperando que otros lo resuelvan por ellos.  La única comparación realmente importante es aquella, donde comparamos lo que hacemos, con lo que soñamos realizar, pero teniendo a la vez en la mira nuestras verdaderas capacidades para lograrlo.

No opino que dejemos de lado las comparaciones, eso es imposible y también absurdo. Por el contrario: digo que compares, pero sólo aquellas que te apoyen y sean útiles para seguir el camino hacia tu meta. Las demás comparaciones son distractoras, inútiles e incluso dañinas.

A propósito: en 1998 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura a José Saramago.

Ricardo Gevert – Adm. Industrial

texto extraído de www.gevert.com

 

Read more