9 rasgos principales de las personas tóxicas

¿Alguna vez has empezado una relación con alguien y descubriste varias semanas, meses o incluso años después que no era quién creías? Y todo empeora cuando te das cuenta que es como las demás personas con las que saliste,  ¡el mismo patrón de relación insatisfactoria!

Si te caracterizas por ser una persona sensible, seguro eres particularmente vulnerable a las relaciones inseguras porque tiendes a ser confiado, abierto, honesto y compasivo por naturaleza. Tal vez por esto muchos se aprovechan y te dejan sintiéndote agotado, herido y traicionado. Sin embargo, la solución no es tratar de cambiarlos o cambiarte a ti mismo, sino reconocer la diferencia entre una persona segura y otra insegura.

A continuación te daremos aquellos rasgos que describen la personalidad y comportamientos de esas personas que no te hacen bien. Reconociendo estos patrones lograrás entablar relaciones con personas apropiadas y alejarte de aquellas que no lo son.

1. No les gusta admitir sus debilidades

Ser abierto y vulnerable es esencial para una relación. En ocasiones, las personas intentarán ocultar sus debilidades centrándose en tus debilidades. Despreciarte es una manera fácil de construirse. Si eres el que tiene problemas, entonces pueden sentirse superiores.

2. Siempre están a la defensiva

Una persona segura de sí misma siempre está abierta a comentarios, expresiones de preocupación e incluso críticas, especialmente si vienen de aquellos que lo aman. Si te encuentras con alguien que al menor comentario se enoja, ¡ten cuidado! De seguro no querrá escucharte, ni estará dispuesto a asumir la responsabilidad de sus acciones.

3. No son humildes

Estas personas se sienten superiores a todos los demás y se niegan a ver sus propias desaciertos. A menudo suelen proyectar sus propios defectos e inseguridades en los demás.

4. Se disculpan sin cambiar su comportamiento

Un patrón común en las relaciones inseguras son las expresiones de arrepentimiento, disculpas y promesas de cambio. Pero estas nunca van seguidas de cambios reales en el comportamiento. Recuerda que una persona segura de sí no modifica su actitud porque sienta que debe hacerlo, sino porque realmente quiere ayudarse a sí misma y aquel que ama.

5. Evitan enfrentar sus problemas

Es mucho más fácil para una persona tóxica culpar a otros por sus problemas que admitir que los tienen o tomar medidas para resolverlos por sí misma. Además, trata a los demás con falta de empatía cuando está molesta y no perdona cuando descubre fallas en los demás.

6. Te halagan en lugar de hablarte

Alguien que realmente se preocupa por ti compartirá tus preocupaciones y te hablará con honestidad. Pero aquel que solo te dice lo bien que haces todo de seguro solo está tratando de quedar bien contigo a toda costa.

7. Exigen confianza en lugar de ganarla

La confianza solo se puede construir a lo largo del tiempo. Crece cuando experimentamos un comportamiento de cuidado consistente. Pero las personas inseguras a menudo creen que debes confiar en ellas de inmediato y actúan a la defensiva si no lo haces.

8. Siempre mienten

Todos decimos mentiras de vez en cuando, pero aquellos que son inseguros ven el engaño como una forma efectiva de lidiar con los problemas.

9. No crecen

Todos tenemos aspectos de nosotros mismos que necesitamos mejorar, pero la clave es tratar de ser mejor día a día haciendo cambios progresivamente. Culpar a los demás, responder de manera agresiva y oponerse al cambio disminuye el crecimiento personal y mantiene a una persona en el mismo nivel emocional a lo largo de la vida. ¡Ojo si te encuentras con alguien así!

Cualquiera de estas características es una señal de alerta que debes tener en cuenta ya sea que vayas a establecer una relación romántica, de amigos o de trabajo. Nadie es perfecto y el cambio lleva tiempo, pero si notas que alguien se resiste más de lo normal tal vez es hora de decir adiós.

Extraido de: Editorial Phronesis

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Cómo identificar a un Narcisista

Seguramente a lo largo de tu vida te habrás encontrado con algún narcisista. Alguien con el cual es difícil interactuar socialmente pues su monólogo no te dejó espacio para ni tan siquiera decir que lo que escuchabas te parecía bien.

¿Cómo reconocer a un narcisista?

Los  narcisistas son personas que sienten una gran necesidad de ser admirados. Les gusta que les adulen. Poseen una personalidad egocéntrica y por eso siempre desean ser el centro de atención allá donde van. Son extremadamente competitivos y por supuesto la palabra perder no está en su diccionario particular. Siempre tendrán la razón cueste lo que cueste. Muchas veces se hacen las víctimas y culpabilizan a otros como estrategia para conseguir que los demás hagan lo que ellos quieren.

Viven continuamente en su mundo de fantasía y cuando se sienten amenazados llegan a manipular sin escrúpulos hasta lograr sus objetivos. Además carecen de empatía y tienen comportamientos arrogantes.

Sobrevaloran sus habilidades: se sienten importantes o especiales y buscan siempre la aprobación de los demás. Creen que ser un narcisista es algo positivo, así que es casi imposible tener un debate o diferentes posturas ante ellos pues creen que tienen la razón en todo.

Como utilizan a las personas que conocen para lograr lo que desean, sin importarles el daño que causen, no tienen relaciones sanas ni estables. Relacionarse con ellos es complicado pues sólo hablan de sí mismos y difícilmente te dejarán interactuar con ellos a menos que sea sólo para que les des la razón o tu aprobación a sus comentarios, lo que deja al descubierto su baja autoestima e inseguridad.

Básicamente son personas tóxicas a las que no puedes llevarle la contraria pues sus argumentos son “infalibles” e indiscutibles, al menos para ellos, y como no hay una conversación sino un monólogo por su parte, ya habrás perdido la batalla antes de empezarla.

¿Cómo tratar entonces con un narcisista? 

Si te encuentras con un narcisista lo mejor es alejarse de esa persona para que no pueda hacerte daño. Pero si trabajas o convives con una deberás plantearte cómo enfocar esa relación. Deberás poner límites y darte a respetar a ti mism@. No admitas chantajes emocionales, ni cargues con culpas que no te corresponden. Recuerda que intentan debilitarte emocionalmente hasta que consiguen su fin. Pero sobre todo, si puedes, aléjate sin demora.

 

Redacción Instituto Draco

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10 formas de saber si tu pareja es posesiva

Redacción Editorial Phrònesiswww.elartedesabervivir.com

Si tu relación se desenvuelve en un ambiente de control obsesivo, hostilidad, aislamiento social o condicionamientos impuestos como “requisito de amor”, es muy probable que te encuentres en medio de una relación con una pareja posesiva.

Según la psicóloga Shauna Springer, de la Asociación de Psicología Clínica de Florida (Estados Unidos), el comportamiento posesivo supone una forma de celos agravada, mucho más destructiva y peligrosa que habitualmente es ocasionada por una baja autoestima e inseguridad.

A diferencia de los celos moderados, que bien pueden considerarse “normales” en una relación, la posesividad involucra una serie de conductas que atentan directamente contra el equilibrio emocional, libertad e integridad física de la pareja, por lo que no es ni debe considerarse un comportamiento “natural”.

Una tendencia a la posesividad puede dar origen a desórdenes mentales y fisiológicos de consideración, entre ellos:

  • Hipervigilancia
  • Irritabilidad
  • Pensamientos obsesivos
  • Ansiedad generalizada
  • Insomnio

De hecho, los celos y la posesión son una de las principales causas de suicidio y homicidio pasional.

¿Cómo saber si mi pareja es posesiva?

La tendencia a la posesividad puede no hacerse evidente durante las primeras etapas de la relación, sino presentarse paulatinamente a medida que la pareja con personalidad controladora se introduce en el núcleo íntimo de la otra persona. A partir de ese momento, los episodios de celos y demandas obsesivas se vuelven cada vez más frecuentes, siendo común que el miembro dominante de la relación acuda a técnicas de aislamiento social como distanciar a la pareja de su familia y círculo de amigos.

A pesar de las señales de alerta más distintivas en estos casos, como la ausencia de respeto por la privacidad y vida social de la pareja, algunas personas desconocen — o prefieren desconocer — que han caído en el abismo de una relación tóxica con un individuo posesivo hasta que conductas de mayor gravedad, como la violencia física y verbal, hacen su aparición.

Si el comportamiento de tu pareja ha hecho saltar tus alarmas, sírvete de las siguientes características de una personalidad posesiva para evaluar con mayor acierto tu situación actual y tomar las medidas necesarias para garantizar tu propio bienestar y seguridad.

10 características de una persona posesiva

  1. Sabotea tu autoestima y te hace dudar de ti mismo (a). Te inyecta la creencia de que necesitas su apoyo y que no eres capaz de cumplir tus metas por cuenta propia.
  1. Te motiva a adoptar hábitos autodestructivos, como el consumo desmedido de alcohol o drogas. El objetivo de esto es debilitar a la pareja introduciendo una adicción para que resulte más fácil ejercer control sobre ella.
  1. Busca imponer siempre su punto de vista en cualquier situación. Son personas que se niegan a ceder su autoproclamada autoridad, así sea a expensas de la salud física o emocional de otros.
  1. Se muestra anómalamente controladora o agresiva durante los encuentros sexuales. Procura siempre establecer una condición de dominancia sobre la pareja.
  1. Ridiculiza o se burla en lo público y lo privado de la pareja. Convierte el humor crudo y mordaz en un arma de filo para causar daño sobre la autoestima de la otra persona y fortalecer su posición.
  1. Hace mención con frecuencia a los puntos fuertes que posee y lo afortunada que debe sentirse la otra persona por tenerla a su lado. El discurso habitual incluye el énfasis en lo “poco merecedora” que es la pareja, de modo que se establece una dinámica de amo — esclavo donde la víctima de la personalidad posesiva termina creyéndose en deuda perpetua con ella, obligada a sacrificarlo todo y trabajar desmedidamente por la relación.
  1. Ataca las creencias o sistema de valores de la pareja buscando hacerla sentir estúpida o avergonzada por su forma de pensar. En el lado opuesto, reafirma sus propias ideas y las presenta como verídicas e irrefutables.
  1. Desestima la importancia del espacio personal y momentos de soledad del otro. Exige, en cambio, que la pareja deposite toda su atención, tiempo y energía en la relación.
  1. Domina a la perfección el arte de hacer sentir a la pareja culpable por un hecho sin trascendencia, o bien por algo que ni siquiera ha ocurrido. Cuando el otro miembro de la relación es de personalidad sumisa, la culpa puede potenciar fácilmente el aislamiento social y la pérdida de la privacidad con tal de “evitar dolores de cabeza” a la pareja posesiva y “cuidar” la relación.
  1. Busca siempre el modo de obtener información detallada sobre los movimientos y decisiones de la pareja. Considera que ningún dato personal debe serle ocultado y que tiene derecho a manejar la agenda privada de la otra persona para cerciorarse de que realmente no está haciendo “nada malo”.

Referencias:

http://cpancf.com/articles_files/jealousyinrelationships.asp
https://www.psychologytoday.com/blog/friendship-20/201506/20-signs-your-partner-is-controlling

Escrito por: Editorial Phronesis

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Gente Tóxica

Yo no sé si es porque estoy más vieja o porque he desarrollado mucho mi sensibilidad este último tiempo por diversas situaciones, pero estoy casi segura que ha aumentado, y así me lo dice mucha gente, una “casta” de personas que se creen con el derecho de arruinarle la vida a cualquier persona que decide construir su cotidianeidad desde lo positivo y el entusiasmo.

Siempre he planteado y así fue en el estudio de la felicidad que la felicidad es una decisión y que la gente que hoy es feliz no es gente que no tenga problemas porque esos seres humanos no han nacido, ni van a nacer. Ellos se levantaron y tomaron la decisión de ser felices con muchas tristezas en el corazón.

Si ya es difícil tomar esa decisión e intentar ser una buena persona, lo que debe ser un trabajo aún más complicado, resulta increíble tener que además pasar la barrera de un sin número de personas que no se llaman negativos, ni pesimistas, sino que realistas y los cuales con ese argumento pareciera que andan buscando gente feliz, entusiasmada, optimista para “deprimirla” a la brevedad.

Es como si ser positivo(a), sea un signo de ingenuidad o literalmente de “pelotudez” y esas personas se ven con la misión de destruirnos nuestros sueños al menor tiempo posible.

Seguramente, Ud. Que lee esta columna, conoce a muchos y a muchas con estas características que se especializan en lo que yo llamo: anticipar desgracias para todo.

Son boicoteadores de sueños y de buenas ideas y lindos sentimientos. Suponen de que lo bueno dura poco y la felicidad son sólo momentos y la centran fatalmente en la alegría y no en una decisión.

Es difícil intentar hacer reflexionar a estas personas toxicas sobre su forma de operar. Se amaparan en el realismo y es como si eso les diera cierto aval científico para decir lo que dicen.

La mejor forma de tratarlos es haciéndoles sentir que no surte efecto su estrategia y que no logran contaminar nuestras vidas. Evidentemente es mucho más difícil cuando se encuentran dentro de nuestra familia o de nuestro trabajo.

Si los puede evitar, hágalo, sino se puede hágales sentir que con una carcajada se logra más que su cara contracturada o “de culo” y que nada, ni nadie puede obstaculizar la decisión de ser feliz.

Estas personas se protegen a veces en las redes sociales y en otras plataformas para expresar su toxicidad y de verdad creo que han adquirido cierto status intelectual que me parece preocupante y que los ha llevado a “reproducirse” con mucha rapidez.

Ojalá los pudiéramos dejar sin trabajo y desde las casas eduquemos a nuestros niños en el máximo esfuerzo y en la pasión y la búsqueda de sueños. Así tendrán más herramientas para vencer a estos “anticipadores de desgracias” que tanto daño nos hacen a quienes con esfuerzo y con problemas y dolores intentamos aportar desde la alegría, el positivismo y la construcción de sueños.

Entonces primero, propongámonos identificarlos, reconocerlos y desde ahí hacerles sentir desde nuestro testimonio y no desde nuestro discurso que no es buen negocio lo que hacen y que una sonrisa y una ilusión trabajada con esfuerzo es la mejor realidad que queremos construir.

Extraído de www.pilarsordo.cl

 

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